La crisis de las Cortes

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Es año de elecciones locales, significa que es una oportunidad para nuevas representaciones políticas en el territorio, pero también un escenario donde tradicionalmente se han desempolvado viejos procesos judiciales de aquellos candidatos que ya hicieron pública su aspiración de llegar a un cargo de elección popular.

Ejemplo de esto es el caso del exalcalde de Bogotá Luis Eduardo Garzón, quien al poco tiempo de hacer pública su aspiración por la alcaldía de Bogotá, y a pesar de que hace 15 años dejó su cargo, la Fiscalía le abrió una investigación por presuntas irregularidades en la contratación de la fase III de Transmilenio. Casos como este y muchos otros son los que veremos en los próximos meses como parte del escenario político electoral del país, donde el poder judicial parece haberse convertido en uno de los mayores aliados de grupos políticos que buscan favorecer o enredar a sus oponentes, afectando así la independencia y eficiencia en el trabajo de nuestras Cortes.

Con la nueva Constitución, la Justicia como poder público subió de status, pero también comenzaron nuevos problemas derivados en parte de su renovado vigor institucional y de sus nuevas funciones electorales. De ahí que no son pocas las dudas sobre decisiones y fallos controversiales de las altas cortes en las últimas dos décadas. Dos grandes ejemplos de muchos son los fallos de la Corte Constitucional en temas económicos y sociales, que han impactado de manera clara la sociedad colombiana, como los relativos a las pensiones y a los derechos fundamentales amparados por la Constitución, y el otro ejemplo es la Corte Suprema de Justicia que se echó al hombro la judicialización de la política y como todo proceso complejo de esta índole, ha dejado y sigue dejando profundas heridas, interrogantes y cuestionamientos.

En Antioquia -por ejemplo- procesos hasta cierto punto conexos se dirigieron contra políticos con una trayectoria consolidada y en ascenso, como es el caso de Luis Alfredo Ramos Botero, cuyo proceso en la Corte cobró impulso cuando anunció su aspiración a la presidencia; el de Oscar Suárez Mira, a quien la Corte le abrió proceso por enriquecimiento ilícito -cuando ya el tema había sido desatado a su favor en proceso anterior- cuando anunció su aspiración a la Gobernación de su departamento, y el de Óscar Arboleda Palacio, a quien la dilación interminable de las actuaciones ante la Corte Suprema terminó minando su salud, tragedia que tambien afectó a otro destacado antioqueño como Manuel Ramiro Velásquez Arroyave, ambos fallecidos sin resolución de sus procesos.

La vigencia interminable de los procesos en la Corte sin decisión definitiva, no sólo afectó aspiraciones y carreras políticas, también acabó con la salud y la vida de valiosos antioqueños.

Los términos de la Corte no solo se han vuelto eternos sino antijurídicos, inciertos y en ocasiones hasta absurdos, porque para algunos las actuaciones avanzan según los calendarios electorales. Hay investigaciones en las nuevas salas que ya completan más de un año de creadas sin decisiones de fondo, y las explicaciones de los magistrados no atienden el interés superior de la administración de justicia, aludiendo a altas cargas de trabajo, o decretando reiteradas suspensiones de términos, como si esas situaciones estuvieran por encima de los derechos fundamentales de los procesados y sus familias, quienes deben padecer el dolor personal y moral que generan estas dilaciones.

En cualquier caso, si existen delitos con pruebas concretas, se deben emitir los fallos, pero el sistema no puede contribuir a dilatar procesos afectando la vida personal y la confianza en las instituciones que lastima la credibilidad en nuestros sistema democrático.

Las Cortes (así como la Fiscalía, Contraloría y Procuraduría) se volvieron mediáticas, pero sólo para anunciar capturas, llamados a indagatoria o medidas de aseguramiento, luego de los anuncios y las filtraciones selectivas de audios y piezas procesales, los expedientes pierden interés y se acumulan en los despachos por varios años sin resolución de fondo.

Se volvieron más mediáticas las capturas de políticos que de reconocidos líderes del crimen organizado y la Corte, que antes se pronunciaba por autos y sentencias, ya era común que el presidente de la Corte Suprema de Justicia y de la sala penal salieran en ruedas de prensa hablando sobre investigaciones y procesos.

