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	<title>Cinéfagos &#187; Crítica de cine</title>
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		<title>El luchador, de Darren Aronofsky</title>
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		<pubDate>Sat, 24 Oct 2009 01:23:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine y lucha]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-luchador-de-darren-aronofsky/908' addthis:title='El luchador, de Darren Aronofsky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Combate por la redención Por Oswaldo Osorio Como ositos cariñositos llenos de músculos y dieta de esteroides, ésa es una primera reveladora impresión que deja esta película sobre el mundo de los luchadores. Sin embargo, es una revelación que se queda sólo en el plano de lo anecdótico, porque la que resulta más contundente, y<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-luchador-de-darren-aronofsky/908">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-luchador-de-darren-aronofsky/908' addthis:title='El luchador, de Darren Aronofsky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Por Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Como ositos cariñositos llenos de músculos y dieta de esteroides, ésa es una primera reveladora impresión que deja esta película sobre el mundo de los luchadores. Sin embargo, es una revelación que se queda sólo en el plano de lo anecdótico, porque la que resulta más contundente, y que en últimas es la razón de ser de este filme, es el <strong>dramático retrato </strong>que hace el director de estos “deportistas” al final de sus carreras. Es eso lo que se queda grabado y dando vueltas en la cabeza hasta mucho después de acabarse la cinta, y no ese insólito ambiente de afectos y camaradería de estos hombres que se hacen las bestias en el cuadrilátero.</p>
<p>Aunque sorprende más aún ver quién hizo este filme: Darren Aronofsky, un director conocido por películas visual y argumentalmente efectistas (<strong>Pi, Requiem por un sueño</strong>) o por fantasías con pretensiones de trascendentalidad (<strong>La fuente</strong>). Y sorprende porque lo que en esta nueva cinta presenta es una historia que le apuesta a todo lo contrario, esto es, al realismo, tanto en la concepción del personaje como en la mirada que hace a su cotidianidad desde la puesta en escena, y también a la forma casi documental como lo registra con su cámara (con luz natural, cámara al hombro y sin cuidados encuadres). Todo eso para hacer más cercanos y viscerales esos “últimos días” de un guerrero que devino en un hombre común y corriente (y hasta con menos ventajas).</p>
<p><span id="more-908"></span></p>
<p>Porque ésta es la<strong> historia de un perdedor</strong> en la vida cotidiana y de un <strong>luchador en decadencia</strong>, no porque no sea bueno en su oficio, sino por culpa del implacable paso de los años. Ambas visiones, la de su vida y la de su oficio, resultan tremendamente dramáticas, tristes incluso. Pero la diferencia es que la mirada a su vida lleva la carga del patetismo, puesto que su existencia es el producto de la acumulación de los errores de un hombre que no merece una segunda oportunidad. La mirada a su oficio, en cambio, algo ungida está de dignidad, no sólo por la actitud que asume, sino también por lo que él significa para su gremio y sus colegas.</p>
<p>Esta diferencia en los dos aspectos de su vida se ve claramente demarcada por la soledad que lo acompaña como hombre y la familia que tiene como luchador (aunque sólo unas horas los fines de semana). Es esa soledad, que parece calar como el frío que cubre esta historia de invierno, la que realmente le enrostra su fracaso en la vida.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/wrestlerrourkemickeylc121508.jpg"><img class="size-medium wp-image-911 aligncenter" title="wrestlerrourkemickeylc121508" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/wrestlerrourkemickeylc121508-300x222.jpg" alt="" width="300" height="222" /></a></p>
<p>No importa tanto la falta de dinero, de fama o de juventud, sino que no tenga a nadie realmente cercano en el mundo. Y esta idea de la soledad, más la de la decadencia por el paso de los años, está reforzada con el personaje de la stripper, quien aparece en el relato en la medida justa, ya para complementar estas ideas o para abrir una esperanza ante tanta desventura.</p>
