La dirigencia del fútbol suramericano se renueva obligadamente

Luis Bedoya, después de nueve años en la Federación Colombiana de fútbol, será investigado por las autoridades internacionales.
Luis Bedoya, después de nueve años en la Federación Colombiana de fútbol, será investigado por las autoridades internacionales.

Luis Bedoya, después de nueve años en la Federación Colombiana de fútbol, será investigado por las autoridades internacionales.

Cuando en junio de este año el polémico exarquero paraguayo José Luis Chilavert le aseguró a la BBC que debían investigar a la Conmebol, “porque es un antro de corrupción terrible”, puso, sin proponérselo, en cuidados intensivos a la dirigencia del fútbol suramericano.

Ese señalamiento a la cofradía, como llama Chila al grupo que no quería soltar el mando del balompié de la región, se sumó al encarcelamiento de los máximos jefes de la entidad, por el escándalo de la Fifa, y produjo algo positivo: la renovación de los cargos directivos de las asociaciones que conforman la entidad.

Después de que a mediados de este año las autoridades suizas detuvieron a siete miembros de la Fifa por corrupción y el Departamento de Justicia de Estados Unidos denunció que 100 millones de dólares fueron repartidos entre los presidentes de las 10 federaciones de la Conmebol, la transformación empezó a ser una obligación.

El balance no podía ser peor: tres expresidentes en prisión (Carlos Chávez, Bolivia; José María Marín, Brasil; Rafael Esquivel, Venezuela), dos renuncias intempestivas (Luis Bedoya Giraldo, Colombia, y Sergio Jadue Jadue, Chile) y uno que tiene los días contados, Luis Chiriboga, Ecuador, el único veterano del grupo.

Mauricio Parodi, presidente de la Liga Antioqueña de Fútbol, califica el difícil momento como “un llamado de atención, porque nuestros líderes deben hacer del fútbol una empresa viable y una industria del espectáculo”.

Consciente de que las crisis algo positivo deja, Parodi considera que en esta oportunidad “entre las pocas cosas buenas se puede resaltan el surgimiento de nuevos dirigentes que seguramente sacarán adelante el fútbol de la región, empezando por Ramón Jesurún, presidente de Colfútbol, un hombre capaz y conocedor del tema”.

La prueba está en que entre 2014 y este año se han estrenado nueve presidentes (sólo sobrevive Chiriboga de la vieja corte) de federaciones y la Conmebol pasó de casi tres décadas de mandato de Nicolás Leoz (1986-2103) a dos cambios en tres años: Eugenio Figueredo (2013-2014, en prisión) y Juan Ángel Napout.

La misión de Napout, en medio de los escándalos, las especulaciones y renuncias, es recuperar la credibilidad de una Confederación que ha ganado 9 mundiales y tiene el torneo de selecciones más antiguo, la Copa América

 

Muchos cambios

Los últimos dos presidentes en llegar a las asociaciones de la Conmebol fueron el colombiano Ramón Jesurún (ante la renuncia de Luis Bedoya) y el chileno Jaime Baeza Zet. Este último remplazó a Sergio Jadue, quien dejó el cargo para colaborar con Estados Unidos en el escándalo de la Fifa que dejó por fuera al presidente Joseph Blatter.

Los otros dirigentes que recién llegan a sus federaciones son Luis Segura (Argentina y entró por el fallecido Julio Grondona, quien estuvo 35 años en la AFA), Marco Polo del Nero (brasileño), Alejandro Domínguez (Paraguay), Edwin Oviedo (Perú) Wílmar Valdez (Uruguay) y Laureano González, que ocupó el cargo de Rafael Esquivel (Venezuela), encarcelado por el caso Fifa.

El fútbol de Colombia cautiva a César Cueto

César Cueto con su compatriota Guillermo La Rosa, fueron figuras del Atlético Nacional y la selección peruana.
César Cueto con su compatriota Guillermo La Rosa, fueron figuras del Atlético Nacional y la selección peruana.

César Cueto con su compatriota Guillermo La Rosa, fueron figuras del Atlético Nacional y la selección peruana.

