James es más vendedor que Zidane y Beckham

James Rodríguez es el tercer colombiano en llegar al Real Madrid. Antes estuvieron Freddy Rincón y Edwin Congo.

James Rodríguez es el tercer colombiano en llegar al Real Madrid. Antes estuvieron Freddy Rincón y Edwin Congo.

James Rodríguez se volvió en un gran vehículo publicitario para las grandes marcas por aterrizar en la Liga de las estrellas, donde podría debutar el 24 de agosto ante el Córdoba. Claro que ya se estrenó en la Supercopa de Europa ante Sevilla en el partido que jugó 70 minutos.

Su llegada al Real Madrid le abrirá al número 10 de la Selección de Colombia el abánico de ingresos por cuestiones diferentes al sueldo y premios. El marketing le podría triplicar sus ganancias.

A las cinco marcas que lo acompañan antes de ser una de las figuras del Mundial de Brasil (Adidas, Milo, Clear, Bimbo y Rexona) seguramente se le unirán más, porque su talento tendrá más difusión a partir del 12 de agosto cuando se estrene ante Sevilla por la Supercopa de Europa.

El impacto comercial es tal que el Real, a través de la firma Spork Marketing, según el diario Marca de Barcelona, vendió cerca de 350.000 camisetas en sus primeros días, lo que equivale a una suma de 33,7 millones de euros, aunque no todo el porcentaje es para el club.

Como van las cosas y teniendo en cuenta que el 1° de agosto se presentará al onceno ibérico y que hay mucha expectativa para sus primeros partidos, especialmente entre la comunidad latina que es representativa en Europa, según el colombiano Alfredo Flórez.

Alfredo, quien vive en Madrid y viene siguiendo el fenómeno James en Europa desde que llegó a Porto, destacó que “la llegada de Rodríguez a España representa un motivo especial para todos los colombianos y en especial para los que nos tocó vivir este momento histórico para nuestro país; en el estadio del mejor equipo del mundo, el Real Madrid nos miran los españoles con mucha admiración y para los que estamos fuera de nuestra patria esto significa un gran mensaje de impulso y ánimo para seguir luchando por las metas fijadas; la presentación de James fue un hecho especial que motivará a todos los muchachos ignorados por nuestro medio, que con trabajo y dedicacion están ratificando que el jugador nacional es muy bueno”. 

Superar  en ventas a leyendas como el francés Zinedine Zidane, el brasileño Ronaldo, el inglés David Beckham y el portugués Luis Figo hace que la dirigencia del Madrid se alisten a recuperar pronto la inversión hecha en el jugador (102 millones de dólares por sus derechos) que se formó en el Envigado Fútbol Club y le abrirá nuevos mercados al club, porque los seguidores del colombiano no sólo crecerán en Europa sino en Latinoamérica.

Por ello y todo el fenómeno mediático que desarrolla el 10 de la Selección de Colombia, Javier Tebas, presidente de la Liga Española de Fútbol, anticipó en Efe que el goleador del Mundial de Brasil dinamizará, le aportará y “le dará valor a la Liga Española”.

Hugo Castaño, el técnico que lo puso a debutar y tuvo que ver con su formación, porque al lado del preparador físico Juan Diego Muñoz le hicieron un trabajo especial, resalta que “tanto James como su familia tienen claro el concepto de empresa en el fútbol”. 

Aunque seguirá lejos de los 42 millones de dólares que percibe el baloncestista LeBron James por mercadeo, Rodríguez podría asegurar 12 millones de dólares por temporada, algo jamás pensado por un futbolista colombiano. Esto sin contar su salario, que se sufrió incremento del 57 por ciento en relación con lo que ganaba en Mónaco. 

Ahora lo que falta es que James Rodríguez responda en la cancha, como lo hizo en Bánfield de Argentina, Porto de Portugal y Mónaco de Francia para sus ingresos sigan creciendo y su nivel les abra nuevas puertas y genere mayor mercado a sus compatriotas que están empeñados en imitarlo, aunque lograr los 3,9 millones de dólares por mercadeo hasta el Mundial y obtener 9,4 millones de dólares al año será algo muy difícil de alcanzar por otro compatriota.

