El Colombiano promueve un ejercicio de política 2.0 y visibilidad electoral

Con la plataforma #CandidatosTransparentes el medio de comunicación antioqueño le brinda a la ciudadanía la posibilidad de conocer las hojas de vida de quienes aspiran al Senado y a la Cámara de Representantes. Los candidatos, por su parte, tienen en sus bolsillos la posibilidad de ser transparentes e intentar sostener un discurso en un momento político en el que muchos están siendo cuestionados.

Las primeras elecciones de 2014, que serán el 16 de marzo, plantean para las plataformas digitales un debate convertido en experimento político. El escenario que se vive en la actualidad no se había presentado con tanta fuerza en Colombia y por cuenta de las redes sociales la ciudadanía está cada vez más preocupada por las decisiones de la rama legislativa, una parte de las tablas políticas que estuvo abandonada por los ojos veedores durante varios años.

Congresistas que malgastaron el dinero, manejaron borrachos y no supieron ponerle cierre a sus palabras. Hojas de vida delatadas, proyectos que fueron frenados y leyes que tras ser aprobadas tuvieron que anularse, como el caso de la Reforma a la Justicia, incentivan en este 2014 a la ciudadanía a estar atenta a las elecciones del Congreso.

Un refuerzo interesante para este fenómeno fue presentado hace un par de semanas por El Colombiano. Se trata del proyecto Candidatos Transparentes, el cual recuerda otros casos de participación política en la web en los que los medios de comunicación le abrieron, años atrás, blogs a candidatos presidenciales o a alcaldías locales para ir compartiendo los detalles de sus campañas.

La plataforma del medio antioqueño quiere brindarle a los candidatos a la Cámara de Representantes y al Senado, la posibilidad de tener sus hojas de vida en línea, para que luego, los ciudadanos, puedan consultarlas. Seguramente, una vez superada esta primera etapa del período electoral también lo harán con candidatos a la Presidencia de la República y en 2015 le pondrán el ojo a las elecciones locales. O por lo menos, eso esperamos.

Sin ningún costo, solo el de la transparencia, los candidatos deben completar campos básicos como el nombre del partido y el número del tarjetón. También hacen parte de la hoja de vida los logros, las propuestas y las redes sociales; además, de otros datos que para algunos pueden ser considerados más delicados: especificar de dónde obtienen el dinero para financiar las campañas políticas, investigaciones pendientes y sanciones.

Para garantizar que la información que se ingresa es correcta y veraz, un grupo de periodistas de El Colombiano realiza control y verificación de fuentes de información.

Aunque la respuesta de los candidatos ha sido buena, faltan todavía un número importante de hojas de vida. Por el momento se ven nombres como el de Iván Cepeda y Víctor Javier Correa, del Polo. Jaime Alberto Garzón Araque y Óscar de Jesús Hurtado Pérez, del Partido Liberal Colombiano. Juan Jiménez Lara, del Partido Conservador Colombiano. Federico Hoyos Salazar de Uribe Centro Democrático. Y Faustina Manríque Ramírez, de Alianza Verde. Algunos de los que ya han ingresado su currículum.

La información también está siendo compartida por El Colombiano en redes sociales como Twitter y Facebook, lo cual fortalece la iniciativa en otras plataformas digitales.

Esperamos, como electores, el ingreso de la historia de los demás candidatos. Como parte de nuestros derechos como electores, queremos ver sus caras y votar por #CandidatosTransparentes.

La polémica de Londoño: lecciones y aprendizajes

Fernando Londoño y Carlos Castaño lograron convertirse en Trending Topic nacional por cuenta de una columna de opinión que fue publicada en el diario El Colombiano en el año 2006. Aprendizajes, veeduría y los disparates de la red.

Una columna publicada por Fernando Londoño durante el año 2006 revivió en las redes sociales el 29 de abril del año 2013. Siete años después, las desacertadas letras de quien fuera Ministro del Interior y de Justicia, durante el primer período del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, volvieron a ser tendencia en Colombia.

En la columna titulada “Lo que murió con Carlos Castaño”, el ex ministro rendía un homenaje, según él malinterpretado, al fallecido paramilitar Carlos Castaño Gil, uno de los hombres más sanguinarios que ha tenido Colombia. Lo llamaba: “Intelectual hecho a pulso”.

No obstante, lo más grave entre las explosivas palabras era el final de la columna. En un desastroso desenlace, Londoño afirmaba: “Castaño murió. Ya lo sabíamos. Es hora de que resucite su elemental pero preciso ideario”.

