La Araña Henao va camino a ser leyenda

henaos

Aquel 1° de julio de 2004 jamás se le borrará a Juan Carlos Henao, porque ese día fue y será “el más especial de mi vida”, ya que en esa ocasión le detuvo los cobros desde los doce pasos a los argentinos Nicolás Burdisso y Franco Cángele para que Once Caldas se coronará campeón de la Copa Libertadores al vencer 2-0 al Boca Juniors en los penaltis luego del 1-1 en el tiempo reglamentario.

De ese acontecimiento histórico hace una década y el arquero antioqueño aún se mantiene vigente. Se fue un tiempo al Santos de Brasil y otro al Maracaibo de Venezuela, y ahora es una leyenda viva del mismo Once Caldas, con el que también ganó el rentado colombiano en 2003 con Luis Fernando Montoya de técnico y en 2011 con Juan Carlos Osorio.

Ahora, con sus 43 años, está empeñado en asegurarse un puesto entre los jugadores con más años del rentado. Es el más experimentado de la Liga Postobón, pero el trono general está en poder de Ánthony de Ávila, quien jugó a los 45 en 2009 con América de Cali. Lo siguen los argentinos José Manuel Moreno (con 44 años en 1961 al servicio del Independiente Medellín) y Amadeo Carrizo (portero de Millonarios que jugó en Colombia con 44 años en 1970).

¿Qué opinión le merece ser el veterano del rentado?

Siento alegría por seguir vigente; gracias a Dios se me da la oportunidad de aportar a mi edad, sintiéndome bien y espero jugar más”.

¿Hasta cuándo jugará?

Tengo contrato hasta 2015 con Caldas. Y me siento bien”.

¿Qué le ha dejado el fútbol?

Alegrías, tristezas y satisfacciones. Mi vida ha sido el fútbol y estar activo a los casi 43 años me genera satisfacción”.

¿Caldas qué le significa?

La vida y mi pasión; el equipo que llevo en el corazón y me dio la oportunidad de todo en mi carrera. En Santos y Maracaibo sumé experiencia, pero el blanco no se olvidará jamás”.

¿Cómo lo miran sus compañeros en el Caldas?

Con respeto, pero no por los años, sino por el buen trabajo que hago, porque soy el primero en llegar y el último en irme. Doy buen ejemplo”.

¿A qué se piensa dedicar después del balompié?

De verdad que no lo he pensado, porque todavía falta un rato para jugar. Los directivos del blanco quieren que siga en otro cargo en el club y lo analizaré en su momento”.

¿Cuál ha sido lo mejor, la Copa o los títulos locales?

Los títulos en Colombia fueron importantes, pero la Copa Libertadores significa mucho y jamás se me olvidará”.

¿Cuáles son las expectativas ante Nacional?

Estamos motivados y por fortuna hacemos un buen trabajo, jugamos con inteligencia, tenemos un buen equipo y vamos a dar la pelea hasta el final”.

¿Cómo ve el rentado?

Muy parejo y los equipos muestran buen nivel. Cualquiera le gana a cualquiera y eso hace más competitiva y exigente la Liga”.

¿Cuál impresión le dejó la Selección en este 2014?

Disfruté mucho de la Selección en el Mundial por el nivel tan alto que mostraron sus jugadores. Ahora nos toca apoyar de la misma manera y no desesperarnos para que sigan mostrando experiencia y paso a paso hagan una buena Copa América sin presión”.

Amaranto Perea fue un iluminado

Amaranto Perea es el ejemplo de superación en Currulao.

Amaranto Perea es el ejemplo de superación en Currulao.

De niño a Luis Amaranto Perea se rebuscaba la vida de garitero en Currulao ingresando a la “jungla” bananera cargado de almuerzos para los trabajadores y de joven tuvo que vender helados en Medellín para ganarse el sustento cuando vivió en La Iguaná.

A esa capacidad de superación se le sumó, lo que llama Leonardo Usuga, uno de sus primeros formadores en Urabá, una lluvia de “bendiciones celestiales que lo llevaron al éxito”.