<p>Pero no hay pecador, perdedor y decadente sin, al menos, la intensión de buscar su redención. Sólo que en este personaje, más que intención, parece una determinación. Por eso la película, en realidad, no tanto busca hablar del pecador, el perdedor y el decadente, sino que más bien insiste en mostrar al hombre y al luchador que pone su mayor empeño en dejar de ser todo eso, o al menos en minimizar los daños. De ahí que se le vea empecinado en recuperar a su hija, en conseguir un trabajo, en tener un amor (o al menos una compañera) y, sobre todo, en no abandonar la lucha, con esa pasión y brío que siempre pone en ella.</p>
<p>Así que ésta parece, en principio, otra historia más de un perdedor, pero la verdad es que es la de un luchador, en los sentidos literal y figurativo de la palabra. Una historia que es inevitable mirar con cierta consternación y casi siempre con solidaridad por su protagonista, un sentimiento que, además, termina reforzado por la sólida presencia del actor Mickey Rourke, tal vez el único que podía lograr tal realismo y contundencia en esta historia que se mueve entre el patetismo y la dignidad.</p>
<p><strong>P.D.</strong> Un apunte musical que nunca se olvidará: Como es el rock duro y festivo de los ochenta la banda sonora de la vida de estos luchadores, su protagonista se queja por ese flojo de Kurt Kobain (quejumbroso y suicida) que llegó para echarlo todo a perder.</p>
<p><span style="color: #008080;"><strong>FICHA TÉCNICA</strong></span></p>
<p><strong>Título original</strong>: The wrestler</p>
<p><strong>Dirección:</strong> Darren Aronofsky.</p>
<p><strong>Guión:</strong> Robert Siegel.</p>
<p><strong>Producción:</strong> Darren Aronofsky y Scott Franklin.</p>
<p><strong>Música:</strong> Clint Mansell.</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Maryse Alberti.</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Mickey Rourke, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Mark Margolis, Todd Barry, Ernest Miller.</p>
<p>USA &#8211; 2008 &#8211; 105 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
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		<title>Harry Potter y el Prícipe Mestizo, de David Yates</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Aug 2009 18:35:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario crítico]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[David Yates]]></category>
		<category><![CDATA[Harry Potter y el Prícipe Mestizo]]></category>
		<category><![CDATA[Íñigo Montoya]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/harry-potter-y-el-pricipe-mestizo-de-david-yates/794' addthis:title='Harry Potter y el Prícipe Mestizo, de David Yates' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Aventuras de magos adolescentes Por: Íñigo Montoya Confirmo con esta sexta entrega que para que a uno le guste la saga de Harry Potter es condición haber crecido con él, de lo contrario, sólo podrá ver en ella una predecible historia de fantasía, empaquetada en deslumbrantes efectos y sin fuerza alguna en sus conflictos ni<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/harry-potter-y-el-pricipe-mestizo-de-david-yates/794">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/harry-potter-y-el-pricipe-mestizo-de-david-yates/794' addthis:title='Harry Potter y el Prícipe Mestizo, de David Yates ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Por: Íñigo Montoya</strong></p>
<p>Confirmo con esta sexta entrega que para que a uno le guste la saga de Harry Potter es condición haber crecido con él, de lo contrario, sólo podrá ver en ella una <strong>predecible historia de fantasía, empaquetada en deslumbrantes efectos</strong> y sin fuerza alguna en sus conflictos ni originalidad en sus argumentos.</p>
<p>Todo en Harry Potter, y en especial en esta última, son promesas sin cumplir. Promesas de que algo horrible y peligroso pasará, pero siempre ha sido la amenaza de un nombre, <strong>Voldemort</strong>, que más bien poco hemos visto, y cuando lo vimos, no pareció tan amenazante ni malvado. En el Prícipe Mestizo sólo hacen gastar su nombre impronunciable de tanto pronunciarlo pero nunca se le ve, salvo cuando era un niñito que prometía ser malo.</p>
