Juanfer siempre ha sido un aventajado

Juan Fernando Quintero podría ser el creativo de Colombia en Brasil-2014.

Juan Fernando Quintero podría ser el creativo de Colombia en Brasil-2014.

los ocho años de edad llegó al semillero del Envigado, gracias al exjugador José de Arco, un niño de San Javier descrestando con el manejo de balón, la media distancia y la facilidad para manejar la zurda con la que debutó con gol en Brasil-2014.

Antonio Franco, un caza talentos que pocas veces se ha equivocado en sus premoniciones lo vio y sin temor dijo “Juan Fernando Quintero Paniagua será uno de los mejores creativos del mundo”.

El chico, un enamorado del fútbol del brasileño Rivaldo, no se dejó intimidar por las flores que le llovieron y empezó una carrera ascendente en el onceno naranja en el que siempre dio dos años de ventaja, pues con nueve jugó el Ponyfútbol (lo disputó en tres ocasiones y lo ganó una vez; también jugó la Copa Cipa Antioquia, en la que participan hace 15 años semilleros con niños de 12 años) al lado de los de 11 y a los 15 estaba con la categoría A.

Siempre ha sido un jugador precoz por su riqueza técnica, personalidad y deseos de superación para ayudarle a su madre Lina Paniagua y al hermanito Mateo”, resalta Franco.

Antonio Franco no olvida que Juanfer, como siempre lo han llamado en Envigado, inició con Belencito Betania y a los 9 años hizo historia al ser el primero en anotar cuatro goles en un partido del Pony, cuestión que repitió a los 11 con el elenco naranja.

Por ese tiempo tuvo varios entrenadores , caso Miguel Cadavid, Hernán Londoño, Abel Acevedo y Elkin Fernando Moncada, a quien conocen más como Pájaro y alterna labores con Arco Zaragoza.

 

Le sobra personalidad

Pájaro recuerda que “lo tuve a los 13 años en la escuela Efisae, después pasó a Tiendas Margos y luego se metió de lleno al Envigado. Juanfer siempre ha sido un adelantado y tenía tanta personalidad que de 14 años iba al camerino a pedir uniforme para entrenar con los profesionales”.

Ante tanto talento el finado dirigente Gustavo Upegui le pidió a los entrenadores mayor atención para Quintero, quien a los 17 años recibió el visto bueno del técnico Óscar Aristizábal para debutar en el profesionalismo.

Antes había sorprendido, pero a partir de acá emprendió la carrera ascendente que incluyó Juegos Suramericanos, paso fugaz por Nacional, llegada al Pescara de Italia, contratación en Porto de Portugal, un título en el Juvenil Suramericano y la inclusión, con 21 años en la Selección de Colombia que disputará el Mundial.

Eso gracias a la continuidad que tuvo con Rubén Darío Bedoya, quien asumió cuando salió Aristizábal y se la jugó con el petiso de 1,64 metros, porque “marcaba diferencia con su inteligencia, pase corto y largo, buen tiro libre y la generación de ideas”.

Al preguntársele por qué esa facilidad para jugar, el mismo Quintero responde: “siempre lucho por lo que quiero y desde que empecé a jugar me identifiqué con Rivaldo y el francés Zinedine Zidane.

También sabía que “no iba a ser fácil quedar entre los 23 del Mundial”, pero apenas emigró a Europa y gracias a los buenos consejos que recibió de jugadores como Néider Morantes, se propuso ganarse un puesto y ahora está pleno.

A mi edad es una felicidad lograr un cupo para el Mundial de mayores; estoy seguro de que será algo inolvidable, nos preparamos bien y ahora la meta es lograr una buena participación gracias al trabajo en familia y al respaldo que nos brinda el profe José Pekerman”.

Ese derroche de personalidad y la mentalidad ganadora que siempre ha tenido le sirvió para convencer al entrenador Pekerman, el que ha resaltado públicamente sus virtudes, y tiene pensando a sus tutores Elkin Moncada y Rubén Bedoya en que le cambiará la historia a la Selección.

Moncada asegura que el chico de 21 años (el segundo más joven del grupo, el primero es Eder Álvarez Balanta por 38 días menos) le puede dar más dinámica y alegría al juego de Colombia y Bedoya es un convencido de que con Quitero la Selecciónpuede tener cambio de ritmo y más posesión de la pelota para marcarle diferencia a Grecia, Costa de Marfil y Japón.

Los colombianos estarán otra vez de moda en Porto: Juan Fernando Quintero

Juan Fernando Quintero pasó el viernes la tarde con varios fans, entre ellos el niño Esteban Guerra.

Juan Fernando Quintero pasó el viernes la tarde con varios fans, entre ellos el niño Esteban Guerra.

Saber que uno de sus goles fue calificado como uno de los mejores de la Copa Mundo sub20 de Turquía  le genera más responsabilidad a Juan Fernando Quintero, más cuando en la presentación, el pasado 13 julio en Portugal, pudo apreciar el fervor que genera Porto para sus torcedores.

Jugar la próxima Liga de Campeones de Europa con Porto es algo que le genera cosquillas en el estómago y tiene a Quintero volando con su imaginación, así como lo hizo en sus inicios con Envigado y Nacional.

La figura de Colombia en el pasado Mundial juvenil de Turquía aprovechó sus últimos días en la capital antioqueña para estrenarse como imagen en Colombia de las tiendas Adidas y hacer pública la emoción que le generó el ser contratado por el Porto.

“Es un sueño hecho realidad llegar a un club tan grande, sin desconocer que mi paso por Pescara, pese a que nos tocaba pelear del descenso, fue fundamental para esta nueva etapa personal que iniciaré esta semana con Porto en la gira que tendremos por Suramérica”.

Quintero, feliz por sus goles y la experiencia en la Copa Mundo de Turquía, admite que sus dos próximos objetivos serán “figurar con Porto y aparecer más continuamente en la Selección de mayores para que entre todos consigamos el cupo para el Mundial de Brasil-2014”.

“El Mundial fue una experiencia maravillosa y es lindo que la gente valore nuestra actuación, pero mi felicidad hoy es Porto, donde tuve un gran recibimiento por parte de los directivos y aficionados me ponen a pensar en conseguir algo grande en el fútbol europeo, ojalá la Liga de Campeones, porque mi nuevo club está para pelear los títulos; por fortuna firmé por cuatro años”.

Juan Fernando le agradece la bienvenida que le dio Jackson Martínez y cree que con él y Héctor Quiñónez conformarán un trío de oro como lo hicieron en su momento Falcao García, Fredy Guarín y James Rodríguez para “hacer que los colombianos sigamos de moda en el onceno lusitano”.

“Tener compatriotas al lado hará más fácil la adaptación, aunque ya despegamos en el Pescara y estoy mentalizado para alcanzar grandes objetivos en esta ocasión con Porto”, conjunto que apenas se acomode en Portugal le ayudará a llevar su familia para que esté más tranquilo.