¿Qué es verdad y qué es mentira en el Mundial de las redes sociales?

La Primera escena se viralizó en las redes, porque algunos usuarios de las mismas hicieron rodar la “noticia” de que el switcher o director de cámaras de la transmisión internacional de televisión del acto inaugural de Brasil 2014, había sido despedido por no haber enfocado un momento clave, cuando en medio del show, un hombre parapléjico vestido con un traje-estructura especial,  hacía el saque inicial del torneo. Finalmente la oficina de prensa de la Copa Mundo debió salir a desmentir la versión que habían viralizado algunos usuarios de las redes sociales e incluso algunos medios de comunicación. Historia completa.

Algunos medios brasileros dieron crédito a versiones de redes sociales sobre el supuesto despido de un operario de la transmisión oficina de TV que no captó un momento clave del momento. Foto. Cortesía

Segunda Escena: Imagen con las lágrimas de un jugador moreno, rival africano de Colombia en la Copa Mundo.  Serey Die, futbolista de Costa de Marfil  rompió en llanto mientras sonaba el himno de su nación en un estadio de Brasilia, generando una lluvia de versiones, burlas y comentarios en redes sociales, Smartphones e incluso en medios masivos; esos mismos que en un intento por limpiar su negra conciencia tras haber divulgado algunos supuestos, luego dieron crédito a un versión según la cual el papá de Die había fallecido dos horas antes, lo cual fue desmentido horas después por el mismo jugador. Historia completa

 

Por medio de su cuenta de twitter el jugador Serey Die desmintió versiones sobre la supuesta muerte de su padre, afirmando que eso había ocurrido hacía 10 años. Foto. Cortesía

Y la tercera escena es la copia de un decreto del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, según el cual, el viernes 4 de julio sería un Día Cívico con obligatorio descanso para todos los funcionarios públicos del país, lo cual se convertía en una especie de presión para que muchos empleadores del sector privado hicieran lo mismo con sus empleados, ante la desbordante alegría y la parálisis nacional agendada para aquel viernes, cuando la selección patria hacía historia en los cuartos de final mundialista contra el pentacampeón. El mismo Presidente pidió a la Fiscalía investigar sobre el falso documento que circuló en las redes y aseguró que la tarde había sido declarada libre para los servidores, pero no existía tal decreto. Historia completa

 

¿Qué es verdad y qué es mentira en el Mundial de las redes sociales?

 

Se abre la  Plaza Pùblica

 

¿Por qué nos agredimos y nos matamos al celebrar patria?

¿La colombianidad existe? o ¿Seremos tan complejo como se describe en este texto? Necia pregunta dirán los patriotas,  que hoy son miles y por estos días se vuelven pelotas de fútbol que ruedan por las calles con maizena, trago y rumba. Y no quiero ser negativo en un momento de tanta alegría, cuando el buen fútbol de un puñado de colombianos está haciendo historia; sin embargo me llaman la atención tantos problemas de seguridad y convivencia en medio de las celebraciones en mi país, ante los resultados del equipo nacional en el Mundial de Brasil en un hecho que nos debería unir.

Accidentes de tránsito, hurtos, bloqueos de vías, conductores borrachos, caos y personas heridas marcaron las celebraciones de los colombianos por los triunfos de la Selección de fútbol en el Mundial. Cortesía: El Espectador

Frente a la pantalla casera, en el estadio, en un bar, en la calle con video gigante, con los audífonos como zombies, en el radio del bus o frente a un computador solemos disfrutar de un partido como colombianos,  a veces juntos e incluso confundidos en abrazos con extraños en profunda alegría como cuando cantamos mirándonos a los ojos, una canción de moda.

Lo que no entiendo, no lo he podido entender, es ¿por qué en Colombia una celebración obliga a tener que decretar Ley Seca, militarizar ciudades y hacer operativos especiales de seguridad? Lee aquí.

Alguien que me explique…

Se abre la Plaza Pùblica

5 razones por las que España necesita un Rey

Hace más de 30 años el entonces Rey Juan Carlos I jugaba con su sucesor, eran otros tiempos y otros retos. Fotografìa AP

Mirar desde Latinoamérica la figura pomposa, colorida, rimbombante y un poco molesta de la monarquía, no es fácil y mucho menos entenderla en un planeta en pleno siglo 21, sin embargo vale la pena dar “lectura” a cada caso con el lente del contexto y uno de esos casos es el español.  Nunca me había tocado la posesión de un nuevo rey en España, pues cuando yo nací, recién se había posesionado el abdicado Juan Carlos I. Han pasado muchas cosas, entre ellas que yo viví un par de años en España y pude estudiar y palpar algo de lo que significa el Rey para los habitantes de ese país y puedo decirles sin temor a equivocarme: España necesita un Rey.

Y resumo mi post en 5 razones

1. La profunda crisis económica que padece el país ibérico, amerita una fuerte cohesión entre fuerzas armadas, parlamento y la jefatura de gobierno, 3 instancias que solo la figura de don Juan Carlos y ahora la de su hijo, un rey que promete ser austero y moderno, puede provocar. A eso hay que sumarle el ánimo separatista de ciertos estados como Cataluña, donde el llamado racional- emocional de la cohesión, podrían lograrlo más este tipo de figuras que un gobierno polarizado como el que orienta Mariano Rajoy.

