De la calidad de redacción depende la credibilidad

A una nueva reflexión obligan los nuevos comentarios de los lectores sobre las últimas columnas referidas a la sección Fe de errores.
Tras señalar errores frecuentes en El Colombiano, el lector David Correa  Roldán dice: “…desearía mayor pulcritud en el material de cada edición, en especial, en los artículos de los periodistas de planta. Se trata de un medio que ejerce gran influencia en buena parte del país y que tiene por ello mismo una responsabilidad pedagógica…”.
Un lector anónimo manifiesta: “¡Sin palabras!… Definitivamente se queda uno… ¡sin palabras…!!!”, al detectar un notable error de ortográfica en un texto sobre literatura.
Y otro lector, Eduardo Aristizábal Paláez, expresa: “El periodista debe tener mucho cuidado con el significado de las palabras, pero especialmente cuando los términos son jurídicos. Hemos leído o escuchado frases como: le aprobaron la demanda a Juan sin Miedo. El receptor, también, equivocadamente, interpreta además que Juan sin Miedo ganó la demanda que había instaurado.
Añade: “Y lo que en realidad sucedió fue, que la demanda presentada cumplió con todos los requisitos legales y constitucionales que todo proceso tiene que cumplir. Si utiliza el término exacto, sería: le admitieron la demanda o en caso contrario, inadmitieron, pero no hay ningún pronunciamiento del juez, que a esas alturas, ni siquiera ha recibido el documento”.
Sean Coughlan, escritor de artículos de educación en BBC, anota que Charles Duncombe, un empresario de internet, asegura que la mala ortografía le cuesta millones de libras al Reino Unido: “…un análisis de las cifras de un sitio web con faltas de ortografía reveló que esto puede reducir las ventas en línea hasta en 50%.”.
De la calidad de la redacción dependen la credibilidad que le otorgan las audiencias a los medios de comunicación y a sus periodistas y, como anota Coughlan, también la confianza de los consumidores a la hora de comprar.
La calidad de la redacción es la mejor carta de presentación que tiene un periodista. Se nos exige el dominio del lenguaje como una de las primeras cláusulas de la responsabilidad social.
El reto de escribir bien aumenta en estos tiempos de internet, porque la inmediatez compite con el rigor, pero, a la vez, la red permite resolver al instante una duda ortográfica, semántica o de otra índole con un solo clic.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>