Colombia clasificó, porque dejó de lado las roscas y las mañas

Jorge Bermúdez tiene muy claro lo que tiene que hacer Colombia en Brasil-2014. La analiza como comentarista de Espn y mundialista en Francia-98.

Jorge Bermúdez tiene muy claro lo que tiene que hacer Colombia en Brasil-2014. La analiza como comentarista de Espn y mundialista en Francia-98.

Jorge Bermúdez habla con propiedad de Colombia, porque la quiere, la defendió y le desea lo mejor. Haber sido uno de sus jugadores en Francia-98 y pasar por nueve equipos de cinco países le permite libertades para determinar qué es bueno o qué es malo para la Selección.

Este quindiano de 42 años, que fue campeón de la Copa Libertadores y de la Intercontinental del 2000 con Boca Juniors de Argentina, está ilusionado con el presente que vive el combinado patrio, pero les recuerda a sus integrantes que el Mundial se juega a un precio diferente al de la Eliminatoria”.

Jorge, quien también lució la tricolor en tres Copa América, dos eliminatorias y una Copa Mundo Juvenil, admite que la llegada de José Pekerman sirvió para “acabar con las conveniencias, roscas, mañas y tantas cosas mal hechas en el país” y sólo le pidió un favor a Colombia: “jugar bien al fútbol en Brasil”. 

¿Cuál es su presente?

Estoy dedicado a los medios, disfrutando de la nueva realidad, vivo en Argentina, trabajo en un canal serio como Espn, donde no se hace periodismo de destrucción, persecución ni de protagonismo. Se hace un acompañamiento y un análisis permanente del deporte”. 

¿Cómo vio a Colombia en la Eliminatoria?

Como colombiano que soy me considero con derecho de hablar sobre la Selección, porque estuve ahí. Hizo una Eliminatoria correcta, demostró nivel individual y colectivo, ratificó que con credibilidad en el entrenador se pueden llegar a grandes cosas”. 

¿Cuál es el papel de Pekerman?

No es que José Pekerman haya puesto una varita mágica sobre los jugadores, ellos mismos se la pusieron cuando creyeron en él. El técnico, con inteligencia fue manejando las situaciones que se presentaron y lo catalogaron de gran entrenador porque le encontró el rumbo al equipo”. 

¿Qué espera de la Selección?

Le pido a Dios que siga creciendo y mejorando. Los partidos amistosos, caso Bélgica y Holanda, le brindaron un perfil importante para llegar a Brasil-2014. Lo único que le pido a Colombia es que juegue bien en el Mundial, no pido más nada, ni resultados, ni primera ronda, ni octavos ni cuartos, ni final. Sólo quiero que vaya a Brasil y demuestre que acá se juega buen fútbol y que los jugadores han ganado mucho terreno”. 

¿Hay otra generación dorada?

Todas las generaciones son diferentes, pero soy un convencido de que a partir de este mundial se puede sembrar lo que viene. Tiene para perdurar para otros procesos”. 

¿Cree que con esta generación cualquier técnico hubiera clasificado a Colombia?

No estoy tan seguro; no me gusta comparar, pero era muy importante la credibilidad. Eso fue fundamental para el éxito de Pekerman con los muchachos al aparecer en el momento justo para despertar a nuestros jugadores. Claro que este proceso arrancó con la gran Copa América que hizo Bolillo”. 

¿Cuáles ajustes se deben hacer para Brasil-2014?

A Mario Yepes y a Faryd Mondragón no se pueden llevar por gratitud, porque si en el primer partido juega mal este país los destroza. Tienen que ir si tienen méritos, si de acá a mayo sigan siendo importantes en sus clubes hay que llevarlos. Todos los que jugadores que pretendan estar en el Mundial tienen que hacer los méritos necesarios y en eso es muy inteligente y transparente el entrenador Pekerman. La preocupación debe ser para Mario, Amaranto, Armero, Aquivaldo y para varios jugadores que tienen que dar un poco más”. 

¿Qué le reconforta del equipo?