<p>Para ajustar, la nueva película se gasta casi todo su tiempo y argumento en jueguitos de adolescentes: <strong>“Si me quiere, no me quiere, si me quiere…</strong>” Los antagonistas de la película son opacados por otros conflictos a los que el relato pone más énfasis, conflictos que tienen que ver con quién besa o será novio de quién. Al final, un ridículo clímax donde, como siempre, todos hacen todo por Harry Potter, salvándolo en el último instante y los problemas se solucionan “como por arte de magia”.</p>
<p>No sé, ni pretendo averiguar, si lo libros son así de <strong>leves e inconsistentes narrativa y argumentalmente</strong>, pero el caso es que a un público adulto y a los espectadores inteligentes, esta saga, y en especial esta última entrega, les queda debiendo mucho, sobre todo en estos tiempos en que el cine infantil está llegando a unos grados de elaboración y complejidad impresionantes, al punto de poder satisfacer a grandes y chicos. Hay mucho más por decir de esta cinta, pero dejaré este texto en punta, justo como terminó la película, a la manera de una seriado semanal.</p>
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		<title>Los viajes del viento, de Ciro Guerra</title>
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		<pubDate>Tue, 12 May 2009 06:08:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine colombiano]]></category>
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		<category><![CDATA[cine costeño]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675' addthis:title='Los viajes del viento, de Ciro Guerra' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Huir y buscar por un mismo camino Por: Oswaldo Osorio Un hombre nuevo, un hombre viejo y un acordeón con cuernos cruzan el paisaje costeño urgidos por su destino. Estos elementos, ya de por sí complejos y que bien podrían funcionar como sinopsis, componen uno de los relatos más maduros y concientemente sólidos de la<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675' addthis:title='Los viajes del viento, de Ciro Guerra ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675' addthis:title='Los viajes del viento, de Ciro Guerra' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/viajesdelviento-poster-2.jpg"><img class="size-medium wp-image-677 alignleft" style="margin-left: 4px; margin-right: 4px;" title="viajesdelviento-poster-2" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/viajesdelviento-poster-2-214x300.jpg" alt="" width="214" height="300" /></a><strong><span style="color: #008080;">Huir y buscar por un mismo camino</span></strong></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Un hombre nuevo, un hombre viejo y un acordeón con cuernos cruzan el paisaje costeño urgidos por su destino. Estos elementos, ya de por sí complejos y que bien podrían funcionar como sinopsis, componen <strong>uno de los relatos más maduros</strong> y concientemente sólidos de la historia del cine colombiano. También es una de las películas más esperadas de los últimos años, gracias a la promesa que significó la ópera prima de este realizador, <strong>La sombra del caminante</strong> (2005), y con la cual comparte unas características en común: un sentido estético definido y sin titubeos, una lúcida cercanía con ciertas particularidades de la identidad nacional y una propuesta narrativa y argumental que no le hace concesiones a ese público que sólo quiere cine rápido y fácil.</p>
<p>De entrada es necesario hablar de lo más vistoso del filme, que es sus <strong>paisajes y su fotografía</strong>, dos cosas que muchos espectadores suelen confundir. Porque con esta cinta es muy fácil decir –y recuerden que no es una cinta fácil- que tiene una fotografía muy “bonita”, aunque seguramente el comentario está dirigido a los paisajes.</p>
<p>Que en esta película coincidan las dos cosas es una fortuna, pero lo cierto es que tiene una buena fotografía es por la manera como muestra estoy paisajes, por la forma en que los hace, no sólo un protagonistas, sino una condición para el desarrollo de la historia. De ahí la importancia de la <strong>expresividad y el esplendor del formato panorámico</strong> y en súper 35 en que fue filmada. Y también por eso es un filme que tiene que ser visto en cine. La visionada en video ya será una experiencia muy distinta.</p>
<p><span id="more-675"></span></p>
