El año de DonKristobal

DonKristobal es una banda de reggae de Medellín, que ha transitado de norte a sur la escena musical independiente de la ciudad. Sus 10 años de trayectoria, muestran su capacidad musical, de gestión y de interpretación en vivo.

Para ellos, los pasos deben darse lentos pero seguros, es por esto que después de una década, están listos para terminar la producción de su disco, que vendrá como una muestra de maduración estética y musical. Además presentarán el video de la canción “Cool Summer” grabado en las playas de Isla Fuerte.

También dentro de sus propósitos, está la realización de una gira, que inicialmente se llevaría a cabo en el país, en ciudades como Cali, Pereira, Manizalez y Bogotá.

Así las cosas, DonKristobal inicia el año con proyectos y con la energía para continuar con su propuesta de reggae playero y lleno de fiesta.

Noticias: HagalaU ¡No pasa de Largo!

Afiche Festival Hertz en baja

-      El sello Discos HagalaU presentará su segundo compilado titulado “Las mujeres y el universo”.

-      El disco será lanzado en el marco de la tercera edición Festival Hertz que se realizará el 23 de noviembre en el teatro Matacandelas.

-      Ese día también será lanzada la emisora Online “HagalaU Radio”, una apuesta de 24 horas especializada en música independiente de Medellín y Colombia.

HagalaU ¡No pase de largo! cumplió 13 años de actividades en septiembre pasado y no para de generar procesos para fortalecer el circuito musical independiente: de Medellín y Colombia a través de sus diferentes frentes como Festival Hertz, Rey del Mes, Bazar de la Música, las audiciones Vox Capital, los programas radiales y el portal hagalau.net, entre otros frentes de trabajo al que se suma el sello Discos HagalaU. En 2012 lanzamos este sello que tiene como premisa ofrecer otra mirada de la música y, como propósito esencial, aportar al patrimonio inmaterial -las canciones- con compilados anuales.  El año anterior presentamos el Vol I donde participaron artistas como La fiera, Athanator, Mojiganga, Fede Franco, Mr. Bleat, Frankie ha muerto, Los restos y Charanga La contundente, entre otros, todos integrando nueve capítulos como “La ciudad y barrio que caminas”, “La piel y el amor”, “La alegría  o el llegar a la fiesta”; el disco se concibió como un documento historiográfico sonoro que permita entender la ciudad de Medellín a partir de los temas (capítulos) propuestos y traducidos desde las obras de los músicos.

Para este año y luego de una convocatoria que recibió propuestas de Cali, Bogotá, Sabaneta y Medellín, entre otros lugares, pasando por sonoridades diversas como rock, electrónica, ska, reggae, indie, pop y folclor, HagalaU anuncia el lanzamiento de su segundo compilado: “Las mujeres y el univerto”, un álbum que busca ofrecer  una versión -a través de las canciones- de las mujeres en el presente siglo y la relación con su universo en dinámicas como el amor, el rol de ser madres, la discriminación o la política.

El lanzamiento del disco será el 23 de noviembre con un concierto en el que paralelamente será estrenada la emisora online “HagalaU Radio” que será fiel a nuestra filosofía de fortalecer el sonido independiente de Medellín y Colombia.

Serán tres hechos importantes: el lanzamiento del segundo compilado “Las mujeres y el universo”, la realización del Festival Hertz con las artistas Goli, Magdalena, Mary Hellen y Le Muá; finalmente, la presentación oficial de la emisora online “HagalaU Radio”

Estas son las voces que integrarán el disco titulado “Las mujeres y el universo”:

Artista y canción 1. Andrea Tráfico-Ella 2. Dócil-Sueño de ser 3. Dosis-Señor Amarillo (Anormal) 4. Goli-El mar 5. Le Muá-Dulce Suite 6. Lianna-Paciencia 7. Lucía Vargas-Por aguantar 8. Magdalena-Lie to me 9. MaraSoul-Omega Espiritual 10. Mary Hellen-El arriero 11. Ohmaigad—Namasté 12. Radiosónica-De belleza 13. Resina Lalá-La vuelta 14. Tatiana-Corocotó 15. Paula Ríos-Mujeres de negro

Fiesta Reggae en Medellín

Fiesta Reggae

Después de una larga espera, regresa Trench Town para inaugurar la Fiesta Reggae ¨Irie Roots¨ en el Blue.

Después de un largo tiempo de creación sonora, estos cinco músicos que han dado vida a importantes proyectos de reggae en el país, deciden formar una banda tributo al reggae, música que emerge desde aquella isla que nos ha contagiado con su feeling.

En la voz líder, Esteban Zapata, en el bajo Juan Carlos Herrera, integrantes de la reconocida banda Donkristobal and The Warriors, en la batería, Mylor Sly de Positive Vibration, en la guitarra, voz y coros, Luis Fernando Paniagua de la aclamada banda Roots, en los teclados Camilo Ochoa que ha participado con grandes proyectos del género reggae.

Como si fuera poco, también estará Dj- Ras Senkua uno de los mejores y más representativos Dj’s en la escena reggae de la ciudad. Senkua prendera la fiesta con su selecto Dance Hall, Dub, Ragga y Reggae.

La fiesta será en la discoteca Blue (Cll 10 # 40-20, Poblado) el jueves 14 de noviembre.