De mitad hacia arriba hay más certezas y mayor competencia; nuestros laterales tendrán que crecer más, porque ya llegó Santiago Arias, quien tiene continuidad en el proceso y oficio en su posición, pero necesitamos un izquierdo que supla a Armero cuando no esté. No se nos puede olvidar que estamos hablando de un Mundial y allá se necesitan los jugadores necesarios para evitar problemas con el primer partido como nos ocurrió en los dos anteriores con Rumania. Eso es de seriedad y proceso y los medios debemos ser claro con la gente para que entienda por cuál camino continuar”.

¿Por qué Colombia se demoró tanto para volver al Mundial?

Se conjugaron muchos factores negativos. Los técnicos, deportivos, de improvisación, de conveniencias y se hicieron muchas cosas malas. Se creyó poco en la verdadera dificultad de la Eliminatoria, se pensó que porque Colombia había estado en tres mundiales seguidos la inercia la seguiría llevando al torneo y no se hicieron méritos para seguir creciendo. El grupo se alejó de su identidad, del trabajo serio, se proyectó menos y se programó menos. Colombia siempre tuvo jugadores, con decir que estuvimos a un gol y un punto de clasificar, sólo que se cometieron muchos errores”.

¿Cuál fue la solución para clasificar?

Perdimos puntos y oportunidades por todos los errores, de ahí que lo mejor fue apostarle a un entrenador extranjero, ya que era la única manera de limpiar un poco el momento que estaba viviendo el país era traer un foráneo, porque habían vetos, conveniencias alrededor de la Selección, convocatorias a dedo, periodistas que sabían, antes que los técnicos, los nombres de los jugadores se llamarían a las selecciones. El ambiente estaba difícil y a partir de la llegada de Pekerman se le dio vida a otro ciclo diferente”.

¿Cómo se prepara el equipo para un Mundial?

Lo que hace el entrenador es empezar a visualizar cuáles jugadores se le pueden acomodar para ese nivel. Uno como futbolista también comienza a pensar en su Mundial, en la titularidad y por eso arranca una pelea digna y justa por un puesto. El nivel futbolístico no se puede proyectar, ya que nadie sabe cómo va a llegar cada uno en mayo y junio. Lo único cierto es que los jugadores que estuvieron en la Eliminatoria tienen un pie por delante y de continuar con ese rendimiento deberán estar en el grupo”.

¿Conviene ser cabeza de grupo?

Si lo tomamos bien es un lindo mérito y se mereció por hacer una linda Eliminatoria. Es un premio a lo que se hizo, pero ninguna ventaja para lo que viene. No sabemos a quiénes vamos a enfrentar por ser cabeza de grupo y nos podrían tocar equipos muy difíciles. Hay una motivación, pero no una ventaja absoluta para nada. La única ventaja que puede tener Colombia en Brasil es jugar bien al fútbol, ser colectivo y fuerte individualmente”.

¿Cómo la Copa Mundo?

Un Mundial son tres partidos y el primer juego define mucho. Un Mundial tiene que jugarse con tremenda concentración, tremenda responsabilidad y con una enorme obligación personal y con mucha identidad, porque se tiene que creer en lo que se tiene respetando a los demás y es una competencia muy pareja. Los pequeños detalles saltan a la vista en un Mundial y son los que hacen diferencia en los partidos. Hay que esperar cómo toman los jugadores ese desafío, si nos hace más grande de lo que somos y si en verdad Colombia es más que en la Eliminatoria, porque para hacer una Copa Mundo hay que ser más grande que la Eliminatoria. Toca esperar si la responsabilidad nos agiganta; ojalá Colombia se agrande, porque tiene con qué”.

¿Faltan otros jugadores en la Selección?

