Raices

-Julito, no me corterincon1
-¿De dónde nos llama?
-Desde Alicante, España
-¿Qué nos quiere decir?
-Bueno, que os mando un saluo y que a los gilipollas guerrilleros ojalá el ejercito de vuestro pueblo les apañen una dozena de zopapos a esos merluzos. Os llamo desde mi coche, os escucho todos los días. Vosotros sois unos estupendos periodistas, en buenahora a la madre que os parió. ¡Joder¡
-¿Es usted español?
-Colombiano, Julito, del barrio Buenos Aires de Medellín
-¿Lleva muchos años en España?
-Seis meses, Julito…
Esta conversación se escucha casi a diario en la linea abierta de la “W”, estación de radio que hemos escuchado la gran mayoría de los colombianos.
 Yo no se qué es lo que pasa en España, pero pelagatos que se va para allá,  pelagatos que adopta el  mas Ibérico de los acentos. Le salta a uno la piedra, oír a estos snobistas como traicionan las raíces de la entonación paisa en cuestión de horas, me atrevería a decir.

Confundirían hasta el más tradicional de los españoles, sin lugar a dudas, con sus “zetas” y sus “eses”  impecablemente enfatizadas.
El más penoso y patético de los casos es el del mataor Cesar Rincón nacido en el barrio las Mercedes al sur de Bogotá,  a quien sólo le falta que en el certificado de nacimiento se declare que nació en el país equivocado y que es el más puro indio de los puros españoles. Que pesar.
Está visto que los colombianos somos unos tesos para piratear lo que sea, incluso la lengua de nuestra madre patria. !Y olé¡

Complemento

Está bien. Hay que admitir que la señorita Antioquia la embarró con la respuesta en     complemento
el reinado de Cartagena “la mujer complemento del hombre y el hombre con el hombre”  y en fin. Pero lo que no se puede aceptar, es la forma como los medios se han encarnizado con esta pobre peladita, insinuando hasta la saciedad que es una paupérrima a nivel intelectual . Es el típico  canibalismo de muchos comunicadores.

Cualquiera se pone nervioso cuando le toca salir delante de un montón de gente, aún más, en un concurso donde se debe premiar sólo la belleza. Se timbra uno cuando le toca rezar la novena con la familia.

Pero hay que ver a estos consagrados, profesionales, experimentados e idóneos periodistas como sudan, tartamudean y dicen cuanta incoherencia se les viene a la cabeza cuando se les apaga el “telepronter”, o les toca improvisar en vivo, dan pena ajena.

Que bueno hacer un programa diario de televisión pasando las embarradas de todos los presuntos periodistas que han hecho un festín criticando  a Verónica. Tocará esperar hasta el 28 de diciembre.