Recuerda que Amaranto se defendía como lateral derecho en la cancha municipal de Currulao, pero no olvida que el que pintaba mejor e iba a llegar primero al profesionalismo era su hermano mayor Rodolfo Perea, quien murió en un accidente de tránsito cuando “era uno de los mejores delanteros de la región”.

Leos, como se hace llamar este descubridor de talentos hace dos décadas, está convencido de que “el difunto Rodolfo le pasó parte de su talento a su hermano desde el cielo, ya que a partir de ese suceso trágico las cosas empezaron a cambiarle para bien a Lucho”.

En esa época Amaranto tenía 14 años de edad, recogía elogios en los semilleros Cristal Caldas e Italia de Turbo y había hecho parte del Ponyfútbol con la selección de Urabá que montó Milton Cano en 1991.

Al verlo progresar de manera acelerada y sorprender con su saltabilidad y “capacidad de superación, que ha sido innata en él desde que le tocó ayudarle a su papá ayudarle a sostener la familia”, Leos le propuso a Amaranto jugar de zaguero por derecha.

Cumplido su ciclo en la cancha parroquial de Currulao-Sintrainagro, de donde también salieron Geiller Mosquera y Javier López (juegan en Itagüí Ditaires) y en el que hoy patrocina a los 120 niños, Amaranto se dio cuenta de que había cumplido su ciclo y emigró a la capital paisa, donde se probó en el Palacio de las Novias, conjunto en el que lo apreció Fernando Jiménez, responsable de su debut en Independiente Medellín en 2000.

Leos cree que Amaranto “traspasó las barreras de la superación”, porque “fue diferente desde que me dijo que quería ser profesional”. No duda que sus condiciones físicas, la fuerza, la velocidad y la potencia que lo caracteriza fueron claves para triunfar en el DIM, Boca Juniors de Argentina, Atlético de Madrid español y Cruz Azul de México.

Sin olvidar que “siempre ha tenido la bendición de Dios, porque Rodolfo le transmitió toda su calidad”, Leonardo Usuga también considera que la década que lleva en el exterior le ha servido a su pupilo para consolidarse en la Selección de Colombia y ser uno de los firmes aspirantes a la titular durante el Mundial de Brasil-2014.

Recordándole que “soy de los que no le gusta bajar los brazos, porque en el fútbol hay que reafirmar a diario el nivel”, Amaranto le contó a Leos que la consigna en la Copa Mundo será “partir de la seguridad, la motivación y el compromiso que nos clasificó”.

Leos no olvida que Luis (esta semana sufrió una contractura con el Cruz Azul) de niño siempre fue disciplinado y se puso metas así en Medellín le haya tocado rebuscarse la vida vendiendo helados.

Hoy que está a punto de jugar su primer Mundial también le echa flores, porque es testigo que no ha perdido la humildad, sigue pendiente de su familia y ayuda a construir sueños en la tierra que nació hace 35 años al llevarle cada años uniformes y guayos a 120 niños que en el semillero Currulao-Sintrainago quieren superarse y llegar lejos como él.

Colombia clasificó, porque dejó de lado las roscas y las mañas

Jorge Bermúdez tiene muy claro lo que tiene que hacer Colombia en Brasil-2014. La analiza como comentarista de Espn y mundialista en Francia-98.

Jorge Bermúdez tiene muy claro lo que tiene que hacer Colombia en Brasil-2014. La analiza como comentarista de Espn y mundialista en Francia-98.

Jorge Bermúdez habla con propiedad de Colombia, porque la quiere, la defendió y le desea lo mejor. Haber sido uno de sus jugadores en Francia-98 y pasar por nueve equipos de cinco países le permite libertades para determinar qué es bueno o qué es malo para la Selección.

Este quindiano de 42 años, que fue campeón de la Copa Libertadores y de la Intercontinental del 2000 con Boca Juniors de Argentina, está ilusionado con el presente que vive el combinado patrio, pero les recuerda a sus integrantes que el Mundial se juega a un precio diferente al de la Eliminatoria”.

