Los 11 errores más frecuentes en las cuentas twitter de la Comunicación Política en América Latina

Al revisar las cuentas en redes sociales de las entidades públicas en el planeta, se corrobora que a este nivel los gobiernos de América Latina en los órdenes nacional, regional e incluso local; están en pañales. Con sus 4.051.064 de seguidores (11.08.13) la cuenta en inglés de la Casa Blanca, es un referente mundial hacia el cual hay que mirar y comprender allí la forma cómo se puede articular una buena estrategia de comunicación pública, con un plan de acción concreto que tácticamente se evidencie de manera distinta en la afamada Twitter y los demás social media.

La Casa Blanca incursionó con sus contenidos visuales y de video en la red Instagram que tiene más de 100 millones de usuarios en todo el mundo. Foto: Cortesía WH

Comparto algunos de los errores que -a mi juicio- siguen cometiendo los CM de las organizaciones políticas y gubernamentales en nuestro continente y nos alejan mucho de ejemplos tan notables de interacción, cositaciòn y conversación que hoy se destacan en el planeta social media:

  1. Hiperinformación:  La conexión entre la estrategia de comunicación y las redes sociales sigue en evidente divorcio, pues la tendencia en la estrategia comunicacional de la mayoría de oficinas de comunicaciones gubernamentales en nuestro continente sigue bajo la tendencia de ofrecer permanentes rendiciones de cuentas bajo esquemas con hiperinformaciòn.
  2. Trinos desde el polo sur:   La programación excesiva y falta de calidez y emoción es un gran mal de nuestras cuentas twitter. ¿Temor por el poco margen de acción? ¿Falta de capacitación para representar un gobierno en las redes?  Estas explicaciones no las comprenden los usuarios que no siguen o dejan de seguir, las cuentas que son frías y aburridas.
  3. Disparando en regadera:  Ese viejo vicio de no diferenciar las redes sociales según el perfil de usuario, el lenguaje de cada una, los tiempos de conversación, la cultura que se comporta y respira, es un mal hábito entre algunos CM. Lo mismo que trino sale en Facebook y se vuelve una tarjetica de colores en Instagram o Pinterest. Terrible error.
  4. La Galería del Ególatra:   En eso se convierten algunos perfiles oficiales de twitter. El político fue, caminó, miró, dijo…bla,bla,bla,bla…todo ello muy importante, pero para el político y su familia; no para los ciudadanos, quienes buscan información útil, provocación, conversación y no hiperventilación de egos.
  5. Diálogo con el sordo-ciego    Muchos CM de cuentas oficiales en nuestro continente les da físico miedo la interacción. Sí, es increíble, pero ocurre. La pregunta, la crítica o el  comentario respetuoso del ciudadano, se queda citado en un trino y pasan las horas, “corren bolas de heno”, se llena el TL y el tema ya es irrelevante, cuando aparece una respuesta o un DM en el mejor de los casos, pero ya el usuario se fue o logró una respuesta por otro medio.
  6. ¿Palabras claves? Qué es eso:     Mire le explico, una buena estrategia de comunicaciones en materia pública se basa en el uso de 5 a 10 palabras claves de manera reiterativa, previo análisis y reflexión del trasfondo que comunican dichas expresiones y teniendo como base un planteamiento a posicionar. Uno de los escenarios donde más logra posicionarse dicho vocabulario es en twitter, allí miles de personas buscan conversaciones bajo palabras claves y prefieren seguir perfiles que mencionan esos temas. Así cautivamos la audiencia que nos interesa y también a los ciudadanos y perfiles que nos convienen.
  7. Palabras, palabras, palabras:    La política nació en el texto escrito y los discursos orales elocuentes, pero ya pereció, le cayó encima un televisor y la volvió audiovisual. Tanto en twitter como en los demás escenarios de comunicación pública, una buena imagen, un logrado audio o un excelente video logran ser más eficientes y elocuentes que el más “veintejuliero” de los discursos.
  8. Etiquetas masivas:   ¿Para qué etiquetar cuentas en temas que no tienen impacto o interés directo para esos usuarios? Es molesta esa tendencia de ciertos “expertos” de las redes, de mencionar usuarios con el único interés de buscar réplica a sus comentarios. Cada contenido se defiende solo y la mención debe justificarse muy bien.
  9. ¿Cuenta Corporativa y además oficial?…noooo  Como twittero yo también les huyo a estas cuentas, pues me gusta seguir personas concretas (no trolles) que me aporten, que dialoguen, que sean útiles. Muchos CM no comprenden que este tipo de cuentas tienen un déficit de entrada, una resistencia normal en personas ajenas al movimiento político, a la institución, la empresa o quienes por obligación o cortesía la siguen y que – en definitiva- no son el público objetivo de nuestras cuentas. Ser creativo, con propuesta e identidad es la clave.
  10. Copialina:   Increíble pero cierto. Se ve hasta en las mejores familias y pone en entredicho la credibilidad, la transparencia, la reputación del gobierno, el partido, el movimiento o la figura política que representa. Pululan trinos, posteos, textos, fotos y demás que son copias y se publican en estas cuentas sin referencia a los autores.
  11. El Autobombo: Sumada a la galería del autoegolatra y gracias a un aporte de mi amigo Berny Bluma les comporto que hay un error garrafal y son los políticos o personas cercanas al mismo que repostean sus mensajes y ciertos con palabras de elogio, en cuyos contenidos se percibe un chocante olor a propaganda.