<p>El protagonismo del paisaje es porque esta película está puntuada por un recorrido desde lo profundo de la costa caribeña colombiana hasta sus últimos límites en la Guajira, un trayecto que no sólo permite dar cuenta de la travesía de los dos personajes centrales, sino que es un perceptivo retrato de esa cultura y su geografía, con todos los matices que la riqueza de estos dos aspectos pueden propiciar: la <strong>poesía visual</strong>, pero también algunas inevitables postales, realidades macondianas (como el duelo en la Nueva Venecia), <strong>la música que está en el alma de todo</strong>, los mitos vallenatos y la diversidad étnica y cultural al interior de una gran cultura que, ya de por sí, es bien distinta a las del resto del país. </p>
<p>Pero lo más importante de este recorrido por todos esos tópicos, es que no se hace de forma expositiva o exotista, sino que está integrado orgánicamente al conflicto de los personajes. Y ellos, el juglar Ignacio Carrillo y el joven Fermín, se muestran <strong>más apacibles y silenciosos que el mismo paisaje</strong>. Ésa es la primera prueba que la película le pone el espectador, que sea capaz de no dejarse abrumar por la sobrecogedora fuerza del paisaje y esté atento al drama de los personajes, a su singular relación y su reacción ante lo que se les presenta en el camino.</p>
<p>Porque esta es una <em>road movie</em> (en burro y a pie), y como en toda <strong>película de carretera </strong>(y también de camino en este caso), sus personajes huyen y/o buscan algo. En esta historia uno está huyendo y el otro buscando. A Ignacio Carrillo, con su enigmático silencio, parece que le pesara el pasado, contradiciendo con su actitud el natural espíritu festivo del juglar vallenato, porque ser juglar se lo volvió una carga y quiere desembarazarse de ella. Mientras que Fermín, tozudo como el burro, anda buscando justamente aquello de lo que Ignacio huye. </p>
<p>Esta situación produce un complemento y una tensión que es lo que define la película, lo que le da la redondez y complejidad al relato. Ambos son impulsados por una ciega voluntad que los obliga a cumplir su destino. Y en esto se presenta una sugerente paradoja, casi poética si se quiere, pues los dos van en la misma dirección geográfica, pero la dirección espiritual y emocional es completamente opuesta: ser o no juglar, querer devorase el mundo o estar consumido por él, buscar un saber o quererlo olvidar y así una serie de contrastes que, en lugar de distanciarlos, parece unirlos a cada paso que dan. </p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/los-viajes-del-viento3332675402_e95611639b.jpg"><img class="size-medium wp-image-678 aligncenter" title="los-viajes-del-viento3332675402_e95611639b" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/los-viajes-del-viento3332675402_e95611639b-300x180.jpg" alt="" width="300" height="180" /></a></p>
<p>El paisaje y la cultura que se imponen dramáticamente, así como el periplo interior y físico de la pareja protagónica en pos de su destino, están sellados por el mito de <strong>“El acordeón del diablo”</strong>, tal vez la más conocida leyenda vallenata, inspirada en Francisco el Hombre y en ese mito universal que habla de músicos que se trenzaron en un duelo con el diablo.</p>
<p>Ya un alemán (Stefan Scwiegert, 2000) hizo aquí en Colombia, con ese mismo título, un bello documental con este legendario personaje, también conocido como Pacho Rada. Pero en la forma en que<strong> Ciro Guerra </strong>presenta este mito está otro de sus aciertos, pues el relato en ningún momento hace explícito que la lógica de la historia descansa sobre este hecho sobrenatural, pero tampoco descarta la posibilidad. De manera que el realismo emocional de los personajes es acompañado por un sugestivo aire épico y de misterio. </p>
<p>Por otra parte, además de la obvia presencia de la música que, como el abrasador sol costeño, todo lo cruza, está su particular narración, que termina por cohesionarlo todo. Se trata de una <strong>narración con su propia respiración</strong>, mesurada y contemplativa, sin concesiones a los afanes del espectador que se sienta y se siente apurado, y ésa es la mayor prueba que la película le impone.</p>
<p>Porque es una narración a la que le interesa, más que la acción, el ritmo emocional de sus personajes, quienes pasan más tiempo en silencio que diciendo palabras de más, y cuando hablan tienen más preguntas que respuestas. Si se piensa bien en la naturaleza de estos personajes, la relación que tienen, los hondos conflictos que enfrentan y el apacible paisaje al que se integran, es claro que el ritmo de esta película no podía ser otro. </p>