Rock Colombiano: 100 discos, 50 años

rockcolo

Como su nombre lo indica, más que de una biblia del rock nacional, o de un recorrido histórico; se trata de un punto de partida que toma a los vinilos y compactos como eje temático, presentando una visión subjetiva (como argentino criado en el país no podría ser de otra manera) de medio siglo de rock hecho en Colombia ¿Por qué medio siglo? Porque abarca desde 1962 (año en que se editó el primer LP de rock nacional) hasta el 2012.
Cuenta con la participación de 73 entrevistados de diversas épocas. Entre los que se podría destacar la presencia de figuras de la escena alternativa nacional como: Héctor Buitrago, Roberto Fiorilli, Dilson Díaz, Manolo Bellon, Jorge Mackensie, Andrés Cepeda, Iván Benavides, Santiago Arango, Álvaro González Villamarín, Simona Sánchez, José Gandour, Alex Oquendo, Andrés Durán, Eduardo Arias, Héctor Mora, Arturo Astudillo, Sebastián Yepes, Umberto Pérez, Félix Riaño, Julio Nava, Cesar Pimienta, Catalina García, Andrés Cabas, David Viola, Ramiro Meneses, Juan Carlos Garay, Diego Zambrano, Gustavo Arenas y Andrés Ospina, por sólo mencionar algunos. Me complace y enorgullece contarles, que el prólogo del libro está desarrollado por este último.
‘Rock colombiano’ está dividido en tres capítulos, que tienen que ver con las distintas formas que tenemos los jóvenes (y los no tan jóvenes) de ver el rock. El primero “El rock convencional”, tiene que ver con los sonidos más tradicionales del género y con aquellas propuestas que indiscutiblemente entran en dicho término. El segundo “Otras formas de construir rock”, propone otras miradas y da cabida a proyectos que pueden estar sujetos al beneficio de la duda por algunos puristas (y no puristas). El tercero “Los innombrables”,  abarca cinco discos que son netamente pop, pero que habría sido injusto excluir de esta investigación. Por último, también hay un pequeño “bonus-track” —compuesto de reseñas mucho más pequeñas—, dedicado a aquellos colombianos que desde el extranjero trataron de construir sonido criollo o con componentes locales (caso Headcrusher o Che Sudaka).
Músicos colombianos, público, colegas periodistas… ¡Este libro es para ustedes! Para poner un granito de arena a la construcción de una escena nacional y para que artistas que se han partido el lomo y no hay recibido apoyo del mainstream, puedan hacer gala de su talento en algunas de estas 249 páginas.
I-El rock convencional:
1-‘En el maravilloso mundo de Ingesón’ / Los Speakers
2-‘La gran feria’ / Banda Nueva
3-‘Pronto viviremos en un mundo mucho mejor’ / Los Flippers
4-‘Desde España…’ / La Columna De Fuego
5-‘Génesis’ / Génesis
6-‘Kraken’ / Kraken
7-‘Contacto’ / Compañía Ilimitada
8-‘Rodrigo D no futuro’ – banda sonora / Varios artistas
9-‘El álbum de menor venta en la historia del disco’ / Sociedad Anónima
10-‘Un día X’ / Pasaporte
11-‘Estados Alterados’ / Estados Alterados
12-‘Volver a empezar’ / Kronos
13-‘Catedral’ / Catedral
14-‘Plumas de pato’ / Juanita Dientes Verdes
15-‘Documento’ / Distrito Especial
16-‘El Dorado’ / Aterciopelados
17-‘Verdun 1916’ / Neurosis
18-‘Crónicas de una década podrida’ / I.R.A.
19-‘El Amarillista’ / La Pestilencia
20-‘La pipa de la paz’ / Aterciopelados
21-‘Ekhymosis’ / Ekhymosis
22-‘Lavandería real’ / BajoTierra
23-‘Buenas gracias, muchas noches’ / Poligamia
24-‘Ultrágeno’ / Ultrágeno
25-‘De la Tierra a la Luna’ / Santa Sangre
26-‘En vivo’ / Morfonia
27-‘Libertad y desorden’ / Polikarpa Y Sus Viciosas – Libra (split)
28-‘POP(O)’ / Defenza
29-‘Muerte verdadera muerte’ / Masacre
30- ‘Voices’ / Tenebrarum
31-‘No estamos solos’ / Mojiganga
32-‘No hay tiempo que perder’ / Tres De Corazón
33-‘Más allá de la realidad’ / Akash
34-‘No radical, no subliminal’ / De2
35-‘Stereoblaster’ / Skampida
36-‘Piedra’ / La Rueda De La Fortuna
37-‘Pornomotora’ / Pornomotora
38-‘Tempus mortis’ / Parabellum
39-‘The Black Cat Bone’ / The Black Cat Bone
40-‘Kraken filarmónico’ / Kraken
41-‘Los mejores ruidos de los Nadie’ / Nadie
42-‘Error’ / Error
43-‘Punto cero’ / El Sie7e
44-‘Soluciones para todo menos para los problemas’ (CD1) / Hora Local
45-‘Vio logic’ / Koyi K Utho
46-‘Moldoba’ / Dar A Cada Uno Lo Que Es Suyo
47-‘Ter.co’ / La Tumbaga
48-‘Tiempo’ / 69 Nombres
49-‘Babel’ / The Mills
50-‘En paz’ / Ciegossordomudos
51-‘Nadaísmo a Go-go’ / Los Yetis
52-‘Putiadero Gore 2012’ / Compadres Recerdos
53-‘Alegría por encima de la tristeza’ / 1280 Almas
54-‘Engranaje’ / Artefacto
55-‘Miénteme prométeme’ / Don Tetto
56-‘Return of the dead rudeboys’ / Unidad 69
57-‘Trinidad’ / Szarruk
58-‘Ánima’ / Alfonso Espriella
59-‘Corazon bombea vivo’ / Doctor Krápula
60-‘Dando lata’ / Latin Latas
61-‘Excitando la guerra’ / Nepentes
62-‘Odiamos el rock nacional’ / Varios artistas
63-‘Ruido de Bogotá’ / Carlos Reyes & La Killer Band
64-‘Sultana: Manual psicodélico del ritmo vol.1’ / Superlitio
65-‘Resistiendo al silencio’ / Grito
66-‘Sumercé’ / Velo De Oza
II-Otras formas de construir rock:
67-‘El ataque del metano’ / La Etnnia
68-‘Bloque De Búsqueda’ / Bloque De Búsqueda
69-‘Moregrip’ / Sidestepper
70-‘Golpe de ala’ / Mario Duarte
71-‘Sonorama’ / Sonorama
72-‘Alerta’ / Alerta Kamarada
73-‘Vol.1’ / Diva Gash
74-‘Conéctor’ / Conéctor
75-‘Somos Pacífico’ / Choc-Quib-Town
76-‘La cura para todos los males’ / Pescao Vivo
77-‘No lo hagas’ / Sanalejo
78-‘Once rasqas’ / Velandia Y La Tigra
79-‘Colección de mundos’ / Victoria Sur
80-‘Radio Candela’ / Providencia
81-‘Vol.2: Estalla’ / Bomba Estéreo
82-‘Systema Solar’ / Systema Solar
83-‘Root boy’ / Dub Killer Combo
84-‘Ten cuidado’ / La 33
85-‘Ecco’ / Nawal
86-‘Providence’ / V For Volume
87-‘Baila’ / Profetas
88-‘Coctel intergaláctico’ / Tripulantes
89-‘Cruzando el universo’ / Zona Cero
90-‘Del mar y del desierto’ / The Klaxon
91-‘Hecho a mano’ / Monsieur Periné
92-‘1er acto’ / Estemán
93-‘Nerdside’ / Jiggy Drama
94-‘Tropico ritual’ / Gux Swadharma & La Candela Machine
95-‘¿Qué hay para la cabeza?: Rhythm from Colombia / Vía Rustica
III-Los “Innombrables”:
96-‘La tierra del olvido’ / Carlos Vives
97-‘Fijación oral vol.1’ / Shakira
98-‘Amores difíciles’ / Cabas
99-‘Día tras día’ / Andrés Cepeda
100-‘P.A.R.C.E. / Juanes
Bonus Track:
‘Unión Verdadera’ / Culcha Candela
‘Día de los muertos EP’ / Día De Los Muertos
‘Mirando el mundo al revés’ / Che Sudaka
‘Street album’ / Tres Coronas
‘Unbruja’ / Sexydeath
‘Sonidero revolucionario’ / Caballo & The Mothafu-Kings
‘Congost’ / Lucrecia
‘Let the blood run’ / Headcrusher
‘Somos de la calle’ / Locos Por Juana
‘Sumas’ / Mateo Lewis

Como su nombre lo indica, más que de una biblia del rock nacional, o de un recorrido histórico; se trata de un punto de partida que toma a los vinilos y compactos como eje temático, presentando una visión subjetiva (como argentino criado en el país no podría ser de otra manera) de medio siglo de rock hecho en Colombia ¿Por qué medio siglo? Porque abarca desde 1962 (año en que se editó el primer LP de rock nacional) hasta el 2012.

Cuenta con la participación de 73 entrevistados de diversas épocas. Entre los que se podría destacar la presencia de figuras de la escena alternativa nacional como: Héctor Buitrago, Roberto Fiorilli, Dilson Díaz, Manolo Bellon, Jorge Mackensie, Andrés Cepeda, Iván Benavides, Santiago Arango, Álvaro González Villamarín, Simona Sánchez, José Gandour, Alex Oquendo, Andrés Durán, Eduardo Arias, Héctor Mora, Arturo Astudillo, Sebastián Yepes, Umberto Pérez, Félix Riaño, Julio Nava, Cesar Pimienta, Catalina García, Andrés Cabas, David Viola, Ramiro Meneses, Juan Carlos Garay, Diego Zambrano, Gustavo Arenas y Andrés Ospina, por sólo mencionar algunos. Me complace y enorgullece contarles, que el prólogo del libro está desarrollado por este último.

‘Rock colombiano’ está dividido en tres capítulos, que tienen que ver con las distintas formas que tenemos los jóvenes (y los no tan jóvenes) de ver el rock. El primero “El rock convencional”, tiene que ver con los sonidos más tradicionales del género y con aquellas propuestas que indiscutiblemente entran en dicho término. El segundo “Otras formas de construir rock”, propone otras miradas y da cabida a proyectos que pueden estar sujetos al beneficio de la duda por algunos puristas (y no puristas). El tercero “Los innombrables”,  abarca cinco discos que son netamente pop, pero que habría sido injusto excluir de esta investigación. Por último, también hay un pequeño “bonus-track” —compuesto de reseñas mucho más pequeñas—, dedicado a aquellos colombianos que desde el extranjero trataron de construir sonido criollo o con componentes locales (caso Headcrusher o Che Sudaka).

Músicos colombianos, público, colegas periodistas… ¡Este libro es para ustedes! Para poner un granito de arena a la construcción de una escena nacional y para que artistas que se han partido el lomo y no hay recibido apoyo del mainstream, puedan hacer gala de su talento en algunas de estas 249 páginas.

I-El rock convencional:

1-‘En el maravilloso mundo de Ingesón’ / Los Speakers

2-‘La gran feria’ / Banda Nueva

3-‘Pronto viviremos en un mundo mucho mejor’ / Los Flippers

4-‘Desde España…’ / La Columna De Fuego

5-‘Génesis’ / Génesis

6-‘Kraken’ / Kraken

7-‘Contacto’ / Compañía Ilimitada

8-‘Rodrigo D no futuro’ – banda sonora / Varios artistas

9-‘El álbum de menor venta en la historia del disco’ / Sociedad Anónima

10-‘Un día X’ / Pasaporte

11-‘Estados Alterados’ / Estados Alterados

12-‘Volver a empezar’ / Kronos

13-‘Catedral’ / Catedral

14-‘Plumas de pato’ / Juanita Dientes Verdes

15-‘Documento’ / Distrito Especial

16-‘El Dorado’ / Aterciopelados

17-‘Verdun 1916’ / Neurosis

18-‘Crónicas de una década podrida’ / I.R.A.

