Bobadilla aún le hace fuerza al Medellín

El exportero Aldo Bobadilla se siente un paisa más por lo bien que lo trataron mientras jugó en el DIM.

El exportero Aldo Bobadilla se siente un paisa más por lo bien que lo trataron mientras jugó en el DIM.

Contar con grandes arqueros ha sido la constante del Independiente Medellín desde antes de llegar al profesionalismo. Recuerden a Gabriel Mejía, el que le entregó el trono a Efraín Caimán Sánchez y no dejen de lado al Gordo Osvaldo Ayala.

De esa dimensión era el paraguayo Aldo Bobadilla, un hombre serio, que hablaba sólo cuando necesitaba, inspiraba respeto, sabía ganar y contaba con el liderazgo guiarlo hacia la conquista de la quinta estrella.

Llegó maduro como los jugadores insignias del plantel. Tenía 31 años cuando se vistió de rojo y entre sus antecedentes tenía a favor dos títulos internacionales con Boca Juniors de Argentina.

Su fuerte carácter le dejaba una imagen de hombre agrio, pero al interior del grupo era el primero en dar ejemplo, sabía diferenciar a la perfección el bien del mal y con su elevado nivel en el Independiente Medellín (fue capitán entre mediados de 2007 y 2010 año en el que partió) disputó dos finales en Colombia: la de 2008-2 que perdió ante América y la ganada en la Liga Postobón de 2009-2 frente al Huila liderando un grupo que aparece entre los mejores del centenario escarlata.

Mientras estuvo Aldo en el arco, el DIM gozó de tranquilidad, ya que era difícil hacerle un gol por arriba con sus 1,92 metros de estatura, inspiraba respeto con su amplio recorrido y en los momentos críticos que vivió el club siempre terminaba en figura.

Es cierto que Bréiner Castillo y Leandro Castellanos hicieron que la afición sintiera poco su ausencia, sin embargo, Bobadilla quedará en la historia como uno de los mejores cancerberos que tuvo el Medellín, en el que los dirigentes de la época querían que se quedara dirigiendo las divisiones menores para que después alcanzara su sueño personal: dirigir al Medellín en el rentado.

Mientras ese momento llega, Aldo inicia su carrera de técnico en el San Lorenzo de la Primera B en Paraguay en el que dirige a su excompañero del arco rojo Bryan López y al también colombiano Ricardo Mina. Desde allí le contó a El Colombiano el amor que mantiene por la casaca roja y lo que sufre para que el elenco antioqueño celebre a lo grande sus 100 años de vida y vuelva a los primeros lugares del campeonato nacional.

 

¿Cómo lo marcó el DIM en su paso por el club?

Me marcó con uno de los mejores momentos como futbolista. Una de las cosas más hermosas que he vivido fue jugar en el Medellín”. 

¿Qué fue lo mejor durante su estadía en el plantel?

El gran grupo de personas y jugadores con los que compartí en mi paso por el club; jugar en el DIM era compromiso para todos los que formábamos ese gran equipo. En la institución sobraba responsabilidad y amor por la camiseta desde el instante en el que llegabas, al menos así lo sentí”. 

¿Qué fue lo más duro que vivió en el club?

Cuando llegué en 2007 estaban mal y lejos de clasificar entre los ocho; me tocó jugar 8 partidos en los que casi conseguimos avanzar y de verdad que fue muy duro no ingresar a la gran fiesta”.

¿Qué aprendió de los antioqueños?

Mire yo soy un paisa más. La calidez de las personas, su cordialidad y el apoyo incondicional. Esa linda tierra que tanto amo me dejó infinidad de cosas hermosas”.  

¿Cómo califica su paso por el Medellín? “Lo califico como uno de los mejores momentos de mi vida como jugador. Me sentí como en familia. Fue hermoso y siento orgullo de haber pasado por ese equipo tan glorioso con el que jugamos dos finales y logramos un título con un gran grupo en 2009”.

¿Qué significa el Medellín para usted?

Marcó mi vida de una manera extraordinaria. Le agradezco a Dios por haberme llevado a ese elenco tan glorioso en el que disfruté y viví momentos inolvidables, entre ellos la quinta estrella”.  

¿Cómo se siente al saber que aún es ídolo?

No sé si soy ídolo, lo que sí tengo claro es que los quiero mucho y llevo muy dentro de mi corazón. Sé que dí lo mejor de mi y creo que la gente lo reconoce y nada más”.

¿De qué manera califica a la hinchada escarlata?

