<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Cinéfagos &#187; de Darren Aronofsky</title>
	<atom:link href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/tag/de-darren-aronofsky/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos</link>
	<description>Cinéfagos</description>
	<lastBuildDate>Wed, 29 Apr 2026 16:11:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=4.0</generator>
	<item>
		<title>Mother!, de Darren Aronofsky</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850</link>
		<comments>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Sep 2017 20:13:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Darren Aronofsky]]></category>
		<category><![CDATA[de Darren Aronofsky]]></category>
		<category><![CDATA[Mother!]]></category>
		<category><![CDATA[Mother! película]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/?p=3850</guid>
		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850' addthis:title='Mother!, de Darren Aronofsky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>La casa tomada Oswaldo Osorio Hay películas que no permiten ser juzgadas con certeza y de inmediato como buenas o malas, que no es posible reducirlas a esos dos extremos e, incluso, decidir si en últimas nos gustó o no. Hay piezas, como esta, con la que Darren Aronofsky dividió al público del Festival de<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850' addthis:title='Mother!, de Darren Aronofsky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850' addthis:title='Mother!, de Darren Aronofsky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">La casa tomada</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2017/09/mother.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-3851" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2017/09/mother.jpg" alt="mother" width="640" height="480" /></a></p>
<p>Hay películas que no permiten ser juzgadas con certeza y de inmediato como buenas o malas, que no es posible reducirlas a esos dos extremos e, incluso, decidir si en últimas nos gustó o no. Hay piezas, como esta, con la que Darren Aronofsky dividió al público del Festival de Venecia entre abucheos y aplausos, que desconciertan, para bien y para mal, por lo que lo mejor es asumir una posición ante ella tan ambigua como el mismo sentido y calidad de la película lo es.</p>
<p>Aronofsky en su corta filmografía (este es su séptimo largometraje) ya nos ha acostumbrado a ese sentimiento de perplejidad que deriva en duda sobre las cualidades de su obra. Ocurrió con <strong>Pi</strong> (1998), <strong>La fuente</strong> (2006), <strong>El cisne negro</strong> (2010) y <strong>Noé</strong> (2014). Solo parece haber consenso con <strong>Réquiem por un sueño</strong> (2000) y <strong>El luchador</strong> (2008). Pero independientemente de las posiciones encontradas, lo cierto es que se trata de un cineasta con una obra inquietante, provocadora y llena de virtudes, aunque no necesariamente consistente.</p>
<p><strong>Mother!</strong> (2017) empieza con el esquema de la “casa tomada”, incluso flirteando con el de la “casa embrujada”. Por eso surgen las dudas sobre la naturaleza e intención de lo que estamos viendo. No se sabe bien si es una amenaza real lo que se cierne sobre el personaje de Jennifer Lawrence o es el jugueteo engañoso de un drama sicológico, como ocurre con <strong>El cisne negro</strong>, por ejemplo. Pero lo que sí es muy real y efectivo emocionalmente es la presencia de esa familia de intrusos que se salen de control y llenan de desesperación y zozobra a la protagonista y, de paso, a los espectadores.</p>
<p>Porque hay dos cosas que se mantienen firmes en ese, a veces, absurdo e inconsistente universo que construye aquí este director: nunca el relato sale de esa casa y el punto de vista siempre está con ella, esta mujer que termina siendo víctima del egoísmo de su esposo, de una casa que se comporta como una entidad enferma y de los mismos excesos y efectos de un Aronofsky, quien la somete a las situaciones más estresantes, extremas y hasta inverosímiles, para provocar todo tipo de sensaciones y reacciones en el espectador: miedo, sorpresa, fascinación, aburrimiento, perplejidad, emoción, desorientación…</p>
<p>La historia está planteada en dos grandes actos: el primero, es cuando esta familia se toma la casa y el relato inicia un envolvente y eficaz crescendo dramático que logra una sólida y contundente intensidad, todo a partir de una precisa concepción de los personajes y el planteamiento y desarrollo de una situación dramática de indudable fuerza e impacto. El segundo, es tan chocante como indescifrable. Un pandemónium se apodera de la casa tras el éxito del poeta, y lo que viene en adelante solo es posible entenderlo a partir de cábalas sobre el sentido alegórico o metafórico de aquella excesiva y bizarra situación.</p>
<p>Una posible interpretación tiene que ver con esa relación entre el artista y su musa, lo cual quedaría claro con lo que sucede en la primera parte, cuando se explica que ella reconstruye la casa de su marido para que este pueda crear; así mismo, y de manera tan explícita como simbólica, al final cuando (advertencia de spoiler) ella le ofrece su corazón y con él un nuevo inicio.</p>
<p>En este mismo sentido, tanto el primero, pero sobre todo el segundo acto, se refieren, en buena medida, a ese estado de obnubilación y casi pérdida de humanidad y sensibilidad del artista, primero por la adulación de un admirador y, luego, por la literal adoración de la masa tras su éxito. Su vanidad y enajenación con la fama lo hacen olvidar de lo importante, de lo que lo condujeron a ser lo que es: el amor, su esposa, su musa y hasta su hijo.</p>
<p>El cataclismo del segundo acto también se puede relacionar claramente con la sociedad del espectáculo, la necesidad de doctrinas redentoras y la búsqueda desesperada de –falsos- mesías. Esa casa es el mundo y allí se libran, literal y simbólicamente –otra vez-, las más feroces batallas, con toda la lógica cruel y absurda que tiene la guerra y las luchas de poder guiadas por oposición de creencias, y donde la madre puede ser tanto la víctima como la voz de la razón que nadie escucha, silenciada por el estruendo del odio, las facciones y la violencia.</p>
<p>Y así, esta película, y sobre todo su segundo acto, podría prestarse a numerosas interpretaciones (hay una que dice que el poeta es Dios, la casa la tierra y la madre la naturaleza). Pero esto puede ocurrir ya mirándola en perspectiva, porque al momento de experimentarla, todo es confusión y desazón. La pregunta aquí es por lo procedente o eficaz que sea querer utilizar este grado de simbolismo y extravagancia para comunicar una idea. Aunque no hay que desdeñar en ningún momento la fuerza emocional y expresiva que en esta película tiene el extrañamiento, la provocación y el efectismo.</p>
<p>Pero en definitiva, es el cambio de un acto a otro lo que más desorienta de este filme, en especial lo gratuito que podría antojarse el segundo. Parecen dos películas distintas, aunque no en su concepción visual y narrativa, áreas donde Darren Aronofsky se muestra tan ingenioso y expresivo como siempre. Es puro cinetismo, creación de atmósferas, tensión en la puesta en escena e imágenes sobrecogedoras.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850' addthis:title='Mother!, de Darren Aronofsky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mother-de-darren-aronofsky/3850/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