<p>Tampoco podía ser en otra la época en la que se desarrollara la historia (finales de los años sesenta), porque ese mundo de juglares y relativa paz ya no existe; ni podría haber sido interpretada por actores de la televisión y conseguir el mismo resultado; menos aún rodada en el video y el blanco y negro de su antecesora; ni tampoco un final que dejara claras las cuentas de los personajes con la vida, la música y entre ellos mismos; y de esta forma, si se mira cada elemento en esta película, se puede ver que todas las decisiones están bien tomadas, por eso el primer párrafo la definía como madura y concientemente sólida.</p>
<p>Y sin embargo, tampoco se trata de uno de esos filmes que, con estas mismas características, se antojan calculados y cerebrales, porque aquí hay un autor que conoce la diferencia y fue capaz de otorgarle alma a su creación.</p>
<p> </p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Director y Guionista:</strong> Ciro Guerra</p>
<p><strong>Música:</strong> Iván “Tito” Campo</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Paulo Andrés Pérez</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Marciano Martínez, Yull Núñez, Rosendo Romero, Beto Rada, Guillermo Arzuaga, Agustín Nieves, Erminia Martínez, Jose Luis Torres, Carmen Molina, Juan Bautista Martínez.</p>
<p>Colombia – 2009 &#8211; 117 min.</p>
<p> </p>
<p> </p>
<h3 style="text-align: center;"><span><span><span><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></span></span></span></h3>
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		<title>Azuloscurocasinegro, de Daniel Sánchez Arévalo</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Oct 2008 02:34:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Azuloscurocasinegro]]></category>
		<category><![CDATA[cine español]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Sánchez Arévalo]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo sorio]]></category>

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<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Cuando el cine no se ocupa de grandes temas, es cuando más posibilidades tiene de <strong>ahondar en la naturaleza humana</strong>. Las historias más simples y que dan cuenta de la cotidianidad o de los problemas comunes de sus personajes, pueden atrapar de igual forma el interés del espectador, pero incluso de una manera más reflexiva. En esta película ocurre justo eso, pues se trata simplemente de la vida de un joven que se encuentra en un momento de su vida en que tiene que tomar decisiones fundamentes, y son esas decisiones las que conforman la esencia de esta encantadora <strong>cinta española</strong>.</p>
<p>Atrapado en la portería de un edificio de apartamentos, atrapado en el cuidado de su padre y en una vida que no le permite avanzar, ni profesional ni personalmente, Jorge <strong>asume su existencia con una entereza </strong>y una nobleza que casi lo hacen parecer tonto o pusilánime. Pero en realidad su aparente naturaleza blanda (por eso su amigo, refiriéndose a esto, dice de él que es un pan) es sólo para comprender a los demás, incluso para echarse encima las cargas de otros. Durante todo el metraje el espectador sigue a Jorge en su vida llena de reveses y dificultades cotidianas, pero que para él se van acumulando como un destino trágico.</p>
<p><span id="more-266"></span></p>
<p>Siempre carga consigo el fantasma de lo que quiere ser y no ha podido, de salirse de ese hueco en el que vive condicionado por la precariedad económica y conseguir un trabajo en el oficio en el que, con mucho esfuerzo, se graduó. También está el fantasma de un viejo  amor que, por una suerte de resentimiento social que ha tenido desde siempre, no alcanza a darse plenamente. Es decir, <strong>ni el dinero ni el amor se le dan bien</strong>. Hasta que llega su hermano, quien se encuentra preso, y le pide un favor que está más allá de sus principio morales. En adelante la vida de Jorge se vuelve aún más confusa, con su novia, con la imposibilidad de conseguir trabajo luego de tantas y tan humillantes entrevistas, y hasta con su amigo, Israel, que anda igual de confundido, pero en su caso por sus preferencias sexuales y la relación con su padre.</p>