Jorge, quien también lució la tricolor en tres Copa América, dos eliminatorias y una Copa Mundo Juvenil, admite que la llegada de José Pekerman sirvió para “acabar con las conveniencias, roscas, mañas y tantas cosas mal hechas en el país” y sólo le pidió un favor a Colombia: “jugar bien al fútbol en Brasil”. 

¿Cuál es su presente?

Estoy dedicado a los medios, disfrutando de la nueva realidad, vivo en Argentina, trabajo en un canal serio como Espn, donde no se hace periodismo de destrucción, persecución ni de protagonismo. Se hace un acompañamiento y un análisis permanente del deporte”. 

¿Cómo vio a Colombia en la Eliminatoria?

Como colombiano que soy me considero con derecho de hablar sobre la Selección, porque estuve ahí. Hizo una Eliminatoria correcta, demostró nivel individual y colectivo, ratificó que con credibilidad en el entrenador se pueden llegar a grandes cosas”. 

¿Cuál es el papel de Pekerman?

No es que José Pekerman haya puesto una varita mágica sobre los jugadores, ellos mismos se la pusieron cuando creyeron en él. El técnico, con inteligencia fue manejando las situaciones que se presentaron y lo catalogaron de gran entrenador porque le encontró el rumbo al equipo”. 

¿Qué espera de la Selección?

Le pido a Dios que siga creciendo y mejorando. Los partidos amistosos, caso Bélgica y Holanda, le brindaron un perfil importante para llegar a Brasil-2014. Lo único que le pido a Colombia es que juegue bien en el Mundial, no pido más nada, ni resultados, ni primera ronda, ni octavos ni cuartos, ni final. Sólo quiero que vaya a Brasil y demuestre que acá se juega buen fútbol y que los jugadores han ganado mucho terreno”. 

¿Hay otra generación dorada?

Todas las generaciones son diferentes, pero soy un convencido de que a partir de este mundial se puede sembrar lo que viene. Tiene para perdurar para otros procesos”. 

¿Cree que con esta generación cualquier técnico hubiera clasificado a Colombia?

No estoy tan seguro; no me gusta comparar, pero era muy importante la credibilidad. Eso fue fundamental para el éxito de Pekerman con los muchachos al aparecer en el momento justo para despertar a nuestros jugadores. Claro que este proceso arrancó con la gran Copa América que hizo Bolillo”. 

¿Cuáles ajustes se deben hacer para Brasil-2014?

A Mario Yepes y a Faryd Mondragón no se pueden llevar por gratitud, porque si en el primer partido juega mal este país los destroza. Tienen que ir si tienen méritos, si de acá a mayo sigan siendo importantes en sus clubes hay que llevarlos. Todos los que jugadores que pretendan estar en el Mundial tienen que hacer los méritos necesarios y en eso es muy inteligente y transparente el entrenador Pekerman. La preocupación debe ser para Mario, Amaranto, Armero, Aquivaldo y para varios jugadores que tienen que dar un poco más”. 

¿Qué le reconforta del equipo?

De mitad hacia arriba hay más certezas y mayor competencia; nuestros laterales tendrán que crecer más, porque ya llegó Santiago Arias, quien tiene continuidad en el proceso y oficio en su posición, pero necesitamos un izquierdo que supla a Armero cuando no esté. No se nos puede olvidar que estamos hablando de un Mundial y allá se necesitan los jugadores necesarios para evitar problemas con el primer partido como nos ocurrió en los dos anteriores con Rumania. Eso es de seriedad y proceso y los medios debemos ser claro con la gente para que entienda por cuál camino continuar”.

¿Por qué Colombia se demoró tanto para volver al Mundial?

Se conjugaron muchos factores negativos. Los técnicos, deportivos, de improvisación, de conveniencias y se hicieron muchas cosas malas. Se creyó poco en la verdadera dificultad de la Eliminatoria, se pensó que porque Colombia había estado en tres mundiales seguidos la inercia la seguiría llevando al torneo y no se hicieron méritos para seguir creciendo. El grupo se alejó de su identidad, del trabajo serio, se proyectó menos y se programó menos. Colombia siempre tuvo jugadores, con decir que estuvimos a un gol y un punto de clasificar, sólo que se cometieron muchos errores”.