19-‘El Amarillista’ / La Pestilencia

20-‘La pipa de la paz’ / Aterciopelados

21-‘Ekhymosis’ / Ekhymosis

22-‘Lavandería real’ / BajoTierra

23-‘Buenas gracias, muchas noches’ / Poligamia

24-‘Ultrágeno’ / Ultrágeno

25-‘De la Tierra a la Luna’ / Santa Sangre

26-‘En vivo’ / Morfonia

27-‘Libertad y desorden’ / Polikarpa Y Sus Viciosas – Libra (split)

28-‘POP(O)’ / Defenza

29-‘Muerte verdadera muerte’ / Masacre

30- ‘Voices’ / Tenebrarum

31-‘No estamos solos’ / Mojiganga

32-‘No hay tiempo que perder’ / Tres De Corazón

33-‘Más allá de la realidad’ / Akash

34-‘No radical, no subliminal’ / De2

35-‘Stereoblaster’ / Skampida

36-‘Piedra’ / La Rueda De La Fortuna

37-‘Pornomotora’ / Pornomotora

38-‘Tempus mortis’ / Parabellum

39-‘The Black Cat Bone’ / The Black Cat Bone

40-‘Kraken filarmónico’ / Kraken

41-‘Los mejores ruidos de los Nadie’ / Nadie

42-‘Error’ / Error

43-‘Punto cero’ / El Sie7e

44-‘Soluciones para todo menos para los problemas’ (CD1) / Hora Local

45-‘Vio logic’ / Koyi K Utho

46-‘Moldoba’ / Dar A Cada Uno Lo Que Es Suyo

47-‘Ter.co’ / La Tumbaga

48-‘Tiempo’ / 69 Nombres

49-‘Babel’ / The Mills

50-‘En paz’ / Ciegossordomudos

51-‘Nadaísmo a Go-go’ / Los Yetis

52-‘Putiadero Gore 2012’ / Compadres Recerdos

53-‘Alegría por encima de la tristeza’ / 1280 Almas

54-‘Engranaje’ / Artefacto

55-‘Miénteme prométeme’ / Don Tetto

56-‘Return of the dead rudeboys’ / Unidad 69

57-‘Trinidad’ / Szarruk

58-‘Ánima’ / Alfonso Espriella

59-‘Corazon bombea vivo’ / Doctor Krápula

60-‘Dando lata’ / Latin Latas

61-‘Excitando la guerra’ / Nepentes

62-‘Odiamos el rock nacional’ / Varios artistas

63-‘Ruido de Bogotá’ / Carlos Reyes & La Killer Band

64-‘Sultana: Manual psicodélico del ritmo vol.1’ / Superlitio

65-‘Resistiendo al silencio’ / Grito

66-‘Sumercé’ / Velo De Oza

II-Otras formas de construir rock:

67-‘El ataque del metano’ / La Etnnia

68-‘Bloque De Búsqueda’ / Bloque De Búsqueda

69-‘Moregrip’ / Sidestepper

70-‘Golpe de ala’ / Mario Duarte

71-‘Sonorama’ / Sonorama

72-‘Alerta’ / Alerta Kamarada

73-‘Vol.1’ / Diva Gash

74-‘Conéctor’ / Conéctor

75-‘Somos Pacífico’ / Choc-Quib-Town

76-‘La cura para todos los males’ / Pescao Vivo

77-‘No lo hagas’ / Sanalejo

78-‘Once rasqas’ / Velandia Y La Tigra

79-‘Colección de mundos’ / Victoria Sur

80-‘Radio Candela’ / Providencia

81-‘Vol.2: Estalla’ / Bomba Estéreo

82-‘Systema Solar’ / Systema Solar

83-‘Root boy’ / Dub Killer Combo

84-‘Ten cuidado’ / La 33

85-‘Ecco’ / Nawal

86-‘Providence’ / V For Volume

87-‘Baila’ / Profetas

88-‘Coctel intergaláctico’ / Tripulantes

89-‘Cruzando el universo’ / Zona Cero

90-‘Del mar y del desierto’ / The Klaxon

91-‘Hecho a mano’ / Monsieur Periné

92-‘1er acto’ / Estemán

93-‘Nerdside’ / Jiggy Drama

94-‘Tropico ritual’ / Gux Swadharma & La Candela Machine

95-‘¿Qué hay para la cabeza?: Rhythm from Colombia / Vía Rustica

III-Los “Innombrables”:

96-‘La tierra del olvido’ / Carlos Vives

97-‘Fijación oral vol.1’ / Shakira

98-‘Amores difíciles’ / Cabas

99-‘Día tras día’ / Andrés Cepeda

100-‘P.A.R.C.E. / Juanes

Bonus Track:

‘Unión Verdadera’ / Culcha Candela

‘Día de los muertos EP’ / Día De Los Muertos

‘Mirando el mundo al revés’ / Che Sudaka

‘Street album’ / Tres Coronas

‘Unbruja’ / Sexydeath

‘Sonidero revolucionario’ / Caballo & The Mothafu-Kings

‘Congost’ / Lucrecia

‘Let the blood run’ / Headcrusher

‘Somos de la calle’ / Locos Por Juana

‘Sumas’ / Mateo Lewis

MERIDIAN BROTHERS EN MEDELLÍN

Meridian en Música Somos

La agrupación bogotana Meridian Brothers, ofrecerá un concierto lleno de sorpresas, música y risas. Una fiesta que fusiona el folclor musical colombiano con elementos del rock, la electrónica y el pop. Los Meridian se presentarán el sábado 17 de agosto en Medellín, en la temporada de sonidos emergentes organizada por el Teatro Pablo Tobón.
Meridian Brothers es una combinación de música tradicional y contemporánea, una mezcla psicodélica a la que agregan pequeñas dosis de humor, formando un estilo fresco e innovador. Este proyecto nace en 1998. Para entonces, Eblis Álvarez, su fundador, tocaba todos los instrumentos por aparte y luego creaba una pieza a partir de ellos. Con el tiempo evolucionó en un combo que reúne a María Valencia (saxofón, clarinete, percusión y sintetizadores), Damián Ponce (percusión), César Quevedo (bajo) y Alejandro Forero (electrónica y sintetizadores).
Eblis es guitarrista clásico y estudió en el Instituto Danés de Música Electrónica. Además de Meridian, es guitarrista en Frente Cumbiero, una agrupación sin vocalista que experimenta con este género, y hace parte de Ondatrópica, una orquesta de sonidos tropicales, que reúne importantes músicos de varias generaciones.
Desde sus inicios, este grupo ha cultivado su propia identidad, mejorando con constancia y construyendo un alto reconocimiento en Latinoamérica y países europeos como Alemania, Francia y Holanda, entre otros. En esta ocasión, traen a Medellín “Desesperanzas”, el nombre de su último álbum.
La boletería está disponible a $10.000, $20.000 y $30.000. Para las personas de estratos 1, 2 y 3 la entrada será libre presentando la factura de los servicios públicos. Una invitación de La Alcaldía de Medellín y su programa Formación de Públicos.
Información general
Lugar: Teatro Pablo Tobón
Fecha: Sábado 17 de agosto 2013
*Boletería: $10.000, $20.000 y $30.000
Hora: 8:00 p.m.

La agrupación bogotana Meridian Brothers, ofrecerá un concierto lleno de sorpresas, música y risas. Una fiesta que fusiona el folclor musical colombiano con elementos del rock, la electrónica y el pop. Los Meridian se presentarán el sábado 17 de agosto en Medellín, en la temporada de sonidos emergentes organizada por el Teatro Pablo Tobón.

Meridian Brothers es una combinación de música tradicional y contemporánea, una mezcla psicodélica a la que agregan pequeñas dosis de humor, formando un estilo fresco e innovador. Este proyecto nace en 1998. Para entonces, Eblis Álvarez, su fundador, tocaba todos los instrumentos por aparte y luego creaba una pieza a partir de ellos. Con el tiempo evolucionó en un combo que reúne a María Valencia (saxofón, clarinete, percusión y sintetizadores), Damián Ponce (percusión), César Quevedo (bajo) y Alejandro Forero (electrónica y sintetizadores).

Eblis es guitarrista clásico y estudió en el Instituto Danés de Música Electrónica. Además de Meridian, es guitarrista en Frente Cumbiero, una agrupación sin vocalista que experimenta con este género, y hace parte de Ondatrópica, una orquesta de sonidos tropicales, que reúne importantes músicos de varias generaciones.

