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	<title>Cinéfagos &#187; cine y duelo</title>
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		<title>Fragmentos de una mujer, de Kornél Mundruczó</title>
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		<pubDate>Sun, 17 Jan 2021 13:25:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine y duelo]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/fragmentos-de-una-mujer-de-kornel-mundruczo/4533' addthis:title='Fragmentos de una mujer, de Kornél Mundruczó' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Silencios y confrontaciones Oswaldo Osorio Parece connatural de la condición humana que, luego de la pérdida de un hijo, el matrimonio en cuestión se desintegre. Aunque de un plumazo conté los dos conflictos de esta película, como ocurre con tantas historias, lo que importa en este caso es cómo suceden ambos dramas. Por eso, lo<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/fragmentos-de-una-mujer-de-kornel-mundruczo/4533">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/fragmentos-de-una-mujer-de-kornel-mundruczo/4533' addthis:title='Fragmentos de una mujer, de Kornél Mundruczó ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2021/01/fragmentosde.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4534" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2021/01/fragmentosde.jpg" alt="fragmentosde" width="640" height="360" /></a></p>
<p>Parece connatural de la condición humana que, luego de la pérdida de un hijo, el matrimonio en cuestión se desintegre. Aunque de un plumazo conté los dos conflictos de esta película, como ocurre con tantas historias, lo que importa en este caso es cómo suceden ambos dramas. Por eso, lo que tenemos aquí es un lento y doloroso viaje en el que esta pareja y sus allegados lidian con un tipo de duelo tal vez más ominoso que cualquier otro, dando como resultado un destilado drama que explora algunas de las distintas aristas que lo componen.</p>
<p>Aunque el título <em>Fragmentos de una mujer </em>(Pieces of a Woman) la pone a ella en el centro del relato, durante buena parte de la historia la narración los mira a ambos en sus distintas formas de afrontar su tragedia. Incluso inicialmente parece que se ocupa más de él. Pero de alguna manera prevalece el principio, en muchos sentidos discutible, de que en estos casos la mujer pierde más y es mayor su tristeza. Esta idea se refuerza cuando, un poco injustamente con el personaje masculino, literalmente compran su salida del drama y les dejan todo el asunto a las mujeres.</p>
<p>La elaboración del relato está definida por dos dinámicas que se alternan en la narración: las soledades marcadas casi siempre por silencios luctuosos y las dramáticas confrontaciones. En el primer caso, somos testigos de la desesperación de él y del mudo padecimiento de ella. Por eso él parece con mayor presencia al principio, por la relevancia que le dan la voz y los diálogos, mientras ella asume su cotidianidad en un anestesiado mutismo que la convierte en un personaje misterioso, lo cual puede obrar de manera opuesta de cara al espectador, pues ese misterio puede dimensionar su dolor o también dejar muchos vacíos en su construcción como personaje (se suprimen varias etapas del duelo, por ejemplo).</p>
<p>Las confrontaciones, por su parte, le suben el pulso y el volumen al relato. Discuten entre ellos, con el médico, con la madre, con la hermana. Todo se reduce a cómo cada quien afronta su dolor, lo cual ya es bastante, porque de eso dependen asuntos trascendentales (como qué hacer con el cuerpo de la bebé) y comportamientos esenciales (como volver a la bebida o acallar los sentimientos). En estos casos, las discusiones parece que no pueden tener otro propósito que el de herirse o distanciarse.</p>
<p>Llama la atención el contraste que hay entre la presentación y la resolución de la historia. La primera suele ser más larga que la segunda, pero en esta película llevan ese esquema al extremo, pues la presentación, que tiene aquí media hora, durante casi veinticinco minutos se ocupa solo del parto, y eso logra un fuerte efecto dado su fatal desenlace y sus secuelas en los personajes; mientras que la solución del conflicto la despachan con un discurso de poco menos de dos minutos, con lo cual se despeja, no muy convincentemente valga decirlo, el misterio de la protagonista.</p>
