El fútbol colombiano está cambiando de dueños

Postobón lleva 16 años vinculado de manera directa al fútbol colombiano al adquirir los derechos sobre Nacional. Foto Archivo

Postobón lleva 16 años vinculado de manera directa al fútbol colombiano al adquirir los derechos sobre Nacional. Foto Archivo

La transformación de corporaciones sin ánimo de lucro a sociedades anónimas le está permitiendo a los equipos de fútbol en Colombia contar con capitales frescos y nuevos propietarios.

En vez de los 2.000 socios que exigía la Ley, los clubes ahora pueden ser manejados entre 5 personas (Sociedades Anónimas) y 500 (corporaciones) y esto facilita la vinculación de nuevos inversionistas, como lo admitió Justiniano Botero, presidente de Alianza Petrolera de Barrancabermeja.

La Organización Ardila Lulle (propietaria de Nacional), el Grupo empresarial Olímpica (responsable del Junior), Kenworth de la Montaña (dueño del Once Caldas) y Equidad Seguros (responde por el equipo del mismo nombre) están marcando el paso del nuevo rumbo que, según Ramón Jesurún, presidente de la Dimayor, busca dinamizarse y consolidarse como negocio.

Los cambios que se vienen dando han permitido que Faryd Mondragón, Mario Alberto Yepes y Alexánder Viveros hagan parte de los 3.000 socios del Deportivo Cali; que el constituyente Antonio Navarro Wolff sea accionista del Pasto; que Saludcoop también haga parte de Equidad; que la Gobernación de Norte de Santander tenga un porcentaje en el Cúcuta y que la familia del exsenador Jaime Lozada Perdomo posea derechos en el Huila.

Rafael Castañeda, gerente del Caldas, califica de “saludable la llegada de entidades reconocidas y personas con capitales transparentes” y cree que ese respaldo financiero pueda motivar el manejo empresarial que ha faltado, antes en manos de los particulares que manejan el rentado.

Fernando Salazar, presidente del Itagüí, uno de los pocos oncenos que aún son administrados por sociedades familiares, reconoce que la llegada de las grandes empresas le hace bien al fútbol colombiano. “Lo  importante es que se queden para que la industria del fútbol sea una marca consolidada y las instituciones deportivas puedan proyectarse mejor financieramente”

Nacional se fue de la Copa, porque puso mucha plata y poco fútbol

Dorlan Pabón y Macnelly Torres no alcanzaron a poner todo su talento y por eso Nacional se quedó por fuera.

Dorlan Pabón y Macnelly Torres no alcanzaron a poner todo su talento y por eso Nacional se quedó por fuera.

Al principio del año el presidente de Postobón, Héctor Fernando García, anunció que la Organización Ardila Lulle se propuso en cinco años “hacer de Nacional el mejor equipo de América, para llevarlo de nuevo al título de la Copa Libertadores”, a la que no asistía desde 2008.

También al inicio de la temporada Esteban Córdoba, presidente del Comité Ejecutivo del elenco verde, admitió que “invertimos cerca de 18.000 millones de pesos para llegar a la final copera”.

Por la misma época Juan Carlos de la Cuesta, presidente del club, resaltó que “reforzamos el plantel con 15 contrataciones de primer nivel para ser protagonistas en la Liga Postobón, la Santander Libertadores y la Copa Postobón”.

Los tres dirigentes tenían argumentos sólidos para vender ilusiones, pues habían traído de México a Macnelly Torres, de Argentina llegó Cristian Tula, del DIM vincularon a Luis Fernando Mosquera, se hicieron a los servicios del naranja Juan Quintero y continuaban Pezzuti y Dorlan Pabon, campeones en 2011 en un equipo con menos nombres estelares y un presupuesto inferior.

Pero estos directivos no contaban con que después del buen comienzo, goleando 4-0 a Peñarol en el mítico estadio Centenario de Montevideo y de la gran primera parte de la fase de grupos, el verde se derrumbaría en el campeonato local: perdió claridad en la cancha, embolató su identidad, terminó sin técnico (salió Sachi Escobar) y fue  eliminado del torneo continental al empatar el martes 1-1 con Vélez.

Los futbolistas referentes, que al comienzo les hicieron creer a los hinchas que Nacional había recuperado su identidad, el estilo de juego y la jerarquía que lo hizo grande en Suramérica, se fueron llenando de nervios, perdieron la brújula, no respondieron a las expectativas y quedaron en deuda con ellos mismos, con los aficionados, con el cuerpo técnico y con los directivos que invirtieron en ellos.

Es cierto que en el José Amalfitani el martes hubo un cambio de actitud y el gol de tiro libre de Luis Fernando Mosquera (a los 69 minutos, antes había anotado Augusto Fernández a los 52) hicieron creer que sí se podía, pero la falta de regularidad, equilibrio y compromiso afectó la búsqueda de los objetivos trazados.

Macnelly Torres lució sorprendido. Dijo que no se esperaban quedar por fuera de la Copa tan rápido y agregó: “me voy tranquilo porque dejamos todo en la cancha, aunque entramos dormidos en el complemento y por eso el gol en contra”.

Lo que no tuvo en cuenta es que por ellos no despertar y corregir a tiempo, el verde se quedó sin pan ni pedazo y terminó eliminado de la Copa y de la Liga Postobón-I con una nómina que tiene con qué ser protagonista. Pero no respondió a pesar de la abundancia.

 Campaña copera de Nacional en 2012

PJ: 8

PG: 3

PE: 3

PP: 2

GF: 15

GC: 10

Puntos: 12

Rendimiento: 50%

 

Campaña total

Participaciones: 15

PJ: 125

PG: 48

PE: 34

PP: 43

GF: 165

GC: 153

Colombianos en primera fase en 2012

Once Caldas se fue en la primera fase al perder la llave con Internacional de Brasil

Junior salió eliminado en la ronda de grupos al ser tercero del 3

Nacional fue eliminado en los octavos de final al perder en casa 0-1 con Vélez y empatar 1-1 en Buenos Aires.