A Jackson y Cuadrado les sobra corazón

Los niños de La Sierra sueñan con ser Juan Guillermo Cuadrado.

Los niños de La Sierra sueñan con ser Juan Guillermo Cuadrado.

Los filósofos modernos aseguran que el único exceso permitido en la sociedad es la gratitud. Y esto lo están aplilcando JacksonMartínez y Juan Guillermo Cuadrado al dar ejemplo con su labor social.

Conscientes de que “hay que devolverle algo bueno a la sociedad”, como se los recuerda Jackson a cada uno de sus pupilos, los dos integrantes de la Selección de Colombia pusieron en marcha fundaciones en las que “les ayudamos a construir sus sueños”, lo afirma, Cuadrado, a varios jóvenes de escasos recursos.

Gestionando implementación, ingresos económicos y apoyo de especialistas en educación física, sicología, nutrición, medicina, sociología y fútbol, el delantero del Porto de Portugal (Jackson) y el volante de la Fiorentina de Italia (Juan Guillermo) ratifican que les sobra corazón al mostrarles a los jóvenes que la superación sí se puede.

Partiendo de una formación integral, en la que “primero se piensa en la persona y después en el deportista”, así lo recuerda la directora Yahaira Martínez, la Fundación Jackson Martínez trabaja hace dos años con 40 deportistas en el barrio Enciso y 60 en Quibdó.

Con la misión de “robarle los jóvenes a la violencia”, en La Sierra Juan Guillermo puso en marcha hace un año el proyecto formativo que cuenta con 100 chicos que sueñan con ser futbolistas y tienen varios compromisos sociales.

Juan Carlos Sánchez, director deportivo afirma que para ingresar a la Fundación Cuadrado tiene que ver con “ser buenos ciudadanos, agradecerle siempre a Dios por la oportunidad de mejorar que nos brinda, estudiar y ser responsables en el semillero”.

Gracias a la iniciativa de estos dos exjugadores del Independiente Medellín, muchos chicos se han alejado del vicio y están proyectando su talento, porque la idea es que los que sobresalgan sean patrocinados para que muestren en el exterior. Ya seis de la Fundación Jackson Martínez piden pista en España y México.

 

En el barrio Enciso están las huellas y el aporte de Jackson Martínez.

Voces de satisfacción

Fundación Juan Guillermo Cuadrado

Juan Carlos Sánchez, director deportivo

“La Fundación es una semilla de Dios, después de dejar atrás la violencia y los grupos armados, tratamos de cambiar la mentalidad.  La idea es dejar de lado el vicio y a través del fútbol mantenemos las mentes ocupadas.                             Los requisitos para ingresar a la Fundación Juan Guillermo Cuadrado es meterle ganas y contar con el apoyo de los padres, porque la idea es que sea una escuela de formación. 

Entre los objetivos tenemos ocupar la mente ocupada de los chicos para formar buenos ciudadanos.  También les enseñamos la Palabra de Dios, porque la idea es que los corazones no estén dañados para que salgan hombres de bien a aportarle a la sociedad”.

Felipe Muñoz, entrenador 

“El trabajo en la Fundación Juan Guillermo Cuadrado consiste en entrenar los muchachos; en las prácticas compartimos los principios y valores. La idea es robarle jóvenes a los violencia y por eso les insistimos en que ahí no van encontrar nada.

Nos integramos con ellos, jugamos fútbol, nos abren los corazones y así es más fácil entrarles. Por eso tenemos 100 niños y 22 niñas y nos toca seleccionar muy bien, porque no hay cupo para todos los que quieren ingresar, que son muchos.

Acá los chicos deben respetar, tener compromiso y hacer la labor social, porque a nadie se obliga, pero hay que compartir la Palabra de Dios y cambiar la mentalidad. El que no cumple esos requisitos lo sancionamos o le damos la oportunidad a otros que quieran estar”.

Cristian tabares, director técnico de la Fundación

“Aparte de enseñarles a parar el balón, entregarlo y ubicarse en la cancha, enfatizamos en los principios y valores para que los jóvenes sueñen con ser alguien en la vida poniendo mucho corazón. También les inculcamos principios para que sueñen con ser personas de bien y sean alguien en la vida. También se hace labor social al repartir regalos y a futuro queremos conformar la escuela en el Ponyfútbol y generar semilleros de teatro, música y otras actividades”.

Juan José Espinosa Toro, arquero

“Llevo medio año, una tía me dijo con el primo. Me contó que acá entrenamos y nos llevarían a torneos. Lo mejor es que la iglesia, nos llevan todos lo sábados y nos enseñan la Palabra de Dios.

