Chernobyl y las Fake news

chernobyl_serie.jpg_554688468_0

33 años después de la terrible tragedia de Chernobyl y a partir de la exitosa serie divulgada por HBO en sus plataformas y dirigida por un productor, quien como muchos de nosotros quiso entender realmente lo que ocurrió ese 26 de abril de 1986 en la madrugada; comprende uno que el tema de las llamadas fake news no es un asunto actual sino que la lucha entre la verdad y la mentira en los discursos oficiales ha traído más tragedia que los hechos mismos.

Era la época de la llamada Guerra Fría, una tensión con la que nacimos y crecimos varias generaciones en occidente: rusos o gringos viviendo tensiones permanentes en territorios ajenos, ponían a temblar a todo un planeta con un terrible botón rojo o un teléfono del mismo color por medio del cual activaban la bomba nuclear y acababan con el cuarto integrante del sistema solar y de paso con todos nosotros.

A  cuatro años de La caída del Muro de Berlín y la desaparición de la llamada URSS, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una nación petrificada bajo las órdenes de un partido y cada vez con menos recursos, trata de competir con el poderío energético de Estados Unidos y bajo una oscura maniobra intentó incrementar la capacidad de la central nuclear ubicada cerca de Chernobyl, haciendo explotar el núcleo de esta central nuclear y generar miles de muertes directas, indirectas y hasta voluntarias como el caso de los llamados liquidadores y aquellos que contribuyeron a que el desastre no fuera continental y global.

Se trata de un relato repleto del dolor que deja la improvisación, el egocentrismo, pero sobretodo la forma como el contenido propagandístico que miente sobre las verdaderas dimensiones del descalabro industrial nuclear en esa aldea  soviética, genera una tragedia de muerte, desarraigo y desatore natural de incalculables consecuencias.

Foto cortesía

Foto cortesía

Hoy en 2019 corren ríos de tinta y tiempo en discusiones sobre el valor de la verdad durante una época catalogada desde la academia como de la post-verdad a partir de la velocidad y validez que suele darse a los mensajes y-o construcciones sin veracidad o con verdades a medias en canales digitales; pero ¿Acaso al recordar  Chernobyl no queda muy claro que la mentira ha sido el insumo más antiguo y poderoso y con consecuencias fatales como en esa y tantas tragedias y guerras de la humanidad a lo largo de estos siglos en edad moderna?

No hacen falta tantas reflexiones para ratificar que el origen de toda falacia de toda mentira es el sostenimiento de un poder, el poder de alguien o de algo, el poder del dinero, de quien se escuda para cometer un delito, el poder de quien no comprende su papel desde un liderazgo, en un gobierno o -en este caso- en un partido desde la búsqueda del bien común por encima de los bienes particulares.

De nuevo Chernobyl nos recuerda las dolorosas consecuencias de la mentira existencial, esa que nos sumerge como seres u organizaciones humanas en profundos agujeros negros de temporales zonas de confort pero que luego de un tiempo nos enfrente cara a cara con la dolorosa realidad.

Miguel Jaramillo Luján

Consultor y estratega

@soymarcapoder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>