¡Guácala! Qué asco me dan las ratas

A mi me encantan los animalitos y comparto el pensamiento de que hay que cuidar mucho la naturaleza. Sin embargo, cuando hablamos de plagas, la cosa es muy diferente.

Resulta que mi lectora Elena Mora me escribió hace unos días para contarme que a los sectores del Velódromo y del Estadio de un tiempo para acá, según ella, los están invadiendo las ratas.

En sus palabras, las ratas son gigantes y los vecinos han colocado todo tipo de venenos y trampas, pero, Elena cree que “mientras las autoridades no intervengan, cualquier remedio es insuficiente, porque de la canalización los animales pasan a los hogares sin que podamos hacer nada”.

Yo le envié el caso a la Secretaría de Medio Ambiente y la entidad me informó que estos casos son de competencia de la Secretaría de Salud.

Entonces, desde el 31 de julio envié la queja a esa dependencia, pero hasta el momento de escribir este comentario no había recibido ninguna respuesta al respecto.

Sin embargo, quedaré pendiente de esta situación, hasta que la Alcaldía de Medellín les ofrezca soluciones a los ciudadanos como debe ser, porque vivir en medio de la ratas es muy desagradable y puede traer problemas a la salud.

Adriana, un ejemplo que debe inspirar

La labor de las mujeres en la sociedad es muy importante, porque nosotras somos uno de los pilares para fortalecer los valores y sembrar la paz. Por esa razón, durante esta semana le dedicaré mi espacio a resaltar las historias de vida de las ganadoras del concurso Medalla al Mérito Femenino, quienes recibieron el premio de la Alcaldía de Medellín el jueves 6, en el Jardín Botánico.
Adriana Betancur es una trabajadora de la Secretaría de Participación Ciudadana y obtuvo el primer puesto en la categoría oro por haber liderado múltiples iniciativas en favor de diversos grupos poblacionales, especialmente de los campesinos de los corregimientos de la ciudad.
Pero eso no es lo único que ha hecho Adriana, pues a su hoja de vida se le suma que ha conformado el Comité de Rehabilitación de Antioquia y gracias a esa participación les ha brindando atención a las familias integradas por niños discapacitados y, mejor todavía, los ha apoyado con la gestión de recursos económicos.
Quienes la conocen dicen que “es admirable e incansable en su búsqueda del bienestar común y se destaca por la convicción con la que emprende cada iniciativa”.
Este espacio se queda corto para mostrar la labor benéfica que Adriana le aporta a nuestra ciudad, sin embargo, yo quisiera que nos animáramos a seguir su ejemplo de entrega.
Me hace muy feliz que una persona como ella ganara el certamen, porque estas historias de vida nos hacen reflexionar sobre el papel que debemos cumplir en nuestra sociedad.