Corresponsales: antecesores del periodismo ciudadano

La última columna motivó la reacción de varios lectores que llamaron y escribieron para expresar sus opiniones sobre cómo es el tratamiento que le da el periódico a las informaciones de los municipios.
Sin excepción, tuvieron una voz de reconocimiento a los encargados de la sección de noticias municipales, entre ellos Fabio Guarín Duque, Carlos Puerta Sepúlveda y Carlos E. Serna. Igual, sin excepción, reclamaron un mayor cubrimiento de los acontecimientos locales.
Uno de los interlocutores, Santiago Bustamante expresó que “solo vienen a nuestras poblaciones cuando el río se sale del cauce y provoca una tragedia con muertos…”.
Antonio M. Estrada Saldarriaga dice: “…Este ejercicio reclamado creo que no le cuesta nada a la empresa El Colombiano, como no le costó otrora, cuando lo hice desde la columna: Desde los Municipios, de Fabio Guarín Duque, el rionegrero. Nunca cobró mi profesor y corresponsal de Granada Alonso Giraldo Hoyos. Creo que los que cumplimos con esa tarea lo hicimos con orgullo por el periódico y con cariño por el desarrollo de las regiones y muy en especial de nuestras localidades”.
Fernando Ossa Arbeláez, abogado, exprofesor de la Universidad de Antioquia, describe y resalta la labor de los colaboradores. Aquí los principales apartes:
“Trata usted de los corresponsales y, de inmediato, vienen a mi memoria dos periodistas que nos sirvieron de guía y de orientadores cuando existían –infortunadamente desaparecidos- los llamados corresponsales en los pueblos. Cuánto le sirvieron al Departamento, con sentido descentralista, nuestros recordados Carlos Puerta Sepúlveda y Carlos E. Serna Serna, quienes, con su decidido amor por los ‘provincianos’ descubrieron muchos ‘corresponsales’ quienes, de qué manera tan admirable, suministraban información verídica y oportuna, y presentaban artículos de fondo que el periódico recogía y que, puedo afirmarlo con conocimiento de causa, hacían que El Colombiano fuese esperado con ansias en los distintos municipios porque estos se sentían, con sus publicaciones, comunidades importantes y, más aún, trascendentales sus trabajos, sus empujes, sus proyectos y sus realizaciones. La emulación entre los pueblos, al conocer, por el periódico, los alcances de sus vecinos, despertaba los deseos de progreso en conocimiento, en cultura, en civismo y en educación.
Y añade: “Muchas de las inquietudes y obras de beneficio comunitario, que son ejemplares para ciudades y pueblos, quedan en el olvido y apenas se conocen las de la capital. Solamente se recuerda la existencia de los “pueblos” de Antioquia cuando hay que resaltar un hecho doloroso, una circunstancia que desdice de sus administraciones o algo que pueda constituir, y lo afirmo porque así lo palpo, ‘mala prensa’, o ‘prensa roja’. Son innumerables los acontecimientos ejemplarizantes y aleccionadores que ocurren en nuestros pueblos y que no merecen siquiera una mención en el periódico que antes sí fue “de todos y para todos…”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>