2. Precisamente el debate público español, concentrado en el bipartidismo del PP y el PSOE, obliga a abrir el abanico a nuevas opciones de representatividad en las que encaja para los españoles la figura de una corona renovada, que promete estar lejos de los escándalos, ponerse las botas y arremangarse la camisa codo a codo con la población, para brindar juntos una salida a esta crisis.

3. La profunda molestia que hay en las fuerzas armadas españolas y su concepción histórica de ser actores muy presentes y deliberantes en momentos definitivos, hace que se requieran un comandante en jefe con mayor solidez histórica y ascendencia con la población. Podría evitarse un golpe de estado como ocurrió en 1981, si el nuevo Rey Felipe, actúa como interlocutor de los entes castrenses y logra acercarlos mucho más al estado y también a la población española.

4. La historia de Europa ha convertido a la península en un lugar de paso, batalla, confrontación, fragmentación y cambio; pero solo la figura del monarca ha logrado generar cierta estabilidad institucional en un territorio siempre diverso y variopinto. Lo dice Vargas Llosa en un texto lleno de afecto por el Rey Juan Carlos, pero también de sólidos argumentos: La monarquía es una de las pocas instituciones que garantiza esa unidad en la diversidad sin la cual podría sobrevenir la desintegración de una de las más antiguas e influyentes civilizaciones del mundo”.

5. El ciudadano “de a pie” desde ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao, hasta en pequeños pueblos de la península, le cree al Rey, confía en él. Esta Encuesta elaborada por la firma española Metroscopia y publicada por el diario El País, revela que un 58% de los encuestados en España dicen sentir seguridad con la llegada del nuevo Rey y un 74% avalaron que se siguiera la constitución en la transición del rey abdicado al rey Posesionado. Esas son cifras que deberá refrendar el nuevo monarca, pero que de entrada son superiores a las que caracterizan a los dirigentes políticos de la madre patria.

 

¿Y usted cree en reyes? Se abre la Plaza Pública

Sobre las elecciones del domingo…

Por. Iván Garzón Vallejo

La Ilusión perdida es un texto publicado por Iván Garzón Vallejo en El Espectador.com Foto. IGV

La Ilusión perdida es un texto publicado por Iván Garzón Vallejo en El Espectador.com Foto. IGV

 

Además del que quede de segundo, el próximo domingo habrá en el país otro gran perdedor: la deliberación democrática. Escasa en propuestas novedosas, un lenguaje propio de los estrados judiciales y el permanente recurso al engañoso espejo retrovisor o al futuro utópico, esta campaña dejó claro que los candidatos más opcionados por llegar a la Casa de Nariño dilapidaron una gran oportunidad de proponer un proyecto de país susceptible de ilusión colectiva y unidad, porque en su afán por no perder recurrieron sin pudor a la demagogia, el populismo, la simplificación y la polarización.

Así, apelaron a las pasiones más elementales del electorado: el miedo, el chantaje, pero sobre todo el desprecio hacia el contradictor. Porque eso es lo que se genera cuando se estigmatiza, cuando se criminaliza el debate político, cuando se recurre a los lugares comunes, a las verdades a medias. Como líderes públicos, Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga tenían el deber de promover una ciudadanía responsable, racional y reflexiva. Pero optaron por el atajo de transmitir un eficaz pero contraproducente mensaje: “Él es peor que yo”.

Pero la mayor irresponsabilidad de ambos fue situar a las Farc —¡otra vez!— en el centro del debate electoral. Ambos lo hicieron por conveniencia. El uno, porque el balance de su gobierno ofrecía pocos resultados para mostrar. El otro, porque con ello tocó las fibras de un pueblo que necesita un enemigo para identificarse políticamente. Así, mientras uno propuso un cheque en blanco sin límite de ceros, pues tal es su irresponsable retórica, el otro propuso una suerte de Déjà vu en el que se aplican nuevamente recetas que funcionaron en el pasado y cuyo mejor homenaje hubiera sido evitar intentar aplicarlas siempre.
Si se mira la historia reciente, se verá que en las campañas presidenciales había sido reiterativa la promesa de ‘cambio’. Lógico, pues la política es el modo civilizado de obtener transformaciones sociales. Sin embargo, esta vez casi no se habló de cambio. En vez de ello, se defendió el establishment, ya sea porque se propone un salto al vacío desde el mismo (paz total) o un retorno idílico al status quo de la primera década del siglo (seguridad democrática).

En su lógica propagandística, un candidato dijo que el fin de la guerra será el inicio de las grandes transformaciones: sólo los incautos pueden creer que el fin de las Farc significaría el inicio de una utopía. Más aún si se tiene en cuenta que después de 50 años de conflicto el país, mal que bien, sigue funcionando. El otro candidato dijo que hace cuatro años la guerra se hacía mejor: pero no se puede desconocer que una negociación les abre al Estado y a la sociedad posibilidades políticas que sólo una mal entendida ética de la convicción sabotearía.

¿Por qué los candidatos y sus equipos no se tomaron el trabajo de ilusionarnos con una propuesta que esbozara un futuro posible en el que Colombia diera un paso adelante en tantos frentes que lo reclaman? ¿Por qué seguimos enfrascados en discutir cada cuatro años qué vamos a hacer esta vez con la guerrilla? ¿No dice mucho de nuestra deliberación democrática que tantos ciudadanos y formadores de opinión decidan su voto con base en el mal menor?
No se puede pretender que la discusión pública sea como un seminario de filosofía política. Así lo han advertido, entre otros, Ronald Dworkin y Michael Walzer. Es cierto. El problema es que por cuenta de la irresponsabilidad de la clase política que pretende seguir gobernando nuestra deliberación democrática terminó convertida en algo parecido a una agria disputa de un reality de televisión. Con el agravante de que el motivo de la disputa parecen unos chismes.