<p>Aquí habría que abrir un gran paréntesis, porque en principio la vida de Israel y sus problemas parecen una historia paralela a la de Jorge, que si se le quita no cambia  mucho la película. Podría decirse que para el personaje de Jorge y la historia de la película sólo es importante esta subtrama por tener la figura del amigo del protagonista, a partir de cual se puede saber lo que éste piensa y siente, además de su carácter y la forma en que concibe la vida. Por lo demás, todo ese asunto del padre de Israel y los <strong>dilemas de éste sobre su identidad sexual</strong> se antojan más como la contraparte divertida y relajante de la historia, ni más ni menos, con lo acertado o gratuito que ello puede ser.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2008/10/azuloscurocasinegro_327x172.jpg"><img class="size-full wp-image-269 aligncenter" title="azuloscurocasinegro_327x172" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2008/10/azuloscurocasinegro_327x172.jpg" alt="" width="327" height="172" /></a></p>
<p>Pero volviendo a Jorge, el título de la película bien puede concentrar lo que lo condiciona y lo define. Aunque nunca se dice explícitamente, el título hace referencia al color de un traje que Jorge quiere tener. Un traje que nadie quiere, pero que para él bien puede significar la posibilidad de conseguir ese trabajo que le es esquivo, o <strong>la dignidad que sus penurias económicas le niega</strong>. Pero lo más significativo es la forma en que lo obtiene, no comprándolo con el esfuerzo de mucho trabajo, sino arrebatándoselo a la vida. Tomando una decisión firme, como las que siempre toma, a pesar de que por su naturaleza de “pan” lo creamos incapaz de tales cosas.</p>
<p>Además, ese color tan indefinido, el del traje y el del título, también parece hacer referencia a un estado de ánimo, al permanente panorama de su vida. Porque para Jorge <strong>las cosas en lugar de mejorar tienden a empeorar</strong>. Lo único que lo puede salvar es su naturaleza humilde y bondadosa, así como su firme determinación hacia las cosas que quiere. Es posible que no obtenga todo lo sueña, pero sin duda su carácter moldeará su destino y tal vez así la vida deje de arrinconarlo tanto. Con el inesperado desenlace que tiene ese oscuro favor que le pidió su hermano, al menos parece vislumbrarse un esperanza.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA<br />
</span>Dirección y guión:</strong> Daniel Sánchez Arévalo.<br />
<strong>Producción ejecutiva:</strong> José Antonio Félez.<br />
<strong>Música:</strong> Pascal Gaigne.<br />
<strong>Fotografía:</strong> Juan Carlos Gómez.<br />
<strong>Reparto:</strong> Quim Gutiérrez, Marta Etura, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre, Héctor Colomé, Eva Pallarés.<br />
España – 2006 &#8211; 105 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
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<p style="text-align: center;"> </p>
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		<title>Batman: El caballero oscuro, de Christopher Nolan</title>
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		<pubDate>Thu, 31 Jul 2008 01:39:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[batman]]></category>
		<category><![CDATA[batman y el cine]]></category>
		<category><![CDATA[Batman: El caballero oscuro]]></category>
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		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine de superhéroes]]></category>
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		<category><![CDATA[guasón]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/batman-el-caballero-oscuro-de-christopher-nolan/92' addthis:title='Batman: El caballero oscuro, de Christopher Nolan' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Las horas más oscuras de un héroe Por: Oswaldo Osorio Con Batman inicia (2006) nació el mejor Batman del cine, aun contradiciendo la regla que afirma que casi nunca las secuelas de una película son buenas y mucho menos la quinta. Las apuestas acaban de subir con ésta, la era Christopher Nolan, cuando su segunda<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/batman-el-caballero-oscuro-de-christopher-nolan/92">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/batman-el-caballero-oscuro-de-christopher-nolan/92' addthis:title='Batman: