Las mujeres corremos contra el cáncer

Hoy escribo frase por frase mientras hago los estiramientos que me dice mi tío David para estar lista para participar en la carrera de 5 kilómetros de McDonalds, que apoya la lucha contra el cáncer de seno.
Me da risa del pobre tío, porque aunque se estira con todas sus fuerzas no se puede tocar siquiera las puntas de los pies con las piernas derechitas. Yo sí puedo.
En todo caso somos las mujeres las que correremos hoy. Niñas mayores de 12 años y de ahí en adelante, mujeres jóvenes, mamás y las abuelitas que se animen a trotar o caminar, según pueda cada una. Y mi tío va, pero a acompañarme hasta la salida.
La carrera empieza a las 9:00 a.m. al frente del Museo de Arte Moderno (el Mamm), en Ciudad del Río —calle 20 con carrera 44— y termina en el mismo lugar. Todas de camiseta fucsia, como es el color de la lucha contra el cáncer de seno.
El recorrido es por la calle 20 hasta la avenida Los Industriales, voltea a la izquierda y va hasta la calle 4 sur por Las Vegas y se devuelve, también por Los Industriales. Es algo recreativo, no importa si algunas corren mucho. Yo trataré de aguantar sin parar, que es una apuesta con mi tío. Lo que importa es que vamos a correr juntas aportando algo contra el cáncer.
“¡Tío, usted sí está muy tieso, mire!”.