Votar en blanco es una forma serena y razonable de protestar contra quienes esta vez embolataron nuestra ilusión. Tenemos derecho a expresar nuestro desencanto y a no calcular quién lo hará menos mal. La buena ciudadanía supone votar con esperanza, no con cinismo.

Publiacado por elespectador.com en:

http://www.elespectador.com/opinion/ilusion-perdida-columna-497608

 

Iván Garzón Vallejo.

* Profesor Universidad de La Sabana
@IGarzonVallejo

 

Vecinos y Amigos: Storytelling de Comunicación Pública

Quiero compartirles el texto que presenté como ponencia el pasado 28 de marzo de 2014 en la V CUMBRE MUNDIAL DE COMUNICACIÓN POLÍTICA que se cumplió en la Ciudad de Cartagena, Colombia, donde nuevamente combinamos nuestro amor por el relato, por la comunicación pública y por nuestra querida Medellín. Este texto será publicado en libro de las memorias que será presentado en la siguiente Cumbre el 5 de diciembre en Ciudad de México.

Título de la ponencia: Relatar Historias para un gobierno. El Caso Vecinos y Amigos por la Paz y la Convivencia de Medellín

 

Con colegas de Perú, Colombia y Argentina hablamos sobre comunicación gubernamental

Presentación en Cartagena de la Ponencia sobre Storytelling por la Paz y la Convivencia en Medellín, el caso Vecinos y Amigos, presentado el 28 de marzo de 2014. Foto. Cortesía CMCP2014

 

Jacobo es un hombre que conducía por una autopista latinoamericana y tuvo un terrible accidente, al cual logró sobrevivir, gracias a su pericia al volante y a un muro de contención que le evitó caer en un abismo. Pese a un severo trauma cráneo-encefálico, sobrevivió, pero perdió la funcionalidad en el lóbulo cerebral que le permitía percibir las emociones, y por lo tanto, está inhabilitado para tomar decisiones. Terrible situación.

 

Esta historia puede ocurrir en cualquier parte del planeta, y en muchos casos es verídica,  y es posible que la medicina o la tecnología pudieran llegar a crear avances suficientes para reconstruir un cerebro, pero quizá será imposible intervenir sobre aquellas experiencias que emocionan, las más memorables y también las que conducen a los seres humanos a tomar una decisión o sustentar sus determinaciones y puntos de vista.

 

Nunca la opinión en política es objetiva, ¡en muy pocos temas lo es!. Siempre la opinión es subjetiva. Nuestra piel está teñida por una experiencia particular que nos conduce a comprender nuestro entorno, en tanto es un contacto sensitivo agradable y-o desagradable. A eso, debemos sumarle que al menos en esta región tropical de América Latina, cuna del realismo mágico de Gabriel García Márquez, poco se abordan los temas públicos desde la racionalidad, y esa especie de surrealismo macondiano, recorre nuestras venas y convierte nuestro corazón en el cerebro de muchos de nuestras emociones y por tanto de aquello que decidimos.

 

Ya en la versión de la Cumbre que se cumplió en 2013 en Argentina, empecé a hablarles de un tema que me apasiona y sobre el cual vengo estudiando y reflexionando desde hace algunos años como periodista, escritor, estratega en comunicación pública y política y – obviamente- como ciudadano: ¿Qué papel juegan las historias, las buenas historias, en la búsqueda de lograr una transmisión y movilización eficiente, eficaz y útil para la sociedad, desde la institucionalidad pública?  Por esto, quiero compartir con ustedes algunos casos exitosos en los cuales tuve la oportunidad de participar como gestor de historias para generar imaginarios públicos en la ciudad de Medellín desde el gobierno municipal.

 

Sí se puede

 

Desde que nacemos nos gustan los cuentos, nos emocionan los relatos, nos trasladan a otros lugares, nos hacen conocer situaciones y personajes coloridos, reales y hasta míticos. Es imposible que al escuchar una buena historia, no queramos ahondar en los detalles y con estos detalles, sentir que se nos despierta, aparte de la curiosidad, un inmenso deseo de contribuir al desenlace e incluso cargar en hombros al protagonista cuando logra vencer la personificación del mal, descrita en la pluma del creador de aquel relato.

 

Una buena historia se describe como una: Construcción con alto contenido emocional que relata en varias etapas cronológicas, las vivencias de unos personajes.

 

Estos personajes son una recreación de la realidad cuando hablamos de géneros en ficción como el cuento, la novela o algunos estilos de relato; sin embargo, cuando señalamos el ejercicio de la comunicación pública, vale la pena resaltar la importancia vital que tienen dos elementos claves para lograr que el discurso público empodere y movilice a la ciudadanía. Son ellos la naturalidad y la veracidad.

 

Naturalidad:                                    En tanto presentamos la realidad sin maquillajes. Hay personas de carne y hueso que denotan realidades tangibles, reales y digeribles por los ciudadanos como consumidores e incluso como prosumidores en los nuevos fenómenos de comunicación digital 2.0 y 3.0. Los ciudadanos se ven claramente reflejados en los productos comunicacionales por actores, entornos y situaciones que le son familiares, y nos buscan exacerbar sensaciones de manera desmedida.

