Amenazar jugadores no puede ser el papel del hincha

Giovanni Moreno teme por su vida en Argentina por culpa de los hinchas violentos que lo responsabilizan de la crisis del Racing.

No puede ser posible que un hincha sea capaz de amenazar a un jugador con arma de fuego por el simple hecho de que su equipo no rinda lo esperado en la cancha, sea eliminado de un torneo o no juegue como el que asiste a las tribunas desea.

Es cierto que a en muchas ocasiones los equipos se quedan cortos ante la fidelidad de sus seguidores, pero eso no les da licencia a los que pagan la boleta para meterse con la persona como lo hizo el martes un barra brava en Argentina con el antioqueño Giovanni Moreno, quien fue intimidado por un violento armado de pistola en mano e intimidándolo en Buenos Aires, según cuentan las agencias de noticias, en los pies.

El hecho de que Racing de Avellaneda no esté en la cima del torneo argentino y haya perdido 2-0 con Boca Juniors el fin de semana no es culpa de un jugador determinado, sino de un colectivo que trabaja para hacer las cosas bien en la cancha pero a veces no le sale por múltiples factores que merecen un análisis más detallado por los mismos miembros del club y de los expertos que siguen a la Academia.

Esta situación, que por fortuna no ha pasado en Colombia, tiene que servirnos para encender las alarmas y prevenir eventos similares con las barras populares de los principales clubes en el país, caso de Millonarios, Nacional, América, Cali, Santa Fe, Junior y Medellín.

Está bien hacer públicas las protestas con los cánticos en los estadios, como lo vienen haciendo algunos seguidores del conjunto verdolaga porque “ nos dieron la espalda realizando una de las peores campañas de la historia de nuestro club”, como lo expresaron los sureños el domingo a través de un volante.

Lo que no queda bien es que se metan con la persona, que pongan en riesgo su integridad, como acontece ahora con el media punta Moreno, quien antes fue calificado como un salvador, ídolo y jugador diferente en Racing y ahora los violentos lo consideran el principal culpable de la posición 16 que ocupa el plantel en el torneo que lidera Boca Juniors.

 Esa amenaza, que tiene a Moreno sumido en el pánico y alistando maletas para regresarse de Buenos Aires, debe motivar a las autoridades a ser más drásticas con las leyes en contra de los hinchas violentos en Colombia para que ahora a los aficionados cafeteros no les de por copiar lo malo del sur pasando de las cánticos y pancartas en contra de los jugadores a intimidaciones que podrían poner en riesgo el desarrollo de nuestro fútbol y a alejar más la gente de los estadios que por culpa de los revoltosos cada día lucen más vacíos.

El hincha no puede traspasar las barreras invisibles y abusar de su condición de animador, ya que está libre de ir o no al estadio. Y el hecho de que pague una boleta no le da ningún derecho a amenazar a aquel que lo único que intenta es brindar espectáculo, así algunas veces no lo logre.