¡A gozar y aprender en el Jardín Botánico!

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Por fin llegaron las vacaciones de fin de año, no es que no me guste estudiar, pero estaba cansada de clases y lecciones y un poco fatigada de tanto madrugar. Me encanta disfrutar de días sin estudio para compartir con mis compañeritas y amiguitas del colegio.

Nosotras decidimos ir al Jardín Botánico a gozar en un día diferente y hoy domingo si usted no tiene que trabajar, y está desparchado, piense en hacer algo distinto en familia.

El contacto con la naturaleza, ver a los patos jugando y nadando en la laguna, mirar desprevenidamente a las iguanas cerca de los árboles es algo que vamos a gozar mis amiguitas y yo.

Además, admirar la esbeltez y belleza de las palmas, aprender con el huerto medicinal y preguntar acerca del jardín vertical que según entiendo, es un muro en el que crecen orquídeas y arbustos.

Mi tío me recordó que debo ser responsable y cuidadosa en el lugar.

El Jardín Botánico se cuida de los ladrones

Hace un par de semanas ocurrió un hecho triste en el Jardín Botánico, en donde a un ciudadano unas personas abusivas le robaron su bicicleta.
Para las directivas de la entidad este hecho fue lamentable, porque en el sitio no suelen suceder estas cosas y, además, la idea del Jardín es ser un sitio de esparcimiento.

De ahí que para evitar este tipo de situaciones, mis amigos de la entidad me contaron que construirán un lugar destinado solo para el parqueo de ciclas. Será cerrado, con rejas, en donde solo una persona de su equipo de trabajo tendrá las llaves y podrá controlar el ingreso y salida de los que llegan en ese medio de transporte.

A mí me alegra mucho saber esto, porque me encanta ir allí y ahora lo haré confiada.

Así que aprovecho y les recuerdo que el sector del Jardín Botánico está conectado a la red Encicla y a las ciclorrutas. Entonces, si alguien está en Belén, Laureles, San Joaquín o La América, puede llegar a la zona usando las vías exclusivas para ciclas. Hacerlo toma entre 45 minutos y 1 hora y es un ejercicio delicioso.

Me voy de picnic para el Jardín Botánico

Me sorprendí en estos días, cuando mi amiga Linis me dijo que nos fuéramos de picnic para el Jardín Botánico. Me pareció raro, porque yo solo había ido por allá cuando necesitaba hacer una tarea, quería tomar fotos de las flores o para llevar a mi tía Rosa, que vive en Estados Unidos, y que cuando viene de visita a la ciudad le gusta ir a sitios bonitos. Vimos los patos, nos sentamos en las sillas de madera y comimos oblea.

Pero, el domingo pasado con Linis en el Jardín, descubrí que en la zona del fondo, más allá del lago, las familias y grupos de amigos llegan con sus manteles y hasta con sus sábanas, los extienden en la grama, y sacan sánduches, pollo, ensaladas, frutas, en fin, delicias caseras que disfrutan en buena compañía y en un ambiente relajado. Y, lo mejor, todo sin gastar.

Me contaron que esto se vive también en el sector de Ciudad del Río y hasta en el Museo El Castillo, en El Poblado, en donde, pagando una tarifa muy baja, se pueden usar sus jardines espectaculares.

Hay que aprovechar el sol, el aire puro y los sitios de la ciudad que aún tienen vegetación, pájaros y nos hacen sentir el bienestar de la naturaleza, eso me dijo Linis que es súper ecológica, pero estoy de acuerdo con ella.

Lo que sí les recomiendo a los que quieran seguir este plan es que dejen estos espacios verdes tan o hasta más limpios de lo que los encontraron: botar la basura, evitar regueros y cero daños.

Hoy es domingo, ¡vámonos de picnic!