 

Veracidad:                           Se parte de hechos reales, ciudadanos con un rol que es cotidiano y se refleja en el portador de texto o portador de medio al cual se traslada la acción. Los perceptores se pueden encontrar en la calle con ese mismo voceador de periódicos, la vendedora o el conductor de tren que sale en el spot de tv, en el afiche o que es invitado al programa de televisión con el candidato o el gobernante.

 

El discurso vertical ha muerto

 

La era digital y el fenómeno de generación de una creciente horizontalidad en el diálogo candidato-electores y el posterior contacto gobernante-ciudadanos; ha obligado a replantear el discurso lineal, donde un funcionario acartonado, soso y esquemático en frac y con una bandera o un ícono de guerra trasero, emite un discurso de una sola línea, con lenguaje político, tono guerrero, muchas cifras, datos, adjetivación y muy poco contexto y personajes reales que se vean reflejados en estas acciones.

 

Los ciudadanos ya poco consumen este tipo de construcciones y hoy el terreno de lo público, nunca antes tan inundado por abundantes contenidos y mucha dispersión de las audiencias, se lo pelean en clave de atención, aquellos dirigentes que tienen una gran habilidad para relatar de manera atractiva, emocionante y memorable su propia historia, su propio cuento, como diría Tony Puig, su propio “Padre Nuestro”.

 

Hoy los usuarios buscan conectarse con la imagen de instituciones y dirigentes, frescos, actuales más cercanos a la gente en la calle y con algunos conocimientos básicos sobre el día a día de la gente “de a pie”. ¿Qué tanto refleja el político, su partido o la institución gubernamental que tiene puesto el uniforme del obrero, las botas del albañil o el gorro del chef?

 

A partir de las glocalías, es evidente que los ciudadanos cada día con mayor interés y expectativa, quieren y  necesitan mirarse, verse, sentirse o al menos acercarse con la gestión de gobierno y comprenderla más allá de las cifras, los indicadores o la grandilocuencia de los adjetivos, como ya lo señalábamos.

 

Un llamado claro a las agencias de publicidad, los gabinetes de comunicaciones y demás equipos de construcción de discurso público es a abandonar las rutinas creativas con aire acondicionado y en las oficinas. Construir buenas historias para relatar un gobierno, demanda de nosotros investigar, buscar, montarse en el bus con la gente, conversar y saber preguntarlo todo, trascender los prejuicios, romper el hilo tradicional de las historias mediáticas y encontrar factores diferenciadores que marquen emociones nuevas en nuestras audiencias.

 

Pareciera que viéramos la realidad, solamente desde los que saben, por eso no es extraño escuchar que muchos de nuestros textos se sustentan en aquella famosa frase: “según los expertos” Yo me pregunto: ¿Cuáles expertos? ¿De qué universidad? ¿Cuánto se demoró la investigación? ¿Cuáles fueron las hipótesis y las herramientas para llegar a tales resultados? En fin, enfrascados en la búsqueda de sustentos racionales, nos olvidamos de la más útil e impactante de las herramientas: las historias, y del mejor ingrediente que tiene esta receta: las emociones.

 

Oposición que legitima

 

Uno de los mayores cuestionamientos que poseen la mayoría de los ejercicios de construcción de historias, discursos y relatos públicos es que muchas veces los ciudadanos les rehúyen por considerar que la mayoría de estos contenidos son solo un tejido de propaganda política cubierta por “crema dulce” para ser consumida de manera inadvertida. Sin duda, hoy nuestras historias tienen el gran reto de permear el consumo de un público expuesto a miles de estímulos, y para ello, considero que uno de los aspectos más valiosos a los cuales se debe apuntar sin miedo, es a la inclusión de las voces opositoras en los contenidos de comunicación pública que ponemos en el paladar de nuestros potenciales legitimadores.

 

No hay tenerle miedo a la voz crítica del ciudadano que demanda una respuesta, al grito de quien no se siente escuchado, aquellos que demandan una solución para un problema concreto. Este tipo de elementos agregan emoción, suben la temperatura, generan un ritmo positivo en el relato; primero para la democracia, la percepción de escucha activa, y en segunda instancia porque en términos de información, el ciudadano así podría tener la sensación de estar en contacto con una realidad mirada desde diversas aristas, y no frente a un “cántico de sirenas”, como son la mayoría de nuestros poco dialogantes medios institucionales.

 

El Meta-relato

 

Cada historia tiene un ángulo evidente y muchos meta-relatos. Nuestros objetivos pueden estar enfocados a la traslación de una forma de abordar la acción pública, pero las audiencias, desde el complemente sicológico y la percepción, pueden interpretar muchas cosas, el principal reto es lograr que todos esos meta-relatos sean favorables a nuestro foco.

 

Veamos este ejemplo:

 

 “Pedro Arango recibió su vivienda, y al abrir la puerta sintió con lágrimas en los ojos que su memoria regresaba a tantas noches de pesadillas, cuando habitaba debajo de un puente y los roedores amenazaban con lastimar a sus hijos”

 

El relato principal:   Lo que piensa un ciudadano vulnerable al recibir su nueva vivienda. La alegría de familiares, amigos, una vida digna, mejores condiciones, un vecindario, perros, amigos, la cocina, los baños, esa puerta que se abre a los amigos. Y sigue el cerebro procesando…

 

Meta-relatos posibles: Muchos no poseen lo que ahora Pedro tiene, ¿Vivir debajo de los puentes es legal? ¿Cómo lastima un roedor a un humano? El señor tuvo pesadillas porque no comía, y alguna vez ¿se comió una de las ratas del puente? Y sigue el cerebro procesando…

 

Aparte del complemento sicológico, facultad humana que permite completar una historia inconclusa desde la imaginación, vale la pena señalar que el ciudadano de a pie siempre suele ubicar una historia en dos tiempos: el pasado y el futuro, con base en preguntas que obvian el presente, del cual solemos sentirnos propietarios o al menos testigos de primera mano desde lo sensitivo. Por ello, conviene  preguntarnos también, si queremos provocar en las audiencias la pregunta: ¿Qué ha pasado para que estemos así? o la pregunta ¿Hacia dónde nos dirigimos, y qué ira a ocurrir?

