Twitter: ¿solamente para las campañas?


Cerca de 20 días después de pasadas las elecciones en las que se eligieron alcaldes y gobernadores, hicimos un recorrido por las cuentas de quienes aspiraron a estos cargos en Medellín y en Antioquia. Al parecer, Twitter hace mucho ruido en las campañas, pero luego, poco que ver con las propuestas. ¿Dónde quedó la fuerza de la Política 2.0?

Perla Toro Castaño
Perlat@elcolombiano.com.co

Como en los cuentos de hadas lo último que supo Medellín de Luis Pérez fue por cuenta de un pajarito. Desde Twitter el ex alcalde de la ciudad y candidato derrotado en las dos últimas contiendas electorales, le dijo a sus seguidores en la noche del domingo 30 de octubre: “Gracias a todos por su apoyo, por confiar en nuestra propuesta y por demostrar que estamos #FirmesPorMedellín”. Desde aquel entonces el pajarito dejó de cantar.

Por su parte @AlvaroAntioquia, cuenta con la que se identificó el candidato a la Gobernación de Antioquia, Álvaro Vásquez, dejó que el pajarito cantara un poco más y el 6 de noviembre, citó sus últimas palabras en un post que decía: “El modelo de empleo masivo a través de la reforestación también queda a disposición de los señores alcaldes. La pobreza se cura con empleo”. Al sugerir que el árbol se derrumbara, el pajarito también hizo silencio.

En esa última frase podría acabarse el cuento; pero, no. Lo importante de esto es ver cómo luego de cerca de 20 días de haber pasado las elecciones políticas en las que Sergio Fajardo fue elegido Gobernador de Antioquia y Anibal Gaviria Alcalde de Medellín; muchos candidatos dejaron de usar Twitter, renunciando así a todas las palabras, ahora convertidas en pequeños trozos de olvido, en las que afirmaban que en un futuro, “todos los ciudadanos podrían hablar trino a trino con los mandatarios, haciendo uso de mecanismos de transparencia”.

Pero, Pérez y Vásquez no fueron los únicos que guardaron silencio. @MedLuisFernando, cuenta del candidato del Polo Democrático Alternativo también hizo su última mención el 1 de noviembre, agradeciendo, como lo hicieron todos, a quienes los acompañaron durante los días de campaña. No obstante, en el caso de Luis Fernando hay algo importante para tener en cuenta. Éste fue el último candidato en abrir cuenta de Twitter y cuando tomó la decisión de involucrarse con esta comunidad, muchos entendimos que lo había hecho por obligación. Tal vez, otro pajarito, le dijo que estar ahí, presente, era algo importante.

Por su parte, Rodrigo Saldarriaga, @rodrigosalda, quien fue por segunda ocasión candidato del Polo a la Gobernación de Antioquia, no ha dejado callar al pajarito y aunque ahora habla menos, se ha seguido pronunciando a favor de la educación y de la movilización social.

Y ¿qué pasa con los candidatos del Partido De la U? Carlos Mario Estrada dijo el 30 de octubre: “A Dios, a los Antioqueños, mil gracias!! Feliz noche”. Desde entonces solo ha publicado dos trinos. El último se registra el 11 de noviembre. Federico ha estado muy atento a la movida tuitera y ha trinado menos, pero lo sigue haciendo y desde diferentes frentes.

Dato curioso: todavía todos estos candidatos tienen sus templates vestidos de campaña.

Con los elegidos la cosa va así. Sergio Fajardo, @sergio_fajardo, sigue activo como siempre. Desde su cuenta ha expresado apoyos al actual alcalde de Medellín Alonso Salazar, quien se encuentra en un proceso de investigación por parte de la Procuraduría. También ha dejado claras sus opiniones y ha comenzado a revelar los nombres de quienes harán parte de su gabinete. Muchos, seguramente, y en este cambio de gobierno, estarán esperando a que su futuro laboral se resuelva en un trino de Fajardo.

Por su parte Anibal Gaviria, quien ya se ve triunfante en el fondo de su template, sigue trinando tanto desde @anibalalcalde como desde @anibalgaviria. Ahora el reto viene para sus asesores en socialmedia, ¿cuándo se van a decidir a dejar una sola cuenta? Los ciudadanos necesitamos tener ese canal claro, para llegar al Alcalde, para proponerle y para que nos escuche.

La política de las palabras

Lo que dicen las vallas y lo que quiere la gente cuando se habla de campañas políticas.

