Tapen los huecos en la vía a Santa Elena

Andrés Restrepo me escribió para contarme que ve en muy mal estado la vía al corregimiento de Santa Elena (Medellín), que es carretera alternativa para dirigirse uno al Oriente cercano. En su opinión, está bien el anuncio que hizo la Secretaría de Infraestructura de Antioquia de hacer una intervención en el kilómetro 6 + 300, pero reitera Andrés que a lo largo del trayecto hay muchos huecos.

“La carretera entera está abandonada, llena de huecos hasta el kilómetro 10 (el famoso paso malo que consiguieron arreglar). Pero da pesar la parte inferior de la carretera, por donde pasan diariamente cientos de ciudadanos y turistas que van al parque Arví. Entiendo que la carretera hace parte de la misma concesión de Las Palmas, pero realmente no entiendo qué hace la empresa con la plata que recibe del peaje”.

Me contaron los compañeros del Área Metro que la Gobernación anunció el comienzo este mes de las obras de intervención en el kilómetro 6 + 300 por un valor de 1.985 millones de pesos. Ahí se construirán unos muros de contención y un sistema de anclaje que permitirá recobrar la transitabilidad a dos carriles.

Esto es importante hacerlo, pero ojalá, señores de la Gobernación, también atiendan el mantenimiento a toda la vía.

Conociendo el Parque Arví

La naturaleza es una de mis grandes pasiones. Por eso ayer en la mañana me desperté con algo en mente: conocer el parque Arví.
Invité a algunos de mis amigos a pasar el día rodeados de animales y plantas, cogí mi cámara de fotos y emprendí la aventura.

Al llegar me sorprendí con la diversidad natural que encontré y no pude evitar parar en cada uno de los senderos del parque para contemplar la belleza de los bosques y de los animales que se escondían entre los árboles.

El verde fue el color más vistoso de la visita, además contrastaba con los tonos vivos de las plumas de más de 69 clases de aves que se encuentran allí y que van desde colibríes hasta azulejos.

También quedé impresionada con la cantidad de mariposas que se posan en las plantas y las llenan de vida.

Pero sin duda, el conejo sabanero fue lo que más me gustó. Estuve casi una hora persiguiendo uno para lograr tomarle una bonita foto y ¿qué creen?, lo logré.
Fue una de las mejores salidas que he realizado, por eso si no lo conocen visítenlo que no se van a arrepentir.