Entre la ira y la indignación, los comentarios de las redes sociales lograron sumar más de 10 mil menciones para Fernando Londoño y cerca de 5 mil para Carlos Castaño, según Analytics Topsy.

Del viaje al pasado, patrocinado por la periodista Vicky Dávila, quedaron varios aprendizajes, los cuales vale la pena resaltar.

Aprendizaje número uno: el pasado no perdona

El 27 de abril, dos días antes del incidente que comprometió tanto el nombre de Londoño como la marca de El Colombiano, Juanita Kremer  echaba mano del humor en Twitter al sostener que “Internet es como la memoria de las mujeres, creemos que las cosas se han borrado; pero, estarán ahí para siempre”.

La columna de Londoño, tal vez olvidada por el diario El Colombiano, es una muestra evidente de esta buena memoria de la red. Una ironía en una sociedad que todavía desconfía de todo lo que no está escrito en el papel.

Minutos después de que el tema se convirtiera en tendencia nacional, el diario antioqueño publicó un artículo en el que aclaraba que la columna era de 2006 y que desde 2009 Londoño no hacía parte de su lista de columnistas.

El diario hizo lo que tenía que hacer: aclarar. En especial, en un momento de confusión en el que en las redes sociales ocurrían tres cosas: se creía que la columna era reciente, se afirmaba que Londoño aún hacía parte de la lista de columnistas del periódico y se gestaba un movimiento para promover la “no pauta” en El Colombiano si seguían publicándose columnas como esta.

Sin embargo, la aclaración mediática del medio paisa no bastó para calmar los agitados ánimos de los cibernautas. La memoria estaba atenta y como ellos mismos lo sostuvieron: “es lo mismo admirar a Carlos Castaño en 2006 que en 2013”.

Aprendizaje número dos: la veeduría ciudadana

Ya no es nuevo hablar de las audiencias participantes. No obstante, el caso Londoño deja en evidencia la importancia que han tenido redes sociales como Twitter y Facebook a la hora de mediatizar las visiones de los ciudadanos.

Aunque en 2006 Facebook ya existía, pocas personas tienen recuerdos claros alrededor de la indignación que pudo producir en aquel entonces la columna del director del programa de radio La hora de la verdad.

Es probable que el malestar hubiera sido igual o incluso superior; no obstante, no logró alcanzar los altos escaños mediáticos, pocas veces conquistados por la ciudadanía. Pero, en esta segunda ocasión, los usuarios impusieron un tema de conversación entre las agendas mediáticas.

En la madrugada del 30 de abril, diferentes emisoras radiales abrieron sus programas con un análisis del tema, los diarios impresos y los portales de internet hicieron curaduría de la información que circuló en la red y Londoño, tuvo que enfrentar un pasado del cual, seguramente, ya se había olvidado.

Aprendizaje número tres: siempre dudar

La columna publicada por Fernando Londoño en 2006 coincide con una época en la que Vicky Dávila era reconocida públicamente como una “Uribista” pura y dura. Incluso, a RCN llegó a llamársele Radio Casa de Nariño, por cuenta de las posiciones de la periodista, presentadora y ahora conductora informativa.

Tras la elección de Juan Manuel Santos como presidente, muchas de estas cosas cambiaron y progresivamente, de un momento a otro, Vicky Dávila comenzó a aparecer en revistas acompañando al actual presidente de la República.

El cambio de Dávila no es diferente al de muchos otros medios de comunicación colombianos. Varios tendrían que dejar que les tiren la piedra. No obstante, si hablamos de criterios independientes en las redes sociales, es necesario formarse un criterio que permita opinar con conocimiento.

Otro dato para recordar: Vicky Dávila pertenece a la casa RCN, el mismo canal que se llena los bolsillos con la transmisión de una novela, según ellos biográfica, según otros alegórica de Carlos Castaño Gil. ¿Víctimas de cortinas de humo?

Aprendizaje número cuatro: formación de criterio

En un ejercicio personal que buscó reunir en una palabra la definición de lo que para los colombianos era la personalidad de una red social pueden leerse diferentes palabras que apuntan, entre otras cosas, a un aspecto que hace que la credibilidad en Twitter y Facebook sea refutada constantemente: falta de criterio en las redes sociales. Podría sumársele desconocimiento.

Según los cibernautas consultados, quienes navegan en las redes sociales son: egocéntricos, opinadores, imposibles, violentos, ilusos, mentirosos, viscerales, borregos, enfermos, desocupados y bipolares.

Aunque también hay cosas buenas: inquietos, humanos y autónomos; la que podríamos llamar #IndignaciónLondoño no buscó ir más allá de un alegato desesperado que llegó a los medios de comunicación para acallarse en las redes sociales. No trascendió, no fue más allá.