¿Cuál fue la solución para clasificar?

Perdimos puntos y oportunidades por todos los errores, de ahí que lo mejor fue apostarle a un entrenador extranjero, ya que era la única manera de limpiar un poco el momento que estaba viviendo el país era traer un foráneo, porque habían vetos, conveniencias alrededor de la Selección, convocatorias a dedo, periodistas que sabían, antes que los técnicos, los nombres de los jugadores se llamarían a las selecciones. El ambiente estaba difícil y a partir de la llegada de Pekerman se le dio vida a otro ciclo diferente”.

¿Cómo se prepara el equipo para un Mundial?

Lo que hace el entrenador es empezar a visualizar cuáles jugadores se le pueden acomodar para ese nivel. Uno como futbolista también comienza a pensar en su Mundial, en la titularidad y por eso arranca una pelea digna y justa por un puesto. El nivel futbolístico no se puede proyectar, ya que nadie sabe cómo va a llegar cada uno en mayo y junio. Lo único cierto es que los jugadores que estuvieron en la Eliminatoria tienen un pie por delante y de continuar con ese rendimiento deberán estar en el grupo”.

¿Conviene ser cabeza de grupo?

Si lo tomamos bien es un lindo mérito y se mereció por hacer una linda Eliminatoria. Es un premio a lo que se hizo, pero ninguna ventaja para lo que viene. No sabemos a quiénes vamos a enfrentar por ser cabeza de grupo y nos podrían tocar equipos muy difíciles. Hay una motivación, pero no una ventaja absoluta para nada. La única ventaja que puede tener Colombia en Brasil es jugar bien al fútbol, ser colectivo y fuerte individualmente”.

¿Cómo la Copa Mundo?

Un Mundial son tres partidos y el primer juego define mucho. Un Mundial tiene que jugarse con tremenda concentración, tremenda responsabilidad y con una enorme obligación personal y con mucha identidad, porque se tiene que creer en lo que se tiene respetando a los demás y es una competencia muy pareja. Los pequeños detalles saltan a la vista en un Mundial y son los que hacen diferencia en los partidos. Hay que esperar cómo toman los jugadores ese desafío, si nos hace más grande de lo que somos y si en verdad Colombia es más que en la Eliminatoria, porque para hacer una Copa Mundo hay que ser más grande que la Eliminatoria. Toca esperar si la responsabilidad nos agiganta; ojalá Colombia se agrande, porque tiene con qué”.

¿Faltan otros jugadores en la Selección?

Estoy seguro que Pekerman los ha referenciado a todos, especialmente a los que triunfan en el exterior. Y los que creen que deben llegar tienen que superar en rendimiento a los que están para que los tengan en cuenta. Hay jugadores para tres selecciones, por su gran momento, entre ellos Fredy Montero, Balanta, Ibarbo y Adrián Ramos. Pero no todas las ligas son iguales y eso es determinante. Hay que ir con calma, lo que tenemos que tener es fe y apoyar. Opinemos de acá a mayo, pero apenas Pekerman saque su nómina apoyes para que hagamos un buen Mundial”.

¿Qué opina del descenso del Quindío?

Es duro y doloroso saber que el equipo de la tierra está en una categoría menor a la de su historia. Es triste que no se haya podido sostener, pero todo eso es producto de las malas gestiones en una etapa desastrosa de su manejo. Se perdió el sentido de pertenencia por no tener jugadores de la región, sólo lo acompañan entre 500 y 1.000 espectadores y así es muy difícil. Además, los entes gubernamentales del Quindío tampoco aporta ni se pronuncian, sabiendo que el equipo es de la región así se diga lo contrario, ya que la ficha siempre fue del Municipio y no se sabe cómo llegó a manos de …”.

¿Le gustaría liderar un movimiento para recuperar el equipo?

