El fútbol de Colombia cautiva a César Cueto

César Cueto con su compatriota Guillermo La Rosa, fueron figuras del Atlético Nacional y la selección peruana.
César Cueto con su compatriota Guillermo La Rosa, fueron figuras del Atlético Nacional y la selección peruana.

César Cueto con su compatriota Guillermo La Rosa, fueron figuras del Atlético Nacional y la selección peruana.

En Colombia César Cueto es recordardo por la magia que derrochaba con su pierna zurda. Muchos de los hinchas de Nacional, América de Cali, Deportivo Pereira y Cúcuta Deportivo pueden dar fe de la exquisitez de su fútbol, del talento que derrochaba y de lo difícil que era quitarle la pelota entre 1979 y 1987, período en el que fue campeón con verdes y Diablos Rojos.

Esas jornadas de gloria en Colombia y el exterior, ya que aún es leyenda del Alianza Lima y marcó diferencia en los mundiales de Argentina-78 y España-82, permanecen intactas en este peruano de 67 años de edad que ahora anda por los caminos del Creador.

Desde el norte de su país, donde hace las veces de misionero y en vez del balón que tanto dominó y lo acompañó lleva consigo la Biblia, César destacó que ahora también trata de generar alegría pero mostrándoles “el camino del bien” a sus compatriotas “enseñando el evangelio y la Palabra de Dios”.

Sin dejar de lado “las épocas inolvidables que viví con los verdolagas al lado de Hernán Darío Herrera, Pedro Sarmiento, Eduardo Vilarete y Sergio Santín” y recordando que “el 10 siempre será necesario en los equipos, porque es la fuente de inspiración y el encargado de marcar diferencia”, Cueto calificó a Colombia “como una Selección poderosa” y cree que el balompié peruano “está mejorando”, sólo que le falta algo de más inteligencia para ser ese equipo que cautivó con su estilo hasta comienzos de la década de los ochenta.

Esa apreciación lo lleva a pensar que el partido que tendrán cafeteros e incas, el 8 de octubre en el comienzo de la Eliminatoria Suramericana hacia Rusia-2018

en Barranquilla será parejo, porque los dos conjuntos se conocen hace mucho rato y cuando se lo proponen derrochan creatividad con el balón. Además, empataron 1-1 en el amistoso del 8 de septiembre en Norteamérica.

¿Qué función cumple el 10 para usted?

El 10 no debe dejar de existir, porque son los hombres que marcan diferencia en el medio campo; son los de la inspiración y la creatividad. Nacional siempre tuvo los mejores, modestia aparte por lo que me toca. Recuerdo lo lindo que jugába con Hernán Darío Herrera gracias al apoyo de Pedro Sarmiento, Nolberto Peluffo, Guillermo La Rosa (en la foto con Cueto) y Sergio Santín. Teníamos un equipo de gran nivel”.

¿Usted que producía de jugador?

En mi época se jugaba durísimo, con intensidad, marcación hombre a hombre y zapato de lado y lado. Sin embargo, superé a los demás y con la ayuda de Dios pude aumentar la creatividad en el fútbol”.

¿Cuáles recuerdos tiene de Medellín?

A Medellín la recuerdo mucho, porque la cordialidad de los antioqueños me hizo vivir en familia. Siempre se me llena la boca diciendo que comía bandeja paisa y me encantaba dar la vuelta a Oriente”.

¿Aún le dicen el Poeta de la Zurda?

Muchas personas, especialmente las de antes. También me dicen La Cucharita, maestro y muchas cosas lindas, pero ahora ya no vivo en el fútbol, estoy ciento por ciento con Dios”.

¿Con quiénes mantiene contacto?

Ha sido poco, casi siempre hablo con mis excompañeros cuando Nacional festeja algo. En los 50 años del club me encontré con muchos, en especial con Pedro Sarmiento y Hernán Herrera. Y acá en Perú, cuando no estoy en Piura, hablé con Luis Fernando Suárez en Lima”.

¿Cómo visualiza a Colombia y Perú?

Colombia despertó al encontrar su identidad con Francisco Maturana y la ha sabido manetner; nosotros los peruanos nos estancamos porque olvidamos la esencia del juego, pero Dios mediante con Ricardo Gareca volvimos a algo de ello y ojalá mantengamos la inteligencia para volver a figura jugando bien. Antes Colombia no aparecía en ningún lado, hoy nos cuesta a los incas; la idea no es renegar del pasado, sino mejorar”.

¿Cuál es su actual misión?

Ando en Piura con la iglesia católica; estoy en la comunidad haciendo una labor de misionero itinerante. Trabajo con un equipo de catequistas llevando la palabra de Dios; mi misión es enseñar el Evangelio y lo hago con 30 personas más por el norte de Perú”.

¿Cómo se siente en esa labor?

Es algo espectacular y no piense que ando de chancletas o túnicas por el estilo. Escuchar a Dios va obrando poco a poco porque aparece el amor, la fe y las obras, algo muy lindo. La iglesia es un cuerpo y ahí la comunidad es importante y por ella trabajamos”.

¿Y la familia qué?

Está bien en Lima; tengo cuatro hijos y siete nietos, ninguno me heredó el fútbol. El mayor, de nombre Ricardo, arrancó bien, pero se fue quedando”.

¿A qué le apuesta Perú con Gareca?

He visto a la Selección de Perú con Ricardo Gareca y le apuesta al fútbol de toque. Creo que lo viene haciendo bien, porque en tan poco tiempo ha avanzado, no al nivel de los colombianos, pero en la Eliminatoria se encontrarán con un rival en buena forma, eso es lo que aprecio a la distancia”.

¿Cómo define usted a la Selección de Colombia?

Lleva un trabajo de más de 20 años y eso hace que sea una selección poderosa; cuenta con cantidad y calidad, se mantiene en ascenso y tienen un gran entrenador. Colombia hace rato juega a lo mismo, al buen toque, y por eso marca diferencia sobre los demás”.

¿Qué fútbol se verá en la Eliminatoria?

Si bien Colombia y Chile han crecido mucho, las distancias se han acortado, porque los demás también se hacen notar. Claro que el cupo para el Mundial de Rusia, al que queremos ir, Perú lo tendrá que pelear con colombianos, chilenos y uruguayos, porque Brasil y Argentina, así luzcan parejos, casi siempre son fijos”.

¿Ya hay un nuevo César Cueto en Perú?

Cada uno tiene su estilo y no me comparo con nadie, hay jugadores con condiciones, jóvenes que van saliendo, pero todavía no aparece uno que fortalezca ese toque que tanto extraño y que yo defendí hasta el final”.