Desde sus inicios, este grupo ha cultivado su propia identidad, mejorando con constancia y construyendo un alto reconocimiento en Latinoamérica y países europeos como Alemania, Francia y Holanda, entre otros. En esta ocasión, traen a Medellín “Desesperanzas”, el nombre de su último álbum.

La boletería está disponible a $10.000, $20.000 y $30.000. Para las personas de estratos 1, 2 y 3 la entrada será libre presentando la factura de los servicios públicos. Una invitación de La Alcaldía de Medellín y su programa Formación de Públicos.

Información general

Lugar: Teatro Pablo Tobón

Fecha: Sábado 17 de agosto 2013

*Boletería: $10.000, $20.000 y $30.000

Hora: 8:00 p.m.

¿Quieres ir? El Fan Fatal te invita a vos y a un acompañante a este concierto….

Solo debes responder al correo electrónico elfanfatal@gmail.com las siguientes preguntas….

1. Dinos cual ha sidola publicación que más te ha gustado de El Fan Fatal.
2. Qué le sugerirías para próximas publicaciones.
3. Danos la razón por la que quieres ir a este concierto.

Con estas tres preguntas te llevas un pase doble para asistir el concierto. (Las primeras dos personas que respondan, se llevan los pases) 

Una tarde con Marlango

Marlango Música Somos

· El sábado 20 de julio en el Orquideorama del Jardín Botánico el grupo de España Marlango compartirá escenario con los artistas Angelika y Uh La Lá

· Jazz, folk, blues y gastronomía española en una tarde para compartir entre amigos.

· Un evento para deleitar el paladar y el buen oído

· Una tarde de “tapeo”, paellas, sangría y vino con la dirección gastronómica del chef Rodrigo Isaza.

Un evento mágico que mezclará la música con el buena gastronomía, se realizará el sábado 20 de julio a partir de las 2:00 p.m. en el ambiente natural del Orquideorama del Jardín Botánico .

El grupo de España Marlango, que es primera vez que viene a Medellín, compartirá escenario con los grupos locales Angelika y Uh La Lá, será una combinación entre el jazz, blues, la música de Francia y el trip pop. A la música se le sumará un festival gastronómico de comida española que estará a cargo del Restaurante Herbario. El montaje del evento será similar al de otras ferias gastronómicas realizadas en el Orquideorama; es decir, contará con mesas, sillas, 3 barras de alimentos y bebidas. baños del reciento muy bien dotados, y por supuesto la mejor atención. El Herbario, restaurante reconocido por su exquisita comida, pondrá tres barras de servicios, una con tapas y montaditos, la segunda con el servicio de paellas y fideguas y la tercera de vinos, cavas y sangrías.
Será una tarde especial salida de lo cotidiano para compartir entre familiares y amigos en el mejor ambiente natural.

Sobre Marlango

Hace ya 8 años que la actriz y cantante Leonor Watling,el pianista Alejandro Pelayo y el trompetista Oscar Ybarra conviven en Marlango. Han editado cinco discos, realizado cinco giras internacionales y llegarán por primera vez a Colombia con sus canciones nuevas que son el eje de lo que están tocando ahora. Marlango lleva cinco discos cantando en inglés y en español, siendo el último, principalmente en castellano.

De todos modos, no hay una lista de temas preestablecida ni nada que limite el concierto. “No aplican una plantilla, suben al escenario, tocan dos canciones que preparan y a partir de ahí arrancan porque su idea de recital es ponerle banda sonora a la energía del momento.

Hace ya 8 años que la actriz y cantante Leonor Watling,el pianista Alejandro Pelayo y el trompetista Oscar Ybarra conviven en Marlango. Han editado cinco discos, realizado cinco giras internacionales y llegarán por primera vez a Colombia con sus canciones nuevas que son el eje de lo que están tocando ahora. Marlango lleva cinco discos cantando en inglés y en español, siendo el último, principalmente en castellano.
De todos modos, no hay una lista de temas preestablecida ni nada que limite el concierto. “No aplican una plantilla, suben al escenario, tocan dos canciones que preparan y a partir de ahí arrancan porque su idea de recital es ponerle banda sonora a la energía del momento.

El MismoSebas presenta su trabajo solista

elmismosebas Música Somos

ElMismoSebas continúa presentando su primer álbum de su proyecto paralelo como solista. Esta vez el escenario será el bar Arte Vivo (Calle 9 # 43 B 68, El Poblado), en un concierto que será este jueves 4 de julio a las 10:00 p.m.

En la presentación se lanzará, Olvidar, el tercer video de este álbum debut llamado ElMismoSebas. El valor de la entrada es de 15.000 pesos y se pueden conseguir en Arte Vivo.

Este primer trabajo de ElMismoSebas fue lanzado hace un mes y contó con la producción de Guido Nisenson, quien ha trabajado con artistas de la talla de Andrés Calamaro, Charly García, Luis Alberto Spinetta e Illya Kuryaki & The Valderramas, entre otros.

El resultado fueron nueve temas grabados entre Medellín y Bogotá (Colombia), Buenos Aires (Argentina) y Madrid (España). Este trabajo se mezcló en los estudios Phonic Monkey de Buenos Aires (antiguo Circo Beat) y se masterizó en US Mastering en Miami, Florida (USA).

www.elmismosebas.com

www.facebook.com/elmismosebas

www.twitter.com/elmismosebas

elmismosebas@gmail.com

¿Cuánto se atreverán a pagar en Medellín por una boleta para apoyar a sus músicos?

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Once horas de concierto, 13 presentaciones y más de 50 músicos

Una gran fiesta se aproxima con los músicos de la ciudad, un concierto de 11 horas y 13 presentaciones para celebrar la víspera del solsticio de verano. Rock, jazz, reggae, metal, punk y muchos géneros mas estarán presentes el jueves 20 de junio, de 3:00 p.m. a 2:00 a.m. en el Teatro Pablo Tobón.

El concierto es organizado por la Unión del Sector de la Música (USM) y el Teatro Pablo Tobón. Sin músicos no hay fiesta y por eso serán ellos los protagonistas de la celebración de la noche más corta del año, la víspera del solsticio de verano. Durante 11 horas continuas más de 50 artistas de diferentes géneros se tomarán el Teatro.

Juancho Valencia y Teresita Gómez (Interpretación de piano), Siguarajazz (salsa/latin jazz), SonBatá (fusión/folklor), Pargo rojo (electro rock), Alcolirykoz (rap), Mandrágora (rap), Esteban Gira (rock), Alibombo (percusión experimental), Hasta el fondo (rock and roll), Artefacto (rock), DonKristobal (reggae), Athanator (metal) y Los Suxioz (punk), serán los protagonistas de esta fiesta.

La boleta no tendrá un precio establecido, será el público quien le ponga el valor. Un reto para saber cuánto se atreven a pagar por apoyar a los músicos que les gustan. Todo el dinero de la boletería se dividirá en partes iguales entre los artistas participantes.

INVITA EL FAN FATAL

Programación

Don Kristobal (Reggae) – 3:00 a 3:45 p.m.
Esteban Gira (Rock) – 3:45 a 4:30 p.m.
Pargo Rojo (Rock) – 4:30 a 5:15 p.m.
Juancho Valencia y Teresita Gómez (Interpretación piano) – 5:15 a 6:00 p.m.
Hasta el Fondo (Rock N`Roll) – 6:00 a 6:45 p.m.
Artefacto (Rock) – 6:45 a 7:30 p.m.
Alibombo (Percusión experimental) – 7:30 a 8:15 p.m.
Mandragora (Rap) – 8:15 a 9:00 p.m.
Alcolirycoz (Rap) – 9:00 a 9:45 p.m.
Athanator (Metal) – 9:45 a 10:30 p.m.
Los Suxioz (Punk) – 10:30 a 11:15 p.m.
Siguarajazz (Salsa) – 11:15 p.m. a 12:00 a.m.
Son Batá (Folklor) – 12:00 a 12:45 a.m.

FITO PÁEZ EN MEDELLÍN

XX AMOR

Medellín se prepara para recibir a uno de los más grandes  del rock Argentino: FITO PAEZ; con su gira mundial
“EL AMOR DESPUES DEL AMOR XX AÑOS”
-Domingo 5 de Mayo. Orquideorama del Jardín Botánico de la ciudad de Medellín, 4:00 Pm

 

Esta es la oportunidad para vivir una experiencia única y evocar una época que ha marcado a millones de seguidores del rock en el mundo.