La afectación de la imagen del poder judicial en el país es evidente y se suma a los recientes problemas de poder ejecutivo y legislativo para responder a las necesidades de los ciudadanos. Pero el poder judicial es piedra angular de las democracias y de la estabilidad institucional, por eso las nuevas salas y la actual Sala Plena –cuyos integrantes ya poco o nada tiene que ver con los cuestionados integrantes del “Cartel de la Toga”- tienen la enorme responsabilidad de rescatar la credibilidad, la juridicidad, la confianza y la estabilidad de la rama. Importante labor teniendo en cuenta los cuestionamientos de la opinión pública sobre actuaciones contaminadas de política, corrupción y malas prácticas judiciales, así llamo la atención sobre el reiterado irrespeto a los términos que ya ha hecho carrera en la Corte Suprema de Justicia y principalmente en la sala de casación penal.

Los colombianos nos merecemos de las Cortes, decisiones serias, jurídicas, oportunas, donde la agenda judicial no dependa de lo electoral, con el profesionalismo que debe caracterizar a estas instituciones, y no solo producir determinaciones influenciadas por medios de comunicación, intereses políticos y económicos, solo así dichas Cortes retomarán el liderazgo, en el contexto moral e institucional del país que tanto lo necesita.

Por: Álvaro Galindo Cruz

“No quiero que me elijan por ser mujer, sino por mi preparación” : Beatriz Rave

Beatriz Rave Nueva

Desde pequeña soñó con dirigir las Naciones Unidas; ahora tiene un nuevo sueño que ve cerca de hacerse realidad: ser la alcaldesa de Medellín. “Creo que este es el trabajo para el que me he preparado toda la vida”, afirma Beatriz Rave, una mujer conciliadora, que busca la construcción colectiva más allá de las individualidades.

Es Arquitecta, profesión que dice haberla llenado de pasiones y alegrías.  Gracias a unas becas que se ganó, es Magister en Gerencia para el Desarrollo y Especialista en Políticas del Suelo. Inició la maestría a sus 24 años, el mismo año en que su vida cambiaría para siempre, el mismo año en que se convirtió en mamá.

Beatriz estaba muy joven y su embarazo la tomó por sorpresa, pero su hijo David fue ese impulso para realizar sus proyectos profesionales y hacer realidad sus sueños, al mismo tiempo que lo entregaba todo para ser la mejor mamá. “Tener un hijo me puso de frente a la necesidad que tenemos las mujeres de sacar adelante a otra vida. La necesidad de defender sus derechos, de velar porque tenga las mejores oportunidades”. Dice.

Fue Gerente General de la Empresa de Vivienda de Antioquia VIVA y Subdirectora de Planificación Integral del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, lo cual le dio una mirada distinta del territorio que en ese entonces padecía los horrores de la violencia. Desde que estaba en el colegio San José de las Vegas, Rave se interesó en el liderazgo y el servicio, pero fue en ese momento cuando realmente se despertó su interés en trabajar por los colectivos. “Me enamoré de poder aportar a las necesidades de las personas y construir proyectos con sentido”.

También es consultora y se ha dedicado por muchos años a la docencia. “La docencia y la política tienen componente de querer cambiar el mundo, querer sembrar, transformar y ayudar a transformarse. Se pone la vida cada  vez que se dicta una clase, y lo mismo en la política”.

Una alcaldesa mujer

“Uno no es mejor por ser mujer, y ahí es donde está el quid del asunto”, dice.

Rave comprende que después de haber tenido menos posibilidades y accesos tardíos a los derechos, estamos en un punto de la historia especial para las mujeres en donde las brechas se han ido cerrando.

Según indicó, la calidad del empleo y el salario para los hombres está en relación directa con las mujeres que los educan, con las madres, y por eso se necesitan más mujeres mejor preparadas, igualdad y participación; porque eso incide directamente en el desarrollo. Así, Rave pondrá en el primer lugar de su agenda las mujeres y la educación.

“Ser la primera mujer alcaldesa es muy importante, pero no quiero que me elijan por ser mujer, sino por mi preparación, experiencia, sensibilidad, visión global y capacidad de construir”, puntualiza.

Sus propuestas

Está a la espera del aval del partido Verde que será entregado a finales de junio, por ahora, sus días empiezan 4 a. m y terminan 12 de la noche, y se ha dedicado a conversar con los ciudadanos, tener reuniones y trabajar en temas programáticos.

Además de apoyar a las mujeres para que puedan llevar a cabo los distintos roles a los que se enfrentan, Beatriz quiere aportar a la construcción de proyectos de vida con sentido, mediante Entornos Protectores, que trabajen las problemáticas desde el núcleo.

Plantea que los problemas de la ciudad no se pueden mirar de manera individual: “Seguridad y convivencia; movilidad y medio ambiente. Se trabaja por pares, por ejes”, explica, y quiere marcar la diferencia con una Alcaldía en la que se construya un Proyecto Colectivo de Futuro, en donde se sienten a dialogar todos los sectores, instituciones y la ciudadanía.

