Orden en lavaderos del barrio Antioquia

A mí me gusta mucho saber que la gente se gana la plata, trabajando duro cada día. Y es que como decía mi abuelito: desde que sea honrado ningún trabajo es malo.

Yo admiro mucho, por ejemplo, a los lavadores de carros y más los que tienen que desempeñar sus funciones al sol y al agua.

Sin embargo, hay algo con lo que no estoy de acuerdo y es que cumpliendo sus funciones obstaculicen las vías.

Por ejemplo en el barrio Antioquia, carrera 66B entre calles 20 y 24, a veces es una odisea transitar pues los carros son lavados en plena vía.

Uno de mis amigos, por ejemplo, me escribió hace poco contándome que esa situación es un peligro, pues esta es una vía de acceso rápido al Aeropuerto Olaya Herrera y, como con el lavado de carros se obstruye el flujo vehicular, los lavadores pueden estar en peligro de que algún auto los lastime ¡qué susto!

Además como es una vía en doble sentido cercana a la terminal del Sur, pasan muchos buses, se forman tacos y a los conductores se les dificulta pasar por ahí.
Yo estuve preguntando para saber quién podría ayudarnos con esto, pero no para que quiten los lavaderos sino, más bien, para que los organicen y no se presente ningún accidente.

Me enteré que el Concejo de Medellín busca una solución no solo para los 31 lavaderos que hay en el barrio Antioquia, sino en la ciudad y que las secretarías de Gobierno, Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad ya trabajan en este tema . Ojalá la solución beneficie tanto a los lavadores como a los conductores.

¡Conductores: más prudencia al volante!

Aguantarse los tacos de la ciudad no es que sea algo muy agradable, pero es menos chévere cuando se producen porque a los conductores imprudentes les da por obstruir el paso de los demás carros ¡Guácala!

Hace varios días mis amigos del barrio San Javier me vienen escribiendo, más que preocupados, enojados por la intolerancia de los conductores de bus a los que no se les da nada ocupar los carriles y evitar el paso ¿Será que se creen pequeños?

Yo no me quiero imaginar el caos que generan en la vía porque, según me cuentan, esto es cosa de todos los días.

Claro que un poco más abajo, la situación no es diferente, incluso, creo que es peor pues ni siquiera hay respeto por las señales de tránsito ¡Uich!

Y es que resulta que en la estación Santa Lucía, un lugar que está lleno de comercio a su alrededor, y por lo tanto es un lugar muy concurrido, los carros giran en los semáforos, aún sabiendo que esto no está permitido.

¿Cómo se les ocurre poner en riesgo la vía de los demás en la vía?
Por eso me fui para la Secretaría de Tránsito y Transporte de Medellín para contarles el problema pues, al parecer, estos conductores imprudentes no van a quedar contentos hasta no generar un accidente.

Los del Tránsito me dijeron que en esos sectores hacen operativos constantes y este año han atendido varias denuncias ciudadanas a través de redes sociales y la línea de atención, para quejas sobre estacionamiento. Pero me prometieron que van a reforzar las acciones. Ojalá así sea.

¿Por qué viajar a 60k/h en Las Palmas?

“Hola Malala. Yo vivo en la avenida Las Palmas y me gustaría saber porqué pusieron la velocidad máxima permitida en esta vía a 60 kilómetros, pues no me parece lógico ya que es una vía rápida de doble calzada. He escuchado a varias personas que han tenido infracciones bajando del aeropuerto, pues si por la avenida Regional se puede transitar máximo a 80 kilómetros de igual manera podría ser utilizada la vía Las Palmas”.

Esta inquietud me la envía María Botero, a quien le responde Andrea Jiménez, jefe de la Unidad de Circulación de la Secretaría de Transportes y Tránsito de Medellín.

Andrea plantea que “la avenida Las Palmas es una vía principal y por su diseño la velocidad establecida de 60 kilómetros es condición necesaria para la seguridad de los conductores”.

Agrega que el caso es distinto a la autopista (sistema vial del río Medellín), porque es la única vía de la ciudad que está autorizada a circular a 80 kilómetros.

Y concluye la jefe de la Unidad de Circulación: “Es nuestra responsabilidad tener una ciudad con mejor movilidad”.

¡Saludos! a todos los que me leyeron esta semana.

Unos agentes muy mal parqueados

Me contaron que dos motos de la Secretaría de Tránsito de Medellín fueron parqueadas al parecer de manera indebida en uno de los carriles de Metroplús, cerca al Hospital Universitario San Vicente de Paúl.

Ángela Correa una de mis nuevas amigas en Twitter (@soymalala), me reportó una fotografía que describe la situación. Ella señala que unos uniformados quiénes no aparecen en la imagen, dejaron los vehículos estacionados y entraron a una panadería próxima al lugar.

Sin embargo, Carlos Marín, subsecretario de Control del Tránsito, explica que la entidad cuenta con un grupo de agentes dedicados solo a controlar y vigilar dichas vías. Es por esto, que ellos pueden transitar por las zonas y estacionar sus vehículos cuando sea necesario.

Atención en el corredor de la Ana Díaz

En Simón Bolívar, más exactamente en el corredor ecológico de la quebrada Ana Díaz y la unidad deportiva del barrio Cristóbal, a pesar de la inversión que la administración municipal ha realizado en infraestructura, la inseguridad y la venta y el consumo de drogas no dan espera. La Policía no hace mucha presencia. Mi pregunta es: ¿qué sentido tiene una inversión como la que realizó la Alcaldía en este sector si no va a garantizar la seguridad suficiente para que los vecinos, en especial los niños, puedan disfrutar seguramente del espacio público?”