Estoy seguro que Pekerman los ha referenciado a todos, especialmente a los que triunfan en el exterior. Y los que creen que deben llegar tienen que superar en rendimiento a los que están para que los tengan en cuenta. Hay jugadores para tres selecciones, por su gran momento, entre ellos Fredy Montero, Balanta, Ibarbo y Adrián Ramos. Pero no todas las ligas son iguales y eso es determinante. Hay que ir con calma, lo que tenemos que tener es fe y apoyar. Opinemos de acá a mayo, pero apenas Pekerman saque su nómina apoyes para que hagamos un buen Mundial”.

¿Qué opina del descenso del Quindío?

Es duro y doloroso saber que el equipo de la tierra está en una categoría menor a la de su historia. Es triste que no se haya podido sostener, pero todo eso es producto de las malas gestiones en una etapa desastrosa de su manejo. Se perdió el sentido de pertenencia por no tener jugadores de la región, sólo lo acompañan entre 500 y 1.000 espectadores y así es muy difícil. Además, los entes gubernamentales del Quindío tampoco aporta ni se pronuncian, sabiendo que el equipo es de la región así se diga lo contrario, ya que la ficha siempre fue del Municipio y no se sabe cómo llegó a manos de …”.

¿Le gustaría liderar un movimiento para recuperar el equipo?

Con sentido de pertenencia y compromiso se podrían evitar momentos de penuria que se vienen; la ficha sólo se le compra a un dueño y cómo vamos a negociar con alguien que no es dueño. Se corre el riesgo de comprar y en unos cinco años puede aparecer el dueño real a decirnos por qué tienen lo que es mio. De ahí que las autoridades del departamento deben sentar un precedente y definir a quién le pertenece el club, porque las leyes dicen una cosa y los estamentos deportivos otra. El equipo es patrimonio de la región y el supuesto dueño tendrá que justificar sus derechos para que las personas se interesen en el negocio”.

 

Patiño anda en el plan de formar campeones

Milton Patiño estudia en el Politécnico y lleva tres meses de formador en las Escuelas Populares del Deporte.

Milton Patiño estudia en el Politécnico y lleva tres meses de formador en las Escuelas Populares del Deporte.

Cuando supo que a Franzea había llegado un profe campeón dos veces del rentado con Nacional (también se llevó dos coronas en la Merconorte), con múltiples experiencias positivas en 10 escuadras del país y dispuesto a formar primero personas que futbolistas, Santiago García convenció a su papá Jorge de que lo inscribiera en el programa.

Y apenas vio en carne y hueso a su ídolo Milton Patiño derrochando humildad y chupando polvo con ellos en la tradional cancha del “ventiadero” (ubicada en la carrera 72 con la calle 89B) regó tanto la bola que en tres meses el semillero pasó de 25 a 60 chicos ilusionados con hacer parte algún día de un equipo profesional como lo hizo su nuevo formador.

Partiendo de su consigna de batalla “lo que uno siembra es lo que cosecha”, animado por la vocación pedagógica que alimentó en sus 20 años de vida activa y apoyado en el liderazgo que ejerció debajo los palos en dos décadas, Patiño no le temió al reto que le propuso el Inder de Medellín de integrar el plan de jornadas complementarias de las Escuelas Populares del Deporte en uno de los sectores más populares de la ciudad.

Consciente de la responsabilidad que significa hacer las “veces de papá, sicológo, sociológo y consejero” cuando llegan algunos chicos a contarle que en sus casas a veces no hay para las tres comidas del día y que los problemas sociales terminan convirtiéndose en las limitantes para su progreso, Milton disfruta feliz su nueva faceta de entrenador luego de pasar por 10 clubes del rentado, entre ellos Junior, América de Cali, Tolima y Bucaramanga.

“El año pasado me convencí de que todo en la vida no puede partir de lo económico y con la ayuda de mi familia dí el paso difícil de decirle adiós al fútbol y emprender nuevas metas profesionales gracias a la preparación académica que tuve. Cuando el Inder me invitó este proyecto de una le dije sí, porque soy feliz enseñando a construir sueños y formando personas a partir de los valores, la disciplina, el corazón y la voluntad”.

