Dejar ser…para aprender a decidir.

Con mafaldaYo creo que, un buen padre es aquel que enseña a sus hijos a ser independientes.

Y esta certeza me ronda al momento de escuchar la canción «Como Un Pájaro Libre» compuesta por Adela Gleijer e interpretada por Mercedes Sosa.

En el tornamesa el vinilo suena nostálgico, evocando mis épocas como estudiante universitario, cuando aún no me había convertido en padre y tenía mucho temor de serlo.

Aunque mi profesor de psicología humanista Paul Goring, me auguraba que -por mi forma de ser y de actuar… iba a ser un buen papá-.

La canción llena el espacio, donde en solitario escucho reflexivo:

“Como un pájaro libre de libre vuelo,
como un pájaro libre así te quiero.
Nueve meses te tuve creciendo dentro
y aún sigues creciendo y descubriendo.
Descubriendo, aprendiendo a ser un hombre,
no hay nada de la vida que no te asombre.
Cada minuto tuyo lo vivo y muero
cuando no estás mi hijo, cómo te espero
pues el miedo, un gusano, me roe y come
apenas abro un diario busco tu nombre.
Muero todos los días, pero te digo,
no hay que andar tras la vida como un mendigo.
El mundo está en tus manos, puedes cambiarlo,
cada vez el camino es menos largo”.

los hijos deben volar juancarlosposadamejiaTengo claro que no está bien tener hijos por necesidad. Así como es inadecuado pretender que un hijo alivie la soledad, pues está muy mal encontrarle propósito a la vida, elaborando una copia en miniatura de uno mismo.

La tarea de un padre es peinar las alas de sus hijos para permitir que vuelen lejos de casa.

somos familia juancarlosposadamejiaPorque la idea es que ellos aprendan a enfrentar la vida y tengan el suficiente coraje para elegir.

Porque el espíritu de un ser humano se construye gracias a sus decisiones.

El amor maduro de un padre es amar, y no esperar ser amado.

Porque amarlo verdaderamente consiste en dejarlo ser.

Debido a que cuidar un hijo es reconocerlo como un ser sabio capaz de salir adelante sin mí.

Ya que tanto él como yo tenemos la capacidad para ser mejores versiones de la que ahora somos.

Yo creo que a un hijo hay que dejarlo ser, para que aprenda a elegir y decidir.

Cuando lo exterior afecta lo interior.

juancarlosposadamejia Torre EiffelYo creo que en la madrugada la expectativa se apoderó de mí, por lo que esperaba de Paris.

Y es porque años atrás, me había hecho la promesa de visitar la “Ville Lumière”o la ciudad de la luz.

Cuentan las historias que ya en el siglo XVII, Paris habría sido la primera ciudad que tuvo alumbrado público, algo que para la época era fuera de lo común.

Sin embargo, de buena fuente se conoció que esta iluminación pública fue una estrategia del prefecto de la policía de la ciudad para reducir los índices de criminalidad y robos que soportaba Paris y creo que aún la siguen azotando, por ello desde esa época lámparas y antorchas de aceite pretenden iluminar la oscuridad del delito.

Ahora, desde otra perspectiva más poética dicen que Paris fue la ciudad de la luz, por la iluminación que ofreció intelectualmente y porque parte de la revolución francesa pretendió ganar igualdad, libertad y fraternidad, valores fundamentales de cualquier sociedad que se respete.

juancarlosposadamejia PanteonParis, ilumina el conocimiento del mundo moderno al convertirse en capital de la filosofía, del pensamiento político y la cultura en el siglo XVIII, cuando surgen pensadores como Montesquieu, Rousseau, Diderot o Voltaire.

Ya en el siglo XIX, Paris tiene un alumbrado público utilizando gas, obra del ingeniero y químico francés Philippe Lebon. Esto la hizo tan famosa entre los turistas extranjeros, principalmente los ingleses, que a partir de ese momento la llamaron City of light.

Sin embargo, para mí la situación fue diferente, a pesar de su brillo y pompa París me pareció fría, seria, triste y hasta melancólica.

