Realizando la travesía (2)

Finalmente, a eso de las 5:30 de la tarde, algo cansados, llegamos a nuestro destino, la casa en el desierto de Doña Orfanda.

Desierto de La TatacoaDesierto de La TatacoaDesierto de La TatacoaDesierto de La Tatacoa

La familia, muy ocupada en sus labores diarias: hay que traer las cabras para que pasen la noche en el corral; los huéspedes esperan hambrientos la cena que la señora de la casa les prepara con diligencia, chivo asado con yuca, arroz, tal vez pipitoria y una jarra de refrescante limonada, estamos en el desierto y la sed apremia!!

BurroCasa de Doña Orfanda

Alrededor de la casa mil animales domésticos escarban el suelo y asechan en busca del último grillo, gusano, ratón o sobra de comida del día. Los patos, los gansos, las gallinas, los pollos, las palomas, los piscos (Del quechua pishku, ave: Pavo), los perros, los gatos, las cabras y los burros, y en la cocina unos ruidos extraños se perciben dentro de una canasta de mimbre que cuelga del techo…

En el desierto la vida se toma pausadamente. A las 6:00pm ya es muy tarde para ir a la piscina, su acceso es difícil y a oscuras no está permitido. Pero es la hora más adecuada para tomar algunas fotos al crepúsculo naranja que se divisa hacia el valle del Magdalena. Algunas nubes no dejan ver la esfera solar como quisiéramos pero los arreboles nos emocionan con sus tonalidades que van desde un amarillo fuerte hasta un rojo intenso. A las 6:30pm está lista la cena, efectivamente se trata de chivo asado, criado en casa y alimentado con las yerbas del desierto.

Las 7:30pm es muy temprano para que un habitante de la gran ciudad vaya a la cama, o en este caso a la hamaca! Pero es la hora en que los pobladores del desierto comienzan a arreglar las cosas para acostarse. A nosotros nos cuelgan dos hamacas y nos entregan dos sábanas nuevas que nos servirán de frazada. -¿Hace mucho frío de noche? es nuestra pregunta obligada; -algunas veces hace frío y otras hace calor, es la respuestas obtenida…

Atardecer

Atardecer

Antes de irnos a la hamaca coordinamos con expectativa las actividades del siguiente día. Nuestro guía sería Romario, uno de los hijos de Doña Orfanda, un muchacho de unos 13 ó 14 años, rubio, blanco, robusto y fuerte como su madre. Estudia en Villa Vieja y ayuda a su padre y a su madre en las labores del campo. Baquiano, conocedor del desierto como ninguno y regular para el futbol! (a diferencia de su tocayo!!).

CabrasHorno

El plan establecido fue el de desayunar temprano y salir, en compañía de nuestro guía y de una familia que se hallaba alojada en una pequeña cabaña de huéspedes, hacia “Los Hoyos” un sector del desierto muy cercano a la casa donde nos encontrábamos y que se caracteriza por su color gris lunar y sus formaciones misteriosas producto de la erosión a cargo del agua y el viento durante cientos de años. Al medio día iríamos a la piscina de aguas naturales del desierto, cargadas de minerales energizantes, en la tarde recorreríamos “La Ventana” y el sector del “Cusco” con sus espectaculares formaciones de un ocre dulzón; finalmente, en la noche, asistiríamos a una sesión de observación astronómica dirigida por el astrónomo del observatorio del desierto.

La noche fue un poco fría, las sábanas hicieron lo suyo por encima de la hamaca, pero por debajo el viento se caló entre las costuras y nos heló la espalda. No dormimos mucho y a eso de las tres de la mañana cuando por fin lográbamos conciliar un poco el sueño, un ruido ensordecedor nos estremeció en medio de una noche oscura sin luna, el burro rebuznaba a 5 metros de las hamacas y después su tropel tras la burras completaba esa sinfonía desafinada de ruidos nocturnos.