En Colombia César Cueto es recordardo por la magia que derrochaba con su pierna zurda. Muchos de los hinchas de Nacional, América de Cali, Deportivo Pereira y Cúcuta Deportivo pueden dar fe de la exquisitez de su fútbol, del talento que derrochaba y de lo difícil que era quitarle la pelota entre 1979 y 1987, período en el que fue campeón con verdes y Diablos Rojos.

Esas jornadas de gloria en Colombia y el exterior, ya que aún es leyenda del Alianza Lima y marcó diferencia en los mundiales de Argentina-78 y España-82, permanecen intactas en este peruano de 67 años de edad que ahora anda por los caminos del Creador.

Desde el norte de su país, donde hace las veces de misionero y en vez del balón que tanto dominó y lo acompañó lleva consigo la Biblia, César destacó que ahora también trata de generar alegría pero mostrándoles “el camino del bien” a sus compatriotas “enseñando el evangelio y la Palabra de Dios”.

Sin dejar de lado “las épocas inolvidables que viví con los verdolagas al lado de Hernán Darío Herrera, Pedro Sarmiento, Eduardo Vilarete y Sergio Santín” y recordando que “el 10 siempre será necesario en los equipos, porque es la fuente de inspiración y el encargado de marcar diferencia”, Cueto calificó a Colombia “como una Selección poderosa” y cree que el balompié peruano “está mejorando”, sólo que le falta algo de más inteligencia para ser ese equipo que cautivó con su estilo hasta comienzos de la década de los ochenta.

Esa apreciación lo lleva a pensar que el partido que tendrán cafeteros e incas, el 8 de octubre en el comienzo de la Eliminatoria Suramericana hacia Rusia-2018

en Barranquilla será parejo, porque los dos conjuntos se conocen hace mucho rato y cuando se lo proponen derrochan creatividad con el balón. Además, empataron 1-1 en el amistoso del 8 de septiembre en Norteamérica.

¿Qué función cumple el 10 para usted?

El 10 no debe dejar de existir, porque son los hombres que marcan diferencia en el medio campo; son los de la inspiración y la creatividad. Nacional siempre tuvo los mejores, modestia aparte por lo que me toca. Recuerdo lo lindo que jugába con Hernán Darío Herrera gracias al apoyo de Pedro Sarmiento, Nolberto Peluffo, Guillermo La Rosa (en la foto con Cueto) y Sergio Santín. Teníamos un equipo de gran nivel”.

¿Usted que producía de jugador?

En mi época se jugaba durísimo, con intensidad, marcación hombre a hombre y zapato de lado y lado. Sin embargo, superé a los demás y con la ayuda de Dios pude aumentar la creatividad en el fútbol”.

¿Cuáles recuerdos tiene de Medellín?

A Medellín la recuerdo mucho, porque la cordialidad de los antioqueños me hizo vivir en familia. Siempre se me llena la boca diciendo que comía bandeja paisa y me encantaba dar la vuelta a Oriente”.

¿Aún le dicen el Poeta de la Zurda?

Muchas personas, especialmente las de antes. También me dicen La Cucharita, maestro y muchas cosas lindas, pero ahora ya no vivo en el fútbol, estoy ciento por ciento con Dios”.

¿Con quiénes mantiene contacto?

Ha sido poco, casi siempre hablo con mis excompañeros cuando Nacional festeja algo. En los 50 años del club me encontré con muchos, en especial con Pedro Sarmiento y Hernán Herrera. Y acá en Perú, cuando no estoy en Piura, hablé con Luis Fernando Suárez en Lima”.

¿Cómo visualiza a Colombia y Perú?

Colombia despertó al encontrar su identidad con Francisco Maturana y la ha sabido manetner; nosotros los peruanos nos estancamos porque olvidamos la esencia del juego, pero Dios mediante con Ricardo Gareca volvimos a algo de ello y ojalá mantengamos la inteligencia para volver a figura jugando bien. Antes Colombia no aparecía en ningún lado, hoy nos cuesta a los incas; la idea no es renegar del pasado, sino mejorar”.