 

Muchos politólogos recomiendan siempre la estrategia de vender ilusiones de futuro, sin embargo, hay momentos de la gestión de gobierno cuando una mirada al retrovisor es necesaria, recomendable e incluso se convierte en herramienta eficaz para vender el presente e incluso una solución adecuada para el futuro.

 

La incertidumbre es un sentimiento que se puede satisfacer o con el cual es “licito” jugar desde un relato, sin sobrepasar los límites del mito o incluso llegando al mito con sus consecuencias. Para muchos la supervivencia del dictador Cubano Fidel Castro no solo es un misterio, sino que dicha incertidumbre sirve a muchos intereses dentro y fuera de la isla, y parece ahora un mito que ya no juega tan a favor de los cambios que quiere y necesita implementar desde el gobierno su hermano Raúl.

 

La historia de un gobierno, como el liderado por el colombiano Álvaro Uribe Vélez, hace que muchos se pregunten si podría volver a ser el primer mandatario de ese país en otro momento de la historia, y aunque la constitución colombiana no lo permita, los recientes triunfos electorales de candidatos que han llegado de la mano de Uribe Vélez, denota que su historia se sigue escribiendo, y bajo la incertidumbre de su regreso, se cubren muchas emociones que se convierten en masivas votaciones por sus apadrinados.

 

¿Pero, acaso no emociona más el futuro que el pasado o el presente? Es posible, pero en este tema de la temporalidad de los relatos, considero que no hay verdades absolutas y cada asesor en comunicaciones debe hacer una lectura y un análisis muy juicioso del entorno, para tomar una decisión sobre cuál de los dos referentes de cronología es el más adecuado.

 

 

Estructura

 

La selección de una adecuada estructura, nos permite tener un mayor control de la forma cómo nuestras historias se aproximan a los ciudadanos, son digeridas por estos y convertidas en percepciones, emociones, opiniones y manifestaciones de afecto o rechazo a una propuesta.

 

Elementos claves en la construcción de una buena historia en contenidos públicos:

 

  • Título:                                                           Bautizar la historia de manera creativa, provocativa, memorable pero sugiriendo e invitando a consumirla, es clave.

 

  • Personificación:                             ¿Cuáles son los roles de mis personajes? Aunque sean reales debo conocerlos y reconocerlos para potenciar su rol en el relato que quiero construir, o en ese segmento de su vida cotidiana que quiero poner en evidencia.

 

  • Locaciones:                                     Cada territorio tiene una significación y un impacto desde nuestro Plan de Comunicaciones. Tensiones y dinámicas propias que deben ubicarnos espacialmente para lograr el objetivo que buscamos.

 

  • Conflictos:                                       Son inevitables. Una candidatura es una construcción de escenarios y formas posibles de solución, y por su parte la tarea de gobierno es el terreno de lo inacabado. Esto genera detonantes, descontentos, problemas que requieren soluciones o perspectiva de las mismas desde la acción de gobierno. No hay que temerle al opositor, a la mirada contraria e incluso al crítico, ya lo habíamos dicho.

 

  • Nudo:                                                           La inquietud sobre las causas de un problema, los diagnósticos anteriores, la escucha de la comunidad, el diálogo con quienes pueden proveer una solución, el proceso de buscar respuesta o solución; entre otros factores constituyen los nudos de las buenas historias. Hay que identificarlos y potenciarlos, pues agregan emoción y constituyen una lección ejemplar para el ciudadano sobre la importancia de la corresponsabilidad.

 

  • Desenlace:                                      Se empiezan a vislumbrar las soluciones. El diálogo, la corresponsabilidad y en el terreno de los problemas ya los ciudadanos evalúan opciones para contrarrestar el problema que afecta su calidad de vida, y cuya respuesta o desenlace debe facilitar el estado.

 

  • Final inicial:                                                Las expectativas de una comunidad frente a una acción de gobierno son infinitas, pero si es posible ponerle broche de oro a una tarea de gobierno que fue problema, y ahora con este llamado final inicial al menos puedo concluir mi historia como es emocionalmente más recomendable: con un final feliz, aunque sea solo inicial.

 

  • Final Prospectivo:                          Es posible y recomendable ser realista en relación con el futuro y lo que falta por hacer, incluso desde la expansión a otras comunidades y-o territorios de una misma acción de gobierno que se evidenció en la historia que estamos relatando.