En fin, dieron las seis de la mañana y aunque quisimos dormir otra media horita no fue posible. Los habitantes no humanos de aquel paraje del desierto se empecinaron de una manera despiadada en vernos de pie. Primero fue el pisco y las piscas con su canto singular, luego las palomas con su currucutear, el gallo no se quedó atrás con su canto desmedido, la cabras pedían que las sacaran del corral, los gansos graznaron sin piedad y en la cocina, aquellas criaturas desconocidas hacían esos ruiditos indescifrables dentro de su canasta colgada del techo!

Sector Los Hoyos

Sector Los Hoyos

A las siete, según el plan, desayunamos huevos de gallina campesina con abundante tomate y cebolla y a las 7:45am, con Romario al frente, dejamos la sombra de la casa para internamos en laberínticos canales de arena gris y profundos cañones labrados por las escasas corrientes de agua del desierto.

Sector Los HoyosSetor Los Hoyos

Después de caminar unos cuantos cientos de metros, el expedicionario se siente desorientado, los laberintos han hecho lo suyo. Por allá, Romario nos muestra “la reunión de los fantasmas”, formaciones labradas por el agua que parecen figuras antropomorfas cubiertas por sábanas blancas, más allá “las garras del león” y así sucesivamente nuestra caminata se convierte en un viaje fantástico a través de cárcavas con formas diversas y parajes sorprendentes.

Reunión de los Fantasmas

Reunión de los Fantasmas

Garra del León

Garra del León

Finalmente llegamos a la piscina, algunas personas se bañan en ella bajo el sol de una mañana resplandeciente, entre ellas dos rubias y una morena estadounidenses. Pensamos que eran canadienses, lo cual no les cayo en gracia!

PiscinaLa Ventana

Aún es temprano dice Romario, podríamos ir al “ovnipuerto”. ¿Ovnipuerto? preguntamos sorprendidos! Sí, donde aterrizan los ovnis, explica nuestro guía con naturalidad. Después de 15 minutos de caminata llegamos a una gran explanada. Una circunferencia de unos 30 metros de diámetro construida en piedra y tres círculos en su interior también en piedra demarcan el área de aterrizaje. No se puede entrar por cualquier parte, Romario lo conoce muy bien y sabe que es a través de una marca en una piedra de la circunferencia exterior por donde está permitido el acceso. Nos cuenta la historia: un grupo de tres “paisas” vinieron al desierto, contrataron obreros y volquetas, recogieron varias toneladas de piedra y milimétricamente construyeron el ovnipuerto… lo demás se deja a la imaginación del amable lector.

Ovnipuerto

Ovnipuerto

Ovnipuerto

Ovnipuerto

Del ovnipuerto a la casa, y de allí, aún con suficiente tiempo antes del almuerzo, Romario nos lleva a “La Ventana”, un sitio alto con una visual magnífica de una sección amplia del desierto a donde llegamos en vehículo. Allí encontramos la escultura de la “cabeza del perro” y en la lejanía la figura de un cocodrilo gigante.

La cabeza del Perro

La cabeza del Perro

Mireya y yo somos caminantes y decidimos regresar a la casa como mejor lo sabemos hacer: caminando, atravesando el desierto en línea recta hasta la casa que se divisaba a unos dos o tres kilómetros y guiándonos mediante un GPS en el cual ya habíamos marcado las coordenadas de nuestras “hamacas”. Pasamos por el frente de la “escultura del perro” y a través de un desfiladero llegamos hasta el “cuello del cocodrilo”. Al otro lado del cuello otro desfiladero y en el fondo de la cañada ya no divisábamos ni a Romario ni la casa, entonces, a navegar con GPS en mano.

