Qué bien alegrar la Navidad a enfermos

Quiero contarles acerca de una linda labor social que realizó la Fundación Solidaria Universidad Pontificia Bolivariana en el Hospital Pablo Tobón Uribe, con la entrega de juguetes a niños enfermos.
La obra fue organizada por el director ejecutivo de la fundación, monseñor Jorge Aníbal Rojas, y por otras personas solidarias que conforman su equipo de trabajo.
Me contaron quienes participaron en la jornada que los regalos fueron entregados a 65 niños del piso seis del Hospital Pablo Tobón Uribe que padecen cáncer y enfermedades terminales y desconocidas. Además, luego de la jornada entregaron 15 regalos adicionales para los pequeños que reciben tratamiento por insuficiencia renal.
Con sonrisas y abrazos los familiares de los niños y el personal médico agradecieron el gesto de solidaridad, porque les dieron un momento de alegría y una luz de esperanza a los pequeños guerreros, que día a día luchan por combatir sus enfermedades.
La labor de la fundación me conmovió mucho, porque no es fácil para los pacientes ni para sus seres queridos tener que pasar las fiestas navideñas recluidos en un centro hospitalario.
Por esa razón, este buen ejemplo me motivó a organizar son mi familia una obra similar, más aún sabiendo que en nuestra ciudad hay gente de sobra que necesita de la ayuda de los demás.
Entonces, los invito a ustedes a que se animen a colaborarles a los desamparados, porque un detalle, así parezca insignificante, puede darles un momento de felicidad a aquellos que no gozan de las mejores condiciones de vida.

El Pablo Tobón sí quiere sus árboles

Ayer me fui a ver con mis propios ojos una situación de la que varios amigos me han escrito y que me hace poner rojita de la rabia: la tala de árboles, esta vez alrededor del Hospital Pablo Tobón Uribe. Como soy medio peleadora me fui a pedir una explicación y me encontré con una grata sorpresa.

Resulta que el Hospital construye un nuevo complejo para albergar a todos sus pacientes, debido a la crisis de camas que hay para los enfermos de Medellín. Por eso se vio en la obligación de talar varios árboles.

Sin embargo, lo ha hecho de una manera muy responsable pues aunque fueron autorizados a talar cerca de 203 árboles, han tomado la decisión de sembrar 812, o sea cuatro árboles por cada uno talado.

Además han trasplantado cerca de 45 árboles en el mismo Hospital, en el parque La Quintana y en la unidad residencial Villa Rica.

Incluso ha realizado trabajos con comunidades y corporaciones como Córdoba Viva. Estoy muy feliz de saber que hay instituciones que se responsabilizan con el medio ambiente y son conscientes de lo importantes de estos individuos verdes. Así que los vecinos pueden estar tranquilos.