La vía de El Volador necesita arreglo

“Malala, fíjate bien por dónde caminas, un día de estos te vas a caer por andar de elevada”: esa frase me la ha repetido mi mamá como mil veces, lástima que solo la recuerdo cuando ya estoy en el piso ¡Uich!

Lo que pasa es que yo no cuento con las grietas y los huecos que se forman en la calle y que, a veces, no son intervenidos a tiempo.
Este fin de semana, por ejemplo, me fui en bicicleta para el cerro El Volador con mi papá, porque los dos nos antojamos de ir a elevar unas cometas que nos decoró mi mamá, la artista de la familia.

Yo disfruto mucho ese lugar, porque me siento como en un pequeño bosque en medio de la ciudad. Además me encanta ver como la gente sube con su espíritu deportista, así en la mitad de camino, ya no pueda dar ni un paso más.
Mejor dicho, El Volador, lo tiene todo para los amantes de la vida sana. Además me contaron que hace unos meses le hicieron una intervención integral en ornato, senderos y miradores.

Por eso no entiendo por qué tiene la carretera tan mala en algunos tramos. Eso no me gusta nada.
Entonces empecé a buscar a las personas encargadas de solucionar el problema. Primero llamé al Área Metropolitana, pero ellos me contaron que no se encargan de intervenir al Cerro en ese aspecto.

También intenté con el Índer, pero me contaron que ellos no tienen competencia allá en El Volador.
Al final del día me dijeron que los responsables son los de la Secretaría de Turismo, pero no logré hablar con ellos.

Lo que tengo claro es que seguiré buscando el responsable porque no quiero que ningún deportista sufra algún accidente. Les estaré contando.

Los discapacitados necesitan ascensores

Que chévere que contemos con nuevos transportes para movilizarnos en Medellín y aún mejor, que todos tengamos acceso a ellos. Esta semana aproveché para ir a montar en metroplús y me di cuenta de que en todas las estaciones hay rampas para que los discapacitados usen el servicio sin ningún problema.

Sin embargo, al ingresar a la estación Hospital corroboré lo que mi amigo Juan Pablo me escribió por Twitter: que no hay ascensor que empalme la estación del metroplús (que queda en el primer piso), con la del Metro (que queda en el segundo).

Yo sé que el servicio está muy reciente y que no podemos pretender que todo se haga como con una varita mágica. Ojalá eso se pudiera. Pero de todas maneras llamé a Metroplús para que me contaran qué piensan hacer al respecto.

Y resulta que la demora es porque no lograron conseguir a alguien que pudiera construir este tipo de ascensores, que no se asemejan a los de un edificio, sino que deben contar con unas condiciones especiales. Sin embargo, está adelantando un convenio con el Metro para que sean ellos los encargados de la construcción, eso sí, con recursos del Metroplús. Se espera que a finales de noviembre ya tengamos ascensor.

Papás, mucho ojo con el matoneo

No me deja dormir tranquila el caso del niño que fue golpeado en un colegio de Itagüí y murió. La semana que pasó viví de cerca esa experiencia tan horrible. Saliendo del colegio me encontré con un chico de octavo quitándole el dinero y empujando a uno más chiquito, y como no soy capaz de quedarme quieta, fui a buscar a un profesor para que me ayudara, pero cuando regresé ya no estaban.

Me puse a investigar sobre la víctima y el victimario, pues el grande no era la primera vez que golpeaba a sus compañeros más pequeños y eso me da rabia, casi le cantó la tabla por maltratador, pero mejor conté hasta 10 y respiré profundo.

Y menos mal lo hice, porque para mi sorpresa, al chico de octavo en su familia los tratos no son los mejores y pasa la mayor parte del tiempo solo con sus hermanos, que le hacen casi lo mismo que él les hace a sus compañeritos.

Por eso hoy quiero darles un jalón de orejas a los papás y a los profesores para que estén más pendientes de estas situaciones, porque el matoneo se construye desde el entorno familiar, en el que también influye la ausencia de las personas importantes para el crecimiento del niño: la familia.

Papás, a estar atentos a saber si sus hijos viven el matoneo, de víctimas o victimarios. Que no se los cuente la prensa.

Basuras afectan un hogar de ancianos

Ayer no tuve clases entonces aproveché para ir a conocer a unos abuelitos que viven en un ancianato de las Hermanas de los Pobres, en San Juan con Niquitao.

Mi prima Mariana me había hablado mucho de ese lugar entonces no dudé y me fui para allá. Pero no se imaginan la impresión que me dio por el irrespeto de la población que vive al rededor de la zona: las afueras del hogar de los abuelitos se volvieron un acopio de basura impresionante, además los habitantes de la calle hacen sus necesidades en el lugar y ¡guácala! el olor es insoportable. Don Iván, un señor que vive cerquita de allí, me dijo que hay días en que ni siquiera se puede transitar por la acera, lo que expone a los transeúntes a un accidente.