<p>Luego de tan intensa presentación y tortuoso desarrollo, ese final parece hecho para otro público y para otra película. Además de esta, quedan otras tantas dudas sobre la construcción de todo el filme, cómo la ilógica demanda luego de convenir tener un parto en casa con todos sus riesgos, los supuestos millones que podrían ganar (¿De quién, de la partera?), el forzado personaje de la prima que funciona de comodín al argumento, el mencionado mutismo de la protagonista que frecuentemente lleva el relato a la deriva o ese complaciente final con lo que parece ser una niña de repuesto. Aun así, de un tema tan transitado en el cine como es el duelo, este director húngaro, ahora en Hollywood, ha creado un filme duro y emotivo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/fragmentos-de-una-mujer-de-kornel-mundruczo/4533' addthis:title='Fragmentos de una mujer, de Kornél Mundruczó ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Verano del 93, de Carla Simón</title>
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		<pubDate>Wed, 02 May 2018 02:40:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Carla Simón]]></category>
		<category><![CDATA[cine y duelo]]></category>
		<category><![CDATA[Verano del 93 de Carla Simón]]></category>
		<category><![CDATA[Verano del 93 película]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/verano-del-93-de-carla-simon/4035' addthis:title='Verano del 93, de Carla Simón' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>La soledad de Frida Oswaldo Osorio Es difícil imaginar qué siente o qué le pasa por la cabeza a una niña de seis años que empieza un proceso de duelo, y más aún si ella ni siquiera es consciente de que está ocurriendo. En esta película la directora catalana Carla Simón, quien vivió este mismo<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/verano-del-93-de-carla-simon/4035">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/verano-del-93-de-carla-simon/4035' addthis:title='Verano del 93, de Carla Simón ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/verano-del-93-de-carla-simon/4035' addthis:title='Verano del 93, de Carla Simón' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">La soledad de Frida</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2018/05/verano93.jpg"><img class="aligncenter wp-image-4036" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2018/05/verano93.jpg" alt="verano93" width="700" height="525" /></a></p>
<p>Es difícil imaginar qué siente o qué le pasa por la cabeza a una niña de seis años que empieza un proceso de duelo, y más aún si ella ni siquiera es consciente de que está ocurriendo. En esta película la directora catalana Carla Simón, quien vivió este mismo proceso cuando tenía esa edad, encuentra con lucidez y sutileza la forma de transmitir esas emociones y dar cuenta de tan difícil situación por la que pasa Frida, la protagonista de esta historia.<span id="more-4035"></span></p>
<p>Luego de la muerte de su madre, Frida tiene que reiniciar su vida con una nueva familia, en el campo, donde un tío suyo. El principal recurso que utiliza la directora para acercarnos al dolor silencioso y a la desesperación latente de esta niña es el realismo cotidiano. Dejando a un lado la construcción convencional del argumento, el relato opta por hacer un seguimiento a la cotidianidad de Frida y su familia, porque es con detalles, gestos y rutinas como se va entendiendo el estado de ánimo de la niña.</p>
<p>Decir que no se sabe amarrar los zapatos para que se los amarren, el insomnio o enviarle regalos a su madre por medio de la estatua de una virgen, entre muchas otras cosas, van sumando en ese universo interno Frida que el espectador puede leer en una parsimoniosa narración sin sobresaltos. Pero en el tratamiento que le da al relato y su personaje, la directora se cuida de nunca ser sensiblera o lastimera, incluso por momentos resulta difícil identificarse con la protagonista, dado su comportamiento errático y hasta maledicente.</p>
<p>Además de la ausencia de sus padres y del radical cambio de ambiente, Frida también debe afrontar el estigma que ha dejado la muerte de su madre a causa del SIDA. Esto acrecienta su desorientación y desamparo. Pero nuevamente, es un tema que apenas si se menciona de manera explícita, pues la película tiene la habilidad de simplemente “ponerlo en el aire”, haciendo del tema una sombra que pesa y oscurece más los sentimientos adversos.</p>
<p>Para un espectador desprevenido, esta es una de esas películas en las que “no pasa nada”, pero en realidad son muchas cosas las que pone en juego a partir de un relato desdramatizado, con un conflicto que se manifiesta apenas soterradamente y unas acciones motivadas por la naturalidad y lo cotidiano. Y aun así, resulta una historia honesta y potente, en la que se puede ver, casi de forma inédita, la situación de una niña que atraviesa un duelo sin saberlo, que empieza su vida desde cero cuando apenas se estaba acomodando en el mundo, que tiene metida en el pecho una muda angustia que en cualquier momento estallará.</p>
<p>&nbsp;</p>
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