Perla Toro Castaño
perlat@elcolombiano.com.co

La brecha que existe entre los ciudadanos y las vallas políticas que inundan la ciudad puede medirse en centímetros, opiniones y propuestas.
Lo que dice la publicidad política, en muy pocas ocasiones, concuerda con lo que piensa o pide la gente.

Esto pudo demostrarlo la twittercrónica, que esta vez recorrió Medellín para buscar las palabras más comunes en la propaganda de los candidatos a la Alcaldía, la Gobernación, la Asamblea y el Concejo.

En su gran mayoría estas vallas, afiches, pasacalles y volantes se caracterizan por priorizar la imagen de los candidatos por encima de las propuestas, lo cual, para algunos tuiteros, como Alejandro Vargas, @alejov90, “no permite ver el mensaje que ellos (los candidatos) tienen para los ciudadanos”.

Otros, como es el caso de Manuel Cano, @manuelectores, afirman que las campañas políticas carecen de contenidos. “No hay propuestas serias que animen al electorado a votar masivamente”.

Comparamos las palabras encontradas en la publicidad política de las calles de la ciudad con las que, según quienes interactuaron con nosotros durante las dos horas de la twittercrónica, deberían ser prioritarias para todos los aspirantes.

En el primer punto, nos encontramos con que la palabra más común en las calles es firmes, seguida de otras como alcalde, Medellín y nuestro.

Por su parte, a la hora de definir la información que deberían transmitir los candidatos, los ciudadanos hablaron de educación, seguridad, oportunidades, compromiso y honestidad, dejando claro que los mensajes que reciben de la publicidad exterior no son tan constructivos, educativos e informativos como lo esperarían. Un llamado al diálogo y a la consulta ciudadana.

“El mensaje debe adaptarse al medio y no al contrario”

Guillermo Villa, o el Flaco Villa, como se le conoce, dice que la publicidad exterior debe ser corta porque está expuesta a personas que todo el tiempo están en movimiento y es por esta razón que los mensajes suelen ser breves y contundentes. “En las vallas no pueden ir propuestas y ahora hay una tendencia a acercar al candidato al pueblo, a la gente”.

Denise Caro, especialista en publicidad digital, resalta que, para lograr este objetivo, están las campañas en Internet que, aunque siempre deben estar enmarcadas en una misma estrategia política, permiten la conversación entre candidatos y ciudadanos. Una campaña proselitista debe involucrar tanto al candidato como a la propuesta.

Usamos Twitter, pero no somos bobos

Una mirada muy personal a un asunto impersonal de la Política 2.0

Perla Toro
perlat@elcolombiano.com.co
@perlatoro

Uso Twitter desde hace casi cuatro años. Cuando comencé a hacerlo no era más que una niña gomosa a la que le gustaba “experimentar con la tecnología”. En ese momento no se podía definir si eso que yo hacía por gusto era importante o si simplemente, era una moda traída de los Estados Unidos, país en el que un Presidente Negro había sido elegido por el pueblo gracias a una campaña innovadora en la que hacía uso de algo llamado “Social Media”.

Para aquel entonces, inicios de 2009 para ser más exacta, Facebook ya era una plataforma famosa, incluso en Colombia. Twitter, por su parte, se aproximaba a su segundo aniversario y en nuestro país era una red social apenas naciente.

Algunos meses después y luego de recolectar un par de seguidores como fueron los casos de @CrisbotalCobo y @Piscitelli comencé a darme cuenta (no había que ser muy astuta para hacerlo) que desde este lugar se estaba generando un cambio, no solo desde la difusión informativa, sino también desde las formas de comunicarse y de movilizar a las sociedades.

Obsesionada con esa idea y unos cuantos libros ligados a la literatura Cyberpunk que ya se habían pasado por mi cabeza, comencé a estudiar el uso de las redes sociales desde dos puntos de vista: la comunicación y el periodismo. Esta serie de observaciones me dieron entonces la oportunidad de trabajar en varios medios de comunicación, al menos tres; labor en la que me sostengo aún.

En estos pocos años de experiencia que ligan al periodismo con las redes sociales, que son mínimos sobre todo si se comparan con los de mis colegas de largo aliento en el oficio, he visto toda clase de cosas. En Twitter, hay desde personas dispuestas a colaborar y a realizar críticas constructivas, hasta aquellas que pierden la conciencia de ese acto “mágico” que hace que detrás de cada computador exista una persona y no un robot que contesta sin corazón. Por no mencionar a quienes creen que detrás de una cuenta de Twitter está el director o gerente de una empresa.

