Esther lucha por la inclusión de las afro

Mi columna de hoy, la última dedicada a las mujeres ganadoras de la Medalla al Mérito Femenino de Medellín, se la dedicaré a resaltar la labor de Esther Julia Cuesta Mena, una residente del Centro de la ciudad.
Ella es una afrodescendiente que ha dedicado su vida al trabajo con las mujeres, con el fin de que se les reconozcan sus derechos y se visibilice el papel de ellas en nuestra sociedad.
En su hoja de vida de trabajo social se destaca que Esther ha participado de manera activa en la Mesa Internacional de los Derechos Humanos desde 1999 hasta la fecha, así como en la Mesa Política Mujer de Medellín. Además, ella hace parte de colectivos de mujeres de su comuna.
Los jurados del concurso femenino que organizó la Alcaldía decidieron que ella debía ser una de las seis ganadoras “por su lucha en pro de políticas públicas de inclusión y reconocimiento de la mujer afro en la ciudad y en consecuencia, por la construcción de una ciudad más justa, equitativa y pacífica. Es evidente su interés por cualificarse en muchos ámbitos formativos”.
Quiero darle mis aplausos y felicitaciones a Esther Julia Cuesta por el reconocimiento que obtuvo, y también a Adriana María Betancur, a Claudia Yaneth Gil, a María Leonila Ríos, a Rubiela de Jesús Ramírez y a Luz María Londoño.
La labor de estas mujeres es crucial para mejorar la convivencia y la calidad de vida de nuestra sociedad, por esa razón, quiero que todos valoremos sus aportes y sigamos su ejemplo de construcción de una Medellín mejor.

Luz María es una investigadora de oro

En el concurso de la Medalla al Mérito Femenino que organizó la Alcaldía participó Luz María Londoño Fernández y la habitante de Robledo fue elegida como ganadora del oro en la categoría Mujer de Medellín.
Estuve averiguando sobre la obra de esta mujer y me contaron quienes la conocen que ella se ha destacado en el ámbito académico en diversas investigaciones que están relacionadas con la equidad de género, el conflicto armado, la guerra, la justicia transicional y la negociación de paz.
Además, en su amplia trayectoria ha liderado investigaciones enfocadas en conocer más a fondo las problemáticas que agobian a las mujeres de nuestra ciudad, de Antioquia y de todo el país.
Ella fue seleccionada como la gran ganadora de esta medalla, porque el jurado consideró que vale la pena resaltarle a Luz María sus aportes en “el diseño de una metodología de investigación sensible, que ha logrado llegar a la profundidad de lo que significa el conflicto armado desde la voz de las víctimas”.
A mí me emociona mucho conocer a mujeres como esta, porque me parece que sus aportes a la sociedad son fundamentales, no solo para el campo de la investigación, sino para que todos nosotros tengamos más conciencia acerca de los procesos sociales que vivimos.
También me alegra que los niños y jóvenes tengamos referentes ejemplares como Luz María, porque así nos animamos a seguir el camino de la educación y cuando seamos grandes podamos transformar el entorno.

En Altavista, Rubiela es gestora de paz

Rubiela de Jesús Ramírez de Marulanda es una mujer activa y ejemplar que habita en el corregimiento de Altavista y la semana pasada se ganó la Medalla de plata al Mérito Femenino, otorgada por la Alcaldía de Medellín, en la categoría lideresa comunitaria.
Resulta que ella es madre comunitaria de la zona y presidenta de la Junta de Acción Comunal de la parte central de su corregimiento y se destaca porque ha enfocado su trabajo en los procesos de formación y educación de los niños.
Cuentan sus vecinos que, gracias a la labor de Rubiela, todos se han beneficiado porque ella ha ayudado a buscar soluciones pacíficas a los conflictos que se presentan en Altavista.
Además, en esa misma línea del fortalecimiento de la convivencia y la calidad de vida, esta mujer se ha dedicado a trabajar por la defensa de los derechos humanos, es más, a su lista de logros le debemos sumar la conformación de la Mesa por el derecho a la educación desde 2007.
Esta Mesa ha sido de gran utilidad para el corregimiento, porque en ella se encargan de hacerles seguimiento a los casos en los que se viole el derecho a la educación y la mayor fortaleza es fomentar el respeto por la vida, el diálogo y la convivencia.
Y Rubiela también ha trabajado por mejorar la infraestructura del barrio y uno de sus logros más significativos fue la gestión que realizó en la iniciación de la Corporación de Acueducto de Altavista, desde 1996.
¡Qué tenacidad la de esta mujer, es un ser ejemplar!

La profe Claudia es una aliada de la paz

En mi columna de ayer presenté a Adriana Betancur, la ganadora de la medalla de oro del concurso Medalla al Mérito Femenino, en la categoría de servidora pública.
Hoy quiero que conozcan a Claudia Yaneth Gil, la mujer que ocupó el segundo puesto de esa categoría y que fue condecorada con una linda medalla de plata.
Ella es profesora de la institución educativa San Roberto Belarmino de Belén y desde su labor como docente ha impulsado proyectos de gran impacto en la comunidad estudiantil y en las familias de los chicos, porque sus proyectos se han orientado en fomentar la sana convivencia y en defender los derechos de los niños. Además, se ha propuesto fomentar la inclusión escolar y uno de sus mayores intereses en la escuela donde labora es lograr la resolución pacífica de los conflictos.
Los jurados del concurso me contaron que decidieron otorgarle a esta profesora el reconocimiento, “por su importante iniciativa en contra del bullying escolar y en favor de la inclusión social, la cual ha impactado en la vida de 1178 estudiantes”.
Por esa razón, me parece que bien merecido fue el premio de Claudia Yaneth, porque es positivo que desde la escuela los docentes apoyen los procesos de buena convivencia entre los estudiantes.
Así, en la medida en que nos ayuden a solucionar nuestras diferencias cuando estamos jovencitos, nos convertiremos en adultos de bien que damos ejemplo por fomentar la paz en la sociedad.

Adriana, un ejemplo que debe inspirar

La labor de las mujeres en la sociedad es muy importante, porque nosotras somos uno de los pilares para fortalecer los valores y sembrar la paz. Por esa razón, durante esta semana le dedicaré mi espacio a resaltar las historias de vida de las ganadoras del concurso Medalla al Mérito Femenino, quienes recibieron el premio de la Alcaldía de Medellín el jueves 6, en el Jardín Botánico.
Adriana Betancur es una trabajadora de la Secretaría de Participación Ciudadana y obtuvo el primer puesto en la categoría oro por haber liderado múltiples iniciativas en favor de diversos grupos poblacionales, especialmente de los campesinos de los corregimientos de la ciudad.
Pero eso no es lo único que ha hecho Adriana, pues a su hoja de vida se le suma que ha conformado el Comité de Rehabilitación de Antioquia y gracias a esa participación les ha brindando atención a las familias integradas por niños discapacitados y, mejor todavía, los ha apoyado con la gestión de recursos económicos.
Quienes la conocen dicen que “es admirable e incansable en su búsqueda del bienestar común y se destaca por la convicción con la que emprende cada iniciativa”.
Este espacio se queda corto para mostrar la labor benéfica que Adriana le aporta a nuestra ciudad, sin embargo, yo quisiera que nos animáramos a seguir su ejemplo de entrega.
Me hace muy feliz que una persona como ella ganara el certamen, porque estas historias de vida nos hacen reflexionar sobre el papel que debemos cumplir en nuestra sociedad.