Curiosidades de la ciencia, ciencia curiosa

El perro más viejo. Fragmentos de ADN extraídos de un pedazo de cráneo de un perro de hace 9.200 años, hallado en una caverna lo que hoy es Texas, confirmó que el hueso pertenece al perro más antiguo conocido del Nuevo Mundo, no siendo un resultado del cruce entre antiguos perros americanos y lobos, según el estudio en el American Journal of Physical Anthropology. Los primeros perros americanos fueron domesticados a partir de lobos en Europa del este y el oeste de Asia. El hueso fue hallado en heces humanas fosilizadas, lo que indica que los antiguos americanos se comían los perros. Bien curioso.

Disfunción eréctil. Vivir en zonas altas podría influir en el comportamiento sexual de hombres, de acuerdo con un estudio de Vittore Verratti y colegas en el Journal of Sexual Medicine. Al estudiar los efectos del oxígeno en las erecciones nocturnas de un hombre, encontraron que esa disponibilidad puede jugar un papel importante en la regulación de los mecanismos de la erección, lo que podría ser considerado al estudiar problemas de disfunción. Curioso.

La muerte mañanera. Se sabe que un hongo invade las hormigas Camponotus leonardi, convirtiéndolas en zombis al punto de que muerden con fuerza una hoja y así quedan muertas, asidas a la planta. Científicos de Pennsylvania State University encontraron que la muerte se produce, por lo general, entre las 9 de la mañana y la 1 de la tarde: de cada16 observadas, 9 mordían la hoja para morir entre 11:30 y la 1. Todas las mordidas fatales ocurrían entre las 11 y la 1:45. ¿Por qué será? Curioso.

Otro uso de Google. Investigadores encontraron el uso 90 del popular buscador Google: es capaz de rastrear la diseminación de una mortal enfermedad bacteriana (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina). Un paper publicado la semana pasada en Emerging Infectious Diseases, la epidemióloga de la Universidad de Chicago, Diane Lauderdale y colegas, compararon búsquedas de Google con información sobre SARM de 2004 a 2008, con registros hospitalarios de la enfermedad. Encontraron una fuerte correlación entre las búsquedas online y la diseminación de la enfermedad. “Potencialmente podríamos obtener de Google una medida más oportuna de tendencias”, dijo la investigadora. Curiosísimo.