 

Peter Guber, famoso productor de cintas tan famosas como The  Color Purple y dueño de Casablanca Records Films, recomienda siempre pensar las historias y pasarlas por un filtro para saber qué tan impactantes pueden ser para llevarlas al séptimo arte. Este filtro podría aplicarse perfectamente a las historias a partir de las cuales relatamos un gobierno, así:

  1. ¿Nuestro relato es auténtico?  Se percibe cercano, real y no ajeno o postizo.
  2. ¿Se conecta con valores supremos? No se trata de ser aburrido con su historia, pero este relato se vincula con los valores universales o se queda en la superficie solamente.
  3. ¿Este relato si sirve para ser contado en el medio que quiero contarlo? Una fotografía no es lo mismo que una crónica de TV, ni un afiche es lo mismo que un volante.
  4. ¿Con esto estoy incluyendo a mis audiencias?  El ciudadano que recibe el mensaje se identifica.
  5. ¿Es oportuno este relato para el momento? En política todo cambia en cuestión de segundos

Caso de Vecinos y Amigos por la Convivencia y la Paz desde Medellín

Para terminar de presentar esta propuesta quiero exponerles un caso muy bonito, entre varias alternativas que he tenido la oportunidad de liderar desde mi trabajo en el equipo de comunicaciones de la Alcaldía de Medellín, Colombia. Como ustedes saben, hoy nuestra ciudad ha sido elegida en un concurso internacional liderado por Citi Bank y Urban Land Institute como la Ciudad Más Innovadora del mundo, por sus esfuerzos en materia de innovación social.

Vecinos y Amigos es un periódico comunitario, una de las herramientas de comunicaciones de un programa, por medio del cual la Alcaldía Local a través del Instituto Social de Vivienda, contribuye a mejorar los niveles de convivencia entre las comunidades, muchas de ellas afectadas por problemas de relacionamiento debido a múltiples factores como la violencia, la pobreza, la vecindad en una misma propiedad, el ruido, el mal manejo de basuras, las mascotas e incluso el pensamiento o la militancia política y-o religiosa.

Dos aspectos se destacan en este ejercicio:

Historia de Ciudadanos-Periodistas:                              Por medio de organizaciones territoriales no gubernamentales, se configuran con las comunidades unos comités de redacción, donde son ciudadanos sin formación profesional de periodistas, quienes reciben un acompañamiento en la elaboración de sus artículos e historias. Ello permite cumplir el storytelling del Filtro Guber, en la medida que los otros conciudadanos, vecinos, familiares y demás se perciben cercanos a los actores primarios y secundarios de las historias que se plasman y más aún si son los relatores o plumas que enriquecen dicha historia.

Los ciudadanos se seleccionan de acuerdo con su pertenencia a una comunidad específica donde se viene trabajando el programa Vecinos y Amigos, y en la cual se quieren estimular prácticas de convivencia que permitan un mejor habitat para un barrio o un vecindario de la ciudad. Estos ciudadanos se convierten en reporteros de sus propias historias, investigan, buscan sus fuentes, se documentan, investigan y dialogan con sus propias comunidades para gestar un texto que luego es revisado por un periodista profesional que cumple el rol de editor y corrector de estilo. Se procede con su diagramación y reproducción en el periódico de circulación trimestral, que es distribuido por las mismas comunidades de manera gratuita en sus barrios y en otros lugares de la ciudad, provocando una interesante interacción con el mismo equipo editorial, por medio de redes sociales y otros medios, donde esta interesante historia se sigue escribiendo.

Historias como base de estructura periodística:                       El periódico se compone de 3 segmentos muy definidos, constiutidos por diversos tipos de materiales, pero que combinan como eje central: buenas y reales historias de vida de personas y-o comunidades que se ven impactadas o favorecidas por la acción del gobierno municipal desde su ejercicio público en materia de vivienda. El primer segmento es una opinión o postura editorial de un tema de reflexión que se propone desde la institucionalidad, este tema viene acompañado de algunos textos de desarrollo, información general y voces de personas relacionadas con la propuesta y los hechos. En un segundo segmento, encontramos  los periodistas-ciudadanos quienes exponen diferentes temas de una agenda previamente definida por el comité editorial, y que incluye diferentes géneros como crónicas, reportajes, opinión o noticias para el desarrollo de los temas que impactan a estas comunidades. Y en el tercer segmento del periódico Vecinos y Amigos, se ofrece el desarrollo de temas que se construyen entre el gobierno local y las comunidades, grandes eventos o momentos de verdad que desde el gobierno se quieren visibilizar.  El eje central de todos los contenidos del periódico, son los relatos en primera persona de algunos periodistas-ciudadanos en géneros de opinión y de otro lado el reflejo de historias concretas de personas, familias, grupos, comunidades en su vida cotidiana, retomando muchos de los elementos de estructura de storytelling que mencionamos aquí.

En resumen, es posible convertir los medios oficiales de un gobierno en escenarios atractivos consumibles y hacerlos tan masivos y generadores de opinión como los medios tradicionales, a partir de una estructuración de storytelling seria, concienzuda y estructurada, que tome en cuenta los tiempos de narración, se sintonice con la percepción ciudadana y se realicen propuestas realmente constructivas y de corresponsabilidad cada vez más matizados por la ética y la búsqueda de nuevas rutas de equidad y democracia en ese espejo colectivo que es la calle.

Biblio y cibergrafía

NUÑEZ, Antonio. Consejos para mejorar el storytelling del político
Antonio Núñez. Buenos Aires. 2013

FARA, Carlos Storytelling: cómo construir el relato: “Incluir todo dentro de un relato, contar una historia, no cosas sueltas”.  Buenos Aires. En: Cumbre Mundial de Comunicación Política 2013.