Al lector autor de este mensaje, le agradezco tenerme en cuenta para hacer ver este problema de uno de los barrios más tradicionales de la ciudad. Simón Bolívar, según me cuenta mi tío David, tiene una historia especial y fue un proyecto de urbanización que inició su construcción en 1960, en el occidente de Medellín. Dice mi tío que los terrenos fueron de la señora Ana Díaz, nombre que lleva la quebrada que cruza el barrio.

Sobre la denuncia del lector, el mayor Andrés Segura, comandante de la Policía de Laureles, les pide más disciplina a los vecinos.

En primer lugar, para no sacar las basuras a destiempo ni tirarlas a la orilla de la quebrada, a donde llegan los habitantes de calle a buscar algo para reciclar. Además pidió no darles limosna a estas personas, algunas de las cuales consumen estupefacientes.

Frente a los jóvenes que consumen drogas, muchos de los cuales son residentes en el sector, hizo un llamado a las familias para que miren en su interior y estén pendientes de su pariente que sufre este tipo de enfermedad.

La Policía, dijo el oficial Segura, siempre está dispuesta a dar su apoyo en la tranquilidad del barrio.

Queja por las ventas ambulantes

“Querida Malala, ¿en dónde se encontrarán los funcionarios de Espacio Público de Envigado? Creo que es más fácil sacar licencia para vender todo tipo de productos en los andenes (ya colocan barra en las aceras de la calle 39 B sur) que en locales. Hasta los restaurantes cierran el espacio para su propio uso. Gracias”.

Este mensaje se lo hice conocer al alcalde, Héctor Londoño, y también a la Inspección de Espacio Público.

En su respuesta, el Alcalde señaló: “Con las ventas ambulantes se están haciendo los controles respectivos. En la actualidad los permisos están congelados”. Agregó: “El objetivo es reducirlas al máximo, dándoles otras alternativas de empleo a estos envigadeños”.

Con mi tío David hemos circulado por el municipio de Envigado varias veces y aunque encontramos orden en algunos sectores, sí ocurre que algunos dueños de establecimientos se aprovechen muchas veces de la noche para ocupar el espacio público, cuando, por el horario, no hay mucho control.

Hablando con comerciantes, ellos dicen que tienen derecho a trabajar y a atender a la gran cantidad de clientes que los visita. Lo que les dije es que así como hay derechos, también hay obligaciones, una de ellas el respeto al espacio de todos.

Gracias a los lectores por compartirme sus inquietudes y gracias a la Administración de Envigado por su respuesta.

Preguntas sobre el parque La Frontera

“Hola Malala, vivo en El Poblado, en el sector de La Frontera, donde construyen el parque ambiental. Lo que no veo es una vía de acceso para peatones, o sea, no hay acera, por esa subida al parque. Este quedaría a una cuadra aproximadamente de la avenida El Poblado, y en ese sector no hay un cruce o puente peatonal que lo haga seguro. ¿Cómo pasará la gente al parque? Mi hermana, hace 4 meses, fue atropellada por una moto justamente pasando la avenida en ese punto. ¿Cómo van a hacer para pasar familias con bebés? Otro tema importante es la iluminación. Solicitamos apoyo”.

Gracias a este lector por este tema, del que ya había recibido otras inquietudes, porque los vecinos también se preguntan por la seguridad y temen que el parque se convierta en un lugar de vicio.

Por ahora, conseguí respuestas en Obras Públicas. Me dijeron que el denominado Parque ambiental bosques de La Frontera se encuentra en un 90 por ciento de su construcción. Tendrá un sendero principal, miniplacas de encuentro, huerto aromático, huerto frutal, cafetal tradicional, tres módulos culturales y un puente peatonal sobre la quebrada La Paulita.

Toda la obra, para beneficio del tiempo libre de la gente, valdrá 2.900 millones de pesos.

También me dijeron en la Alcaldía que este parque será un espacio de encuentro para la comunidad y un pulmón verde para la ciudad. En una próxima nota espero hablar de aspectos de seguridad.

Mis aventuras en bicicleta

No me gusta madrugar: se me pegan las cobijas, no escucho el despertador, siempre pido cinco minuticos más. Aunque soy muy de buenas, y pocas veces llego tarde al colegio.

Ustedes dirán que soy una niña perezosa, pero nada de eso; es más, hay un día de la semana que pasa todo lo contrario: me le adelanto al despertador, las cobijas se me despegan ellas solitas y estoy en la calle antes de que mamá pueda gritar “¡Malala, Malala, está listo el desayuno!”. Son los domingos y es porque me encanta la ciclovía. Unos días voy en patines, otros voy en bici y cuando salimos en familia vamos con los perros, Teo y Katara, un labrador chocolate y una sagaz criollita. Algún día se los muestro.

Ayer salí en bici porque me encontré con unas amiguitas del cole y pasamos súper. Yo no sé por qué no sale todo el mundo a la ciclovía, se ven cosas muy bonitas y se conoce la ciudad de norte a sur.

Yo aprovecho el recorrido para mirar lo que me gusta y lo que no. Lindos los árboles, los puestos de frutas, el sol. No me gusta ver basuras ni la inseguridad. ¿Saben qué? A mí también me gustaría que me cuenten lo bueno de nuestra ciudad.