Medellín… Hasta luego

Panorámica de Medellín. Foto: Julio César Herrera.

Panorámica de Medellín. Foto: Julio César Herrera.

Quizás ya se han dado cuenta de que desde hace días he estado muy molesta. Llegó mi época favorita del año y en vez de ser la más especial y la que más alegrías debe darnos, ocurren situaciones que no tienen sentido. ¿Acaso no soñamos con hacer de Medellín la mejor ciudad del mundo y el principal referente de Colombia?
Entonces que alguien me explique por qué, después de dos meses y medio, la Universidad de Antioquia sigue en paro. Me parece injusto ¿Cómo podemos decir que somos una ciudad educada si las aulas están vacías?
Salgo a la calle y solo oigo que las personas se quejan de la imprudencia de los conductores de buses al manejar, pero mientras hablan parquean mal el carro o invaden las aceras, ¿esto tiene sentido?
Es que incluso criticamos a los organismos públicos por hacerse de la vista gorda con las empresas que contaminan pero se nos hace imposible disfrutar o imaginar una alborada, una noche de velitas o Navidad sin pólvora. Y lo peor: al otro día del ruido, mostramos con orgullo las fotos del cielo al estilo de Disney. ¿Y quién saca fotos de los niños quemados?, y eso que ni siquiera hemos llegado a 24 de diciembre. Además, no veo qué tiene de divertido que los animalitos estén al borde un colapso nervioso por el estruendo de esa noche, ¿hay coherencia?
Sale una noticia de un perro maltratado y todos condenamos el hecho con indignación. Sin embargo, cada día son más frecuentes los videos de linchamientos, en una calle cualquiera de nuestra ciudad, como el que sucedió solo por no tener dinero para pagar una recarga de celular. ¡No entiendo nada!
Nos quejamos de la falta de iluminación en las calles, de las barandas oxidadas a punto de caerse en precipicios y de los lotes baldíos que parecen botaderos de basura; pero en casa derrochamos luz, ignoramos esa bisagra sin aceitar que perturba el sueño del vecino y no siempre saludamos a la señora que barre la calle o nuestro barrio.
¡Me cansé! Me aburrí de que solo nos quejemos y no demos ejemplo. Siempre he creído que los paisas tenemos todo para hacer de nuestra ciudad un modelo, pero quiero salir de estas montañas para darme cuenta si realmente nos falta tanto como hoy pienso.
Jamás imaginé pasar un fin de año lejos pero, esta vez, saldré del país por un mes. Es el momento oportuno para aceptar una pasantía de periodismo en Barcelona, España. Un premio a mis reportajes sobre las denuncias de movilidad y, luego, estaré lista para retomar la universidad. Eso espero.
Llegaré a una de las ciudades inteligentes (Smart Cities) más importantes del mundo, al lado de Nueva York o Londres. Voy por respuestas. Voy por ideas. Voy por soluciones. Voy por mi sueño. Y volveré…
Tengo claro que las entidades y los gobiernos son los responsables de crear las condiciones para que seamos mejores ciudadanos, pero si nosotros mismos no sabemos cómo hacerlo nada de eso funcionará.
Vamos a ver si estar en el primer mundo me hace recuperar la esperanza y la fe.
Por suerte mi viaje será corto, porque de todos modos no me imagino pasar mucho tiempo sin probar fríjoles o sin ver las montañas verdes. Sabrán de mí porque tampoco pienso ausentarme por completo y espero llegar con algo más que cositas. ¡Quiero transformar el mundo pero no puedo sola, los necesito a ustedes!

Malala.

 

4 comments

  1. Lorenzo   •  

    Hola Malala, ir al primer mundo, como lo llamas, puede ser que te aporte ideas, ideas para implementar en nuestra manera de comportarnos, pero también puede dejarte un sabor raro, maluco, pues igual, verás casos peores en sus culturas. La tristeza e impotencia que siento, es sobre las personas que pueden viajar, conocer y traer conductas diferentes. Sin embargo en casos tan sencillos como ceder la vía al peatón, dar excusas en caso de pisar a alguien o ceder el puesto a quien lo necesita, es donde noto que nos falta mucho. Me da pena por las personas que tienen dinero, carros lujosos y una vida cómoda, pues ellos, que viajan, gastan y vuelven, son los primero en pasar por encima de los demás a su regreso, pero cuando están de viaje se ufanan de esas culturas en comparación con la nuestra.
    De todos modos y a fin de cuentas creo que la falta de educación, la mala educación y la poca inversión en educación por parte de los gobiernos, es lo que más nos afecta. Sólo pregunte a los actuales mandatarios locales o nacionales, dónde tienen estudiando a sus hijos, en un colegio privado o en uno público?
    Eso ya deja mucho qué pensar. Saludos y buen viaje, no se preocupe por lo frijolitos, en el primer mundo también los comen.
    LRZ

  2. OkuThor   •  

    tan raro, otro Colombiano (si lo es) que solo sabe quejarse y lo mejor de todo! es mejor salir del país para lograr un titulo mas ya que en Colombia no existe la forma de hacerlo… el problema de este pais no son ellos somos nosotros! lo decía quack!

  3. ANGELA MARIA YEPES TORO   •  

    Malala, te deseamos muchísima suerte en ese viaje y que nos traigas ideas soñadas para nuestra hermosa ciudad, y que logres contagiarnos a ser cada día mas cultos.
    Nos mata la incultura, pero mas nos mata el EGOISMO.. Como es posible que nos tomemos la calle para parquear, sin importar el perjuicio que le hacemos a una comunidad. Como es posible que un taxi se pare en un semáforo a tomarse un café (esquina de Monterry)sin importar que es un giro y que perjudica a una comunidad. Nos mata el EGOISMO con énfasis en la Incultura.
    Donde esté la empresa CLARO se roba las calle para el parqueadero de los micro q prestan su servicio, y las motos ocupan la CERA sin IMPORTAR que el peatón tenga que abordar la calle para pasar . FELIZ NAVIDAD, FELIZ AÑO

  4. jhoel   •  

    Malala lamento tu partida, pero he de darte la razón acerca de tus argumentos; son válidos sobre manera, y eso en parte es debido a nuestra costumbre de delegar en los demás la solución de aquellos “problemas” que nos aquejan, pero a la larga son sólo acciones inconscientes producto de nuestros afanes e individualismo crónico, es una costumbre de vivir en una ciudad que lo tiene todo, pero que cuando nos hace falta sólo crticamos a la entidad encargada que antes lo hacia tambien, pero no utilizamos los instrumentos jurídicos que nos permiten hacer valer nuestros derechos y vemos en los medios de comunicación la vía fácil para que los demás cumplan nuestras peticiones, pero sin darnos cuenta de como lo hacen. Somos el resultado de un estado paternalista que atravès de una escasa ayuda social quiere “educar a la población” ( “educacion” sexual en colegios públicos atráves de pastillas y condones olvidando la Educación del Hogar; luego un embarazo adolescente o ITS y el ciudadano espera que el estado se responsabilice de sus acciones atráves del Sisben y afines) No hay derecho, por eso aplaudo tu decisión de visitar las smart city, para que puedas apreciar el desarrollo de comunidades que en su mayoría carecen de elementos basicos, pero que gracias a su ingenio y creatividad se han convertido en comunidades armoniosas y auto sostenibles, suerte en tu viaje y ojalá encuentres lo que buscas

    Gracias

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