Propone la Institucionalidad para acabar con las inequidades e invertir de forma integral en todos los aspectos clave del desarrollo. “Si estás rodeado del Estado es distinto, por eso se requiere una intervención simultánea para mover indicadores de calidad de vida, servicios públicos, educación y posibilidades”, explica.

Quiere que Medellín sea la ciudad más innovadora pero en lo social, que se resignifiquen los valores y que la solución no radique en capturar cada vez más cabecillas sino en que la gente tenga otros caminos diferentes y sentido de vida.

Encadenamientos productivos, ni un solo niño desescolarizado, todos los niños en deporte, flexibilidad de horarios, Medellín 24/7, seguridad inteligente, ciudad iluminada, caminable, pedaleable y con más oportunidades; son algunas de las ideas de esta mujer estudiosa y trabajadora, con esperanza en la construcción colectiva de los proyectos y de su ciudad.

Por: Mariana Benincore

Trump vs Huawei

Huawei

Esta semana el mundo de la tecnología, principalmente alrededor de los smartphones, se revolucionó por el anuncio del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de incluir a Huawei en una lista negra que le impide la exportación, venta y acceso a productos y servicios de compañías norteamericanas sin la aprobación del Departamento de Comercio de los Estados Unidos.

Esto desencadenó, entre otros, que Google no brindara más actualizaciones del sistema operativo Android, utilizado hasta la fecha en estos dispositivos. En general todo Silicon Valley se fue en contra del gigante Chino, segundo productor de teléfonos inteligentes del mundo.

Hasta ahí, especialmente para los miles de usuarios de Huawei, el problema era netamente tecnológico, pero la realidad es otra. La discusión va más allá y está directamente vinculada a un tema geo-político.

Huawei se ha convertido en la cara de la relación, bastante tensa, entre Estados Unidos y China y este anuncio fue la “cereza del pastel”. Ya habíamos visto otras acciones por parte de Trump como: demandas, solicitudes de arresto y extradición de algunos de sus altos funcionarios, e incluso el presidente norteamericano ha emprendido una campaña diplomática con el objetivo de convencer a los gobiernos Europeos de no incluir los equipos del gigante tecnológico en sus redes 5G.

Según Guo Ping, actual presidente rotativo de la compañía, ahí está el problema central. Como mencionó en el Mobile World Congress, “Huawei no ha hecho nada malo”, y todo se debe a que Trump quiere eliminar las ventajas tecnológicas que ellos puedan tener en materia de 5G.

La discusión continuará así como las investigaciones contra la empresa China, por ahora la guerra comercial entra en “pausa” y le permite a Huawei tomar medidas, según informó el Departamento de Comercio de los Estados Unidos.

 

Por: Juan Sebastián Delgado

 

Santiago Gómez, el candidato que aspira a continuar el gobierno de Fico

Santiago Gómez blog

Pasión, trabajo y estrategia, la combinación de Santiago Gómez como aspirante a la Alcaldía de Medellín.

“El de Fico”, como se hace llamar a sí mismo, es un paisa apasionado por la lectura y lo social, es Administrador de empresas de la Universidad de La Salle, Especialista en Negocios Internacionales de Eafit y Magister en Estudios Políticos. Ha trabajado con Federico Gutiérrez por más de 20 años, después de haberse conocido en el grupo Universitarios Haciendo Nación, dirigió las campañas de Federico al concejo de 2003, 2007 y a la alcaldía en 2011, y fue su secretario de Gobierno hasta octubre del año pasado cuando decidió dejar su cargo para aspirar a la Alcaldía.

Seguro de ir hasta el final con su candidatura por el movimiento Creemos, considera que su experiencia es lo que lo destaca ante los demás candidatos, pues ha tenido que ser alcalde encargado y manejar asuntos como Hidroituango y la visita del Papa a Medellín.

Santiago es hijo único, suele leer libros de poder, historia y biografías, disfruta  recorrer el Centro de Medellín y una de las cosas que más lo han marcado en la vida fue la pérdida de su madre, hace pocos años.

 

Así sería su administración

Convencido de la buena gestión que ha hecho la actual Alcaldía, Santiago le apunta continuar con lo que se ha venido haciendo, y contar con las personas que siempre han apoyado sus propuestas.

Para él resulta inaudito que Medellín siga teniendo bandas delincuenciales tan estructuradas y organizadas. “En Medellín la violencia es económica, hay que afrontar el problema, quitarles los recursos, confrontarlos y seguirlos persiguiendo”. Gómez explica que los criminales han aprendido a vivir no solo de negocios ilegales, sino también de algunos que aparentemente son legales, y para esto implementaría 100 inspectores más para  hacer que todos los negocios cumplan con las leyes y paguen impuestos.