El paseo por el rio Sena, por los Campos Elíseos, por supuesto la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo, aunque imponentes no dejan de tener un sabor nostálgico como lúgubre, más aún cuando se observa la catedral de Notre Dame.

juancarlosposadamejia Moulin RougeAunque el Barrio de Montmartre y en la parte baja el famoso Moulin Rouge pretenden alegrar la tarde, sigo sintiendo un toque depresivo salvado por la presencia de mis compañeros de viaje que buscan sacarle provecho a la caminata parisina.

Si me descuido por un momento toda la nostalgia de sus calles me cala los huesos.

En medio de mis reflexiones, decido bajar mi expectativa y vivir París con la certeza de que la tristeza está afuera y no dentro de mí.

Gracias a la comida y pastelería deliciosa, el atardecer y la noche adquieren un color distinto a pesar del frio que se insinúa.

Con buenos abrigos y al calor de un exquisito vino francés, celebramos la vida y la maravillosa oportunidad de viajar y conocer el mundo.

juancarlosposadamejia Museo LouvreCreo que venir de España y visitar Paris fue lo que me hizo entrar en un mar de contradicciones y contrastes infinitos… Y lo más interesante, que para mí sensibilidad, fue notorio el cambio que por poco se apodera de mi espacio interior.

Yo creo que debo trabajar mucho más en no dejarme permear por lo que acontece afuera, para más bien dejarme fluir desde mi serenidad interior.

El silencio contemplativo.

TOLEDOYo creo que, en Toledo España, me he permitido detener la marcha para meditar un buen rato y recargar fuerzas y energías para continuar el camino.

Esta mañana me dirigí a la estación Puerta de Atocha en Madrid, para salir en tren rumbo a Toledo. Me hace mucha ilusión este lugar pues me han dicho que tiene bastantes atractivos para fotografiar. La cámara fue lo primero que empaqué al salir del hospedaje y durante el trayecto estuve repasando aquellos lugares que deseaba visitar.

Toledo me recibe con un sol esplendoroso, aunque el taxista entrado en años y bastante huraño, por poco me amarga el día.

Camino extasiado por sus calles estrechas y medievales sintiendo la magia de las tres culturas cristiana, judía y musulmana que aportan sus estilos arquitectónicos y enriquecen su historia ya que fue capital de España entre los años 1519 y 1561.

Al finalizar la tarde decido subir al mirador del Valle, lugar estratégico para divisar la ciudad y tomar fotos memorables.

EN TOLEDO JUANCARLOSPOSADAMEJIADesde este mirador contemplo majestuoso el paso del tiempo. El silencio me acompaña para escuchar el sonido del viento y siento la paz de la naturaleza en medio de la inmensidad del Universo.

Doy gracias por todo.

Debido a la meditación puedo percibir diferente lo que en principio parece cotidiano, así cuando veo más allá encuentro riquezas y tesoros invaluables, porque siento en aumento mi autoconsciencia.

Me concentro en el presente, respiro profundo con lentitud, entonces disminuyen mis emociones negativas, en virtud de que aumento mi paciencia y mi tolerancia.

Desde hace un rato siento que la imaginación y la creatividad también crecen.

Debo reconocer que por momentos me asaltan pensamientos y emociones que me pueden quitar la paz, pero les dejo pasar sin juzgarlos.

Nuevamente respiro con plena consciencia y me pierdo en el horizonte de este cielo azul español.

Repaso mentalmente mi cuerpo, focalizo el dolor, la tensión, el frio, el calor y suelto la incomodidad.

Miro a mi alrededor y al infinito y proyecto mentalmente mi amor y gratitud.

MONASTERIO TOLEDOPor un momento mi mente divaga mientras medito. Esto es normal a pesar de la práctica de la meditación. Es más, puedo utilizar estos pensamientos para volver al objeto, a la sensación, o el movimiento en el que estaba concentrándome.

Poco a poco el crepúsculo se insinúa sobre Toledo. Acá por estar en verano apenas son las ocho de la tarde y ya es tiempo de tomar el tren de regreso a Madrid.

Mientras emprendo la marcha, confirmo que no hay una manera correcta ni incorrecta para meditar. Lo que realmente importa es que estoy logrando un silencio contemplativo mientras disfruto mi contacto con la aparente realidad.

Yo creo que la magia está en el silencio.

Ser inteligente o creativo… ¿qué es mejor?