¿Cuál es su actual misión?

Ando en Piura con la iglesia católica; estoy en la comunidad haciendo una labor de misionero itinerante. Trabajo con un equipo de catequistas llevando la palabra de Dios; mi misión es enseñar el Evangelio y lo hago con 30 personas más por el norte de Perú”.

¿Cómo se siente en esa labor?

Es algo espectacular y no piense que ando de chancletas o túnicas por el estilo. Escuchar a Dios va obrando poco a poco porque aparece el amor, la fe y las obras, algo muy lindo. La iglesia es un cuerpo y ahí la comunidad es importante y por ella trabajamos”.

¿Y la familia qué?

Está bien en Lima; tengo cuatro hijos y siete nietos, ninguno me heredó el fútbol. El mayor, de nombre Ricardo, arrancó bien, pero se fue quedando”.

¿A qué le apuesta Perú con Gareca?

He visto a la Selección de Perú con Ricardo Gareca y le apuesta al fútbol de toque. Creo que lo viene haciendo bien, porque en tan poco tiempo ha avanzado, no al nivel de los colombianos, pero en la Eliminatoria se encontrarán con un rival en buena forma, eso es lo que aprecio a la distancia”.

¿Cómo define usted a la Selección de Colombia?

Lleva un trabajo de más de 20 años y eso hace que sea una selección poderosa; cuenta con cantidad y calidad, se mantiene en ascenso y tienen un gran entrenador. Colombia hace rato juega a lo mismo, al buen toque, y por eso marca diferencia sobre los demás”.

¿Qué fútbol se verá en la Eliminatoria?

Si bien Colombia y Chile han crecido mucho, las distancias se han acortado, porque los demás también se hacen notar. Claro que el cupo para el Mundial de Rusia, al que queremos ir, Perú lo tendrá que pelear con colombianos, chilenos y uruguayos, porque Brasil y Argentina, así luzcan parejos, casi siempre son fijos”.

¿Ya hay un nuevo César Cueto en Perú?

Cada uno tiene su estilo y no me comparo con nadie, hay jugadores con condiciones, jóvenes que van saliendo, pero todavía no aparece uno que fortalezca ese toque que tanto extraño y que yo defendí hasta el final”.

Hace 9 años que le cambiaron la vida al profe Montoya

Luis Fernando Montoya mantiene sus motivos para vivir.

Luis Fernando Montoya mantiene sus motivos para vivir.

Nueve años después del hecho violento que lo dejó cuadripléjico, Luis Fernando Montoya tiene su mente más lúcida y mantiene el temperamento que se le conoció en el fútbol y sorprende con sus progresos de salud: recuperó el tono fuerte de su voz, come de manera normal y volvió a sentirse importante gracias al cariño de la sociedad.

“Me acomodaron a otro estilo de vida; fue un cambio de 180 grados jamás solicitado, pero ya dimensionado”. Esta es la síntesis que hace de la tragedia que el 22 de diciembre de 2004, luego de ganar la Copa Libertadores con Once Caldas, lo puso a prueba y lo obligó a recorrer otros caminos para sobrevivir tras ser víctima de un ataque a bala, de parte de unos fleteros, que le quitó la movilidad.

Esos duros momentos en los que “no sabía qué pasaba a mi alrededor y tenía cero independencia” hacen parte del pasado, ya que desde 2007, cuando se propuso aprovechar la solidaridad de los colombianos para dar ejemplo con su capacidad de superación, Montoya empezó a convertirse en un líder positivo.

Es consciente de que “si me entrego, en tres o cuatro días me muero” y por ello prefiere olvidar que no tiene movilidad en sus extremidades superiores e inferiores para enrutarse en aventuras que lo ilusionan con levantarse para ratificar que la fe en Dios y la voluntad sirven para hacer milagros.

“Si volviera a caminar y pudiera mover mis manos pensaría en dirigir para ganarme otra Copa Libertadores y reanudar lo que dejé inconcluso en 2002: dirigir tres años en Europa y manejar la Selección de Colombia con protagonismo en un Mundial”.

