Wilson Gutiérrez ilusiona al Santa Fe con la Copa

Wilson Gutiérrez le devolvió la mentalidad ganadora al Santa Fe, ya lo puso en dos finales de Colombia y está cerca de la última instancia de la Copa.

Wilson Gutiérrez le devolvió la mentalidad ganadora al Santa Fe, ya lo puso en dos finales de Colombia y está cerca de la última instancia de la Copa.

La vida le cambió para bien al Independiente Santa Fe gracias a Wilson Gutiérrez. Este bogotano de apenas 42 años de edad le devolvió el año pasado la grandeza al equipo cardenal al ser el autor intelectual de la séptima estrella que buscaba desde 1976 y lo tiene soñando con la primera final de la Copa Libertadores de América.

Bajo la consigna “hay que salir siempre a proponer con base en la tenencia de la pelota”, Gutiérrez metió al elenco capitalino en la semifinal del torneo continental igualando lo que hizo su colega Julio Tocker en 1961.

Hablando poco y haciéndose notar mucho en los entrenamientos, el exsubcampeón de la Copa Conmebol en 1996 como jugador del club, también alcanzó otra marca que lo pone como uno de los estrategas más importantes de la institución al clasificarla de manera anticipada a otra final de la Liga Postobón y quedar una victoria por tres goles ante Olimpia (perdió 2-0 allá y el juego de vuelta será el 9 de julio) para pasar a la última instancia de la Libertadores en la que estará Newell’s de Argentina o Mineiro de Brasil.

¿Cuáles es el secreto del Santa Fe 2013?

El trabajo, la continuidad, la unión del grupo, la convicción y la fe en lo que se hace”.

¿A cuál escuela pertenece?

No me inscribo en ninguna, porque tengo un poquito de los colombianos Basílico González y Arturo Boyacá, el argentino Pablo Centrone y el serbio Dragan Miranovic”.

¿Cuál es su estilo?

Ofensivo partiendo de la posesión de la pelota. Me gusta jugar bien al fútbol”.

¿Cómo se dio su llegada?

Venía metido con las divisiones menores del club y el conocer a casi todos los jugadores ayudó a que le diéramos vida a un proyecto sólido que se ha sostenido por los resultados y el respaldo de la dirigencia cardenal”.

¿Se preparó?

Tengo más de una década de camerino, soy técnico en rendimiento deportivo y estoy haciendo un curso virtual por Internet en la AFA para tener más argumentos. Leo mucho sobre táctica y son un enamorado de los videos para apreciar falencias y fortalezas”.

¿Es consciente de que está haciendo historia?

Vivo satisfecho por dejar atrás 37 años de frustraciones al lograr en 2012 el título anhelado desde 1976. Y es importante lo que estamos haciendo en la Copa, pero la felicidad será completa si le ganamos el martes a Olimpia, llegamos a la final y la ganamos”.

¿El acierto del Santa Fe parte de lo individual o lo colectivo?

Hay jugadores importantes, pero acá todo gira en una propuesta colectiva en la que todos los jugadores, sin importar la posición ni la región, son fundamentales”.

¿Es un hombre de fe?

Sí, pero eso no significa que vaya todos los domingos a misa. Creo en Dios y con fe sé que nos ayuda en el trabajo sin necesidad de creer en agüeros u otras cosas”.

¿A quién le dedica su tiempo libre?

A mi familia, compuesta por la esposa Cindy Franco y mis hijos María Fernanda, de 16 años de edad, y Jerónimo, quien apenas es un bebé y me tiene preparando teteros y cambiando pañales”.

¿Hay nivel en el fútbol colombiano?

Es bueno y estamos en un gran momento. La Selección está muy cerca del Mundial de mayores, los juveniles se destacaron en Turquía y Santa Fe volvió a la semifinal. Tenemos bueno equipos y grandes jugadores”.

¿Qué significa la Copa Libertadores para usted?

La gran vitrina internacional para todos, pero debemos pensar más en lo colectivo que en el beneficio individual”.

¿Hay con qué ganar el martes al Olimpia?

Es un sueño que podemos hacer realidad sin traicionar nuestro estilo y apelando a la capacidad de todos”.

Bobadilla aún le hace fuerza al Medellín

El exportero Aldo Bobadilla se siente un paisa más por lo bien que lo trataron mientras jugó en el DIM.

El exportero Aldo Bobadilla se siente un paisa más por lo bien que lo trataron mientras jugó en el DIM.

Contar con grandes arqueros ha sido la constante del Independiente Medellín desde antes de llegar al profesionalismo. Recuerden a Gabriel Mejía, el que le entregó el trono a Efraín Caimán Sánchez y no dejen de lado al Gordo Osvaldo Ayala.

