Tránsito le cumplió a Bello Horizonte

Respetar el espacio público y las normas de tránsito no es difícil, pero hay personas que no lo ven así. Por eso es necesario recordarles la importancia de cumplir con sus deberes como ciudadanos.

Felicito al Tránsito de Medellín por atender la queja de la comunidad de Bello Horizonte (Robledo). Ellos estaban muy preocupados por los problemas que tenían en el sector para movilizarse, especialmente sobre la carrera 85B entre las calles 77 y 77D, uno de los lugares más comerciales del barrio.

Agentes de Tránsito visitaron el sector y le explicaron a sus habitantes lo peligroso que es dejar los carros parqueados en zonas indebidas.
También les indicaron que los andenes son para los peatones y no para poner mercancía y material publicitario.

Este asunto es muy preocupante porque puede ocasionar accidentes de tránsito, pues cuando los peatones ven los andenes ocupados tienen qué caminar por la calzada que, además, es de doble vía. En una de esas pueden ser atropellados.

Además, los carros tampoco cuentan con el espacio suficiente para su movilización, lo que aumenta los riesgos de accidentalidad.

Más allá del llamado de atención para los vecinos del sector, mis amigos del Tránsito, están estudiando la posibilidad de poner señales de control que dejen claro lo que allí está prohibido. También le van a informar al Secretario de Planeación y de Obras Públicas para que revise la condición de los andenes.

Tapas y medidores robados

Mi amigo Juan Carlos está igual de preocupado que yo por el robo de tapas y de contadores de acueducto que se viene presentando desde hace algún tiempo en la ciudad y que por lo general suceden de noche.

Y es que yo no me imagino que vaya caminando bien tranquila para el colegio y ¡plof! caiga a uno de esos huecos y pase por semejante vergüenza delante de mis amigos.

Por eso estuve preguntando en EPM y me contaron que las tapas que están en el piso son hechas de hierro y por eso pueden ser reutilizadas. También me dijeron que los medidores de agua se los llevan para venderlos a otros municipios que están por fuera del Valle del Aburrá.

Como soy tan curiosa le pregunté a Santiago Ochoa, subgerente de Operación y Mantenimiento de EPM, qué se puede hacer, porque me parece muy injusto que uno tenga que volver a comprar lo que otros se llevan.

Santiago me explicó que están investigando bien para dar con un material que sea económico y que no pueda ser reutilizable y así evitar que se sigan llevando las tapas. Y qué bueno porque si seguimos así nos vamos a arruinar.

Los operativos para el ruido

Me imagino que todavía se acuerdan de que esta semana no les pude dar la respuesta a mis amigos de Laureles que se quejan constantemente por el ruido que hacen, con sus megáfonos, los vendedores de frutas en ese sector.

Pues bien, como yo no me quedo con los brazos cruzados y ese siempre ha sido mi compromiso, por fin logré que en la Secretaría de Gobierno me contaran cómo son los controles para evitar que este tipo de situaciones se presenten.

En la Defensoría del Espacio Público, que ha manejado el tema, me contaron que programan recorridos y operativos para decomisar estos elementos utilizados en el perifoneo por las calles.

Las intervenciones, me dijeron mis amigos, se realizan en algunas ocasiones con el apoyo y la coordinación de los inspectores de Policía.
Lo más importante, es que los vecinos expongan sus quejas ante las autoridades para que se programen los controles pertinentes.

Espero que esto responda a las dudas de quienes me escribieron en mi blog. ¡Acuérdense! No nos quedemos callados ante las cosas que ocurren en la ciudad. Ni malas ni buenas.

Motos y carros invaden los andenes

Mi amigo Pipe me escribió superpreocupado diciéndome que todos los días los peatones exponen sus vidas porque las aceras están invadidas por los carros y las motos. Esto pasa sobre todo en la calle 77AB y por la calle 85B, en el barrio Bello Horizonte, por Robledo.

La señalización, me dice Pipe, también es precaria y el tráfico vehicular es alto, pues estas vías son las principales del barrio.

Como no me gusta quedarme con nada que me moleste, porque las reglas son claras y todos debemos respetarlas, pude averiguar lo siguiente para tranquilizar a Pipe y darle esperanza de que las cosas mejorarán:

En el Tránsito me dicen que son conscientes del riesgo que representa un vehículo mal estacionado y por eso no sólo realizan controles permanentes en diferentes sectores, sino que también están atentos a recibir las denuncias ciudadanas.

Según me informaron en la dependencia -que tengo que decir, ha sido muy atenta conmigo y me ha respondido siempre a tiempo-, todos los días sus agentes sancionan a aquellos conductores que estacionan sus vehículos en sitios prohibidos. Aunque ellos se enojan por las sanciones, de todas formas los guardas les advierten sobre lo importante que es que los conductores adopten una actitud más responsable en las vías, porque un vehículo mal estacionado puede generar accidentes y afectar la movilidad.

Y le digo a Pipe: me prometieron que visitarán la zona para hacer control

Talleres invaden los andenes

Casi me hace llorar mi amiga Natalia contándome su drama: en la zona donde vive, San Juan entre las carreras 79 y 80, el espacio es invadido por talleres que reparan los carros en las aceras y en la misma calle.

Ella y sus vecinos reclaman, pero no les paran bolas. Pues averigüé qué hace la autoridad para controlar estos comportamientos y de la Secretaría de Gobierno me respondieron que realizan actividades de control con un móvil equipado con 5 unidades. Tienen facultad para retener elementos como lujos de carro, cajas de herramientas y máquinas, entre otros. Los recorridos se hacen con frecuencia por esa y otras zonas donde se detecte el problema.

Pero con los carros, la responsabilidad es del Tránsito, que hace operativos en las zonas invadidas y, si toca, puede sancionar a los indisciplinados.

Me contaron que la invasión del espacio público se castiga con una multa que va de 1 a 5 salarios mínimos.

Le conté a Natalia y me prometió que va a denunciar su caso.