Esos deseos podrían pasar de un simple sueño a la realidad, ya que su evolución médica ha cruzado tantas esferas que los especialistas creen posible el milagro que espera Luis Fernando, al lado de su esposa Adriana Herrera y su hijo José Fernando.

Siente cosquillas en el pie

Cinco años estuvo atado al ventilador mecánico, a la pipeta de oxígeno, a la cama silla, a una dependencia total y a comunicarse por señas. Ahora, el profe Montoya, según su esposa Adriana, respira las 24 horas por su cuenta, siente cosquillas en las plantas de los pies, recobró sensaciones a lo largo y ancho de su cuerpo,  mueve un dedo, maneja su cuello, aguanta largas conversaciones, soporta viajes largos en carro y hasta sus jornadas de trabajo. Parece que todavía estuviera dirigiendo al Once Caldas.

Y así se sienta como un mosco en la leche al lado de otros personajes que son referentes mundiales, la Personería de Bogotá lo incluyó en una pancarta junto a Nelson Mandela, la Madre Teresa de Calcuta, Mahatma Ghandi y Martín Luther King para que hiciera más evidente su capacidad de superación.

Admitiendo que solo vive la Navidad en vez de disfrutarla como antes, y asumiendo que esta época es la más difícil del año para él, el profe Montoya está empeñado en ser el Campeón de la Vida y es un convencido de que lo alcanzará poniendo en práctica una de las frases que identificó a Mandela: “la mayor gloria no es nunca caer, sino levantarse siempre”.

Vivir del cariño de la gente, sentir la misericordia de Dios y no perder la esperanza son otras premisas en la casa de los Montoya Herrera, en Caldas. Allí, Adriana vive en contacto con María Auxiliadora para que “Fernando mantenga su evolución y la ciencia avance de tal manera que él y las miles de personas que tienen limitaciones en el mundo vuelvan a caminar”.

Montoya ajustó dos años desde la última vez que amaneció en una clínica. Pero, además, recibió el visto bueno de los médicos para utilizar la bicicleta electrónica que le mejora la parte biomecánica y le permite ganar sensibilidad, aguanta 12 horas de pie en el soporte de bipedestación y hasta siente dolor en el empeine. “Sí he evolucionado, aunque me falta demasiado para tener una vida normal”, dice.

Siempre voy a intentar recuperarme, si lo logro seré feliz; si no también, porque al menos lo intenté”. Y así trata de superar la pesadilla  que no buscó, pero que aceptó porque quería seguir siendo testigo del crecimiento de su hijo José Fernando, pero también para demostrarle a la juventud que la vida sí tiene valor.

Y como un niño que apenas empieza a comprender las exigencias y la crueldad del ser humano, Luis Fernando espera con ansias la llegada de cada 24 de diciembre para hacerle al Niño Dios el mismo pedido de casi una década: “salud y movilidad”.

Y ríe. Quizás la mayor felicidad de “la vida que no pedí” -como describe su estado actual- es sentirse feliz:_ “puedo ser testigo del desarrollo de mi hijo y de seguir compartiendo momentos con Adriana, porque ella dejó de vivir su vida por vivir la mía”.

Así siguen su recuperación

 “Sus funciones intelectuales son lúcidas: memoria, concentración y capacidad de analizar. Por eso lleva una vida laboral excelente. Desde el punto de vista mental ha avanzado muchísimo, ya puede dirigir su vida, habla perfecto y maneja bien la respiración. El acompañamiento de su familia, amigos y grupo médico ha sido clave en su evolución”.

Luis Alfonso Sosa, motivador 

“Luis Fernando tiene sensaciones de cosquillas y algunos reflejos medulares que le permiten mover algunos dedos, pero no de manera voluntaria. 

Las células madres no funcionaron, pero él tiene una buena calidad de vida gracias al buen cuidado del grupo que lo atiende. Está estable, pero no evoluciona más, porque su parte motora no responde”.