Con sentido de pertenencia y compromiso se podrían evitar momentos de penuria que se vienen; la ficha sólo se le compra a un dueño y cómo vamos a negociar con alguien que no es dueño. Se corre el riesgo de comprar y en unos cinco años puede aparecer el dueño real a decirnos por qué tienen lo que es mio. De ahí que las autoridades del departamento deben sentar un precedente y definir a quién le pertenece el club, porque las leyes dicen una cosa y los estamentos deportivos otra. El equipo es patrimonio de la región y el supuesto dueño tendrá que justificar sus derechos para que las personas se interesen en el negocio”.

 

Bobadilla aún le hace fuerza al Medellín

El exportero Aldo Bobadilla se siente un paisa más por lo bien que lo trataron mientras jugó en el DIM.

El exportero Aldo Bobadilla se siente un paisa más por lo bien que lo trataron mientras jugó en el DIM.

Contar con grandes arqueros ha sido la constante del Independiente Medellín desde antes de llegar al profesionalismo. Recuerden a Gabriel Mejía, el que le entregó el trono a Efraín Caimán Sánchez y no dejen de lado al Gordo Osvaldo Ayala.

De esa dimensión era el paraguayo Aldo Bobadilla, un hombre serio, que hablaba sólo cuando necesitaba, inspiraba respeto, sabía ganar y contaba con el liderazgo guiarlo hacia la conquista de la quinta estrella.

Llegó maduro como los jugadores insignias del plantel. Tenía 31 años cuando se vistió de rojo y entre sus antecedentes tenía a favor dos títulos internacionales con Boca Juniors de Argentina.

Su fuerte carácter le dejaba una imagen de hombre agrio, pero al interior del grupo era el primero en dar ejemplo, sabía diferenciar a la perfección el bien del mal y con su elevado nivel en el Independiente Medellín (fue capitán entre mediados de 2007 y 2010 año en el que partió) disputó dos finales en Colombia: la de 2008-2 que perdió ante América y la ganada en la Liga Postobón de 2009-2 frente al Huila liderando un grupo que aparece entre los mejores del centenario escarlata.

Mientras estuvo Aldo en el arco, el DIM gozó de tranquilidad, ya que era difícil hacerle un gol por arriba con sus 1,92 metros de estatura, inspiraba respeto con su amplio recorrido y en los momentos críticos que vivió el club siempre terminaba en figura.

Es cierto que Bréiner Castillo y Leandro Castellanos hicieron que la afición sintiera poco su ausencia, sin embargo, Bobadilla quedará en la historia como uno de los mejores cancerberos que tuvo el Medellín, en el que los dirigentes de la época querían que se quedara dirigiendo las divisiones menores para que después alcanzara su sueño personal: dirigir al Medellín en el rentado.

Mientras ese momento llega, Aldo inicia su carrera de técnico en el San Lorenzo de la Primera B en Paraguay en el que dirige a su excompañero del arco rojo Bryan López y al también colombiano Ricardo Mina. Desde allí le contó a El Colombiano el amor que mantiene por la casaca roja y lo que sufre para que el elenco antioqueño celebre a lo grande sus 100 años de vida y vuelva a los primeros lugares del campeonato nacional.

 

¿Cómo lo marcó el DIM en su paso por el club?

Me marcó con uno de los mejores momentos como futbolista. Una de las cosas más hermosas que he vivido fue jugar en el Medellín”. 

¿Qué fue lo mejor durante su estadía en el plantel?

El gran grupo de personas y jugadores con los que compartí en mi paso por el club; jugar en el DIM era compromiso para todos los que formábamos ese gran equipo. En la institución sobraba responsabilidad y amor por la camiseta desde el instante en el que llegabas, al menos así lo sentí”. 

¿Qué fue lo más duro que vivió en el club?

Cuando llegué en 2007 estaban mal y lejos de clasificar entre los ocho; me tocó jugar 8 partidos en los que casi conseguimos avanzar y de verdad que fue muy duro no ingresar a la gran fiesta”.

¿Qué aprendió de los antioqueños?

Mire yo soy un paisa más. La calidez de las personas, su cordialidad y el apoyo incondicional. Esa linda tierra que tanto amo me dejó infinidad de cosas hermosas”.  