El Amor Después Del Amor es el disco más vendido en toda la historia del Rock Nacional Argentino, consagrando a FITO PÁEZ como uno de los más importantes artistas de su país y de Latinoamérica. El disco se convirtió en record de ventas en Argentina, 750.000 unidades se llegaron a contabilizar en su momento de mayor auge y  a la fecha la cifra supera  1.100.000 copias vendidas.

El show impecable, virtuoso y evocador del maestro Fito estará en nuestra ciudad. Medellín le da la bienvenida e inicia el conteo regresivo para una tarde mágica que se sembró hace 20 años y que en esta ocasión se combina de una manera perfecta, única e irrepetible dos décadas después.

Será una tarde inolvidable, con asado, vino, naturaleza, acompañada de canciones como Un vestido y un amor, La rueda mágica, Dos días en la vida, A rodar mi vida, El amor después del amor, Al lado del camino, Mariposa Teknicolor, entre muchas otras…

Como invitada especial, por petición del maestro Fito Páez, estará Andrea Echeverry, la consagrada y adorada vocalista de Aterciopelados.  Y ¿tú? ¿Ya tienes tu boleta?

FITO PAEZ “EL AMOR DESPUES DEL AMOR 20 AÑOS”
MEDELLÍN, DOMINGO 5 DE MAYO    4:00 PM
ORQUIDEORAMA JARDIN BOTANICO
INFORMES Y BOLETAS
www.tuboleta.com