Diego Lalinde Sierra, médico

 “El profesor ha mejorado en muchos aspectos: siente los pies, está comiendo normal, recuperó su sueño y habla largo y claro. Al principio solo movía los ojos, ahora le paso las uñas por la planta del pie y mueve la pierna por reflejos, recuperó parte del sistemas nervioso sensitivo y eso es mucho. Creo que con su voluntad y la ayuda de Dios podrá pararse”.

Cecilia Inés Granada Díaz

 

Wilson Gutiérrez ilusiona al Santa Fe con la Copa

Wilson Gutiérrez le devolvió la mentalidad ganadora al Santa Fe, ya lo puso en dos finales de Colombia y está cerca de la última instancia de la Copa.

Wilson Gutiérrez le devolvió la mentalidad ganadora al Santa Fe, ya lo puso en dos finales de Colombia y está cerca de la última instancia de la Copa.

La vida le cambió para bien al Independiente Santa Fe gracias a Wilson Gutiérrez. Este bogotano de apenas 42 años de edad le devolvió el año pasado la grandeza al equipo cardenal al ser el autor intelectual de la séptima estrella que buscaba desde 1976 y lo tiene soñando con la primera final de la Copa Libertadores de América.

Bajo la consigna “hay que salir siempre a proponer con base en la tenencia de la pelota”, Gutiérrez metió al elenco capitalino en la semifinal del torneo continental igualando lo que hizo su colega Julio Tocker en 1961.

Hablando poco y haciéndose notar mucho en los entrenamientos, el exsubcampeón de la Copa Conmebol en 1996 como jugador del club, también alcanzó otra marca que lo pone como uno de los estrategas más importantes de la institución al clasificarla de manera anticipada a otra final de la Liga Postobón y quedar una victoria por tres goles ante Olimpia (perdió 2-0 allá y el juego de vuelta será el 9 de julio) para pasar a la última instancia de la Libertadores en la que estará Newell’s de Argentina o Mineiro de Brasil.

¿Cuáles es el secreto del Santa Fe 2013?

El trabajo, la continuidad, la unión del grupo, la convicción y la fe en lo que se hace”.

¿A cuál escuela pertenece?

No me inscribo en ninguna, porque tengo un poquito de los colombianos Basílico González y Arturo Boyacá, el argentino Pablo Centrone y el serbio Dragan Miranovic”.

¿Cuál es su estilo?

Ofensivo partiendo de la posesión de la pelota. Me gusta jugar bien al fútbol”.

¿Cómo se dio su llegada?

Venía metido con las divisiones menores del club y el conocer a casi todos los jugadores ayudó a que le diéramos vida a un proyecto sólido que se ha sostenido por los resultados y el respaldo de la dirigencia cardenal”.

¿Se preparó?

Tengo más de una década de camerino, soy técnico en rendimiento deportivo y estoy haciendo un curso virtual por Internet en la AFA para tener más argumentos. Leo mucho sobre táctica y son un enamorado de los videos para apreciar falencias y fortalezas”.

¿Es consciente de que está haciendo historia?

Vivo satisfecho por dejar atrás 37 años de frustraciones al lograr en 2012 el título anhelado desde 1976. Y es importante lo que estamos haciendo en la Copa, pero la felicidad será completa si le ganamos el martes a Olimpia, llegamos a la final y la ganamos”.

¿El acierto del Santa Fe parte de lo individual o lo colectivo?

Hay jugadores importantes, pero acá todo gira en una propuesta colectiva en la que todos los jugadores, sin importar la posición ni la región, son fundamentales”.

¿Es un hombre de fe?

Sí, pero eso no significa que vaya todos los domingos a misa. Creo en Dios y con fe sé que nos ayuda en el trabajo sin necesidad de creer en agüeros u otras cosas”.

¿A quién le dedica su tiempo libre?

A mi familia, compuesta por la esposa Cindy Franco y mis hijos María Fernanda, de 16 años de edad, y Jerónimo, quien apenas es un bebé y me tiene preparando teteros y cambiando pañales”.

¿Hay nivel en el fútbol colombiano?