Aquivaldo Mosquera es un ejemplo de superación

Aquivaldo alberga la ilusión de jugar su primer Mundial en Brasil.

Aquivaldo alberga la ilusión de jugar su primer Mundial en Brasil.

Hace 20 años llegó a la cancha municipal de Chigorodó un chico de nombre Aquivaldo Mosquera, introvertido, delgado, piel morena, dientes blancos y muy apegado a su padre Victorio.

Apenas tenía 12 años y en sus comienzos en Apartadó había jugado de delantero convencido de que su gran estatura le podía servir para diferenciarse.

Profe, póngame arriba que yo le puedo hacer muchos goles”, insistía el joven prospecto cada vez que su formador Álvaro Milton Cano empezaba los entrenamientos con los 10 balones trajinados y descoloridos que con mucho sacrificio conseguía.

Viendo que “cuando ingresaba a la cancha se transformaba, relucía y marcaba diferencia”, Cano empezó a utilizar a Aquivaldo de volante de recuperación, puesto en el que no lo hizo mal.

Sin embargo, su gran tutor en Urabá se dijo, antes de un amistoso “si ha jugado atrás y le mete tanto temperamento a los partidos, creo que lo mejor es que se consolide de zaguero central”. Por eso lo empezó a poner de defensor en la Selección de Chigorodó y en los torneos Pony.

Pese a la timidez que caracterizaba al hoy líder del América de México y quien se dio el privilegio de llevar el talento urabaense al Sevilla de España, Cano aún cree que la clave de la consagración de Aquivaldo fue su capacidad de su superación, porque “cuando reconoció que le faltaba técnica, se esforzó, aprovechó mejor su estatura y superó todas las etapas difíciles, como la que tuvo en Nacional, equipo en el que se inició, cuando la hinchada no lo quería”.

 

Tienen vena deportiva

El deporte es un factor hereditario en la vida de Aquivaldo, quien hace poco dejó claro que “nunca he renunciado ni renunciaré a mi Selección” para terminar con las especulaciones sobre la supuesta salida del combinado patrio con el que sueña jugar el Mundial de Brasil-2014.

Licinio Mosquera, de selecciones Antioquia, fue el que les mostró el camino que luego empezó a recorrer Wílder, el otro hermano, que reconoce que “aquí es la inspiración de la familia, un gran señor y desde niño fue un calidoso”. Ambos vivieron sus infancias por aparte ya que Wílder fue a parar como arquero al Cúcuta.

Marisol Mosquera, la hermana, prefirió el voleibol, con el que ha triunfado en Europa, pero el menor de los Mosquera, Édgar sí va tras los pasos de Aquivaldo, porque ya se prueba en Rionegro, en el que sueña con una oportunidad para seguir los pasos de Aquivaldo.

Los Mosquera siempre han sido buenos deportistas en Urabá”, resalta Álvaro Milton, quien cuenta que por los compromisos de su pupilo hace rato no visita el semillero de donde salió pero que continúa siendo un referente para los 98 niños de las cinco categorías que lo integran.

Superar momentos difíciles ha sido la costumbre de Aquivaldo, porque “con la fe en Dios, mi esfuerzo, profesionalismo y capacidad he salido adelante”, inclusive en Chigorodó cuando quería ser el hombre de los goles.

Por eso Álvaro, también formador de Juan Fernando Caicedo y orientador en sus inicios de Luis Amaranto Perea, es un convencido de que aquel chico tímido que confío en él hace dos décadas y fue campeón con Nacional, Pachuca, Sevilla y América, jugará el Mundial.

El que veo hoy día es el mismo Aquivaldo que tuve de niño, aquel que me mostró capacidad humana, fútbolística y ganas de superarse”, resalta.

Lo conoce tanto que, a la distancia, aún lo ve tímido como en sus inicios y comprometido con su familia, a la que nunca ha dejado de ayudarle.

Álvaro Milton quien, así poco se acuerden de él, siente orgullo cuando ve triunfar en el exterior o en el interior del país a quienes tuvo la fortuna de entrenar de niños, en especial en el caso de Aquivaldo.

Mosquera es un defensor rápido, potente y de retos, jamás se da por vencido y sabe muy bien lo que es la superación, por eso es un futbolista íntegro y exitoso”, concluyó su mentor n