Patiño anda en el plan de formar campeones

Milton Patiño estudia en el Politécnico y lleva tres meses de formador en las Escuelas Populares del Deporte.

Milton Patiño estudia en el Politécnico y lleva tres meses de formador en las Escuelas Populares del Deporte.

Cuando supo que a Franzea había llegado un profe campeón dos veces del rentado con Nacional (también se llevó dos coronas en la Merconorte), con múltiples experiencias positivas en 10 escuadras del país y dispuesto a formar primero personas que futbolistas, Santiago García convenció a su papá Jorge de que lo inscribiera en el programa.

Y apenas vio en carne y hueso a su ídolo Milton Patiño derrochando humildad y chupando polvo con ellos en la tradional cancha del “ventiadero” (ubicada en la carrera 72 con la calle 89B) regó tanto la bola que en tres meses el semillero pasó de 25 a 60 chicos ilusionados con hacer parte algún día de un equipo profesional como lo hizo su nuevo formador.

Partiendo de su consigna de batalla “lo que uno siembra es lo que cosecha”, animado por la vocación pedagógica que alimentó en sus 20 años de vida activa y apoyado en el liderazgo que ejerció debajo los palos en dos décadas, Patiño no le temió al reto que le propuso el Inder de Medellín de integrar el plan de jornadas complementarias de las Escuelas Populares del Deporte en uno de los sectores más populares de la ciudad.

Consciente de la responsabilidad que significa hacer las “veces de papá, sicológo, sociológo y consejero” cuando llegan algunos chicos a contarle que en sus casas a veces no hay para las tres comidas del día y que los problemas sociales terminan convirtiéndose en las limitantes para su progreso, Milton disfruta feliz su nueva faceta de entrenador luego de pasar por 10 clubes del rentado, entre ellos Junior, América de Cali, Tolima y Bucaramanga.

“El año pasado me convencí de que todo en la vida no puede partir de lo económico y con la ayuda de mi familia dí el paso difícil de decirle adiós al fútbol y emprender nuevas metas profesionales gracias a la preparación académica que tuve. Cuando el Inder me invitó este proyecto de una le dije sí, porque soy feliz enseñando a construir sueños y formando personas a partir de los valores, la disciplina, el corazón y la voluntad”.

Patiño es sincero y les advierte a sus 60 pupilos en Franzea que a ninguno le puede garantizar que vaya a ser futbolista profesional con las cuatro horas semanales en las que les habla de situaciones de juego, fundamentación, módulos progresivos, borde interno, cabeceo, pegada, achique y agrande. Lo que sí les garantizó es que “en este grupo no hay fronteras, somos amigos y luchamos para ser mejores ciudadanos”.

Sus estrategias han sido educar a través de la pelota, devolverle a la sociedad parte de lo que le dio en sus cuatro lustros de arquero y formar los hombres del hombres del futuro enfatizándoles en que “romper la defensa y hacer un buen pase es como un examen de matemáticas, con la diferencia que en esta ocasión hay que pensar, mirar y hacer la elección indicada para conseguir un gol, ganar un partido o alcanzar la anhelada superación”.

Esa táctica ha sido tan exitosa que los “alumnos” llegan primero que él, no e dejan intimidar por los problemas sociales del sector occidental de la capital paisa, desafían la fuerte temperatura que los azota en las clases de las 2:00 de la tarde y se motivan con la rifa de una simple gaseosa mega los martes y los jueves, porque también quieren ser campeones como Milton Patiño, a quien a sus 40 años le da pena que le digan profe, pero es feliz enseñando lo que aprendió en su etapa de profesional en la A y la B de Colombia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>