Necesaria y vital, esta discusión tenía todo el potencial para ir más allá e incluso evaluar las propuestas políticas que tiene el movimiento Puro Centro Democrático que desde ya tiene aspiraciones políticas.

Al 30 de abril, en las horas de la tarde, un partido de fútbol entre el Real Madrid y Borussia había hecho descender el tema de las honorables listas de independencia tuitera. Sin criterio, no se construye una consistencia, agoniza la constancia.

Qué tal si cambiamos los insultos, los impulsos acelerados y los señalamientos, por verdaderos ejercicios de memoria que permitan hacer un verdadero control a quienes le hacen daño al país.

Aprendizaje número cinco: estamos en campañas

¿Queda alguna duda?

Porque esto también es Política 2.0


La Revista Time, famosa por sus portadas anuales en las que se eligen los personajes del año, acaba de exaltar la labor de los manifestantes en este 2011. Indignados, árabes, estudiantes, entre otros, hacen parte de un especial de ocho páginas.

Perla Toro Castaño
perlat@elcolombiano.com.co

Este año la famosa revista TIME no le rinde homenaje en su portada a una sola persona, como lo hizo en 2010 cuando Mark Zuckerberg, creador de Facebook, logró conquistar este pedestal.

En 2011 fueron elegidos “personajes del año” y el nombramiento se lo llevan los grupos de manifestantes que participaron en las diferentes protestas de las que fuimos testigos a lo largo y ancho del mundo toda clase de ciudadanos.

Entre la lista, que puede encontrarse en el siguiente link www.time.com/time/person-of-the-year/2011 se encuentran los participantes de la Primavera Árabe, el movimiento de los Indignados, los vegetarianos y defensores de los animales, los estudiantes, entre otros.

De la noticia, que ya se está tomando diferentes redes sociales y medios de comunicación, vale la pena destacar algo: la participación ciudadana, pues los protagonistas de TIME, en resumidas cuentas, son los ciudadanos quienes durante estos doce meses protagonizaron algunas de las noticias más importantes del mundo, ya sea entre los árabes, en los  Estados Unidos, España, Inglaterra y otras ciudades.

Detrás de este protagonismo existe un valor que vale la pena destacar: la fuerza de las redes sociales como una nueva (ya no tan nueva) forma de expresión política ciudadana que ha demostrado que cuando la comunidad de lucha encuentra canales para comunicarse y difundir el mensaje, la fuerza humana y la manifestación en una forma no antes vista de comunidad, puede, literalmente cambiar el mundo.

Gracias a las tecnologías, los manifestantes se sienten más parte del mundo”, ha dicho el director de TIME en una entrevista.

Lejos de ser una moda como se les entendió en algún momento, las redes sociales son ahora parte de las expresiones y movimientos de la gente. Opiniones que se convierten en noticias y noticias que se convierten en opiniones hacen ahora parte de la cotidianidad.

Formas de comunicación que apuntan al futuro pero también a un presente que todavía circula en impresos y que convive entre lo que pasó, lo que viene y lo que vendrá. Otras expresiones del mundo de la Política 2.0.

#FirmesContraLuisPérez: la etiqueta de la resistencia

Este hashtag ha llegado a ser Trending Topic local en varias ocasiones. Desde hace unas tres semanas se viene apoderando de la red y quienes lo usan solo tienen algo para decir: no quieren un nuevo mandato de Luis Pérez Gutiérrez.

Perla Toro Castaño
perlat@elcolombiano.com.co

Dice @victorcasas en Twitter, que la diferencia entre #FirmesconLuisPérez y #FirmesContraLuisPérez, radica en que el segundo hashtag es impulsado por usuarios reales. Para quienes estén fuera de contexto, esta afirmación merece una explicación.

Desde hace varios días, diferentes fuentes han venido señalando que parte de los usuarios que siguen a Luis Pérez en su cuenta de Twitter no existen y que son comprados en listas que ubican cuentas falsas en países como Indonesia, China, Estados Unidos e incluso Rusia.

Entre todos estos seguidores, que al momento de escribir este post suman 24.485, hay unos cuantos que tienen apariencia real, fotografía, seguidores y varios post en su TL (perfil de Twitter). Pero, también tienen algo en común: solo hablan de Luis Pérez y están dispuestos y atentos a atacar cualquier clase de opinión que vaya en contra de este candidato.

Esta clase de perfiles son conocidos, usualmente y en el lenguaje de esta red social, como fakes, que viene de la palabra falso en inglés, y se dedican a trolliar, término que viene del vocablo troll y que describe a las personas que sólo buscan provocar intencionalmente a los usuarios o lectores que navegan y comparten en el ciberespacio. Ambas figuras resultan insoportables.