¿Cómo califica su paso por el Medellín? “Lo califico como uno de los mejores momentos de mi vida como jugador. Me sentí como en familia. Fue hermoso y siento orgullo de haber pasado por ese equipo tan glorioso con el que jugamos dos finales y logramos un título con un gran grupo en 2009”.

¿Qué significa el Medellín para usted?

Marcó mi vida de una manera extraordinaria. Le agradezco a Dios por haberme llevado a ese elenco tan glorioso en el que disfruté y viví momentos inolvidables, entre ellos la quinta estrella”.  

¿Cómo se siente al saber que aún es ídolo?

No sé si soy ídolo, lo que sí tengo claro es que los quiero mucho y llevo muy dentro de mi corazón. Sé que dí lo mejor de mi y creo que la gente lo reconoce y nada más”.

¿De qué manera califica a la hinchada escarlata?

Como la mejor de todas; se porta de manera sobresaliente con la institución en las buenas y en las malas”. 

¿Cuál opinión tiene sobre los 100 años del DIM?

Es un acontecimiento muy grande cumplir 100 años de vida gloriosa y poderosa. Hay que disfrutar este centenario sanamente y con todas las de la ley entre hinchas, jugadores, directivos y todos los que queremos la institución”. 

¿Le gustaría volver al DIM en otra faceta?

Me encantaría siempre volver en otra función, porque el DIM hace parte de mi y yo hago parte del Medellín. Esperemos a ver qué pasa”.

¿En cinco frases defina al Medellín?

Afortunados son los que juegan en el DIM, fui un bendecido al salir campeón con el club, es grandioso ser hincha del rojo, es difícil explicar el sentimiento de vestir esta camiseta tan gloriosa y sé que Dios bendecirá al plantel y a todos los que tuvieron y tienen que ver con sus 100 años de existencia. Feliz centenario para el glorioso y clamoroso Medellín”.

Wílmar Roldán es otra cuota paisa en los Olímpicos

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Después de ser el cuarto árbitro colombiano que pita una final de la Copa Libertadores, la cual ganó 2-0 Corinthians de Brasil sobre Boca Juniors de Argentina, Wílmar Roldán sigue sacando pecho porque luego de estar en la definición del título de la Santander es desde hoy la cuota paisa en los Juegos Olímpicos de Londres-2012.

 

Su motivación la tiene elevada a la máxima expresión, y cuando se le pregunta ¿cuánto se daría usted de calificación? contestó: “me pongo un 9, porque he sido el pito de oro del país en los últimas tres temporadas”.

 

Resaltó que “son los que mandan el arbitraje en Colombia los que dicen que soy el mejor”, ya que él sólo se preocupa de apreciar bien las jugadas, impartir justicia y mostrar carácter con sus decisiones.

 Antes de irse a territorio europeo Wílmar recordó que tiene el mismo privilegio de Ómar Delgado, José Joaquín Torres y Óscar Julián Ruiz, “porque no me la dejo montar de nadie, pese a la envidia que se maneja en Colombia”.

En los planes de Wílmar, quien viene haciendo un curso intensivo para aprender a preparar teteros y cambiar pañales, debido a que su esposa Lorena Fernández lo graduará de papá a principios del 2013, está el llegar al Mundial de Brasil-2014.

Eso será después de dirigir en Londres-2012, donde arrancará este jueves con el partido Gabón-Suiza, al lado de sus compatriotas Humberto Clavijo y Eduardo Díaz y espera llegar a las instancias finales, su costumbre y sueño.

“Le doy gracias a Dios y a los dirigentes de Fifa por creer en mi capacidad y darme la oportunidad de ratificar en las justas el nivel del referato colombiano. Es un orgullo, un privilegio y la ratificación de que se está haciendo bien las cosas; por eso sueño con pitar otra final y que mejor fuera que los Juegos Olímpicos”, indicó el juez antioqueño.

 Sabe que para ello tendrá que responder a la confianza que viene depositando en él la Comisión Arbitral de la Conmebol, que el año pasado lo tuvo en semifinales y en esta temporada lo ha nombrado en 10 ocasiones, incluyendo cuartos de final, semifinal y la final del 4 de julio en Sao Paulo.

