Basuras afectan un hogar de ancianos

Ayer no tuve clases entonces aproveché para ir a conocer a unos abuelitos que viven en un ancianato de las Hermanas de los Pobres, en San Juan con Niquitao.

Mi prima Mariana me había hablado mucho de ese lugar entonces no dudé y me fui para allá. Pero no se imaginan la impresión que me dio por el irrespeto de la población que vive al rededor de la zona: las afueras del hogar de los abuelitos se volvieron un acopio de basura impresionante, además los habitantes de la calle hacen sus necesidades en el lugar y ¡guácala! el olor es insoportable. Don Iván, un señor que vive cerquita de allí, me dijo que hay días en que ni siquiera se puede transitar por la acera, lo que expone a los transeúntes a un accidente.

Las religiosas que cuidan a los abuelitos están muy tristes, porque ellas no pueden tocar la casa para construir una barrera o algo que impida tantos perjuicios, pues la edificación es patrimonio de la ciudad.

Ya le avisé a la subsecretaría de Espacio Público que las hermanas y los abuelitos necesitan ayuda y allí me respondieron que programarán operativos de control en el sector para a atender a los habitantes de calle y para darle solución a la problemática que se presenta en este lugar.

Todos esperamos que las cosas mejoren.