He aprendido mucho a manejar el balón. Me gustaría ser como leandro Castellanos, porque el fútbol es mucho para mi. A los amigos les recomiendo la experiencia, que vengan, porque esto es bueno, acá le enseñan varias cosas como persona y deportista”

 Johan Estiven Velásquez, delantero

“Llevo una año acá y vine gracias a una invitación de un amigo. Me gustaría ser como James Rodríguez. En la Fundación Juan Guillermo Cuadrado he aprendido a orar, manejar la pelota, pasarla y a jugar en equipo. Lo más importante es que estamos cambiando y recomiendo este semillero porque sirve para la vida, ya que nos forman como personas”.

Yesis estiven Gómez Gómez, lateral

“Llegué a la Fundación por intermedio del equipo anterior, me recomendaron. He aprendido mucho a valorar a Dios, las cosas que nos dan, porque antes era un hombre que no valoraba lo que me daban.

En la cancha es dificil, pero lo hacemos de corazón. Nos enseñan a proteger el balón, recepción la pelota y a hacer buenos toques. El ambiente ha sido excelente, todos nos ayudamos, compartimos, somos muy unidos. Nos exigen buen vocabulario y comportamiento.

El cambio se nota en la casa, todos podemos ser mejores, en el colegio nos ponen de ejemplo, somos más juiciosos. Gracias a que Juan Guillermo nos brinda una oportunidad más de vida y nos puede ayudar en el futuro”.

Fundación Jackson Martínez

Marino Martínez, jugador

“Lo mejor de la Fundación Jackson Martínez es que nos colaboran con los implementos, los pasajes, forman como familia y nos ayudamos para que las cosas salgan bien. Jackson nos da muchos consejos, es una persona humilde, es excelente, nos invita a hacer las cosas bien para lograr lo que queremos. El trabajo consiste en técnica y táctica”.

Andrés Camilo Arango, jugador 

“Hacer parte de la Fundación es un privilegio, porque es un medio para salir adelante;  acá forman personas, hay valores, unión y buenos compañeros. Para ingresar a la Fundación se necesita talento, ser buenas personas, estudiar y ser responsables. Jackson nos aconseja mucho es una persona con buen corazón que nos cuenta experiencias”.

Ivan René Galeano, arquero

 “Llegue gracias a que el profe Gustavo me invitó de Ferroválvulas. La Fundación nos brinda confianza, respeto, amistad, compañía y oportunidades. Varios han ido al exterior y a eso le apuntamos muchos, porque queremos triunfar en este deporte. Cuando vemos a Jackson sentimos una alegría inmensa, porque es el que ha hecho posible el sueño nuestro y nos da mas ganas de seguir sus pasos. Lo único que necesitamos para ingresar es talento y humildad, porque el fútbol es nuestra casa y la gran familia que tenemos”.

Cristian Rivas, jugador

“Es una linda oportunidad  jugar al fútbol y formarse en la Fundación Jackson Martínez, porque nos brinda la posibilidad de trabajar para alcanzar nuestros sueños. Vine hace casi dos años desde Quibdó y cada día me aprendo más de la vida y el deporte. 

Jugadores como Jackson, uno de los grandes, nos dice que con el trabajo y sacrificio salimos adelante. Nos deja claro que uno mismo es el enemigo. Nos brindan pasajes e implementación. Estamos muy agradecidos”. 

Gustavo Castrillón, director deportivo Fundación Jackson Martínez

“Es una bendición contar con el apoyo de Jackson Martínez y por eso les decimos a los muchachos que aprovechen esta oportunidad. Tenemos dos equipos en la Liga y hemos llegado a instancias importantes, aunque este año nos ha costado, porque hay seis que se fueron a probar en el exterior. La idea es formar seres integrales, porque se les enseña valores, el respeto por Dios y la sociedad, y la superación personal. Siempre hacemos una oración y si bien llevo más de 30 años en este oficio, hace dos hacemos un trabajo especial con la Fundación”.

Gustavo Gallo Jaramillo, formador de Jackson Martínez

“La Fundación busca aliviar las necesidades de sus paisanos y les brinda oportunidades a los jóvenes para no se pierdan en el vicio. Además, ayuda a proyectar los talentos que pro falta de apoyo y ayuda no son vistos por otros busca talentos en nuestro fútbol. Jackson le devuelve a la sociedad parte de lo que le dio cuando se formó en Enciso, Ferroválvulas e Independiente Medellín”.

Cuadrado es el orgullo de Necoclí

León Rengifo fue el formador inicial de Juan Guillermo Cuadrado. A sus 71 años sigue formando los próximos Necos.