Es bueno y estamos en un gran momento. La Selección está muy cerca del Mundial de mayores, los juveniles se destacaron en Turquía y Santa Fe volvió a la semifinal. Tenemos bueno equipos y grandes jugadores”.

¿Qué significa la Copa Libertadores para usted?

La gran vitrina internacional para todos, pero debemos pensar más en lo colectivo que en el beneficio individual”.

¿Hay con qué ganar el martes al Olimpia?

Es un sueño que podemos hacer realidad sin traicionar nuestro estilo y apelando a la capacidad de todos”.

Wílmar Roldán es otra cuota paisa en los Olímpicos

roldan

Después de ser el cuarto árbitro colombiano que pita una final de la Copa Libertadores, la cual ganó 2-0 Corinthians de Brasil sobre Boca Juniors de Argentina, Wílmar Roldán sigue sacando pecho porque luego de estar en la definición del título de la Santander es desde hoy la cuota paisa en los Juegos Olímpicos de Londres-2012.

 

Su motivación la tiene elevada a la máxima expresión, y cuando se le pregunta ¿cuánto se daría usted de calificación? contestó: “me pongo un 9, porque he sido el pito de oro del país en los últimas tres temporadas”.

 

Resaltó que “son los que mandan el arbitraje en Colombia los que dicen que soy el mejor”, ya que él sólo se preocupa de apreciar bien las jugadas, impartir justicia y mostrar carácter con sus decisiones.

 Antes de irse a territorio europeo Wílmar recordó que tiene el mismo privilegio de Ómar Delgado, José Joaquín Torres y Óscar Julián Ruiz, “porque no me la dejo montar de nadie, pese a la envidia que se maneja en Colombia”.

En los planes de Wílmar, quien viene haciendo un curso intensivo para aprender a preparar teteros y cambiar pañales, debido a que su esposa Lorena Fernández lo graduará de papá a principios del 2013, está el llegar al Mundial de Brasil-2014.

Eso será después de dirigir en Londres-2012, donde arrancará este jueves con el partido Gabón-Suiza, al lado de sus compatriotas Humberto Clavijo y Eduardo Díaz y espera llegar a las instancias finales, su costumbre y sueño.

“Le doy gracias a Dios y a los dirigentes de Fifa por creer en mi capacidad y darme la oportunidad de ratificar en las justas el nivel del referato colombiano. Es un orgullo, un privilegio y la ratificación de que se está haciendo bien las cosas; por eso sueño con pitar otra final y que mejor fuera que los Juegos Olímpicos”, indicó el juez antioqueño.

 Sabe que para ello tendrá que responder a la confianza que viene depositando en él la Comisión Arbitral de la Conmebol, que el año pasado lo tuvo en semifinales y en esta temporada lo ha nombrado en 10 ocasiones, incluyendo cuartos de final, semifinal y la final del 4 de julio en Sao Paulo.

 

 

Grandes aspiraciones

 

Cuando empezás a pitar diferentes fases aspirás a lo mejor; gracias a Dios llegó este nombramiento y les garantizo que no los haré quedar mal, estoy bien preparado. Saber que hago parte del primer grupo preseleccionado para la próxima Copa Mundo me tiene más motivado y eso genera un compromiso mayor”,  contó el antioqueño que en su niñez, en Remedios, fue arquero y volante de primera línea.

 

Roldán cuenta que sus referentes fueron el italiano Pierluigi Colina y el argentino Javier Castrilli, con quien lo comparan por su carácter en la cancha. También admite que su mentor ha sido Óscar Julián Ruiz y les aconseja a los brasileños prudencia, puesto que “en una semifinal un jugador de Santos me insultó creyendo que yo no conocía nada del portugués y terminó expulsado”.

Ya le dio gracias al “Señor de los Milagros y al Arcángel Miguel” por su buena actuación en el partido que le dio el primer título continental al Corinthians, ya que no incidió para nada en el resultado, y ahora espera que después de iniciarse hace 20 años en su colegio, con un pito de piñatas, Dios lo tenga en cuenta para dejar en alto los colores de Colombia en Londres-2012.