Dona un instrumento musical

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Recibí una bonita invitación de la Corporación Artística y Cultural Tiempo Musical, que funciona en el barrio Villa de Guadalupe, en el nororiente de Medellín, porque tienen una campaña para que las personas que puedan les donen instrumentos musicales.

Y me encantó la descripción que tienen sobre esta entidad en la página de Facebook: “La música: para unos mucho ruido, para otros la inspiración, para unos cuantos una pasión y para nosotros una gran alternativa, para expresarnos”.

Lo que soy yo voy a llamar a algunas de mis compañeras y entre mi familia para ver cómo les colaboramos.

Son los niños y los adultos de esos sectores de la ciudad los que se beneficiarán con el trabajo de Tiempo Musical.

“La vida es música, cada momento tiene su canción” es otra frase que se puede leer en su página. Quienes deseen donar instrumentos pueden llamar a Claudia Muñoz al 317 858 53 03 o escribirle a clayanet@misena.edu.co

El volumen de la música no deja dormir

Yo muchas veces paso por la avenida 80, cerca al Club El Rodeo, y siempre noto que esa zona tiene un montón de edificaciones nuevas.

Una noche me pregunté si las personas que viven por ahí pueden descansar con la música fuerte que se escucha cuando hay algún evento en el Club El Rodeo. Sonia Vásquez, habitante del sector me contó que “se realizan grados, fiestas de colegios y de entidades públicas y, la música en alto volumen no deja descansar”.

Me dice Sonia, que ella fue a la inspección de Belén y allí la mandaron para la de Guayabal. Por mi parte, consulté a las directivas del Club y me informaron que son conscientes del problema y por eso decidieron no volver a realizar eventos de música electrónica, que son los más bullosos.

“Nosotros alquilamos el sitio y la firma que realiza el certamen tiene todos los permisos de la Secretaría de Gobierno”, me contó el Club.

Me fui de concierto por toda la ciudad

Confieso que comenzando este fin de semana ya me iba desesperando porque no sabía qué hacer, hasta que unos amigos me contaron que el viernes y el sábado había Fiesta de la Música y que en esta celebración Medellín estaría en sintonía con 350 ciudades de 150 países del mundo.

De una pensé que sería genial ir a un concierto porque a mí me encanta la música y también a mis papás. Resulta que este año se rendía un homenaje a Los Beatles y ellos son fanáticos de ese grupo y tienen su colección de discos viejos y todo. Entonces no fue para nada difícil convencerlos de que me llevaran.

Después del almuerzo nos fuimos los tres al Parque Bicentenario, en Boston. Toda la tarde se presentaron diferentes grupos. Escuchamos música andina y después pop, reguetón, rock y un poquito de hip hop. Lo maluco fue que entre tanta gente, no faltaba el que tiraba basura al suelo o fumaba encima de uno. ¡Guácala! Igual pasamos bueno.

En Medellín sonaba música en todos los rincones, en el Parque de El Poblado, en San Antonio y el Parque de las Esculturas. A las 5:30 p.m. nos fuimos a Premium Plaza, al homenaje a Los Beatles.

Mis papás también se divirtieron. Fue muy rico ver que todavía les gusta la música.