 

 

Grandes aspiraciones

 

Cuando empezás a pitar diferentes fases aspirás a lo mejor; gracias a Dios llegó este nombramiento y les garantizo que no los haré quedar mal, estoy bien preparado. Saber que hago parte del primer grupo preseleccionado para la próxima Copa Mundo me tiene más motivado y eso genera un compromiso mayor”,  contó el antioqueño que en su niñez, en Remedios, fue arquero y volante de primera línea.

 

Roldán cuenta que sus referentes fueron el italiano Pierluigi Colina y el argentino Javier Castrilli, con quien lo comparan por su carácter en la cancha. También admite que su mentor ha sido Óscar Julián Ruiz y les aconseja a los brasileños prudencia, puesto que “en una semifinal un jugador de Santos me insultó creyendo que yo no conocía nada del portugués y terminó expulsado”.

Ya le dio gracias al “Señor de los Milagros y al Arcángel Miguel” por su buena actuación en el partido que le dio el primer título continental al Corinthians, ya que no incidió para nada en el resultado, y ahora espera que después de iniciarse hace 20 años en su colegio, con un pito de piñatas, Dios lo tenga en cuenta para dejar en alto los colores de Colombia en Londres-2012. 

 

 

Amenazar jugadores no puede ser el papel del hincha

Giovanni Moreno teme por su vida en Argentina por culpa de los hinchas violentos que lo responsabilizan de la crisis del Racing.

No puede ser posible que un hincha sea capaz de amenazar a un jugador con arma de fuego por el simple hecho de que su equipo no rinda lo esperado en la cancha, sea eliminado de un torneo o no juegue como el que asiste a las tribunas desea.

Es cierto que a en muchas ocasiones los equipos se quedan cortos ante la fidelidad de sus seguidores, pero eso no les da licencia a los que pagan la boleta para meterse con la persona como lo hizo el martes un barra brava en Argentina con el antioqueño Giovanni Moreno, quien fue intimidado por un violento armado de pistola en mano e intimidándolo en Buenos Aires, según cuentan las agencias de noticias, en los pies.

El hecho de que Racing de Avellaneda no esté en la cima del torneo argentino y haya perdido 2-0 con Boca Juniors el fin de semana no es culpa de un jugador determinado, sino de un colectivo que trabaja para hacer las cosas bien en la cancha pero a veces no le sale por múltiples factores que merecen un análisis más detallado por los mismos miembros del club y de los expertos que siguen a la Academia.

Esta situación, que por fortuna no ha pasado en Colombia, tiene que servirnos para encender las alarmas y prevenir eventos similares con las barras populares de los principales clubes en el país, caso de Millonarios, Nacional, América, Cali, Santa Fe, Junior y Medellín.

Está bien hacer públicas las protestas con los cánticos en los estadios, como lo vienen haciendo algunos seguidores del conjunto verdolaga porque “ nos dieron la espalda realizando una de las peores campañas de la historia de nuestro club”, como lo expresaron los sureños el domingo a través de un volante.

Lo que no queda bien es que se metan con la persona, que pongan en riesgo su integridad, como acontece ahora con el media punta Moreno, quien antes fue calificado como un salvador, ídolo y jugador diferente en Racing y ahora los violentos lo consideran el principal culpable de la posición 16 que ocupa el plantel en el torneo que lidera Boca Juniors.

 Esa amenaza, que tiene a Moreno sumido en el pánico y alistando maletas para regresarse de Buenos Aires, debe motivar a las autoridades a ser más drásticas con las leyes en contra de los hinchas violentos en Colombia para que ahora a los aficionados cafeteros no les de por copiar lo malo del sur pasando de las cánticos y pancartas en contra de los jugadores a intimidaciones que podrían poner en riesgo el desarrollo de nuestro fútbol y a alejar más la gente de los estadios que por culpa de los revoltosos cada día lucen más vacíos.

El hincha no puede traspasar las barreras invisibles y abusar de su condición de animador, ya que está libre de ir o no al estadio. Y el hecho de que pague una boleta no le da ningún derecho a amenazar a aquel que lo único que intenta es brindar espectáculo, así algunas veces no lo logre.