Los árboles de GaudíYo creo que mi creatividad se incrementa cuando enfrento la adversidad.

En varias ocasiones me he preguntado si es más importante ser inteligente o creativo y si ambas posibilidades humanas, van de la mano.

Aún me ronda la cabeza el descubrir cómo se gesta la creatividad.

Hace muchos años atrás, para optar el título como psicólogo, presenté una tesis sobre el origen y desarrollo de la creatividad en los seres humanos. En su momento, los descubrimientos y hallazgos que obtuve en mis pesquisas fueron sorprendentes pues me encontré con que las personas cuando no alcanzan un nivel intelectual alto entonces desarrollan su creatividad divergente, en tanto los intelectuales super cultivados, trabajaban con la lógica convergente.

Esto quiere decir que cuando no se tiene la cuadrícula del intelecto, se es libre para jugar con goce en el campo de todas las posibilidades. Porque para quien no maneja el paradigma intelectual, todo es posible, porque crea desde el cerebro emocional y, además, porque no necesita responder a las expectativas de los demás.

Precisamente hoy y a propósito del tema de la creatividad, me encuentro en Barcelona visitando la Sagrada Familia, del arquitecto Antoni Gaudí.

Ya desde afuera es impactante… porque mi alma se sobrecoge al contemplar la obra inconclusa de un hombre sobrenatural que dedicó su vida a sus cuatro pasiones: la arquitectura, la naturaleza, la devoción religiosa y su amor a Cataluña.

La Sagrada FamiliaLa increíble obra de Gaudí, la disfruto porque su genio creativo se manifestó más allá de lo posible, rompiendo el paradigma de la arquitectura.

Gaudí desde niño padeció de reumatismo, lo que hizo que desarrollara un carácter retraído y reservado.

Cursó arquitectura en la Escuela de la Lonja y en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, donde se graduó en 1878. Sin embargo, su rendimiento académico fue regular. Decían sus profesores que Gaudí se preocupaba más de sus propios intereses que de las asignaturas de la carrera.

Este es GaudiCuentan que el director de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, al momento de entregarle el diploma dijo: – “Hemos dado el título a un loco o a un genio, el tiempo lo dirá”-.​

Gaudí, tenía un sentido del humor, bastante irónico. Para pagarse la carrera, trabajó como delineante para diversos arquitectos y constructores, por lo que, al recibir el título, comentó a su amigo el escultor Llorenç Matamala: – “Llorenç, dicen que ya soy arquitecto”-.

Debido a su capacidad creativa y análisis deductivo, Gaudí construía sus edificios de una manera integral, brindando al mismo tiempo soluciones estructurales, funcionales y decorativas.

Gaudí pocas veces realizaba planos detallados de sus obras; prefería trabajarlas directamente sobre maquetas tridimensionales, moldeando todos los detalles según los iba construyendo en su mente. En otras ocasiones, iba improvisando sobre la marcha, dando instrucciones a sus colaboradores sobre lo que debían hacer.

Yo creo que cuando veo la obra de Gaudí quedo extasiado al observar en tres dimensiones el poder de la mente creativa, que activada por la adversidad y tal vez por un intermedio desempeño académico e intelectual, es capaz de plasmar todo su talento en este caso, a través del arte arquitectónico.

El niño creativo y soñador que me habita.

Yo creo que el niño interior, cuapexels-photo-1148998ndo se mantiene vivo, no necesita pretextos ni excusas para manifestarse.

Aunque esta certeza apenas la hago consciente, percibo que me viene acompañando desde hace mucho rato.

Hubo un tiempo maravilloso, en el cual el treinta y uno de octubre era un día mágico y especial, porque representaba la oportunidad para expresar el niño creativo y soñador que me ha habitado.

Porque en esta fecha en particular, está permitido mostrar el verdadero yo, y por ello es fascinante, porque en los otros días del año el yo vive oculto detrás de muchas máscaras.

Entonces durante todo el año, el disfraz es obligatorio para obtener respetabilidad y ofrecer una apariencia de solvencia y control social en virtud de la representación que debo hacer frente a los demás, sobre todo si se tiene mucha expectativa sobre el qué dirán.

