<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: La vida de Adèle, de Abdellatif Kechiche</title>
	<atom:link href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-de-adele-de-abdellatif-kechiche/2875/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-de-adele-de-abdellatif-kechiche/2875</link>
	<description>Cinéfagos</description>
	<lastBuildDate>Fri, 24 Sep 2021 08:50:57 +0000</lastBuildDate>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=4.0</generator>
	<item>
		<title>Por: Lúar Alastre</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-de-adele-de-abdellatif-kechiche/2875#comment-2277</link>
		<dc:creator><![CDATA[Lúar Alastre]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Dec 2014 17:52:34 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/?p=2875#comment-2277</guid>
		<description><![CDATA[Es evidente que una película de estas características necesitaba el reclamo sexual para conseguir audiencia y crítica (¿a quién le interesa si no el romance adolescente de dos lesbianas desarrollado en 3 horas tediosas?), pero creo que el director ha demostrado una gran torpeza llevando este reclamo hasta extremos pornográficos. Parece que no le bastaran todas las virtudes del cómic original y tuviera que concederle a las masas el topicazo más fácil y simple: el uso desafortunado de escenas de sexo lésbico explícito tan innecesarias, inesperadas e inútiles para la trama como el último desnudo en la escena de la ducha... a menos, claro, que de lo que se trate sea de mostrarle a la audiencia cómo una chica lesbiana (primero sí, luego ya no, y finalmente otra vez sí) puede follar y cómo se aclara el cabello.
Es en este sentido que &quot;La vida de Adèle&quot; es una completa decepción, pues cuenta un drama que era interesante y profundo de una forma tan lenta, superficial y concesiva que es imposible no experimentar la misma pena y vergüenza ajena que se siente al escuchar la conversación vacía de esas personas que tienen poco o mucho que decir y al no saber cómo hacerlo, hablan y hablan utilizando frases hechas para terminar aburriendo e indignando a todos sin haber dicho nada.
En resumen, que si Kechiche hubiera dirigido &quot;Brokeback Mountain&quot; en lugar de Ang Lee, Ledger no habría demostrado que sí era actor en la escena en la que abraza deshecho la camisa de su amor muerto, pero los primeros planos de 10 minutos del más &quot;artístico&quot; sexo anal y oral en la tienda de campaña entre él y Gyllenhaal les hubieran valido a los tres la Palma de Oro, ya que sería inconcebible pensar que el sexo homosexual masculino no fuera premiado en Cannes...]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es evidente que una película de estas características necesitaba el reclamo sexual para conseguir audiencia y crítica (¿a quién le interesa si no el romance adolescente de dos lesbianas desarrollado en 3 horas tediosas?), pero creo que el director ha demostrado una gran torpeza llevando este reclamo hasta extremos pornográficos. Parece que no le bastaran todas las virtudes del cómic original y tuviera que concederle a las masas el topicazo más fácil y simple: el uso desafortunado de escenas de sexo lésbico explícito tan innecesarias, inesperadas e inútiles para la trama como el último desnudo en la escena de la ducha&#8230; a menos, claro, que de lo que se trate sea de mostrarle a la audiencia cómo una chica lesbiana (primero sí, luego ya no, y finalmente otra vez sí) puede follar y cómo se aclara el cabello.<br />
Es en este sentido que &#8220;La vida de Adèle&#8221; es una completa decepción, pues cuenta un drama que era interesante y profundo de una forma tan lenta, superficial y concesiva que es imposible no experimentar la misma pena y vergüenza ajena que se siente al escuchar la conversación vacía de esas personas que tienen poco o mucho que decir y al no saber cómo hacerlo, hablan y hablan utilizando frases hechas para terminar aburriendo e indignando a todos sin haber dicho nada.<br />
En resumen, que si Kechiche hubiera dirigido &#8220;Brokeback Mountain&#8221; en lugar de Ang Lee, Ledger no habría demostrado que sí era actor en la escena en la que abraza deshecho la camisa de su amor muerto, pero los primeros planos de 10 minutos del más &#8220;artístico&#8221; sexo anal y oral en la tienda de campaña entre él y Gyllenhaal les hubieran valido a los tres la Palma de Oro, ya que sería inconcebible pensar que el sexo homosexual masculino no fuera premiado en Cannes&#8230;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Silviasan</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-de-adele-de-abdellatif-kechiche/2875#comment-2254</link>
		<dc:creator><![CDATA[Silviasan]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 May 2014 07:45:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/?p=2875#comment-2254</guid>
		<description><![CDATA[Yo creo sinceramente que Kechiche no quiso desarrollar con la misma extensión y profundidad ningún otro tema más que el sexual, disfrazando tal cantidad exagerada de escenas pornográficas bajo tres horas de “cine” y “arte”. El director parece que sólo se dirige a un público específico para que alabe su obra. Podía haber hecho una verdadera maravilla, pero se dejó cegar por el sexo y eso probablemente es el primer punto de inflexión donde se arruina la película.