Bueno. Podría profundizar mucho en las experiencias, tal vez sin despertar interés alguno; pero, lo que es importante destacar es que durante estos años de trabajo, no he visto cosas más inusuales en Twitter, que aquellas que pasan con los movimientos políticos, sobre todo cuando comienza alguna clase de campaña electoral.

En las elecciones políticas de 2010, en las cuales se eligió a Juan Manuel Santos como presidente de la República, las redes sociales comenzaron a ponerse de “moda” entre las campañas electorales colombianas. Algunos entendían muy bien el movimiento social que desde estas plataformas se generaba, y otros solo sabían que debían estar allí, presentes, mientras tanto y por si las moscas.

Para este año se registraron casos de campañas negras en las redes sociales, suplantación de identidades, pagos masivos a universitarios para que crearan cuentas de Twitter falsas que siguieran a otros candidatos e incluso el aparente “plagio” de otras campañas, como le ocurrió a Juan Manuel Santos con un video que prometía Más Trabajo y que ya había sido difundido en una población mejicana.

Luego vino el olvido.

Más de un año después el tema político vuelve a ponerse en boca de todo el mundo y las redes sociales no se les escapan a estas lenguas. Hace poco uno de los temas que despertó y que relaciona ambas aventuras de eso que se conoce como Política 2.0, fue la compra de listas de seguidores de algunos candidatos de la Alcaldía de Medellín y de la Gobernación de Antioquia .

Las dudas que comprometen las campañas son claras. Solo basta con observar los primeros 50 seguidores de cada uno de los candidatos a estos cargos, para ver como en algunos casos, la globalización hace más efectos que en otros. ¿Por qué hacer esto? ¿En qué beneficia a un candidato tener seguidores que no pueden votar en Colombia y mucho menos en Medellín o Antioquia? La respuesta es clara y tiene que ver con la influencia, aspecto fundamental para definir la popularidad en Twitter. Tal vez usted no vote por el que más seguidores tenga, pero es mejor dejar el beneficio de la duda entre los indecisos.

Cuando se les preguntó a los asesores de campaña de estos candidatos (pueden verlos leyendo la nota que direcciono desde este post) por la “aparente compra de listas de Twitter”, fueron varias las respuestas que brindaron. La mayoría de ellas se escuchaban en tono ofendido (quien nada debe nada teme) y argumentaban que esta larga lista de seguidores internacionales, en las que figuran lenguas tan lejanas como el mandarín, el indonesio y el urdú, solo respondían al trabajo publicitario. “Los candidatos aparecen en todo el mundo y a la gente le gusta y simplemente le dan seguir”.

Pese a que esta respuesta suena extraña, hubo una en particular que llamó mi atención. “¿Cómo a los medios de comunicación no les dicen nada porque los sigue gente de Estados Unidos?”, dijo uno de los mentores.

Esta pregunta, tocó inmediatamente esas fibras Twitteras que se mueven en mi universo intestinal y comencé a revisar. Primero, la mayoría de personas que siguen los medios de comunicación para los que he trabajado vinculando el periodismo con las redes sociales son de Colombia. Segundo, aquellos que son extranjeros, tienen algún vínculo con nuestro país. Tercero, la gran mayoría de cuentas que provienen del extranjero son de Estados Unidos, España, Francia, Chile, México, Venezuela y Argentina (lo podemos demostrar con estadísticas). Cuarto, no contamos todavía con el beneficio de la globalización que trae hasta nosotros seguidores desde Indonesia. Y quinto, pasaron varios meses, incluso años, antes de que alguno de los medios de comunicación que me han acompañado en este recorrido, tuviera más de 20 mil seguidores. Incluso, en @Telemedellin, cuenta con la que ya no estoy pero a la que todavía le entregó el corazón, esa cifra solo se alcanzó hace poco. Dos años después de haberse lanzado la estrategia Telemedellin 2.0.

Señores, usamos Twitter, pero no somos bobos. Y aunque todavía hacemos parte de la lista de “muchachitos gomosos que experimentan con Internet”, pues muchas empresas todavía no comprenden que más que manejar Twitter y Facebook deben tener en el puesto de trabajo del “Community Manager” a alguien que entienda procesos comunicativos e interactivos; ya sabemos pensar, estamos grandes y entendemos desde hace rato de corrupción y manipulación política.

