Encuestas prematuras: Muy Lejos de la Intención de Voto

La motivación usual de los ciudadanos en un continente como América Latina por los procesos electorales solo se presenta – a lo sumo-  los últimos 15 días previos al día D, por ello resulta absurdo, confuso e inútil hacer encuestas de intención de voto a tantos días de las elecciones.

Es claro que estas encuestas, en su mayoría pagadas por las mismas campañas o impulsadas por estos de manera indirecta desde medios de comunicación, buscan mostrar con fortaleza a algunos candidatos que no la tienen en la vida real, pero necesitan el oxigeno de un poco de opinión y rumor para sostener el respaldo financiero de empresarios y el político de algunos partidos y dirigentes, y así seguir nadando en las aguas turbias de una campaña, donde algunos logran pescar en río revuelto.

En muy pocas oportunidades ha habido una coincidencia exacta entre los resultados de las encuestas de favorabilidad realizadas y publicadas varios meses antes y lo que ocurre en las urnas. Foto:

En muy pocas oportunidades ha habido una coincidencia exacta entre los resultados de las encuestas de favorabilidad realizadas y publicadas varios meses antes y lo que ocurre en las urnas. Foto: CORTESÍA

En resumen: Antes de la recta final de una elección, el nivel de motivación de la ciudadanía hacia el voto es muy poca, ni que decir de la cultura sobre el proceso e incluso sobre los mismos candidatos.