Sonreír es una máscara perfecta cuando quiero lograr algo de otra persona, aprendizaje temprano de todo bebé, que sabe que sonreír es una estratagema valiosa a la hora de procurar afecto.

O poner cara de enojo y de manera selectiva, cuando deseo manipular el entorno y generar un desorden emocional en los incautos que se dejan amedrentar por este tipo de estrategia.masked-ball-1176145_960_720

Se que todo esto tiene un toque maquiavélico. Me pongo una máscara para ir a trabajar. Otra para estar con mis amigos. Más tarde y es la más compleja y elaborada, cuando uso maquillaje para conquistar a mi pareja y lo más difícil cuando en la intimidad y merced a la convivencia, el andamiaje se cae porque debo ser yo mismo sin trampas ni escondijos.

Tengo para la venta el disfraz del alegre, del manipulador, del asustado, del neurótico, del seductor, del ofendido, del inseguro, del solapado, del triste, del millonario, del pobre, del catastrófico, del “de malas”, de la víctima, del salvador, del victimario porque ninguno de ellos ahora me sirve para nada… ya no los necesito.

jcpmLo curioso del asunto es que, para todos estos papeles, tengo público, que me aplaude y patrocina en este intrincado juego de la máscara.

Definitivamente el yo está enajenado.

Entonces el último día de octubre, observo en la calle, trajes pintorescos y maquillajes perfectos y muy significativos, de monja, policía, superhéroe, delincuente, prostituta, príncipe de la india o personaje de ciencia ficción todopoderoso.

Como el deseo está proyectado en el disfraz, y saca a la luz la propia sombra, cuando me pongo un disfraz, me oculto, para observar, y ser mirado… Mezcla de narcisismo, y fantasía infantil para jugar por una noche, a ser el personaje que ha creado el deseo.

Yo creo que cuando la máscara es lo habitual, el día de los disfraces, sale mi niño interior y se manifiesta lo inconsciente… con permiso.

Vida real.

Alcázar SevillaYo creo que a veces me invade la sensación de irrealidad. Es decir, con frecuencia me pregunto si es real la realidad o más bien es una construcción subjetiva de mi parte.

En otras palabras, que lo que veo o percibo depende de mi mundo mental interior.

Y me voy por lo último, porque todo depende del cristal a través del cual se mire.

Esta mañana mi recorrido turístico va por las calles de Sevilla en España. Frente a mí el Real Alcázar de Sevilla, un impresionante conjunto de construcciones amuralladas logradas en diferentes momentos de la historia.

Alcazar SevillaEl palacio original se edificó en la alta edad media. Todavía se pueden observar algunos vestigios del arte islámico, así como, resultado de la etapa posterior a la conquista castellana, una zona palaciega mudéjar y otra de estilo gótico.

Como ya es común en las edificaciones antiguas en España, las reformas posteriores fueron añadiendo elementos renacentistas, manieristas y barrocos.

Aquí se encuentra la residencia de los miembros de la familia real española cuando visitan Sevilla, lo que hace que sea el palacio real más antiguo de Europa, que todavía se usa como morada.

Al observar cada detalle y rincón del Alcázar, y conocer las historias de celos, guerras y dificultades de los reyes y gobernantes, me pregunto: – ¿tanto lujo y ostentación, ha valido la pena? – ¿Esta es la vida que sólo merece vivirse como la narran los cuentos de hadas?

Buda dijo: “Considero las posiciones de reyes y gobernantes como motas de polvo. Observo tesoros de oro y gemas como tantos ladrillos y guijarros. Veo las túnicas de seda más finas como harapos andrajosos. Veo miríadas de mundos del universo como pequeñas semillas de fruta, y el lago más grande de la India como una gota de aceite en mi pie. Percibo que las enseñanzas del mundo son la ilusión de los magos. Discierno la más alta concepción de la emancipación como un brocado dorado en un sueño, y veo el camino sagrado de los iluminados como flores que aparecen en los ojos de uno. Veo la meditación como el pilar de una montaña, el Nirvana como una pesadilla diurna. Considero el juicio sobre el bien y el mal como la danza serpenteante de un dragón, y el ascenso y la caída de las creencias como huellas dejadas por las cuatro estaciones”.