Me acuerdo de “Fucking Amal”, de Lukas Moodyson, una película muy sencilla y honesta sobre adolescentes lesbianas que dura la mitad de tiempo, que no se recrea innecesariamente en trucos facilones (léase sexo explícito) y que logra transmitir bastante más de lo que logra Adele en tres larguísimas horas.

En relación con esto, mi principal motivo de queja y frustración con esta película (que por muchos motivos me resulta un compendio de tópicos facilones sobre la homosexualidad con un guión naïf e inocentón en exceso que camufla sus carencias bajo toneladas de sexo explícito absolutamente injustificado y que denota una visión masculina obvia) es la escena suprimida en el montaje final de los padres de Adèle echándola de casa cuando la pillan en la cama con Emma, que en el cómic marca un punto de inflexión importantísimo en la vida de la protagonista y así debería haber sido igualmente en la película para entender mejor su desamparo y su soledad. Esta escena sí que es vital para la trama y no la de las tijeras, por ejemplo, a la que se dedica una atención que roza el ridículo. ¿Por qué se suprimió entonces? ¿Para darle más minutos al sexo? ¿Es que no eran suficientes? Resulta incomprensible.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo creo sinceramente que Kechiche no quiso desarrollar con la misma extensión y profundidad ningún otro tema más que el sexual, disfrazando tal cantidad exagerada de escenas pornográficas bajo tres horas de “cine” y “arte”. El director parece que sólo se dirige a un público específico para que alabe su obra. Podía haber hecho una verdadera maravilla, pero se dejó cegar por el sexo y eso probablemente es el primer punto de inflexión donde se arruina la película.</p>
<p>Me acuerdo de “Fucking Amal”, de Lukas Moodyson, una película muy sencilla y honesta sobre adolescentes lesbianas que dura la mitad de tiempo, que no se recrea innecesariamente en trucos facilones (léase sexo explícito) y que logra transmitir bastante más de lo que logra Adele en tres larguísimas horas.</p>
<p>En relación con esto, mi principal motivo de queja y frustración con esta película (que por muchos motivos me resulta un compendio de tópicos facilones sobre la homosexualidad con un guión naïf e inocentón en exceso que camufla sus carencias bajo toneladas de sexo explícito absolutamente injustificado y que denota una visión masculina obvia) es la escena suprimida en el montaje final de los padres de Adèle echándola de casa cuando la pillan en la cama con Emma, que en el cómic marca un punto de inflexión importantísimo en la vida de la protagonista y así debería haber sido igualmente en la película para entender mejor su desamparo y su soledad. Esta escena sí que es vital para la trama y no la de las tijeras, por ejemplo, a la que se dedica una atención que roza el ridículo. ¿Por qué se suprimió entonces? ¿Para darle más minutos al sexo? ¿Es que no eran suficientes? Resulta incomprensible.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Paula</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-de-adele-de-abdellatif-kechiche/2875#comment-2247</link>
		<dc:creator><![CDATA[Paula]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Mar 2014 19:54:13 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/?p=2875#comment-2247</guid>
		<description><![CDATA[Soy lesbiana y ver esta película me ha producido un profundo asco y rechazo de ver cómo un cabrón morboso nos reduce tristemente a lo mismo de siempre: meros objetos de morbo. Aquí no hay ninguna profundidad, ningún guion brillante, ninguna trama ni problemática trascendente…. nada más que 15 minutos de sexo salvaje para dar morbo y ganarse a la crítica masculina, y vender una película que no es más que pornografía fácil y gratuita disfrazada de la historia de amor más increíble jamás contada. De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Esta peli no ofrece nada más que el morbo de la homosexualidad femenina y, sobre todo, las imágenes explícitas que lo corroboran. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo realista hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes. Qué asco y qué pena.