Artesanos del sonido

La historia de dos vidas distintas, unidas por seis cuerdas templadas…
Por Diego Londoño
@elfanfatal
diego@musicasomos.net
Al llegar a Marinilla, municipio del oriente Antioqueño, y luego de un extravío descuidado en la carretera que conduce a la capital de Colombia desde Medellín, pregunto inocentemente dónde queda ubicado el taller de guitarras, me responden a punta de sonrisas marinillas con varias direcciones, al caminar más de 10 minutos me doy cuenta que son varios los talleres, varios los pioneros y representantes del instrumento en este municipio guitarrero por excelencia.
El día anterior había acordado encontrarme con un rostro que vi más de una vez en etiquetas de guitarras de amigos, maestros y hasta mías, un rostro conocido en mi adolescencia musical y rebelde.
-Entonces nos vemos a las ocho, acá en mi taller al lado de la autopista, por el cementerio de Marinilla. Dijo.
-Así será señor… nos vemos mañana, muchas gracias por todo.
Caminando me topé de repente con un letrero grande a la entrada de un jardín enlodado por la lluvia del alba, “Guitarras La Sonora. Gerardo Arbeláez, leyenda desde 1898”. A las ocho en punto de la mañana estaba pisando el botón que era avisado por un cartel que decía, ´fábrica, timbre aquí´.
Salió ese rostro que por tantos años había visto, para mí era casi familiar, como un viejo conocido.
-Don Gerardo como está, ayer hablamos para este encuentro, ¿se acuerda? Dije.
- Ahh, ¿Cómo está?
Fue el saludo simplón que recibí aquel jueves frio y húmedo de agosto.
De repente su rostro se transformó, parecía resistirse a que alguien ingresara a su mundo, el de las cuerdas, la madera inmunizada, el roble, el cedro, el colbón, la macilla, las prensas y los trastes.
-Hombre hoy estoy como ocupado, solo tengo un trabajador. Deberías pasarme esas pregunticas por escrito y yo las miro y nos sentamos más tranquilos en otra oportunidad.
Sentí por un momento que había perdido el trabajo, las llamadas y la ilusión, que la madrugada preparada para recorrer los 47 kilómetros de distancia en un microbús, y los 4.700 pesos del pasaje, se desvanecían entre la niebla oriental de Antioquia. Mi voz se quebró y mi ceño insistió- así quisiera- en no fruncirse.
-Don Gerardo, yo vengo desde Medellín solo para conversar con usted y verlo trabajar un rato. No es nada complicado, del resto me encargo yo. ¿Puedo ver su taller?
Después de todo pude ingresar tímidamente y ver el espacio artífice de toda una tradición cultural en Antioquia.
Doy unos pasos en las pequeñas baldosas coloridas de la casa de paredes amarillas. El olor a madera ya se entrometía en el ambiente, y el rostro de Don Gerardo seguía tan rígido como la madera de sus guitarras.
Gerardo Arbeláez se ubicó en la mesa central del patio, agarró el mástil de una guitarra en construcción que hacía parte de un cúmulo de maderos ubicados en el suelo, le dio dos golpes en la parte superior con la intención de revisar su encaje. Luego, inició a pegar los 18 trastes enumerados en la madera, con la experiencia que sólo dan los años y con la certeza de que algún día, eso que hasta el momento parecía tan sólo un madero insípido, emitiría toda clase de notas y melodías. Acordes, ritmos y canciones pegajosas desfilarían por las cuerdas cobrizas que más tarde pondría también con cuidado. Me distraje un rato mirando la grabadora Silver repleta de viruta de aserrín que teníamos enfrente, “Se va, se va la lancha, se va con el pescador y en esa lancha que cruza el mar, se va también mi amor”, sonaba de fondo en el 830 am de Radio reloj.
Su labor matutina empezó a mi lado, de a poco empezamos a conversar, Gerardo Arbeláez, el creador de las guitarras La Sonora, que se construyen hace más de 50 años, ahora martilla mientras de reojo observa como tomo apuntes sobre lo que tímidamente me cuenta, mientras yo sutilmente trato de romper el hielo.
Él es un hombre tranquilo, que disfruta la vida mientras ella pasa a su lado. Sus días son llenos de madera, cuerdas y música, la que disfruta oyendo y con la que alimenta su alma. La música colombiana es su motor, los boleros su corazón. Admira y disfruta al maestro León Castaño, al Dueto de Antaño, Los Panchos y Los Diamantes. Su experiencia se nota en el hablar, y sus años llegaron cargados de serenidad y una modestia admirable.
Su historia con la amiga de pronunciadas curvas y caderas anchas, lleva tres generaciones encima, empezó hace más de un siglo con su abuelo Isaac Arbeláez nacido en la vereda Río Abajo de Rionegro. La leyenda, que tanto respeto y recelo genera para toda la familia Arbeláez, inicia en el  cercano municipio de San Vicente, cuando Isaac fue contratado como ayudante de ebanistería por un arquitecto español que llegó a la población a restaurar la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá. El abuelo resultó ser un buen aprendiz, el arquitecto empezó a quererlo mucho, se hicieron buenos amigos y en los tiempos de ocio y de poco trabajo, con los conocimientos que el jefe tenía no solo en maderas, construcción, sino también en música, quiso construir en compañía de Isaac una guitarra.
Luego de esa guitarra con errores, la segunda les salió más perfecta y ese fue el inicio de la tradición guitarrera del apellido Arbeláez que lleva más de 100 años. Esta práctica pasó de padre a hijos, como un azar hecho destino, de Isaac a Lázaro y luego a Gerardo y tres hermanos  más del batallón de diecisiete que tuvo don Lázaro.
“De ahí empezamos nosotros los hijos, a seguir los pasos de mi papá Lázaro, pues desde muy niños comenzamos a colaborar en cositas antes de salir para la escuela. Todo esto nos tocó en Marinilla. Mi papá había acabado de crear un taller de guitarras, que sería muy importante en toda la región”, dice Gerardo.
Según cuenta la reconocida pionera en etnomusicología en Colombia, María Eugenia Londoño, la guitarra apareció muy prontamente con la invasión europea.
En sus inicios era un instrumento utilizado popularmente en paseos familiares en los cuales se interpretaban cantos de fiesta y coplas tradicionales, aunque también gozaba de una minoría de altas influencias elitistas, de habitantes llegados en la época de colonización desde Francia, Alemania, Italia, Portugal y España.
La Iglesia, que por ese tiempo tenía el poder en el terreno cultural e intelectual en América, influyó de manera importante en la enseñanza de la música para ser utilizada en sus diferentes ceremonias religiosas, por esta razón, el instrumento a lo largo de los años fue enseñado de forma oral y generacional.
La guitarra fue utilizada en las celebraciones libertadoras de Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, interpretando obras de corte colombo – español como El Arias, La Vencedora, o La Libertadora.
En el año 1882 se fundó el Conservatorio Nacional de Colombia y fue allí donde se empezaron a crear nuevas escuelas de música en ciudades como Cartagena, Ibagué, Medellín, Cali, Tunja y Santa Marta, en donde se inician las clases oficiales de música con título universitario con los instrumentos sinfónicos y el piano, aunque hasta el año 1986 y gracias a la enorme labor del guitarrista y Pedagogo Ramiro Isaza Mejía padre de la escuela de guitarra en Colombia, se le otorgará al guitarrista el mismo título profesional que para los demás músicos.
Después de toda esa historia, los Arbeláez fueron pioneros en hacer instrumentos de cuerda, no solo guitarras sino también, tiples, bandolas, y cuatros. Su proceso como familia constructora y musical, empezó desde 1860, sin manuales, sin comunicación, sin profesores, sin internet, la única ruta era la prueba ensayo error.
Gerardo Arbeláez aprendió fácil, se apasionó y lleva más de 50 años construyendo, reparando y tocando guitarras, “tocando así sea poquito, y muy a la brava. Así me enseñó mi papá. Yo me echo mis boleritos y mis tonadas de música colombiana. Lo hago muy en solitario. Yo me dediqué fue a construirlas”. Para consolidar sus guitarras, no solo en Medellín, sino en toda Colombia, tuvo la ayuda de muchos músicos importantes como Darío Garzón, de Garzón y Collazos, Virgilio Duque o Ángel María Camacho.
Una de esas guitarras, construidas por Gerardo en la fría Marinilla, la fundada por Juan Duque de Estrada y Francisco Manzueto Giraldo, llegó coincidencialmente a las manos de un joven curioso del municipio de Medellín. Luis García Blair, empezaría a incursionar en la guitarra.
Luis, en la casa de Jaime, su tío hippie, encontró un emblema generacional de toda la sociedad Antioqueña; Una guitarra rota, colgada de un cordón en un escaparate, solamente con tres cuerdas. La pidió prestada y al tiempo, por cosas del destino ya era suya. En la etiqueta de este olvidado madero café claro, figuraba la imagen de Gerardo Arbeláez sosteniendo una de sus guitarras, vestido de suéter beige y camisa blanca, a su alrededor rombos rojos y amarillos, y en forma de portada, el nombre ´La Sonora´. Esta sería la primera adquisición musical de Luis. Con el paso de los años, el color madera de la tapa frontal de aquél instrumento perdería la ilusión; gracias a un par de temperas, se tornaría verde, rojo, negro y amarillo, como un tributo a Bob Marley, así él, no gustara en lo absoluto de la música reggae.
Luego de un tiempo su gusto adolescente cambiaría, como todo en la vida. En su subconsciente,  la guitarra eléctrica había sido su inspiración, su sueño de niño, la forma de su cuerpo macizo, los colores brillantes, pensados, los movimientos de estrellas del rock como Slash, Jimmy Page o Hendrix y el sonido brillante y acaparador de las cuerdas metálicas, lo atraparon sin posibilidad de escapatoria, como un video juego de moda.
La guitarra eléctrica nació como un experimento con la intención de de crear guitarras con mas volumen de sonido, para llegar a esto, se potenció el volumen de la ya existente guitarra electro acústica y nació un instrumento con personalidad y alma propia.
Las primeras guitarras eléctricas datan de los años treinta, y son fruto de los esfuerzos de compañías como Rickenbacker y Vivi Tone Company.
A Medellín y a Colombia, las primeras guitarras eléctricas, llegaron gracias a los viajeros, a quienes tenían la posibilidad de cruzar el Valle y dejarse deslumbrar por el primer mundo. Marcas como Fender, Ibanez, Rickenbacker, Jackson o Gibson, tocaron suelo colombiano para impresionar y  marcar una nueva tendencia exclusiva para unos pocos afortunados.
Para ese entonces, tener una eléctrica no era tan común como ahora. “Soy hijo de Gloria Blair y Luis García,  en ese momento la prioridad económica para mi familia era la casa y el estudio”, dice Blair a la vez que cuenta como pudo acercarse a la primera guitarra eléctrica de su vida, fuera de pararse enfrente del tv de su casa y ver a los grandes ejecutarlas en sus espectaculares shows.
“A uno de mis mejores amigos le mataron el hermano, quien era guitarrista; desde su muerte, la guitarra que usaba estaba guardada en un garaje, desarmada y empolvada. Para ganármela, el reto era armarla y ponerla a sonar…”, las sonrisas aparecen con el relato, el final concluye con una expresión de egocentrismo. Si, esa fue su primera guitarra eléctrica, y aún él, no sabía ni tocarla.
Blair, o El Flaco, como es conocido en el mundo musical, es modelo 78, como el Nissan Patrol o el imponente Chevrolet Camaro. Mide 1.94, sonríe sin querer y tiene más de 20 guitarras eléctricas colgadas en su habitación en Envigado, así siga soñando con una Gibson Les Paul Custom blanca como la de Randy Rhoads. Los sonidos que prefiere son el Glam y el hardrock, su guitarrista preferido es David Gilmour de Pink Floyd, es un enamorado de la música en general, del sonido eléctrico de sus guitarras, del chocorramo, con coca cola y cigarrillo Green.
Al preguntarle por la guitarra, suspiró, miro a su alrededor y quiso caer en el cliché. “Yo por la guitarra siento amor, también odio cuando no suena como quiero. Las guitarras son mis metas, son mis sueños”.
Este personaje tiene dos vidas, una que inicia a las 7 en punto de la mañana, cuando empieza su labor como comunicador social en una reconocida caja de compensación familiar, donde aplica sus 15 semestres de universidad y otra que se define de 5 de la tarde, hasta que el hambre haga de las suyas, o el reloj recuerde su deber de madrugar. “En el día llevo la vida de mi mamá, o la vida que la sociedad me pone a vivir y en la tarde llevo mi verdadera vida”, dice El Flaco.
Blair Guitars es su taller de construcción, reparación y mantenimiento de guitarras, allí se la pasa todas las noches desde hace 3 años. Luego de pulir muchas guitarras hasta literalmente poner a “oler la madera a cebolla”, consiguió la experiencia como lutier de guitarras eléctricas,  se independizó, y montó el taller que inició con setenta mil pesos y que ahora ahorra toda la cantaleta de su madre por el desorden, la basura, la herramienta, el aserrín, la pintura y el ruido en casa.
Al ingresar a Blair Guitars, puedo contar de inmediato más de 20 instrumentos, mientras Luis, con su camisa de cuadros rojos, blancos y negros me recibe en su espacio de trabajo, con un abrazo que por su altura me llega al pecho.
Antes de tocar guitarras, su afición fue destaparlas, repararlas, buscarle los rincones que no conocía, muchas veces no pudo volver a armarlas. “Siempre me le metía a las guitarras de los amiguitos a repararle los ruidos, yo esos ruidos los mataba poniéndole un cable de la guitarra al cuerpo del guitarrista, como un polo a tierra”, ríe y sigue encordando un bajo acústico mientras termina de apagar un cigarrillo.
Blair es uno de los pocos personajes que construye guitarras eléctricas en Colombia. Este aprendizaje lo adquirió durante años de intentar, pintar, fallar y volver a lijar. Cuando inició hace tres años, le decían que lo que quería hacer solo era para los gringos o los europeos, pero su sueño además de construirle una guitarra a Slash el guitarrista de Guns N´ Roses y Velvet Revolver, es darle la marca de guitarras eléctricas a Colombia, aportarle a la historia, ser parte de ella. Esto lo dice, sin desconocer que las guitarras acústicas son la esencia, y que el camino acertado para llegar a lo eléctrico, es pasar por la mística de lo acústico.
Hablar de lo acústico, es como hablar del apellido Arbeláez o del mismo Gerardo, sin embargo, él mismo piensa que para su marca de guitarras, una de las más populares en Colombia, el futuro es oscuro. “En el caso mío tengo cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres, y ellos se fueron por otros negocios más productivos. Terminando o falleciendo yo, hasta ahí llega la tradición. El tiempo dirá todo”.
A pesar de esto, es una persona que vive tranquilamente, de lo que le gusta, como él mismo dice, “aunque pierda plata, me gusta”. Ha vivido más de 60 años por y con la guitarra, de su pasión,  de una manera sencilla, pero feliz.
Estos dos personajes transitan paisajes, sonidos, experiencias, cotidianidades y vidas circunstancialmente diferentes. Sus años disímiles han sido enteramente vividos al lado de la robusta de seis cuerdas. De ese madero, que a través de horas de lija, martillo, regla, pintura, conocimiento y amor, queda listo para emitir sonidos, sensaciones y personalidades; desde el bolero hasta el rock, pasando por el tango y la salsa.
Edades que se superan por el doble, pensamientos que llevan  más  de 30 años de diferencia, el rock y los boleros, las canas y la abundancia descuidada de cabello, las distorsiones, rapidez  y agilidad,  y el romanticismo de la dulzura pasada, hacen parte de sus cotidianidades…Blair y Arbeláez, dos personajes unidos por 6 cuerdas templadas cuidadosamente, que al tocarse, cuentan la historia de todos y a la vez de unos pocos. Cuerdas que pueden enamorar sutilmente o  hacer mover la cabeza a cualquier desprevenido.
Al final como conclusión, les pregunto sobre el significado que tiene la guitarra en su vida,  Blair, responde con rapidez y certeza, “me dicen guitarra y de inmediato es como si me estuvieran nombrando. Yo no me veo en ninguna parte de lo que me queda de vida, sin una guitarra…”, por su parte Gerardo, piensa un instante y no puede responder… no encuentra las palabras.

foto guitarras

La historia de dos vidas distintas, unidas por seis cuerdas templadas…

Por Diego Londoño

@elfanfatal

Fotografías por Esteban Cardona

@estebanpolite

Al llegar a Marinilla, municipio del oriente Antioqueño, y luego de un extravío descuidado en la carretera que conduce a la capital de Colombia desde Medellín, pregunto inocentemente dónde queda ubicado el taller de guitarras, me responden a punta de sonrisas marinillas con varias direcciones, al caminar más de 10 minutos me doy cuenta que son varios los talleres, varios los pioneros y representantes del instrumento en este municipio guitarrero por excelencia.