“Las bandas criminales tienen que dejar de ser un buen negocio, porque si no es así, por más becas y oportunidades que se ofrezcan a los jóvenes, muchos seguirán prefiriendo lo que les ofrecen estas estructuras”, dice.

Está de acuerdo con el helicóptero de Federico, con las cámaras de seguridad y  las herramientas y tecnología que requiera la Policía para hacer más eficiente su labor. Considera que además de atender a los niños con programas como Buen Comienzo, se debe dar mayor atención a los jóvenes, “quienes están en una importante etapa de la vida en donde se está más solo y se toman tantas decisiones”. Para esto, tiene el objetivo de atender a 50 mil jóvenes en temas psicológicos y de vocación profesional.

Frente a la movilidad y el medio ambiente, Santiago le apuesta al transporte público eléctrico, con la compra de 200 buses para crear una red de movilidad eléctrica con buses y bicicletas. “Hacer que las personas cada vez prefieran más el transporte público, que encuentren en él seguridad, comodidad y conectividad”. No apoya el Tranvía de la 80, porque afirma que  en un estudio realizado durante el gobierno de Federico, se determinó que desarrollar el Tranvía de la 80 como está planeado tendría un costo demasiado alto y por esto “resulta más conveniente no hacer solo una línea de Tranvía por esta avenida, sino una red de buses eléctricos, teniendo en cuenta que Medellín tiene una deuda hasta el año 2030”.

En otros temas, Gómez tiene la idea de intervenir en el sector del aeropuerto Olaya Herrera, pues “tiene congelada media ciudad, es la mejor tierra y nadie vive allí”, además se enfocará en desarrollar algo como Ruta N enfocado en comunicación, diseño, artistas, escultores.

A menos de seis meses de las elecciones, Santiago está recorriendo las calles de Medellín, pretende hacer una campaña austera, en la calle y sin montar costosos eventos. Tiene la meta de encontrar 120.000 personas que se sumen y firmen por su candidatura con el movimiento Creemos.

 

Por: Mariana Benincore

 

¿Agoniza la publicidad física en la política?

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En muchas de las fotografías, piezas, registros digitales, eventos, recorridos u otros, hoy usted podrá identificar lo que quiera de un aspirante en política y si sus equipos de asesores pretenden hacerlos seguir en la dinámica de los políticos de otrora o enarbolando simples y simplistas banderas de cambio o continuidad, van a perecer en el mar de la distancia con el ciudadano que vota y también el que no lo hace.

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Duque quiere ser Alcalde

Tomada de: Twitter @duquenicolas

Abogado, con más de 30 años de experiencia en el servicio público a nivel local, departamental y nacional, José Nicolás Duque Ossa ha sido Concejal de Medellín, asesor de Infraestructura de Aeropuertos Nacionales y gerente del Aeropuerto José María Córdoba. Continuar leyendo

César Hernández quiere gerenciar la evolución de Medellín

Por: Mariana Benincore

Un ingeniero que sin pensarlo se enamoró de lo público y siente que tiene la misión de seguir trabajando en la transformación de Medellín, ciudad que se ha convertido en su laboratorio y su vida.

César Hdz foto

Foto Cortesía

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Víctor Correa, un médico de izquierda que quiere curar a Medellín

Foto de: Google

Por: Mariana Benincore

Las sociedades son organismos vivos que se pueden estudiar desde la política, y los problemas sociales son síntomas de una enfermedad profunda. Es la premisa de Víctor Correa, un médico de la Universidad de Antioquia que busca sanar los males de Medellín siendo Alcalde.

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Sobre la comunicación en el Área Metropolitana y la crisis por el aire en el Aburrá

Foto de El Colombiano

Por: Miguel Jaramillo Luján

Concibo la comunicación para la movilización como aquella que da elementos a los ciudadanos para ser corresponsables con lo que ocurre y no se queda en la imagen y la información sobre los hechos. Cuando se trata de decisiones públicas de crisis, esta comunicación debería ser la prioritaria, por encima de la informativa o la publicitaria.

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Una alcaldía con sexto sentido: Ana Cristina quiere ser la primera mujer alcaldesa de Medellín por voto popular

Ana Cristina Moreno

Por: Mariana Benincore

Una gestión en donde las cosas pasen, donde los recursos rindan, la solidaridad abrace, la intensidad motive y la disciplina genere resultados. Mujer, madre, trabajadora, apasionada y disciplinada, así es Ana Cristina Moreno, quien aspira a ser la primera alcaldesa por elección popular de la capital antioqueña.

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