León Rengifo fue el formador inicial de Juan Guillermo Cuadrado. A sus 71 años sigue formando los próximos Necos.

Unos conos descoloridos delimitan la cancha La Batea en Necoclí, las porterías blancas esperan a los pateadores y un abuelo algo encorvado por sus 71 años de edad impone la disciplina con su simple presencia por la visión y el buen ojo que tiene para descubrir talentos.

Su nombre es León Rengifo y su goma hace casi tres décadas es proyectar futbolistas. Sin recibir mucho a cambio y trabajando por el amor al deporte, ya que pocos pupilos se acuerdan de él y muy de vez en cuando recibe respaldo de la Alcaldía, este farmaceuta fue el responsable del surgimiento de Juan Guillermo Cuadrado Bello.

La perseverancia que utilizó para mostrarle el camino al central Carlos Díaz, el lateral Ormedis Madera, el portero Luis Enrique Martínez y el volante Yairo Moreno fue la misma que le sirvió para proyectar al hoy volante carrilero del Fiorentina de Italia y Selección Colombia.

A León se le corta la voz y se le alcanzan a encharcar los ojos cuando se pone a hablar de quien en Brasil se convertirá en su primer pupilo mundialista y al que llamaba el Cortico por su baja estatura. Así le puso a Cuadrado cuando “a los ocho años competía con los de doce y tenía tanta capacidad que se recorría el terreno con la pelota en sus pies, llegaba al arco y en vez de hacer el gol se devolvía”.

Señalando una foto desfigurada en la que Juan Guillermo aparece de cabeza rapada, cachetón y parecido al personaje Memín de las tiras cómicas, recuerda que su pupilo “arrancó como volante creativo” y mantiene los mismas condiciones que lo hicieron diferente en la cancha necocliceña: “técnica y rapidez”.

Poniendo en riesgo la estabilidad de la farmacia que tenía en el pueblo, don León muchas veces utilizó el poco dinero que tenía para comprar guayos, indumentaria y reforzar la alimentación de los futuros embajadores municipales, entre ellos Cuadrado.

Y cuando su capacidad económica no le dio y Marcela Bello, “me dijo encárguese usted de hacer profesional a mi hijo, pero me le paga el estudio”, prefirió recomendárselo a los 12 años a Luis Ayala en Apartadó, quien “lo trató como un hijo hasta los 16, edad en la que se lo llevaron a Medellín”.

Por ello cuando lo “veo con ese uniforme morado que también defendió en la Fiorentina ese astro argentino Gabriel Batistuta me lleno de orgullo, me digo sí valió la pena tanto esfuerzo y me motivo a seguir con los 65 chicos de la Corporación Amigos del Deporte (Coramidepor) que soportan los más de 30 grados diarios de temperatura con la ilusión de ser igual a Juan”.

 

Sinónimo de humildad

Ese chico que siempre le exigieron a León Rengifo para aceptarlo en los vacacionales de la Costa Atlántica y le dejaba tiradas las tareas a su abuela Marcela Guerrero en el barrio Simón Bolívar cada que había una “recocha” en La Batea es hoy el orgullo de sus paisanos.

Leydis Paola Galé anhela la mitad de año, aunque sabe que en este 2014 será complicado por lo de la concentración mundialista, para que llegue el primo que de niños le hacía todo tipo de maldades.

Se la pasaba amarrándome las manos y haciéndome todo tipo de travesuras. La única que lo controlaba era mi abuela Marcela, la que más lo mimó de chico”.

Leydis tampoco olvida la algarabía que se genera cada que su primo llega al pueblo en mayo. “Los niños hacen fila para que les estampe su autógrafo; a Juangui le encanta celebrar su cumpleaños con nosotros, porque goza con sus amigos y su ahijado Juan José Sáder, quien se parece a él”.

Esas experiencias fueron apenas hasta los 12 años, ya que a partir de ahí Cuadrado se la pasó casi todos los días en el club Manchester de Apartadó con la ayuda de Luis Ayala y la colaboración del primo Luis Moreno, quien recuerda que “muchas veces me tocó acompañarlo a entrenar para que su mamá estuviera más tranquila”.

Quiero ser profesional para a salir adelante” fue la frase mágica que le respondió Juan Guillermo a su tutor León y a su familia en Necoclí en 1996. Eso mismo repiten los 65 chicos de Coramidepor y Talento Necocliceño que van tras sus huellas, entre ellos Fernando González Jiménez y John Jairo Franco, y cuando lo ven por la televisión y desde el Urabá le mandan bendiciones para que sus trenzas también estén de moda en el Mundial de Brasil-2014