LÓPEZ-HERMIDA-RUSSO A. P., VARGAS MONARDES J. La política relatada: el Storytelling de Barack Obama en el marco de la Operación Gerónimo. Abril de 2013. Santiago de Chile.

 

 

 

 

Seguridad para el ciclista

 

Parecemos quijotes en dos ruedas en medio de una ciudad que no comprende porqué rodamos y rodamos, sin generarle daño a nadie, antes bien no contaminando, mejorando nuestra salud, liberando las calles y la ciudad y enviando un mensaje de libertad y vida que contagia a muchos, aunque sigan optando por transitar solos en sus carros o motos, sin dimensionar la importancia que tiene para nuestro presente y nuestro futuro, el uso de transporte limpio.

 

Esta semana, a partir del accidente del más glorioso pedalista antioqueño de todos los tiempos, cuando transitaba en su bicicleta por el occidente  de Medellín, me puse a pensar en la importancia que tiene el respeto por el ciclista como urgencia para el estímulo de una cultura de la cicla que se incremente y genere todos los beneficios posibles para la ciudad y para cada uno de nosotros.

 

¿Hay cultura de respeto por el ciclista en su ciudad?

Se abre la Plaza Pública

¿Es posible la Prosperidad para la base de la pirámide?

Dice un autor de un buen libro que me leo por estos días llamado Por qué Fracasan los Países? que la mejor definición de prosperidad es la oportunidad que dan los buenos gobernantes, para que haya un margen mayor de utilidades en un país, con miras a que los ciudadanos de los estratos medio y bajo tengan la capacidad de satisfacer sus necesidades básicas y además consumir algunos bienes y servicios, que a su vez favorecen el sistema económico y amplían la prosperidad a quienes conforman el sector productivo de un estado.

Desde las épocas de la conquista y la colonia, mantener ahogada a las clases inferiores es una estrategia de acumulación de riqueza que ha generado debacle y siempre es mucho más costosa para quienes ejercen el poder político, generalmente integrantes de familias con enormes riquezas y tierras.

Hoy en nuestros países del llamado tercer mundo ( ver esta interesante presentación que me encontré sobre el concepto), la delgadez de la pirámide que se sigue elevando y deja a sus pies una gigante brecha de pobreza y miseria, hace que nos debamos una o muchas reflexiones sobre quiénes realmente componen esa tan cacaraqueada base de la pirámide y si realmente estas personas pueden acceder a la prometida y anhelada prosperidad.

 

¿Es posible la prosperidad para quienes integran la base de la pirámide? Se abre la Plaza Pública

 

 

Los 11 errores más frecuentes en las cuentas twitter de la Comunicación Política en América Latina

Al revisar las cuentas en redes sociales de las entidades públicas en el planeta, se corrobora que a este nivel los gobiernos de América Latina en los órdenes nacional, regional e incluso local; están en pañales. Con sus 4.051.064 de seguidores (11.08.13) la cuenta en inglés de la Casa Blanca, es un referente mundial hacia el cual hay que mirar y comprender allí la forma cómo se puede articular una buena estrategia de comunicación pública, con un plan de acción concreto que tácticamente se evidencie de manera distinta en la afamada Twitter y los demás social media.

La Casa Blanca incursionó con sus contenidos visuales y de video en la red Instagram que tiene más de 100 millones de usuarios en todo el mundo. Foto: Cortesía WH

Comparto algunos de los errores que -a mi juicio- siguen cometiendo los CM de las organizaciones políticas y gubernamentales en nuestro continente y nos alejan mucho de ejemplos tan notables de interacción, cositaciòn y conversación que hoy se destacan en el planeta social media:

