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	<title>Cinéfagos &#187; Atom Egoyam</title>
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		<title>Chloe, de Atom Egoyan</title>
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		<pubDate>Tue, 17 May 2011 13:23:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Atom Egoyam]]></category>
		<category><![CDATA[Chloe]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/chloe-de-atom-egoyam/1855' addthis:title='Chloe, de Atom Egoyan' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Personajes de cal y de arena por: Oswaldo Osorio Una de las principales virtudes del cine es su capacidad para hablar de las emociones y los sentimientos. Encarnados en sus personajes y reforzados por el realismo propio de la imagen cinematográfica, esas emociones y sentimientos son más vívidos y contundentes. Esta película, sin duda, logra<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/chloe-de-atom-egoyam/1855">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/chloe-de-atom-egoyam/1855' addthis:title='Chloe, de Atom Egoyan ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/chloe-de-atom-egoyam/1855' addthis:title='Chloe, de Atom Egoyan' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">Personajes de cal y de arena</span></h3>
<p><strong>por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2011/05/chloe3.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1859" title="chloe" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2011/05/chloe3.jpg" alt="" width="417" height="604" /></a><br />
</strong></p>
<p>Una de las principales virtudes del cine es su capacidad para hablar de las emociones y los sentimientos. Encarnados en sus personajes y reforzados por el realismo propio de la imagen cinematográfica, esas emociones y sentimientos son más vívidos y contundentes. Esta película, sin duda, logra todo eso, sin embargo, la forma en que lo hace es lo que resulta muy cuestionable. Es decir,<strong> logra un efecto en lo emocional, pero en lo intelectual uno se siente burlado</strong>.</p>
<p>Para argumentar tal planteamiento, esta es una de esas críticas en las que es necesario contar detalles de la trama (aquí es donde quien no la haya visto, y le gusta que el cine lo sorprenda, debe abandonar la lectura). Porque es <strong>en los detalles donde esta cinta se traiciona a sí misma</strong>, al querer ser profunda y consecuente en lo que quiere expresar, pero forzada e inconsistente en la forma en que lo hace.</p>
<p>La película abre con la descripción que hace una profesional del sexo acerca de lo buena que es en su oficio, sobre todo porque sabe transformarse y entregarse para satisfacción de sus clientes. Acto seguido, presenta a un hombre que, al parecer, engaña a su mujer. Y con esto ya está servido el triángulo, no tanto amoroso, sino uno un poco más complicado y retorcido.</p>
<p>Que la esposa contrate a la prostituta para tener la certeza de que su esposo es capaz de engañarla, es solo la excusa argumental para hablarnos de unos asuntos muy serios en torno a <strong>los celos, a las formas en que se manifiesta el deseo, al desgaste de las relaciones de larga duración</strong> y a la inseguridad de las mujeres que ven perder su lozanía frente a un compañero que se ve cada vez mejor con los años.</p>
<p>La que carga con el peso del drama es la esposa, y no es gratuito que este personaje sea interpretado por <strong>Julianne Moore</strong>, una actriz que sabe identificar el potencial de los papeles que amplían los límites de las emociones. Es el único personaje verdadero y revelador de este filme. Sus miedos y dilemas morales frente a su relación y a lo que puede llegar a hacer por salvarla son tan intensos como inquietantes, incluso perturbadores. Es por este personaje y su viaje emocional por lo que vale la pena ver esta película.</p>
<p>Por otro lado, está el personaje de la prostituta, el cual es planteado en términos narrativos y dramatúrgicos justamente de manera contraria al de la esposa. Es decir, si en la esposa vemos a un personaje sólido, honesto y revelador, el de la prostituta es gratuito, forzado y efectista. La declaración inicial de la perfecta profesional, luego es contrariada por las acciones de una mujer caprichosa y voluble, que se involucra emocionalmente con sus clientes y asume actitudes casi de sicópata. Y así, el <strong>íntimo retrato de la naturaleza femenina</strong> creado a partir de lo que le ocurre a la esposa, se convierte en una burda acumulación de arquetipos en el personaje de la prostituta.</p>
<p>Es en ese giro sorpresivo -y del todo inconsecuente con lo planteado- de este personaje, con lo que el director evidencia su afán de impactar con facilismos. Incluso <strong>recurre al peor cliché de los thrillers de Hollywood</strong>: la acosadora que seduce al hijo. Así mismo su final, que se antoja absurdo e incoherente, todo al parecer para rematar el relato de forma dramática e impactante. Por eso, a estas alturas ya el espectador ha olvidado las virtudes de la historia y se queda solo con el desconcierto de una trama embaucadora.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
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<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
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