De esa dimensión era el paraguayo Aldo Bobadilla, un hombre serio, que hablaba sólo cuando necesitaba, inspiraba respeto, sabía ganar y contaba con el liderazgo guiarlo hacia la conquista de la quinta estrella.

Llegó maduro como los jugadores insignias del plantel. Tenía 31 años cuando se vistió de rojo y entre sus antecedentes tenía a favor dos títulos internacionales con Boca Juniors de Argentina.

Su fuerte carácter le dejaba una imagen de hombre agrio, pero al interior del grupo era el primero en dar ejemplo, sabía diferenciar a la perfección el bien del mal y con su elevado nivel en el Independiente Medellín (fue capitán entre mediados de 2007 y 2010 año en el que partió) disputó dos finales en Colombia: la de 2008-2 que perdió ante América y la ganada en la Liga Postobón de 2009-2 frente al Huila liderando un grupo que aparece entre los mejores del centenario escarlata.

Mientras estuvo Aldo en el arco, el DIM gozó de tranquilidad, ya que era difícil hacerle un gol por arriba con sus 1,92 metros de estatura, inspiraba respeto con su amplio recorrido y en los momentos críticos que vivió el club siempre terminaba en figura.

Es cierto que Bréiner Castillo y Leandro Castellanos hicieron que la afición sintiera poco su ausencia, sin embargo, Bobadilla quedará en la historia como uno de los mejores cancerberos que tuvo el Medellín, en el que los dirigentes de la época querían que se quedara dirigiendo las divisiones menores para que después alcanzara su sueño personal: dirigir al Medellín en el rentado.

Mientras ese momento llega, Aldo inicia su carrera de técnico en el San Lorenzo de la Primera B en Paraguay en el que dirige a su excompañero del arco rojo Bryan López y al también colombiano Ricardo Mina. Desde allí le contó a El Colombiano el amor que mantiene por la casaca roja y lo que sufre para que el elenco antioqueño celebre a lo grande sus 100 años de vida y vuelva a los primeros lugares del campeonato nacional.

 

¿Cómo lo marcó el DIM en su paso por el club?

Me marcó con uno de los mejores momentos como futbolista. Una de las cosas más hermosas que he vivido fue jugar en el Medellín”. 

¿Qué fue lo mejor durante su estadía en el plantel?

El gran grupo de personas y jugadores con los que compartí en mi paso por el club; jugar en el DIM era compromiso para todos los que formábamos ese gran equipo. En la institución sobraba responsabilidad y amor por la camiseta desde el instante en el que llegabas, al menos así lo sentí”. 

¿Qué fue lo más duro que vivió en el club?

Cuando llegué en 2007 estaban mal y lejos de clasificar entre los ocho; me tocó jugar 8 partidos en los que casi conseguimos avanzar y de verdad que fue muy duro no ingresar a la gran fiesta”.

¿Qué aprendió de los antioqueños?

Mire yo soy un paisa más. La calidez de las personas, su cordialidad y el apoyo incondicional. Esa linda tierra que tanto amo me dejó infinidad de cosas hermosas”.  

¿Cómo califica su paso por el Medellín? “Lo califico como uno de los mejores momentos de mi vida como jugador. Me sentí como en familia. Fue hermoso y siento orgullo de haber pasado por ese equipo tan glorioso con el que jugamos dos finales y logramos un título con un gran grupo en 2009”.

¿Qué significa el Medellín para usted?

Marcó mi vida de una manera extraordinaria. Le agradezco a Dios por haberme llevado a ese elenco tan glorioso en el que disfruté y viví momentos inolvidables, entre ellos la quinta estrella”.  

¿Cómo se siente al saber que aún es ídolo?

No sé si soy ídolo, lo que sí tengo claro es que los quiero mucho y llevo muy dentro de mi corazón. Sé que dí lo mejor de mi y creo que la gente lo reconoce y nada más”.

¿De qué manera califica a la hinchada escarlata?

Como la mejor de todas; se porta de manera sobresaliente con la institución en las buenas y en las malas”. 

¿Cuál opinión tiene sobre los 100 años del DIM?

Es un acontecimiento muy grande cumplir 100 años de vida gloriosa y poderosa. Hay que disfrutar este centenario sanamente y con todas las de la ley entre hinchas, jugadores, directivos y todos los que queremos la institución”. 

¿Le gustaría volver al DIM en otra faceta?

Me encantaría siempre volver en otra función, porque el DIM hace parte de mi y yo hago parte del Medellín. Esperemos a ver qué pasa”.

¿En cinco frases defina al Medellín?

Afortunados son los que juegan en el DIM, fui un bendecido al salir campeón con el club, es grandioso ser hincha del rojo, es difícil explicar el sentimiento de vestir esta camiseta tan gloriosa y sé que Dios bendecirá al plantel y a todos los que tuvieron y tienen que ver con sus 100 años de existencia. Feliz centenario para el glorioso y clamoroso Medellín”.