  1. Hiperinformación:  La conexión entre la estrategia de comunicación y las redes sociales sigue en evidente divorcio, pues la tendencia en la estrategia comunicacional de la mayoría de oficinas de comunicaciones gubernamentales en nuestro continente sigue bajo la tendencia de ofrecer permanentes rendiciones de cuentas bajo esquemas con hiperinformaciòn.
  2. Trinos desde el polo sur:   La programación excesiva y falta de calidez y emoción es un gran mal de nuestras cuentas twitter. ¿Temor por el poco margen de acción? ¿Falta de capacitación para representar un gobierno en las redes?  Estas explicaciones no las comprenden los usuarios que no siguen o dejan de seguir, las cuentas que son frías y aburridas.
  3. Disparando en regadera:  Ese viejo vicio de no diferenciar las redes sociales según el perfil de usuario, el lenguaje de cada una, los tiempos de conversación, la cultura que se comporta y respira, es un mal hábito entre algunos CM. Lo mismo que trino sale en Facebook y se vuelve una tarjetica de colores en Instagram o Pinterest. Terrible error.
  4. La Galería del Ególatra:   En eso se convierten algunos perfiles oficiales de twitter. El político fue, caminó, miró, dijo…bla,bla,bla,bla…todo ello muy importante, pero para el político y su familia; no para los ciudadanos, quienes buscan información útil, provocación, conversación y no hiperventilación de egos.
  5. Diálogo con el sordo-ciego    Muchos CM de cuentas oficiales en nuestro continente les da físico miedo la interacción. Sí, es increíble, pero ocurre. La pregunta, la crítica o el  comentario respetuoso del ciudadano, se queda citado en un trino y pasan las horas, “corren bolas de heno”, se llena el TL y el tema ya es irrelevante, cuando aparece una respuesta o un DM en el mejor de los casos, pero ya el usuario se fue o logró una respuesta por otro medio.
  6. ¿Palabras claves? Qué es eso:     Mire le explico, una buena estrategia de comunicaciones en materia pública se basa en el uso de 5 a 10 palabras claves de manera reiterativa, previo análisis y reflexión del trasfondo que comunican dichas expresiones y teniendo como base un planteamiento a posicionar. Uno de los escenarios donde más logra posicionarse dicho vocabulario es en twitter, allí miles de personas buscan conversaciones bajo palabras claves y prefieren seguir perfiles que mencionan esos temas. Así cautivamos la audiencia que nos interesa y también a los ciudadanos y perfiles que nos convienen.
  7. Palabras, palabras, palabras:    La política nació en el texto escrito y los discursos orales elocuentes, pero ya pereció, le cayó encima un televisor y la volvió audiovisual. Tanto en twitter como en los demás escenarios de comunicación pública, una buena imagen, un logrado audio o un excelente video logran ser más eficientes y elocuentes que el más “veintejuliero” de los discursos.
  8. Etiquetas masivas:   ¿Para qué etiquetar cuentas en temas que no tienen impacto o interés directo para esos usuarios? Es molesta esa tendencia de ciertos “expertos” de las redes, de mencionar usuarios con el único interés de buscar réplica a sus comentarios. Cada contenido se defiende solo y la mención debe justificarse muy bien.
  9. ¿Cuenta Corporativa y además oficial?…noooo  Como twittero yo también les huyo a estas cuentas, pues me gusta seguir personas concretas (no trolles) que me aporten, que dialoguen, que sean útiles. Muchos CM no comprenden que este tipo de cuentas tienen un déficit de entrada, una resistencia normal en personas ajenas al movimiento político, a la institución, la empresa o quienes por obligación o cortesía la siguen y que – en definitiva- no son el público objetivo de nuestras cuentas. Ser creativo, con propuesta e identidad es la clave.
  10. Copialina:   Increíble pero cierto. Se ve hasta en las mejores familias y pone en entredicho la credibilidad, la transparencia, la reputación del gobierno, el partido, el movimiento o la figura política que representa. Pululan trinos, posteos, textos, fotos y demás que son copias y se publican en estas cuentas sin referencia a los autores.
  11. El Autobombo: Sumada a la galería del autoegolatra y gracias a un aporte de mi amigo Berny Bluma les comporto que hay un error garrafal y son los políticos o personas cercanas al mismo que repostean sus mensajes y ciertos con palabras de elogio, en cuyos contenidos se percibe un chocante olor a propaganda.

Creo que los errores pasan de 11. Por eso:  Se abre la Plaza Pública para leer sus aportes!

¿Controlados por el Sistema?

Al otro lado de la línea una mujer con voz de niña me recita un parlamento que dice: “El sistema me indica que usted no está autorizado a retirarse de nuestro servicio, hasta tanto no pase la fecha 30 del mes y su cuenta se encuentre en ceros” Pues llega el día 1 a las 12 de la noche y ese fantasma sobrehumano que se llama “el sistema”, mete por voluntad humanoide, 150 pesos que ahora debo y entonces de nuevo hay que esperar 29 días para poder pagar y retirarme y así sucesivamente.

A mis preguntas, esta niña,  quien actúa como lamentable pseudohumana, solo responde con un: Señor, yo debo obedecer a “el sistema”. Obvio que esta mujer me habla de uno comercial, pero yo siento que inevitablemente este caso se puede escalar y refleja un sistema mucho más grande y poderoso: el de las multinacionales, quienes acolitadas por el poco control del estado hacia sus abusos, se convierten en semidioses de un circuito donde la postura humana, sus opiniones y lo que es más grave: el sentido común humanio, es desplazado por el abuso también de humanos que no dan la cara y convierten a otros en robots.

¿Perdimos todo control los humanos sobre el sistema?

¿Colombia debería estar en la OTAN?

En 11 millones se calcula el número de personas muertas en la Segunda Guerra Mundial, catástrofe humana, social, política y cultural que provocó la creación de organizaciones como la OTAN. Fuente: OTAN

 

21 días después de firmarse el Tratado de Bruselas que daba origen a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, en Colombia era asesinado el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán en un hecho que desencadenó uno de los momentos más complejos para la estabilidad institucional del país y, para algunos investigadores, es el momento inicial de varios de los episodios de fuerte violencia que han ocurrido recientemente en el país. Los dos hechos no tienen conexión o mejor dicho, demuestran la profunda desconexión entre ambos escenarios y sus confrontaciones.

Cuando se creó la OTAN el Norte del hemisferio salía de la Segunda Guerra Mundial, mientras América Latina y particularmente Colombia maduraba como república para lograr unos niveles de desarrollo que le permitieran estabilidad en medio de un panorama poco alentador, pues contra el esfuerzo de una sociedad mayoritariamente agrícola y textilera por salir adelante,  se confrontaban los desacuerdos político-religiosos que provocaron y siguen provocando variadas talanqueras a nuestro objetivo de erradicar la inequidad y generar mejores condiciones de vida para todos lo que habitamos esta patria.

Creo que el criterio geográfico es un argumento sumamente contundente para que Colombia no pueda pertenecer a la OTAN como se dijo desde Bruselas, pero hay voces que argumentan la necesidad de conectarse con el hemisferio norte y “beber” de las aguas de esta organización gestada a partir de la  firma del Pacto de Varsovia y la “amenaza” comunista.

¿Usted cree que Colombia debería pertenecer a la OTAN? Se abre la Plaza Pùblica