Creo que los errores pasan de 11. Por eso:  Se abre la Plaza Pública para leer sus aportes!

12 comments

  1. Alejandra Gutiérrez   •  

    Para mí, Dr. Miguel (usted sabrá mucho más que yo de muchas más cosas), las redes sociales, máxime para una figura pública, no deben convertirse en un tire y afloje de sátiras contra los demás, regularmente los contrarios. El líder político o emrpesarial, no es la persona que tenga que hacer juicios de valos contra otros, en cambio sí aprender a ser neutral y a dejar que los demás (ciudadanos o usuarios) sean quienes aprueben o no y desaprueben o no su método, servicio, gestión o actividad general. Muy humildemente ésta es mi opinión sobre su columna, la cual creo que quedó mejor descrita en la misma

    • Miguel Jaramillo Luján Miguel Jaramillo Luján   •     Autor

      Gracias doctora Alejandra por honrarme con su participación en este espacio para conversar , aprender y desaprender.

  2. Nicolás Ruiz González   •  

    Es grato reencontrarme de nuevo con Plaza Publica.
    Con relación al numeral 4, es común ver los mismos mensajes en otras redes.
    También es cierto que en algunas cuentas de twitter, se enfocan más en la personal natural, que la institucionalidad que representa.

    • Miguel Jaramillo Luján Miguel Jaramillo Luján   •     Autor

      Gracias Nicolás por celebrar este regreso. Cuento con tus valiosos aportes. Sobre el comentario que dices vale la pena agregar que la percepción de esos mensajes multimediales son propios de la polìtica antigua, donde la comunicaciòn era vertical, fria, imponente, casi propia de un robot y no de un ser humano.

  3. Raul Zavala   •  

    Por alguna aun misteriosa razón, quienes manejan las cuentas ‘oficiales’ no consideran la definición constitucional de función pública y confunden buena imagen del funcionario público con información pública. Tal vez los CM se criaron y tuvieron éxito con el manejo de sus propias cuentas en redes sociales, por tanto hacen lo mismo con “el político”. Tal vez como profesionales no entendieron cuál es la función del Comunicador Institucional o Relacionista Público, pero también existe la probabilidad que hayan recibido la “orden” de levantar y sostener el ego de “el político”. Lo que si es seguro que el manejo de las cuentas de las instituciones públicas es un misterio.

    • Miguel Jaramillo Luján Miguel Jaramillo Luján   •     Autor

      Por eso me refería al temor a responder, a interactuar a recibir críticas. Creo que la inmadurez personal y a veces profesional de ciertas personas que participan de los procesos de comunicación pùblica o polìtica los llevan a sentirse amenazados por las voces altisonantes sin darse cuenta de las enormes posibilidades que hay que aprovecharlas para generar debate, opiniòn pública, legitimidad y unidad en la diversidad, virtudes de lo público en las que también…lamentablemente, seguimos en pañales

  4. Henry H Chaves   •  

    Muy útil. Evidentemente estamos lejos de los líderes en la materia. Adicionalmente, me parece las redes sociales son un medio más, que no puede desplazar el contacto con la prensa, la posibilidad de la pregunta y la contrapregunta, el “mundo real”

    • Miguel Jaramillo Luján Miguel Jaramillo Luján   •     Autor

      Buena apreciación Henry, siempre es válido que la novedad o el boom de un medio lleve a su endiosamiento y a concebirlo en medio del frenetismo, como si fuera el objetivo y no la herramienta.

  5. Pingback: 5 recomendaciones para hablar de política 2.0 | Simon Dice

  6. Berny Bluman   •  

    Hola Miguel!
    Para mi hay un error garrafal y es la sobredosis de retuits de halagos. Obviamente les llegan muchos, pero retuitiarlos todos pasa de ser admirable a volverse sospechoso…
    Un abrazo y saludos!!

    • Miguel Jaramillo Luján Miguel Jaramillo Luján   •     Autor

      Gracias mi amigo Berny. Con tu aporte ya no son 10 sino 11 los errores frecuentes de las cuentas twitter en comunicación política de AL. un abrazo

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