Como la mejor de todas; se porta de manera sobresaliente con la institución en las buenas y en las malas”. 

¿Cuál opinión tiene sobre los 100 años del DIM?

Es un acontecimiento muy grande cumplir 100 años de vida gloriosa y poderosa. Hay que disfrutar este centenario sanamente y con todas las de la ley entre hinchas, jugadores, directivos y todos los que queremos la institución”. 

¿Le gustaría volver al DIM en otra faceta?

Me encantaría siempre volver en otra función, porque el DIM hace parte de mi y yo hago parte del Medellín. Esperemos a ver qué pasa”.

¿En cinco frases defina al Medellín?

Afortunados son los que juegan en el DIM, fui un bendecido al salir campeón con el club, es grandioso ser hincha del rojo, es difícil explicar el sentimiento de vestir esta camiseta tan gloriosa y sé que Dios bendecirá al plantel y a todos los que tuvieron y tienen que ver con sus 100 años de existencia. Feliz centenario para el glorioso y clamoroso Medellín”.

Wílmar Roldán es otra cuota paisa en los Olímpicos

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Después de ser el cuarto árbitro colombiano que pita una final de la Copa Libertadores, la cual ganó 2-0 Corinthians de Brasil sobre Boca Juniors de Argentina, Wílmar Roldán sigue sacando pecho porque luego de estar en la definición del título de la Santander es desde hoy la cuota paisa en los Juegos Olímpicos de Londres-2012.

 

Su motivación la tiene elevada a la máxima expresión, y cuando se le pregunta ¿cuánto se daría usted de calificación? contestó: “me pongo un 9, porque he sido el pito de oro del país en los últimas tres temporadas”.

 

Resaltó que “son los que mandan el arbitraje en Colombia los que dicen que soy el mejor”, ya que él sólo se preocupa de apreciar bien las jugadas, impartir justicia y mostrar carácter con sus decisiones.

 Antes de irse a territorio europeo Wílmar recordó que tiene el mismo privilegio de Ómar Delgado, José Joaquín Torres y Óscar Julián Ruiz, “porque no me la dejo montar de nadie, pese a la envidia que se maneja en Colombia”.

En los planes de Wílmar, quien viene haciendo un curso intensivo para aprender a preparar teteros y cambiar pañales, debido a que su esposa Lorena Fernández lo graduará de papá a principios del 2013, está el llegar al Mundial de Brasil-2014.

Eso será después de dirigir en Londres-2012, donde arrancará este jueves con el partido Gabón-Suiza, al lado de sus compatriotas Humberto Clavijo y Eduardo Díaz y espera llegar a las instancias finales, su costumbre y sueño.

“Le doy gracias a Dios y a los dirigentes de Fifa por creer en mi capacidad y darme la oportunidad de ratificar en las justas el nivel del referato colombiano. Es un orgullo, un privilegio y la ratificación de que se está haciendo bien las cosas; por eso sueño con pitar otra final y que mejor fuera que los Juegos Olímpicos”, indicó el juez antioqueño.

 Sabe que para ello tendrá que responder a la confianza que viene depositando en él la Comisión Arbitral de la Conmebol, que el año pasado lo tuvo en semifinales y en esta temporada lo ha nombrado en 10 ocasiones, incluyendo cuartos de final, semifinal y la final del 4 de julio en Sao Paulo.

 

 

Grandes aspiraciones

 

Cuando empezás a pitar diferentes fases aspirás a lo mejor; gracias a Dios llegó este nombramiento y les garantizo que no los haré quedar mal, estoy bien preparado. Saber que hago parte del primer grupo preseleccionado para la próxima Copa Mundo me tiene más motivado y eso genera un compromiso mayor”,  contó el antioqueño que en su niñez, en Remedios, fue arquero y volante de primera línea.

 

Roldán cuenta que sus referentes fueron el italiano Pierluigi Colina y el argentino Javier Castrilli, con quien lo comparan por su carácter en la cancha. También admite que su mentor ha sido Óscar Julián Ruiz y les aconseja a los brasileños prudencia, puesto que “en una semifinal un jugador de Santos me insultó creyendo que yo no conocía nada del portugués y terminó expulsado”.

Ya le dio gracias al “Señor de los Milagros y al Arcángel Miguel” por su buena actuación en el partido que le dio el primer título continental al Corinthians, ya que no incidió para nada en el resultado, y ahora espera que después de iniciarse hace 20 años en su colegio, con un pito de piñatas, Dios lo tenga en cuenta para dejar en alto los colores de Colombia en Londres-2012.