El día anterior había acordado encontrarme con un rostro que vi más de una vez en etiquetas de guitarras de amigos, maestros y hasta mías, un rostro conocido en mi adolescencia musical y rebelde.

-Entonces nos vemos a las ocho, acá en mi taller al lado de la autopista, por el cementerio de Marinilla. Dijo.

-Así será señor… nos vemos mañana, muchas gracias por todo.

Caminando me topé de repente con un letrero grande a la entrada de un jardín enlodado por la lluvia del alba, “Guitarras La Sonora. Gerardo Arbeláez, leyenda desde 1898”. A las ocho en punto de la mañana estaba pisando el botón que era avisado por un cartel que decía, ´fábrica, timbre aquí´.

Salió ese rostro que por tantos años había visto, para mí era casi familiar, como un viejo conocido.

-Don Gerardo como está, ayer hablamos para este encuentro, ¿se acuerda? Dije.

- Ahh, ¿Cómo está?

Fue el saludo simplón que recibí aquel jueves frio y húmedo de agosto.

De repente su rostro se transformó, parecía resistirse a que alguien ingresara a su mundo, el de las cuerdas, la madera inmunizada, el roble, el cedro, el colbón, la macilla, las prensas y los trastes.

-Hombre hoy estoy como ocupado, solo tengo un trabajador. Deberías pasarme esas pregunticas por escrito y yo las miro y nos sentamos más tranquilos en otra oportunidad.

Sentí por un momento que había perdido el trabajo, las llamadas y la ilusión, que la madrugada preparada para recorrer los 47 kilómetros de distancia en un microbús, y los 4.700 pesos del pasaje, se desvanecían entre la niebla oriental de Antioquia. Mi voz se quebró y mi ceño insistió- así quisiera- en no fruncirse.

-Don Gerardo, yo vengo desde Medellín solo para conversar con usted y verlo trabajar un rato. No es nada complicado, del resto me encargo yo. ¿Puedo ver su taller?

Después de todo pude ingresar tímidamente y ver el espacio artífice de toda una tradición cultural en Antioquia.

Doy unos pasos en las pequeñas baldosas coloridas de la casa de paredes amarillas. El olor a madera ya se entrometía en el ambiente, y el rostro de Don Gerardo seguía tan rígido como la madera de sus guitarras.

Gerardo Arbeláez se ubicó en la mesa central del patio, agarró el mástil de una guitarra en construcción que hacía parte de un cúmulo de maderos ubicados en el suelo, le dio dos golpes en la parte superior con la intención de revisar su encaje. Luego, inició a pegar los 18 trastes enumerados en la madera, con la experiencia que sólo dan los años y con la certeza de que algún día, eso que hasta el momento parecía tan sólo un madero insípido, emitiría toda clase de notas y melodías. Acordes, ritmos y canciones pegajosas desfilarían por las cuerdas cobrizas que más tarde pondría también con cuidado. Me distraje un rato mirando la grabadora Silver repleta de viruta de aserrín que teníamos enfrente, “Se va, se va la lancha, se va con el pescador y en esa lancha que cruza el mar, se va también mi amor”, sonaba de fondo en el 830 am de Radio reloj.

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Su labor matutina empezó a mi lado, de a poco empezamos a conversar, Gerardo Arbeláez, el creador de las guitarras La Sonora, que se construyen hace más de 50 años, ahora martilla mientras de reojo observa como tomo apuntes sobre lo que tímidamente me cuenta, mientras yo sutilmente trato de romper el hielo.

Él es un hombre tranquilo, que disfruta la vida mientras ella pasa a su lado. Sus días son llenos de madera, cuerdas y música, la que disfruta oyendo y con la que alimenta su alma. La música colombiana es su motor, los boleros su corazón. Admira y disfruta al maestro León Castaño, al Dueto de Antaño, Los Panchos y Los Diamantes. Su experiencia se nota en el hablar, y sus años llegaron cargados de serenidad y una modestia admirable.

Su historia con la amiga de pronunciadas curvas y caderas anchas, lleva tres generaciones encima, empezó hace más de un siglo con su abuelo Isaac Arbeláez nacido en la vereda Río Abajo de Rionegro. La leyenda, que tanto respeto y recelo genera para toda la familia Arbeláez, inicia en el  cercano municipio de San Vicente, cuando Isaac fue contratado como ayudante de ebanistería por un arquitecto español que llegó a la población a restaurar la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá. El abuelo resultó ser un buen aprendiz, el arquitecto empezó a quererlo mucho, se hicieron buenos amigos y en los tiempos de ocio y de poco trabajo, con los conocimientos que el jefe tenía no solo en maderas, construcción, sino también en música, quiso construir en compañía de Isaac una guitarra.

Gerardo Arbelaez en Música Somos

Luego de esa guitarra con errores, la segunda les salió más perfecta y ese fue el inicio de la tradición guitarrera del apellido Arbeláez que lleva más de 100 años. Esta práctica pasó de padre a hijos, como un azar hecho destino, de Isaac a Lázaro y luego a Gerardo y tres hermanos  más del batallón de diecisiete que tuvo don Lázaro.

“De ahí empezamos nosotros los hijos, a seguir los pasos de mi papá Lázaro, pues desde muy niños comenzamos a colaborar en cositas antes de salir para la escuela. Todo esto nos tocó en Marinilla. Mi papá había acabado de crear un taller de guitarras, que sería muy importante en toda la región”, dice Gerardo.

Según cuenta la reconocida pionera en etnomusicología en Colombia, María Eugenia Londoño, la guitarra apareció muy prontamente con la invasión europea.

En sus inicios era un instrumento utilizado popularmente en paseos familiares en los cuales se interpretaban cantos de fiesta y coplas tradicionales, aunque también gozaba de una minoría de altas influencias elitistas, de habitantes llegados en la época de colonización desde Francia, Alemania, Italia, Portugal y España.

La Iglesia, que por ese tiempo tenía el poder en el terreno cultural e intelectual en América, influyó de manera importante en la enseñanza de la música para ser utilizada en sus diferentes ceremonias religiosas, por esta razón, el instrumento a lo largo de los años fue enseñado de forma oral y generacional.

La guitarra fue utilizada en las celebraciones libertadoras de Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, interpretando obras de corte colombo – español como El Arias, La Vencedora, o La Libertadora.

En el año 1882 se fundó el Conservatorio Nacional de Colombia y fue allí donde se empezaron a crear nuevas escuelas de música en ciudades como Cartagena, Ibagué, Medellín, Cali, Tunja y Santa Marta, en donde se inician las clases oficiales de música con título universitario con los instrumentos sinfónicos y el piano, aunque hasta el año 1986 y gracias a la enorme labor del guitarrista y Pedagogo Ramiro Isaza Mejía padre de la escuela de guitarra en Colombia, se le otorgará al guitarrista el mismo título profesional que para los demás músicos.

Después de toda esa historia, los Arbeláez fueron pioneros en hacer instrumentos de cuerda, no solo guitarras sino también, tiples, bandolas, y cuatros. Su proceso como familia constructora y musical, empezó desde 1860, sin manuales, sin comunicación, sin profesores, sin internet, la única ruta era la prueba ensayo error.