Lo que afirma Víctor, entonces, es que la etiqueta #FirmesconLuisPérez, fue creada y es impulsada, primordialmente por fakes y, agregaría yo, que por trollers, que pueden ser reales y que tal vez reciban unos cuantos centavos (no creo que sea mucho) por defender al candidato Pérez  y confundir a la opinión pública.

Esto incluye, insultar a los opositores, atacar a los medios de comunicación, dejar comentarios en las noticias que van en contra del candidato y, sobre todo, estar dispuestos, las 24 horas a reaccionar en contra de todo aquel que se atreva a criticar un segundo piso vial, la entrega masiva de computadores de Negroponte, la compra de vajillas de 100 millones de pesos, los viajes ostentosos a la Guajira y los sistemas futuristas que buscan volver a los policías especies de robots inteligentes (es más fácil lo primero que lo segundo). En el caso de seguir, la lista podría ser interminable.

Como reacción ciudadana a estas irregularidades y producto de la indignación, desde hace unas tres semanas en Twitter se viene usando la etiqueta #FirmesContraLuisPérez, la cual, según algunos rastreos (más sentimentales y cercanos, que inteligentes y profundos) empezó a ser promovida por @JennyGiraldo.

Desde entonces ha comenzado a tomar fuerza e incluso se ha convertido, en varios momentos del día, en Trending Topic local, es decir, el tema más conversado en la esfera tuitera de Medellín.

#FirmesContraLuisPérez, es un hashtag que nace de iniciativas políticas ciudadanas y no de políticos y en esta frase simple, pero a la vez compleja, radican grandes diferencias que pueden visibilizarse en una lista de tendencias.

En Trendsmaps, herramienta que sirve para georeferenciar los trinos, #FirmesContraLuisPérez aparece regularmente como el tema más conversado del día, mientras que, si se le compara con #FirmesconLuisPérez puede verse, como disminuye su fuerza. Lo cierto del caso es que como lo ha afirmado @sillantioquia, estos son los HT que han dominado las redes sociales antioqueñas en los últimos días.

Tal vez un sabio sociólogo de la red como lo es Manuel Castells pueda explicar esta clase de fenómeno; pero, de lo que si estoy segura es que, al igual que yo, quienes usan la etiqueta #FirmesContraLuisPérez han encontrado en esta un mecanismo de resistencia, una forma de expresar la inconformidad y de decir: “nos sentimos engañados”.

La resistencia no tiene precio, no se cobra.

La política de las palabras

Lo que dicen las vallas y lo que quiere la gente cuando se habla de campañas políticas.

Perla Toro Castaño
perlat@elcolombiano.com.co

La brecha que existe entre los ciudadanos y las vallas políticas que inundan la ciudad puede medirse en centímetros, opiniones y propuestas.
Lo que dice la publicidad política, en muy pocas ocasiones, concuerda con lo que piensa o pide la gente.

Esto pudo demostrarlo la twittercrónica, que esta vez recorrió Medellín para buscar las palabras más comunes en la propaganda de los candidatos a la Alcaldía, la Gobernación, la Asamblea y el Concejo.

En su gran mayoría estas vallas, afiches, pasacalles y volantes se caracterizan por priorizar la imagen de los candidatos por encima de las propuestas, lo cual, para algunos tuiteros, como Alejandro Vargas, @alejov90, “no permite ver el mensaje que ellos (los candidatos) tienen para los ciudadanos”.

Otros, como es el caso de Manuel Cano, @manuelectores, afirman que las campañas políticas carecen de contenidos. “No hay propuestas serias que animen al electorado a votar masivamente”.

Comparamos las palabras encontradas en la publicidad política de las calles de la ciudad con las que, según quienes interactuaron con nosotros durante las dos horas de la twittercrónica, deberían ser prioritarias para todos los aspirantes.

En el primer punto, nos encontramos con que la palabra más común en las calles es firmes, seguida de otras como alcalde, Medellín y nuestro.

Por su parte, a la hora de definir la información que deberían transmitir los candidatos, los ciudadanos hablaron de educación, seguridad, oportunidades, compromiso y honestidad, dejando claro que los mensajes que reciben de la publicidad exterior no son tan constructivos, educativos e informativos como lo esperarían. Un llamado al diálogo y a la consulta ciudadana.

“El mensaje debe adaptarse al medio y no al contrario”

Guillermo Villa, o el Flaco Villa, como se le conoce, dice que la publicidad exterior debe ser corta porque está expuesta a personas que todo el tiempo están en movimiento y es por esta razón que los mensajes suelen ser breves y contundentes. “En las vallas no pueden ir propuestas y ahora hay una tendencia a acercar al candidato al pueblo, a la gente”.