Patiño es sincero y les advierte a sus 60 pupilos en Franzea que a ninguno le puede garantizar que vaya a ser futbolista profesional con las cuatro horas semanales en las que les habla de situaciones de juego, fundamentación, módulos progresivos, borde interno, cabeceo, pegada, achique y agrande. Lo que sí les garantizó es que “en este grupo no hay fronteras, somos amigos y luchamos para ser mejores ciudadanos”.

Sus estrategias han sido educar a través de la pelota, devolverle a la sociedad parte de lo que le dio en sus cuatro lustros de arquero y formar los hombres del hombres del futuro enfatizándoles en que “romper la defensa y hacer un buen pase es como un examen de matemáticas, con la diferencia que en esta ocasión hay que pensar, mirar y hacer la elección indicada para conseguir un gol, ganar un partido o alcanzar la anhelada superación”.

Esa táctica ha sido tan exitosa que los “alumnos” llegan primero que él, no e dejan intimidar por los problemas sociales del sector occidental de la capital paisa, desafían la fuerte temperatura que los azota en las clases de las 2:00 de la tarde y se motivan con la rifa de una simple gaseosa mega los martes y los jueves, porque también quieren ser campeones como Milton Patiño, a quien a sus 40 años le da pena que le digan profe, pero es feliz enseñando lo que aprendió en su etapa de profesional en la A y la B de Colombia.

Verdes y rojos se la pasan haciendo cuentas

Los goles y el fútbol no aparecen en Nacional y Medellín. Por eso aún no están clasificados a la semi de la Liga Postobón.

Los goles y el fútbol no aparecen en Nacional y Medellín. Por eso aún no están clasificados a la semi de la Liga Postobón.

Nacional tiene cuatro opciones de clasificar gracias a que depende de sus propios resultados y Medellín, aunque requiere de varios marcadores a su favor, también cuenta con dos opciones de avanzar a las semifinales de la Liga Postobón-II.

Sin embargo, sus dirigentes son conscientes de que los jugadores se tienen que pellizcar para evitar la eliminación que les generaría a los dos clubes tradicionales de Antioquia descalabros económicos que irían entre los 1.200 y 2.500 millones de pesos.

Víctor Marulanda, gerente de desarrollo deportivo de Nacional, admite que “jamás pensamos vernos en esta situación peleando, a dos fechas  de culminar la ronda eliminatoria de la Liga, uno de los cuatro cupos ante ocho aspirantes”.

Algo similar piensa Julio Roberto Gómez, presidente del DIM, quien reconoció que “empatar con Cúcuta nos golpeó y no clasificar afectaría el futuro del DIM de tal manera que tocaría vender un jugador y buscar partidos en el exterior”. Pese a ello, asegura que la “idea es ganarle al Junior y Quindío”.

Hacer cuentas a dos jornadas de conocer los semifinalistas y cuando hay siete elencos más con las mismas aspiraciones por cuatro cupos (Tolima, Pasto, Chicó, Quindío, Cúcuta, Once Caldas y Santa Fe), era lo que menos tenían planeado los responsables de verdes y rojos. Ahora que les tocó saben que hay que poner “más fútbol y nivel en la cancha”.

 

Probabilidades de Nacional y Medellín

Nacional

Clasifica si le gana al Caldas para llegar a 27 puntos

Clasifica si empata con Caldas y le gana al Cartagena para llegar a 28 puntos

Clasifica si le gana al Cartagena para llegar a 27 puntos

Clasifica si empata con Caldas y Cartagena y Quindío, Cúcuta y DIM no pasan de 25 puntos o tienen peor diferencia de gol

Queda eliminado si empata los dos juegos y Quindío o Cúcuta gana los dos

Queda eliminado si pierde los dos partidos

 

Medellín

Clasifica si supera al Junior y Quindío y Cúcuta y Chicó no pasan de 25 puntos.

Clasifica si gana los dos juegos y Cúcuta, Chicó, Pasto o Nacional no pasan de 25 puntos.

Lo eliminan si empata con Junior

Lo eliminan si le gana al Junior y empata con Quindío.