Solo por hacer un experimento, pregunté entre quienes navegan en Facebook por la opinión que generaba esta compra de listas y las respuestas más importantes de las más de 100 registradas, fueron: “no estamos de acuerdo” y “Twitter todavía no puede votar”.

Ahora, creo que la mecha no se puede dejar apagar porque así como los candidatos hacen de las suyas en las redes sociales, cuando son elegidos como Alcaldes, Gobernadores y otros cargos públicos, también siguen haciendo uso de “ayuditas” que les ayudan a mantener su “popularidad” entre los más jóvenes, a bajarle a los rumores incómodos y a mantenerse entre los Trending Topics como dioses y señores del mundo.

Que paren los alientos, que se detenga la energía política, pero, que por nada del mundo, independiente del resultado, se nos olvide la veeduría 2.0.

Los HT de las Elecciones 2011

Cada candidato tiene su etiqueta, cada medio tiene su forma de clasificar la información y todas las corrientes apuntan a una ruta distinta de curación de contenidos, ¿por qué no nos ponemos de acuerdo? Un post dedicado a la fiesta de hashtags que se mueven en Twitter durante este período electoral.

Perla Toro Castaño
Perlat@elcolombiano.com.co

El lunes 29 de agosto, mientras se realizaba un foro de candidatos a la Alcaldía de Medellín liderado por la Universidad Eafit, en Twitter dos Hashtag (nombre que se usa para designar las etiquetas, es decir las palabras que en la red social se anteceden del #) se debatían entre la competencia y el complemento en el cubrimiento de este evento.

El primero de ellos, promovido por la cuenta @eafit era #ForoCandidatos y el segundo, propuesto por @telemedellin era #Votopormedellin , ambos cubrían el encuentro, trinaban y aportaban desde diferentes puntos de vista.

La pregunta que muchos tuiteros se hicieron fue ¿por qué no tener un solo HT para hablar de las elecciones desde Twitter? Estuvimos mirando el comportamiento de ambos y llegamos a una conclusión evidente, sencilla y casi obvia: el HT usado por @eafit tenía una función momentánea, de segundos, durante el tiempo que el debate estuviera al aire; en cambio, el HT usado por @telemedellin es de largo aliento y muy seguramente es el que veremos durante toda esta contienda electoral desde la cuenta del canal local.

No obstante, el número de HT sigue siendo variado. Cada medio está usando el propio, los candidatos también promueven algunos y los ciudadanos también echan mano de sus recursos. ¿Por qué no tener uno solo?

Quienes manejan cuentas de medios de comunicación o de candidatos, saben que si logran posicionar y ser identificados con un HT están logrando influencia en la red social Twitter. Cosa que los beneficia.

Pero, quienes hacen los seguimientos, son concientes de que unidad Twittera, alrededor de una sola etiqueta le da fuerza a la red social, muestra un panorama amplio, diverso y con diferentes clases de matices.

Solo por hacer un ejercicio, acudimos a la Whathashtag,  para conocer algunos de los HT que se están usando para estas elecciones y  nos encontramos con más de 20 opciones, entre las existentes se pueden mencionar: #Elecciones2011, #Elecciones y #Campañas. Por el lado de las ciudades hay algunas como #EleccionesMedellin y #EleccionesBogota y si hablamos de campañas locales, podemos ver algunos como #FirmesporMedellin (del candidato Luis Pérez), #Enmodocampaña y #Enmododebate (de Aníbal Gaviria) y #CambioconSeguridad (de Federico Gutiérrez). En medios de comunicación encontramos #VotoporMedellin (de Telemedellín) y #DebateTwittero, etiqueta con la que @ecbloguer de @elcolombiano busca generar un espacio de discusión semanal alrededor de un tema propuesto por este blog.

Correcto o incorrecto, lo importante es que los ciudadanos que quieran estar atentos a las elecciones 2.0, esas que se mueven en las redes sociales tendrán que ocuparse de muchos HT para poder estar al tanto de todo lo que ocurre desde estas plataformas.

Sin embargo, aunque sea por prender una pequeña mecha de pólvora, ¿no creen que valdría la pena depurar algunas etiquetas y unirse a otras que tengan mayor reconocimiento? No hay que olvidar que la unión hace la fuerza y en este caso también nos hace visibles.