Denise Caro, especialista en publicidad digital, resalta que, para lograr este objetivo, están las campañas en Internet que, aunque siempre deben estar enmarcadas en una misma estrategia política, permiten la conversación entre candidatos y ciudadanos. Una campaña proselitista debe involucrar tanto al candidato como a la propuesta.

La transparencia también es vigilada en las redes sociales

Las redes sociales son espacios donde los candidatos a cargos públicos también buscan electores. Desde los mensajes que cada uno genera en redes como Twitter se genera movilización, debate y opinión. Sin embargo, no siempre la cantidad de seguidores significa un mayor impacto en la ciudadanía. Compartimos este informe publicado en la página 8A de El Colombiano el 6 de septiembre de 2011 en el que se analiza la subida repentina de la cantidad de seguidores en dos candidatos a las elecciones.

Controles políticos, ciudadanos y… no tan ciudadanos

Las campañas electorales son el motor de diferentes manifestaciones ciudadanas. Una de ellas es el control político. En la Política 2.0 también hay veedores ciudadanos que promueven las buenas prácticas y que castigan algunas que no son tan buenas.

Todo ring necesita un árbitro que controle a los contrincantes y las elecciones políticas, sean estas nacionales, regionales o locales, no son la excepción. Estuvimos mirando en Twitter algunas cuentas  que contribuyen al control político, a la identificación de la publicidad negra, a la participación ciudadana con transparencia y al empoderamiento de las elecciones desde las redes sociales.

Una de las primeras que encontramos o mejor, de la que nos acordamos por referencias de las Elecciones 2010, en las que se eligió Presidente, fue @WiKiCiudadania. Esta cuenta, que se apoya en un blog que lleva el mismo nombre, representa a un medio de comunicación que tiene un interés claro: la construcción de ciudadanía 2.0, promoviendo el derecho a la Libertad de Expresión y el periodismo ciudadano.

Por ahora los vemos muy callados, pero esperamos que a medida que avanzan las Elecciones 2011 se vayan consolidando como una alternativa de veeduría ciudadana tanto en Medellín, como en otras ciudades de Colombia, por ejemplo Bogotá, ciudad con la que interactúan recurrentemente.

Otra de las cuentas que vimos y que nos llamó la atención por ser parte del Gobierno Nacional fue @Registraduria cuenta de la Registraduría Nacional que brinda información sobre los procesos electorales en Colombia. La campaña que se conoce como #VoteBien es una de las que más sobresale entre sus interacciones, un mecanismo de educación electoral al que también es necesario ponerle la cara.

En la lista encontramos una cuenta nueva: @PropagandaSucia, creada, textualmente, para “identificar y revelar movidas oscuras empleadas para distorsionar / criminalizar mensajes de contendores en procesos electorales”. Esta cuenta, inicialmente, se concentró en seguir periodistas y personas vinculadas a los medios de comunicación y ha estado trinando contenidos relacionados con la llamada Propaganda Sucia. Por ahora no tienen mucho contenido, pero nos asombra uno de sus últimos RT: “@FitoMatheus quitemosle el voto al desgraciado se @SergioFajardo que apoya la gaminería del bolillo #PropagandaSucia”. Nos quedamos con la duda de si es un ejemplo de propaganda sucia o si es una prueba fehaciente de la misma. Además, la cuenta del candidato a la gobernación de Antioquia es @Sergio_fajardo, muy diferente a la información del RT.

Otras dos cuentas que vale la pena seguir en esta búsqueda son @VoteBien, portal periodístico conformado por varios medios de comunicación y organizaciones sociales que hace un cubrimiento especial de las elecciones en Colombia. De esta iniciativa participan Colprensa, Caracol, Terra y Semana.

Cierra la lista una cuenta con un alias similar al anterior, @VotarBien, iniciativa política que se gesta en Medellín y que tiene como propósito promover un voto sano y que recomienda notas tan interesantes como una que titula ¿Qué pasaría si la gente dejara de votar?

Una recomendación para quienes administran estas cuentas es que hagan visible las personas y/o organizaciones que están detrás de ellas, que se responsabilizan de su manejo y de sus ideas. Esta transparencia también es un mecanismo para la credibilidad durante esta contienda electoral, que comienza a vivirse en la red y en la que ustedes también pueden participar.

Nos vamos con una idea, ¿qué tal crear una lista de veedores electorales ciudadanos? Yo me apunto con mi alias @perlatoro