El caballero oscuro, de Christopher Nolan ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Con <strong>Batman inicia</strong> (2006) nació el mejor Batman del cine, aun contradiciendo la regla que afirma que casi nunca las secuelas de una película son buenas y mucho menos la quinta. Las apuestas acaban de subir con ésta, la era <strong>Christopher Nolan</strong>, cuando su segunda cinta sobre el hombre murciélago sostiene un nivel jamás alcanzado. Esto parece una herejía, porque implica pasar por encima del gran <strong>Tim Burton</strong> y sus dos primeras entregas, pero es que frente a esta nueva versión se encuentra el talentoso director de <strong>Following</strong> (1998), <strong>Memento</strong> (2000) e <strong>Insomnia</strong> (2002).</p>
<p>Los superhéroes salidos de los cómics casi siempre han sido explotados por el cine para crear películas de acción y aventuras y para hacer alarde de los últimos avances en efectos especiales. Por lo general, después de una primera e impactante entrega viene una seguidilla de filmes menores que sólo buscan capitalizar el éxito inicial. Ocurrió con <strong>Supermán</strong> en los ochenta y con Batman en los noventa. Esta última saga llegó a un nivel casi indignante con las versiones de Joel Schumacher (<strong>Batman eternamente </strong>y<strong> Batman y Robin</strong>), que fueron esquemáticas en su tratamiento argumental, así como chillonas y superfluas en su tratamiento visual.</p>
<p><span id="more-92"></span></p>
<p><strong>Christopher Nolan</strong> en cambio, en su primera entrega estuvo más interesado en explorar la sicología del superhéroe que en sacarle partido a la acción y al efectismo de las imágenes, aunque también mucho de eso hubo y dejó satisfecho a todo mundo. Con <strong>Batman: El caballero de oscuro</strong>, de nuevo el director inglés no le hace concesiones al público de los comics en el cine, que se conforma con poco, esto es efectismo, espectacularidad e historias  predecibles.</p>
<p>Este nuevo Batman, en cambio, se muestra aún más oscuro y decidido, como es desde su concepción inicial. Incluso se atreven a presentarlo casi como un villano, o al menos <strong>un superhéroe por fuera de la ley</strong> al que muchos critican. Ante esta situación el personaje se muestra tan férreo en sus determinaciones como en su carácter, siempre tomando las decisiones más difíciles pero también las más correctas. Para ajustar, el contrapeso no podía ser mejor, <strong>un Guasón absolutamente desquiciado y perturbador</strong>, quien no le da respiro y lo mantiene acosado ante la sociedad y la ley misma.</p>
<p>La clave de esta historia está en que el Guasón no tiene nada que perder, mientras que Batman y <strong>Ciudad Gótica</strong> siempre. Por eso en esta película ni el héroe, ni la ciudad ni el espectador tienen paz. Y no es sólo que pasen muchas cosas como es habitual en cualquier película de superhéroes, sino que lo que aquí pasa, además, resulta más amenazante y comprometedor a cada momento. Pero lo de comprometedor no sólo se refiere a la integridad física, que también son muchas y graves las pérdidas, sino también a la moral. Siempre de fondo en el conflicto, además de las balas y explosiones, hay <strong>una cuestión ética que deben resolver</strong> los personajes. Las bombas en los dos barcos es el ejemplo perfecto de tales dilemas y de seriedad y profundidad de esta cinta.<br />
<strong></strong></p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA<br />
</span>Título original: </strong>Batman: The dark knight<br />
<strong>Dirección: </strong>Christopher Nolan.<br />
<strong>Guión: </strong>Jonathan Nolan y Christopher Nolan; basado en un argumento de Christopher Nolan y David S. Goyer; sobre los personajes creados por Bob Kane.<br />
<strong>Producción:</strong> Charles Roven, Emma Thomas y Christopher Nolan.<br />
<strong>Música: </strong>Hans Zimmer y James Newton Howard.<br />
<strong>Fotografía:</strong> Wally Pfister.<br />
Reparto: Christian Bale, Michael Caine, Heath Ledger, Gary Oldman, Aaron Eckhart, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman.<br />
USA – 2008 – 153 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
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<p style="text-align: center;"> </p>
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