Este bodrio, o, perdón, como muchos se empeñan en afirmar, la muestra suprema del amor universal jamás filmada en el séptimo arte, es una verdadera estafa. 
Las propias lesbianas somos tan críticas con esta película precisamente porque nos vemos reducidas a una fantasía absurda de un hombre heterosexual, posturas ridículas y una actitud como de “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo”. Teniendo una historia tan maravillosa como la que tenía, con un temazo a desarrollar, un punto de partida estupendo en la obra original para trabajarlo y unas actrices entregadas y convincentes para darle vida, Kechiche ha malgastado sus 180 minutos de película en tijeras y cunnilingus. A “La Vida de Adèle” le falta verdad y le sobran erecciones. En su cómic, Julie Maroh quiere dar visibilidad a las dificultades con las que se encuentra un adolescente durante el proceso de aceptación de su diversidad sexual, además de presentar una historia de amor excelente, bien cuidada, respetuosa, estética. Pero la prioridad de Abdellatif Kechiche ha sido ejercer de dictador. Él quería sostener la lupa como un voyeur dándose el lujo de exigir todas sus fantasías desde el lugar más privilegiado. No nos extrañe pues que Maroh haya denominado a esta película “pornografía para mentes masculinas”.
Conste que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado, como por ejemplo sucede en el cómic. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica. Podía haber sido una escena de sexo rodada con respeto, buen gusto, erotismo y sensibilidad y no quedarse en el puro morbo de un director tiránico que parece regodearse en las tijeras y el cunnilingus mientras filma para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como otra cosa. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual y obsesivo. Por ejemplo, una película como Nymphomaniac es bastante más honesta que ésta en cuanto a propósitos y objetivos, ya que no miente al presentarse a sí misma: “FORGET LOVE” es su frase de presentación y en ningún momento reniega de sus escenas pornográficas o de sexo explícito. Pero Kechiche hace todo lo contrario, muy hipócritamente: rueda escenas claramente pornográficas y de bastante mal gusto y nos las quiere hacer tragar no sólo como necesarias sino como demostración de la pasión más auténtica. Pues por eso yo no paso, lo siento mucho, no quiero que se me tome por idiota. Lo que ha rodado este hombre es porno, se ha recreado en él y en las actrices y ha querido hacerlo así para llenar más salas, crear más audiencia y alimentar más morbo (sobre todo el masculino). En el cómic las escenas de sexo no tienen nada que ver. Son explícitas, sí, pero no se recrean injustificadamente ni ofrecen morbo gratuito no resultan tópicas o insultantes. Son naturales, sugerentes y estéticas. En la película no veo más que tetas bamboleantes y posturas ridículas propias de un vídeo de Youporn.