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Gerardo Arbeláez aprendió fácil, se apasionó y lleva más de 50 años construyendo, reparando y tocando guitarras, “tocando así sea poquito, y muy a la brava. Así me enseñó mi papá. Yo me echo mis boleritos y mis tonadas de música colombiana. Lo hago muy en solitario. Yo me dediqué fue a construirlas”. Para consolidar sus guitarras, no solo en Medellín, sino en toda Colombia, tuvo la ayuda de muchos músicos importantes como Darío Garzón, de Garzón y Collazos, Virgilio Duque o Ángel María Camacho.

Una de esas guitarras, construidas por Gerardo en la fría Marinilla, la fundada por Juan Duque de Estrada y Francisco Manzueto Giraldo, llegó coincidencialmente a las manos de un joven curioso del municipio de Medellín. Luis García Blair, empezaría a incursionar en la guitarra.

Luis, en la casa de Jaime, su tío hippie, encontró un emblema generacional de toda la sociedad Antioqueña; Una guitarra rota, colgada de un cordón en un escaparate, solamente con tres cuerdas. La pidió prestada y al tiempo, por cosas del destino ya era suya. En la etiqueta de este olvidado madero café claro, figuraba la imagen de Gerardo Arbeláez sosteniendo una de sus guitarras, vestido de suéter beige y camisa blanca, a su alrededor rombos rojos y amarillos, y en forma de portada, el nombre ´La Sonora´. Esta sería la primera adquisición musical de Luis. Con el paso de los años, el color madera de la tapa frontal de aquél instrumento perdería la ilusión; gracias a un par de temperas, se tornaría verde, rojo, negro y amarillo, como un tributo a Bob Marley, así él, no gustara en lo absoluto de la música reggae.

Luego de un tiempo su gusto adolescente cambiaría, como todo en la vida. En su subconsciente,  la guitarra eléctrica había sido su inspiración, su sueño de niño, la forma de su cuerpo macizo, los colores brillantes, pensados, los movimientos de estrellas del rock como Slash, Jimmy Page o Hendrix y el sonido brillante y acaparador de las cuerdas metálicas, lo atraparon sin posibilidad de escapatoria, como un video juego de moda.

La guitarra eléctrica nació como un experimento con la intención de de crear guitarras con mas volumen de sonido, para llegar a esto, se potenció el volumen de la ya existente guitarra electro acústica y nació un instrumento con personalidad y alma propia.

Las primeras guitarras eléctricas datan de los años treinta, y son fruto de los esfuerzos de compañías como Rickenbacker y Vivi Tone Company.

A Medellín y a Colombia, las primeras guitarras eléctricas, llegaron gracias a los viajeros, a quienes tenían la posibilidad de cruzar el Valle y dejarse deslumbrar por el primer mundo. Marcas como Fender, Ibanez, Rickenbacker, Jackson o Gibson, tocaron suelo colombiano para impresionar y  marcar una nueva tendencia exclusiva para unos pocos afortunados.

Para ese entonces, tener una eléctrica no era tan común como ahora. “Soy hijo de Gloria Blair y Luis García,  en ese momento la prioridad económica para mi familia era la casa y el estudio”, dice Blair a la vez que cuenta como pudo acercarse a la primera guitarra eléctrica de su vida, fuera de pararse enfrente del tv de su casa y ver a los grandes ejecutarlas en sus espectaculares shows.

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“A uno de mis mejores amigos le mataron el hermano, quien era guitarrista; desde su muerte, la guitarra que usaba estaba guardada en un garaje, desarmada y empolvada. Para ganármela, el reto era armarla y ponerla a sonar…”, las sonrisas aparecen con el relato, el final concluye con una expresión de egocentrismo. Si, esa fue su primera guitarra eléctrica, y aún él, no sabía ni tocarla.

Blair, o El Flaco, como es conocido en el mundo musical, es modelo 78, como el Nissan Patrol o el imponente Chevrolet Camaro. Mide 1.94, sonríe sin querer y tiene más de 20 guitarras eléctricas colgadas en su habitación en Envigado, así siga soñando con una Gibson Les Paul Custom blanca como la de Randy Rhoads. Los sonidos que prefiere son el Glam y el hardrock, su guitarrista preferido es David Gilmour de Pink Floyd, es un enamorado de la música en general, del sonido eléctrico de sus guitarras, del chocorramo, con coca cola y cigarrillo Green.

Al preguntarle por la guitarra, suspiró, miro a su alrededor y quiso caer en el cliché. “Yo por la guitarra siento amor, también odio cuando no suena como quiero. Las guitarras son mis metas, son mis sueños”.

Este personaje tiene dos vidas, una que inicia a las 7 en punto de la mañana, cuando empieza su labor como comunicador social en una reconocida caja de compensación familiar, donde aplica sus 15 semestres de universidad y otra que se define de 5 de la tarde, hasta que el hambre haga de las suyas, o el reloj recuerde su deber de madrugar. “En el día llevo la vida de mi mamá, o la vida que la sociedad me pone a vivir y en la tarde llevo mi verdadera vida”, dice El Flaco.

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Blair Guitars es su taller de construcción, reparación y mantenimiento de guitarras, allí se la pasa todas las noches desde hace 3 años. Luego de pulir muchas guitarras hasta literalmente poner a “oler la madera a cebolla”, consiguió la experiencia como lutier de guitarras eléctricas,  se independizó, y montó el taller que inició con setenta mil pesos y que ahora ahorra toda la cantaleta de su madre por el desorden, la basura, la herramienta, el aserrín, la pintura y el ruido en casa.

Al ingresar a Blair Guitars, puedo contar de inmediato más de 20 instrumentos, mientras Luis, con su camisa de cuadros blancos y azules me recibe en su espacio de trabajo, con un abrazo que por su altura me llega al pecho.

Antes de tocar guitarras, su afición fue destaparlas, repararlas, buscarle los rincones que no conocía, muchas veces no pudo volver a armarlas. “Siempre me le metía a las guitarras de los amiguitos a repararle los ruidos, yo esos ruidos los mataba poniéndole un cable de la guitarra al cuerpo del guitarrista, como un polo a tierra”, ríe y sigue encordando un bajo acústico mientras termina de apagar un cigarrillo.

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Blair es uno de los pocos personajes que construye guitarras eléctricas en Colombia. Este aprendizaje lo adquirió durante años de intentar, pintar, fallar y volver a lijar. Cuando inició hace tres años, le decían que lo que quería hacer solo era para los gringos o los europeos, pero su sueño además de construirle una guitarra a Slash el guitarrista de Guns N´ Roses y Velvet Revolver, es darle la marca de guitarras eléctricas a Colombia, aportarle a la historia, ser parte de ella. Esto lo dice, sin desconocer que las guitarras acústicas son la esencia, y que el camino acertado para llegar a lo eléctrico, es pasar por la mística de lo acústico.

Hablar de lo acústico, es como hablar del apellido Arbeláez o del mismo Gerardo, sin embargo, él mismo piensa que para su marca de guitarras, una de las más populares en Colombia, el futuro es oscuro. “En el caso mío tengo cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres, y ellos se fueron por otros negocios más productivos. Terminando o falleciendo yo, hasta ahí llega la tradición. El tiempo dirá todo”.

A pesar de esto, es una persona que vive tranquilamente, de lo que le gusta, como él mismo dice, “aunque pierda plata, me gusta”. Ha vivido más de 60 años por y con la guitarra, de su pasión,  de una manera sencilla, pero feliz.

Estos dos personajes transitan paisajes, sonidos, experiencias, cotidianidades y vidas circunstancialmente diferentes. Sus años disímiles han sido enteramente vividos al lado de la robusta de seis cuerdas. De ese madero, que a través de horas de lija, martillo, regla, pintura, conocimiento y amor, queda listo para emitir sonidos, sensaciones y personalidades; desde el bolero hasta el rock, pasando por el tango y la salsa.

Edades que se superan por el doble, pensamientos que llevan  más  de 30 años de diferencia, el rock y los boleros, las canas y la abundancia descuidada de cabello, las distorsiones, rapidez  y agilidad,  y el romanticismo de la dulzura pasada, hacen parte de sus cotidianidades…Blair y Arbeláez, dos personajes unidos por 6 cuerdas templadas cuidadosamente, que al tocarse, cuentan la historia de todos y a la vez de unos pocos. Cuerdas que pueden enamorar sutilmente o  hacer mover la cabeza a cualquier desprevenido.

Al final como conclusión, les pregunto sobre el significado que tiene la guitarra en su vida,  Blair, responde con rapidez y certeza, “me dicen guitarra y de inmediato es como si me estuvieran nombrando. Yo no me veo en ninguna parte de lo que me queda de vida, sin una guitarra…”, por su parte Gerardo, piensa un instante y no puede responder… no encuentra las palabras.