Las religiosas que cuidan a los abuelitos están muy tristes, porque ellas no pueden tocar la casa para construir una barrera o algo que impida tantos perjuicios, pues la edificación es patrimonio de la ciudad.

Ya le avisé a la subsecretaría de Espacio Público que las hermanas y los abuelitos necesitan ayuda y allí me respondieron que programarán operativos de control en el sector para a atender a los habitantes de calle y para darle solución a la problemática que se presenta en este lugar.

Todos esperamos que las cosas mejoren.

Problemas de grietas en una urbanización

Nélida Echavarría es la administradora de la Urbanización Alcázar de los Prados que, junto a los propietarios de una de las manzanas, ya no sabe qué puede hacer porque se presentaron unos asentamientos de terreno, con algunos agrietamientos.

Me escribió y hablé con ella. Dice que un sector de la unidad residencial se está hundiendo, algunas casas presentan grietas y el pavimento del parqueadero se está levantando.

Ella y los propietarios han dispuesto unas obras con sus propios recursos, pero con tan mala suerte que un primer contratista hizo el trabajo mal hecho y un segundo realizó trabajos, pero el problema persiste.

Nélida también me contó que el Simpad los ha visitado en dos ocasiones, pero dice lo que necesitan es un diagnóstico claro de esta entidad para saber qué hacer.
“Nosotros le pagamos impuestos al Municipio y tenemos ese derecho”, dijo la administradora Alcázar de los Prados.

En el Sistema Municipal de Prevención y Atención de Desastres (Simpad) me informaron que tienen múltiples visitas del grupo técnico en esa zona de San Antonio de Prado, con las respectivas recomendaciones.

Camilo Zapata Wills, director de la dependencia municipal, afirmó que en esas dependencias está la información detallada con base en los informes técnicos, para ser consultada por los ciudadanos.

Cuatro preguntas sobre la Bello-Hatillo

El lector Alejandro Isaza me escribió para plantear cuatro preguntas sobre la doble calzada Bello Hatillo, así:

“1. ¿Quién controla y autoriza el alza del peajito “social”?, el cual para este año tuvo un incremento de más del 17 por ciento pasando de 1.700 a 2.000 pesos.

2. ¿Quién se responsabiliza y cuándo van a intervenir el problema del hundimiento de la vía a 100 metros de la entrada de Comfama Norte, en el sentido sur a norte? Pasan los días y no se ve ningún tipo de intervención.

3. De regreso, en sentido norte a sur, hay tramos inconclusos de la ciclovía habilitada para que las personas hagan deporte.

4. La entrada al municipio de Girardota está vuelta nada desde ya hace varios años atrás y ninguna administración da solución eficaz, pues allí se siguen acumulando las aguas residuales.

Estas inquietudes del lector  las respondió Sebastián Álvarez, gerente de Concesiones de la Gobernación, quien expuso que el valor del peajito “social” fue un asunto que ya encontraron definido por parte de la anterior administración.

Sobre el problema del hundimiento, explicó que tienen los diseños para la reparación y que la obra vale unos 16 mil millones de pesos. “Se hacen las gestiones con los socios del proyecto para conseguir los recursos”, dijo.

En cuanto a las ciclovías, indicó que hay un asunto para definir con las redes de EPM, pero sí señaló que lastimosamente las ciclorrutas no han tenido el uso que se esperaba, pese a la gran inversión que se hizo para adecuarlas.

Y sobre la entrada a Girardota dijo que es algo para revisar con el mismo municipio porque es un problema que no está asociado al proyecto.

Casos de inseguridad en el Parque Bolívar

Jorge Heredia, coordinador de un punto de venta de una cadena de comidas en el Centro, me escribió.

Dice Jorge: “Buenas, Malala, acudo a usted porque la verdad los robos nos tienen azotados en el Parque Bolívar. La verdad no sabemos qué hacer y queremos pedir su ayuda, pues este parque, que es un ícono de la ciudad y donde se encuentra la catedral, cada vez se convierte en un refugio de delincuentes, indigentes y vendedores de droga. Ayúdenos por favor a llamar la atención a las autoridades para recuperar este espacio en donde compartían familias los fines de semana, pero que no han querido volver por la inseguridad”.

Gracias a Jorge porque su inquietud no es la única respecto a este sitio símbolo de Medellín. También me han llegado quejas de otros puntos del Centro relacionadas con problemas de raponazos.

En este periódico, con frecuencia, se han hecho informes sobre la seguridad en el Parque Bolívar y en el último se llamó la atención sobre el deterioro de la Catedral Metropolitana, porque algunos habitantes de calle raspan los adobes para mezclar el polvo con estupefacientes.

La oficina de Espacio Público me contó que con los habitantes en situación de calle hace un ejercicio similar al que se adelanta en otros sectores: levantarlos y, de la mano de Bienestar Social, trasladarlos a lugares dispuestos para atenderlos. Además, la Policía apoya con el CAI y con dos efectivos patrullando en los alrededores de la iglesia.

El problema es grande. No es fácil resolverlo, aunque la Alcaldía de Medellín sostiene que tiene planes para el Centro, sobre todo en tres áreas: vivienda, seguridad y organización del espacio público.