Así que no nos hagamos los suecos. Si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” (o una película protagonizada por dos chicos en lugar de dos chicas), ni de coña nos habría deleitado con 10 &quot;súper necesarios y súper justificados&quot; minutos de &quot;bellísimo&quot; sexo anal, ni los críticos la habrían considerado tan brillante. Dejémonos de querer hacer comulgar con ruedas de molino, que todos sabemos por qué ha sido tan alabada y premiada, y no precisamente por su &quot;impresionante&quot; fotografía ni su &quot;profundísimo&quot; guión. Pura hipocresía al servicio del morbo gratuito.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Soy lesbiana y ver esta película me ha producido un profundo asco y rechazo de ver cómo un cabrón morboso nos reduce tristemente a lo mismo de siempre: meros objetos de morbo. Aquí no hay ninguna profundidad, ningún guion brillante, ninguna trama ni problemática trascendente…. nada más que 15 minutos de sexo salvaje para dar morbo y ganarse a la crítica masculina, y vender una película que no es más que pornografía fácil y gratuita disfrazada de la historia de amor más increíble jamás contada. De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Esta peli no ofrece nada más que el morbo de la homosexualidad femenina y, sobre todo, las imágenes explícitas que lo corroboran. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo realista hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes. Qué asco y qué pena.<br />
Este bodrio, o, perdón, como muchos se empeñan en afirmar, la muestra suprema del amor universal jamás filmada en el séptimo arte, es una verdadera estafa.<br />
Las propias lesbianas somos tan críticas con esta película precisamente porque nos vemos reducidas a una fantasía absurda de un hombre heterosexual, posturas ridículas y una actitud como de “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo”. Teniendo una historia tan maravillosa como la que tenía, con un temazo a desarrollar, un punto de partida estupendo en la obra original para trabajarlo y unas actrices entregadas y convincentes para darle vida, Kechiche ha malgastado sus 180 minutos de película en tijeras y cunnilingus. A “La Vida de Adèle” le falta verdad y le sobran erecciones. En su cómic, Julie Maroh quiere dar visibilidad a las dificultades con las que se encuentra un adolescente durante el proceso de aceptación de su diversidad sexual, además de presentar una historia de amor excelente, bien cuidada, respetuosa, estética. Pero la prioridad de Abdellatif Kechiche ha sido ejercer de dictador. Él quería sostener la lupa como un voyeur dándose el lujo de exigir todas sus fantasías desde el lugar más privilegiado. No nos extrañe pues que Maroh haya denominado a esta película “pornografía para mentes masculinas”.<br />
Conste que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado, como por ejemplo sucede en el cómic. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica. Podía haber sido una escena de sexo rodada con respeto, buen gusto, erotismo y sensibilidad y no quedarse en el puro morbo de un director tiránico que parece regodearse en las tijeras y el cunnilingus mientras filma para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como otra cosa. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual y obsesivo. Por ejemplo, una película como Nymphomaniac es bastante más honesta que ésta en cuanto a propósitos y objetivos, ya que no miente al presentarse a sí misma: “FORGET LOVE” es su frase de presentación y en ningún momento reniega de sus escenas pornográficas o de sexo explícito. Pero Kechiche hace todo lo contrario, muy hipócritamente: rueda escenas claramente pornográficas y de bastante mal gusto y nos las quiere hacer tragar no sólo como necesarias sino como demostración de la pasión más auténtica. Pues por eso yo no paso, lo siento mucho, no quiero que se me tome por idiota. Lo que ha rodado este hombre es porno, se ha recreado en él y en las actrices y ha querido hacerlo así para llenar más salas, crear más audiencia y alimentar más morbo (sobre todo el masculino). En el cómic las escenas de sexo no tienen nada que ver. Son explícitas, sí, pero no se recrean injustificadamente ni ofrecen morbo gratuito no resultan tópicas o insultantes. Son naturales, sugerentes y estéticas. En la película no veo más que tetas bamboleantes y posturas ridículas propias de un vídeo de Youporn.<br />
Así que no nos hagamos los suecos. Si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” (o una película protagonizada por dos chicos en lugar de dos chicas), ni de coña nos habría deleitado con 10 &#8220;súper necesarios y súper justificados&#8221; minutos de &#8220;bellísimo&#8221; sexo anal, ni los críticos la habrían considerado tan brillante. Dejémonos de querer hacer comulgar con ruedas de molino, que todos sabemos por qué ha sido tan alabada y premiada, y no precisamente por su &#8220;impresionante&#8221; fotografía ni su &#8220;profundísimo&#8221; guión. Pura hipocresía al servicio del morbo gratuito.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
