Colombia ya no tiene identidad

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El estreno de José Pekerman con Colombia tuvo más picos bajos que altos, porque así haya conseguido tres puntos de visitante en su periplo por Perú y Ecuador muchos seguidores del fútbol en el país, especialmente los que estuvieron en el Atahualpa de Quito, terminaron preocupados, porque la Selección no mostró identidad, no evidencia un estilo claro de juego y deja muchas preocupaciones para su próxima salida en septiembre por la Eliminatoria de la Conmebol.

Pekerman sorprendió después de la caída 1-0 ante los ecuatorianos diciendo que el combinado patrio “fue competitivo en los dos partidos y no hay preocupación gracias a que sobró esfuerzo y dedicación”, pero si usted le pregunta a hinchas como Doris Insuasti, una de las tantas nariñenses que respaldaron en la mitad del mundo, sin ser experta en el tema tiene claro que Colombia “en vez de progresar retrocedió en este doblete con el nuevo entrenador”.

Pese a los 24 días que tuvo para trabajar, difícilmente podrá contar otra vez con ese tiempo, Pekerman no logró progresos tácticos, técnicos ni colectivos con la Selección que recibirá a Uruguay en Barranquilla en tres meses. La actual Colombia no evidencia a qué juega y ahora tendrá que competir, como el año pasado, con la fuerte temperatura de la capital atlanticense, si quiere conseguir su primera victoria de local.

A continuación los por qué la Selección genera incertidumbre y quedó en deuda en el comienzo del nuevo ciclo y después de medio año de planeación.

 

1-Identidad

La Selección no tiene un patrón de juego definido y cambió su tradicional toque por un pelotazo impreciso propio de otros equipos y el contragolpe sin claridad para sacrificar sus delanteros. El equipo no sabe ni demuestra a qué juega.

2- Tenencia de pelota

Los jugadores se enemistaron con el balón, son erráticos en la entrega, no hacen más de tres pases continuos y al no manejar la pelota lucen imprecisos y no avanzan en la cancha. La constante es un balón largo que casi siempre termina en poder del rival.

3- Generación de fútbol

Colombia continúa sin un conductor, pese a que Pekerman siempre ha gustado de un hombre en ese puesto. El más claro en el medio campo es Sánchez y él es un recuperador, mientras que James juega muy recostado a la banda y es muy joven para esa responsabilidad.

4- El ataque es débil

Por no existir un hombre que conecte y ponga constantemente en posición de gol a los delanteros, el ataque colombiano es muy liviano. Falcao y Dorlan lucen solos y les toca rebuscarse mucho para coger el balón y generar opciones, que son escasas.

5-La defensa

Se mete mucho atrás, espera demasiado al rival, deja que el contrario proponga y juegue a su antojo, no presiona y brinda muchos espacios por los costados.Y al darle la iniciativa al otro termina confundida y haciendo siempre figura a su arquero.

6-Las bandas

Ni marcan bien, ni generan fútbol ofensivo. Amaranto Perea y Pablo Armero aportan muy poco arriba, cuando salen no centran bien y dejan tantos espacios en sus sectores que Mario Yepes y Aquivaldo Mosquera terminan sacrificados por guardarles los espacios.

6- Equilibrio

Colombia no es un equipo equilibrado en sus líneas. Entre defensa y medio campo quedan muchos espacios y cuando es atacada luce desordenada o la cogen mal parada por contragolpear. Y entre el medio y el ataque no hay conexión para hacer un fútbol colectivo que convenza y la haga merecedora de mejores resultados en los partidos.

7- Trabajo en equipo

La Selección no mostró progresos colectivos, de nuevo le apuesta al trabajo individual para conseguir los objetivos y por ello continúa sufriendo. Es escaso el juego asociado que tuvo ante Perú y Ecuador. Eso es preocupante, más cuando en septiembre se las verá con Uruguay
y Chile, países que están arriba por su labor colectiva, sin dejar de lado el buen nivel de cada uno de sus jugadores.