Popurrí científico

Mortal alianza de dos genes

Científicos de Columbia University Medical Center descubrieron que algunos casos de glioblastoma, la forma más agresiva de cáncer cerebral, es causada por la fusión de dos genes adyacentes.

El estudio halló además que, en ratones, drogas diseñadas contra la proteína producida por esa aberración genética podía reducir sustancialmente el crecimiento del glioblastoma. ¿Una esperanza? Ojalá.

En la foto, acumulación anormal de la proteína de la fusión (en rojo) en células madre de glioblastoma. Cortesía Anna Lasorella-Antonio Iavarone-CUMC.

Estamos próximos a decolar

A diferencia de la mayoría de aerolíneas hoy en día, a las aves les gusta cumplir itinerario.

Científicos de York University detectaron que pájaros siguen un estricto horario cuando se trata de migrar a sus sitios de apareamiento y crianza con algunos de ellos partiendo siempre la misma fecha de cada año.

El estudio, publicado en Plos One, es el primero, según los autores, en rastrear las rutas y el momento de migración de pájaros durante varios años.

Los investigadores les colocaron geolocalizadores a zorzales maculados (Hylocichla mustelina) para grabar los datos de sus movimientos.

Al analizar, encontraron que la partida en primavera del Trópico hacia los campos de crianza en Norteamérica eran muy consistentes.

Foto Kevin Frazer

Café y peligro

El café es bueno para casi todo, según estudios de toda clase que se hacen con mucha frecuencia.

Ahora, un nuevo aporte proviene de Jessica Smith y colegas en Social Cognitive and Affective Neurosicence: establecieron que el café cambia la percepción de los estímulos que sugieren una amenaza, como una cara hostil, provocando ansiedad.

Pájaros amenazados tienen alas más grandes

Imagínese: vive usted en un territorio repleto de maleantes fortachones que amenazan a todo el que se le atraviese. En unos años, los descendientes suyos serán más grandes, para poder arreglárselas con los malandrines. ¿Un sueño estúpido?

Eso no dicen la golondrina ni el carbonero, aunque el cuento no es el mismo. De todas maneras muestra cómo es de increíblemente complejo y sorprendente el mundo que nos rodea.

Las hembras que están expuestas a los depredadores mientras ovulan, producen descendientes más pequeños, según hallaron investigadores. Los polluelos pueden ser más pequeños, pero sorprendentemente sus alas crecen más rápido y largas que aquellos de madres no expuestas a la amenaza, una adaptación que puede ayudarles a evitar mejor los depredadores.

Tal parece que la sola presencia de un depredador puede cambiar el comportamiento de las posibles presas. Diversos estudios han mostrado que las aves a las que se les muestran depredadores con frecuencia aumentan sus defensas en el nido e impulsan a sus hijos a salir más rápido de él quizás para evitar ser víctimas fáciles del atacante.

Un nuevo estudio sugiere que además del comportamiento, puede modificarse la fisiología.

En un estudio previo en 2005, se encontró que cuando a las hembras de la golondrina (Hirundo rustica) se les presentaban modelos de depredadores, sus huevos contenían más corticosterona, la hormona del estrés, que hacía que eclosionaran más pronto y los polluelos fueran más pequeños. No se sabía si se debía a los efectos negativos del estrés o a una respuesta adaptada para ayudar a los descendientes a enfrentar mejor la intensa presencia de depredadores.

Ahora, Michael Coslovsky y Heinz Richner, ecólogos evolutivos de la Universidad de Berna en Suiza estudiaron una población natural de carboneros comunes (Parus major) que anidaban en los bosques de Bremgartenwald cerca de Berna. Los científicos expusieron los pájaros a modelos y a sonidos de audio del depredador, el halcón Accipiter nisus, o bien a canciones del zorzal común Turdus philomelos, que no los ataca. Dos días después, esas hembras pusieron sus huevos, los jóvenes fueron recogidos y colocados al cuidado de padres en bosques no manipulados. Todos los descendientes fueron monitoreados y marcados para su estudio.

Coslovsky y Richner reportaron en el journal Functional Ecology que los descendientes de las madres expuestas a depredadores eran universalmente más pequeños que los de las que no fueron expuestas, justo antes de que tuvieran plumas. El tamaño del plumaje tiene conexión con la supervivencia futura.

El dúo halló también que el crecimiento de las alas difería en los dos grupos: las de madres expuestas a la amenaza crecieron más rápido y una vez maduraron, esas alas eran unos 1,8 milímetros más largas que las de los otros pájaros, una pequeña pero significativa diferencia para el desempeño en el vuelo.

En la foto, un carbonero común.