Que travesía maravillosa!! Cruzamos esa superficie lunar, compuesta por formaciones extrañas e inentendibles para nosotros, burdos habitantes de ciudad. En la lejanía, en la otra orilla del Magdalena, las montañas de la cordillera central, y a nuestro alrededor esa vegetación propia de un bosque tropical muy seco que es lo que realmente es este desierto. Cactus de cuatro o cinco especies distintas, arbustos espinosos, árboles de mediana altura, cernícalos y pequeñas aves multicolores …y, de improviso, “algo” se movió a la izquierda sobre las rocas y entre los arbustos en aquel lugar desolado. Lo primero que me imaginé con gran ilusión fue que fuera un zorro. No lo veíamos pero sabíamos que estaba cerca, agudizamos la vista y de pronto algo voló muy cerca de nosotros para finalmente descubrir que se trataba de una lechuza pequeña o tal vez un currucutú.

Es fascinante cuando se ven animales silvestres durante las travesías a pie, esta vez tuvimos la suerte de poder observar esta ave que a su vez nos observaba fijamente con esos ojos dorados y penetrantes. La fotografiamos desde todos los ángulos y ella orgullosa posó tranquilamente.

Currucutú

Currucutú

A las doce del día logramos llegar a nuestro lugar de hospedaje. Nuestra anfitriona nos esperaba con un almuerzo del desierto, esta vez el platillo principal fue pipitoria, plato tradicional Norte Santandereano cuyo ingrediente principal son las vísceras del chivo.

13 comments

  1. El Caminante El Caminante   •     Autor

    Gustavo, y por qué no habrías de atreverte?

  2. Gustavo.Galeano   •  

    Que hermoso relato, por un buen rato me puciste a soñar,no será que un día de estos me atrebo?
    Saludes……..

  3. El Caminante El Caminante   •     Autor

    Hola Francisco, 1.570 km!!!! Vos sos el “jefe”!!, cuéntanos en que país fue esa caminata? Argentina? Cordial saludo de caminante, sigue por favor visitanto mi blog y difundiendolo, escribeme si quieres a caminantecalle@gmail.com

  4. francisco   •  

    hola como te va,soy personal training,amo la actividad fisica y recientemente realice una caminata de 1570 km a pie,desde misiones posadas a san luis capital,camine por muchas cosas,lo cual tuvo mucho mas significado lo q hice,tuve difusion por todas las provincias por las q recorri,desde radio,television hasta de paginas de internet,me encantaria contactarme con alguien q comparte el sentimiento de naturalea y aventura,hoy dia tengo un programa de radio,donde la aventura ,el deporte y la salud ,son los pilares,seria muy lindo intercambiar experiencias vividas,saludos de un caminante y amante de la aventura

  5. El Caminante El Caminante   •     Autor

    Hola Nathalia, gracias por visitar mi blog!! El celular de Dona Orfanda es 3115365027, llámala y ella te dará todas las tarifas y explicaciones, dile que Juan Fernando Calle te dio su número. Difunde mi blog!!

  6. nathalia castillo   •  

    hola, me gusto mucho tu post, tengo ganas de viajar al desierto el próximo puente, te agradeceria si me pudieces facilitar el telefono de “la casa en el desierto de Doña Orfanda” para llegar alla y me comentaras los costos de noche y de comida… gracias

  7. El Caminante El Caminante   •     Autor

    Gracias Teresa!!

  8. Teresa   •  

    Muy Interesantes Caminatas.Buen Bolg

  9. El Caminante El Caminante   •     Autor

    Gracias Ruby por tu comentario, difunde mi Blog y sígueme leyendo, pronto viene la culminación de la travesía!!

  10. El Caminante El Caminante   •     Autor

    Diego, gracias por tu comentario. Espero que sigas visitando este Blog, ya vendrán otras historias de caminos también muy interesantes!!

  11. ruby v.   •  

    historias como estas le pueden enseñar a la
    gente que antes de viajar a conocer otros paises conozcan primero las bellezas del nuestro.No solo les digo que buena historia
    sino que superexperiencia.

  12. DIEGO CALLE   •  

    Sencillamente espectacular esta travesia de el caminante soy pereirano pero gracias al colombiano .com por dejarnos vivr las experiencias de estos caminantes de nuestra AMADA COLOMBIA

  13. Mireya Ardila   •  

    Super!!!, mejor descrita no podría estar la historia.

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