Reflexiones sobre la matanza de Newtown (2)

Un vistazo a errores cometidos por periodistas y medios de comunicación. Las inquietudes de Rosa Margarita Ramírez, y otros lectores, sobre la matanza de la escuela Sandy Hook, en Newtown, ameritan nuevos análisis sobre el cubrimiento periodístico. Algunos errores deben ser temas de una sesión de autocrítica en la redacción.

Afán por la primicia. El periodismo de calidad prefiere la información verificada al rumor y la contextualizada a la superficial. Quizá algunos medios corrieron a presentar a Ryan Lanza, hermano de Adam, como el autor de la masacre. Y aún más, usaron el perfil de Facebook para ponerle rostro al pistolero.

El frenesí informativo añade sensacionalismo a estos hechos recargados de conmoción, consternación, terror y temor. Se impone un trabajo  riguroso para informar veraz y oportunamente.

Concluir. Nada más riesgoso que emitir conclusiones sobre causas o autores de un crimen. Es necesario seleccionar a los expertos que consultamos y, aún más, mirar con distancia sus argumentos, porque generalmente surgen distintas teorías. No está comprobada la existencia de un perfil sicológico único del criminal. Tampoco, que todos los enfermos mentales sean violentos por naturaleza.

Fue un error de varios medios de comunicación estigmatizar a los pacientes autistas con Asperger, al señalar con énfasis que Adam Lanza padecía el trastorno.  En las fuentes especializadas y serias está la clave para informar responsablemente.

No todo vale. A estos escenarios se debe acercar con profesionalismo y humanismo. Algunos medios cometieron el error de entrevistar niños, violando normas éticas y legales. La información se debe obtener con respecto y profunda consideración por las personas que están sumergidos en la tragedia. No se nos puede olvidar que somos seres humanos.

Shannon Hicks, por ejemplo, fue una de las primeras periodistas en llegar. Tomó la fotografía de la evacuación, una fila india de menores con los ojos cerrados para que no vieran la crudeza de los hechos, guiados por la maestra. La imagen fue publicada en todo el mundo.  Veinte minutos más tarde fue relevada por su compañero John Voket para cumplir también su misión de bombera voluntaria.

Periodistas debemos hacer una pausa cada vez que se presenten casos relevantes para revisar nuestra manera de investigar y publicar. A los lectores también les compete el papel de actores críticos del proceso informativo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>