Recientemente la Policía informó de la captura de unos cabecillas de bandas que delinquen en la zona.

Atención en el corredor de la Ana Díaz

En Simón Bolívar, más exactamente en el corredor ecológico de la quebrada Ana Díaz y la unidad deportiva del barrio Cristóbal, a pesar de la inversión que la administración municipal ha realizado en infraestructura, la inseguridad y la venta y el consumo de drogas no dan espera. La Policía no hace mucha presencia. Mi pregunta es: ¿qué sentido tiene una inversión como la que realizó la Alcaldía en este sector si no va a garantizar la seguridad suficiente para que los vecinos, en especial los niños, puedan disfrutar seguramente del espacio público?”

Al lector autor de este mensaje, le agradezco tenerme en cuenta para hacer ver este problema de uno de los barrios más tradicionales de la ciudad. Simón Bolívar, según me cuenta mi tío David, tiene una historia especial y fue un proyecto de urbanización que inició su construcción en 1960, en el occidente de Medellín. Dice mi tío que los terrenos fueron de la señora Ana Díaz, nombre que lleva la quebrada que cruza el barrio.

Sobre la denuncia del lector, el mayor Andrés Segura, comandante de la Policía de Laureles, les pide más disciplina a los vecinos.

En primer lugar, para no sacar las basuras a destiempo ni tirarlas a la orilla de la quebrada, a donde llegan los habitantes de calle a buscar algo para reciclar. Además pidió no darles limosna a estas personas, algunas de las cuales consumen estupefacientes.

Frente a los jóvenes que consumen drogas, muchos de los cuales son residentes en el sector, hizo un llamado a las familias para que miren en su interior y estén pendientes de su pariente que sufre este tipo de enfermedad.

La Policía, dijo el oficial Segura, siempre está dispuesta a dar su apoyo en la tranquilidad del barrio.

Estrategias contra el hurto callejero

“Hola buenas tardes. Quisiera hacer una denuncia sobre la ola de inseguridad a la que estamos sometidos los habitantes y visitantes del barrio Belén Malibú por los alrededores de la Unidad Deportiva de Belén y la Clínica Comfenalco. Asaltos a personas, locales comerciales e, incluso, el robo de partes de nuestros automóviles son el día a día en el sector.

Hago un llamado a las autoridades para que mejoren la vigilancia y las acciones necesarias para asegurar nuestra seguridad”.

Esto me escribieron los amigos de Belén Malibú, a quienes les comento que el pasado 28 de marzo las autoridades realizaron un consejo municipal de seguridad en el que se analizó el hurto callejero.

En ese consejo estuvieron representantes de las entidades gubernamentales encargadas de atender los temas de seguridad. Un análisis especial, según reportó la Alcaldía de Medellín es la situación que se presenta en la comuna 10 (centro de la ciudad), Belén, El Poblado y Laureles.

Estas zonas de Medellín están identificadas como los lugares donde estos delitos tienen una mayor incidencia. En esa reunión se definieron estrategias para combatir delitos como el robo y el hurto callejero en la ciudad, lo que involucrará a zonas como Belén.

Mauricio Facio Lince Prada, secretario de Gobierno, dijo cuando terminó el consejo de seguridad, que se viene presentando un avance importante en el control de estos delitos en sectores como Monterrey, Parque Berrío y la Terminal de Transporte del Norte.

El comandante de la Policía Metropolitana, general Yesid Vásquez, dijo que se fortalecerá un grupo con la Fiscalía para judicializar el hurto callejero y el proceso de receptación a personas que compran y comercializan objetos hurtados.

¡Ojo! Delincuentes al acecho en los tacos

En mi blog, los ciudadanos votan cada semana por temas que les preocupan en sus barrios y, en general, en la ciudad. Por ejemplo, esta semana, el que va en primer lugar es el de que los atracadores aprovechan los tacos para asaltar a los conductores.

Es cierto, les ha ocurrido a algunas de las mamás de mis amigas. Y digo mamás, porque muchas veces las mujeres nos descuidamos y conducimos con ventanillas abiertas, pese a que portamos collares y aretes de oro.

Prudencia señoras y también los señores, porque muchas veces los delincuentes están pendientes de que las personas “den papaya”, como dice mi tío David.

Inquieta por el tema logré una respuesta del comandante de la Policía Metropolitana, el general Yesid Vásquez.

Sobre los atracos en los tacos, el general Vásquez respondió que agentes motorizados, uniformados y de civil, tienen el control de algunos sitios donde se presentan más casos, como El Poblado, Belén y la carrera 80 y la calle 30.

“Estos operativos han dejado capturas y algunos enfrentamientos entre las autoridades y los delincuentes”, dijo.

El general Yesid Vásquez agregó que, sin embargo, es imposible estar en todas las vías, por lo que les recordó a los ciudadanos la importancia de que carteras, cadenas, celulares u otros objetos valiosos no estén a la vista de los delincuentes.