Real alcazarContinúa Buda expresando que: “Una de las cosas más poderosas que podemos hacer como criaturas mortales que percibimos un cosmos fugaz desde una posición precaria, es darnos cuenta de que todas las cosas son fugaces”.

Porque: “Todas las cosas están hechas de la misma materia perfectamente imperfecta que todo lo demás. La permanencia es tanto una ilusión de la realidad como el poder es una ilusión de la cultura. Lo sabio es ser consciente de ambos. Y a veces eso requiere una crueldad intelectual y una despreocupación imaginativa”.

JuanCarlosPosada SevillaEspañaYo creo que, como todo es impermanente, debo entender que el oro y la riqueza son relativos, así como la fama y el prestigio, porque al igual que la fruta… se pudren.

Porque lo que crece y florece eventualmente tiene que morir.

Pero como dijo Rumi, “Tal vez esté buscando entre las ramas, lo que sólo aparece en las raíces”.

Meditaciones al interior de la Mezquita-Catedral.

MEZQUITACATEDRAL ARCOS BICOLORESYo creo que, para mí, en el casco histórico, fue sobrecogedor visitar la Mezquita-Catedral de Córdoba en España, declarada Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.

El reloj marca las diez de la mañana y ya somos varios los visitantes que deseamos entrar. Como todos estoy en la fila para el ingreso, dispuesto a dejarme sorprender por lo que adentro voy a encontrar.

La guía sonora que está incluida con el boleto de entrada, cuenta La historia de la Mezquita-Catedral de Córdoba, que da inicio en el año 786, cuando Abderramán I comenzó la construcción de una mezquita en el lugar donde antes se encontraba la basílica de San Vicente.

Al pasar los años, los emires y califas posteriores realizaron numerosas ampliaciones y modificaciones al templo hasta que, en 1236, tras la reconquista cristiana de Córdoba, fue convertido en catedral católica.

MEZQUITACATEDRALCORREDOR JCPMYa en el interior, desde el principio, el recorrido es impactante. Comenzando con la cantidad de columnas y arcos de herradura bicolor, siguiendo con la macsura, zona reservada para el califa, la imponente cúpula, así como la capilla mayor, el crucero y el coro, y ese arte gótico, renacentista y manierista que se entrelaza con el arte musulmán.

Todo esto incluso logra emocionarme debido a su belleza e imponencia y por encontrar en un mismo sitio, tantas culturas juntas.

MEZQUITACATEDRAL CORDOBA JCPMMientras camino, acompaño el proceso de contemplar y tomar fotos, con la inevitable presencia de algunos pensamientos reflexivos. Entonces me doy cuenta de las luchas por el poder religioso, político, cultural y social que siempre han existido a lo largo de la historia de la humanidad.

Como lo que sucede en el microcosmos es una expresión del macrocosmos y viceversa, no es extraño que las luchas humanas a gran escala se manifiesten al interior de cada uno de nosotros.

Así, identifico mi lucha interior, y me doy cuenta de que batallo contra mí mismo, semejando un juego de ajedrez, pero en solitario.

JUANCARLOSPOSADAMEJIA MEZQUITACATEDRALA nivel psicoanalítico, se dice que, en las primeras sesiones de trabajo terapéutico, las personas hablan y se quejan de otros y de cómo sus actuaciones, las de los demás, les afectan. Pero luego de un tiempo de descargas y desahogos, ya pueden hablar de sí mismos y de sus circunstancias personales. En ese momento especial es cuando se puede decir que la terapia comienza.

En estos momentos de mi vida, ya no me quejo de otros ni me enfrento con ellos. Mas bien me estoy dando cuenta de que sus actuaciones, a manera de espejo, me hacen figura y resuenan señalando partes de mí que ni reconozco, ni acepto porque están en la sombra. Por lo tanto, son asuntos que debo trabajar.

Definitivamente el problema, no son los demás, sino la manera como interpreto sus actuaciones y la forma como afectan mi expectativa y mi propio mapa mental de creencias.

Volviendo a la Mezquita-Catedral me di cuenta de que, dentro de su misma estructura, conviven muchas creencias y cosmovisiones.

MEZQUITACATEDRAL JCPMPor lo tanto, la comparo con mi interior donde encuentro una amalgama de pensamientos y sentimientos que ahora reconozco que no son míos, sino heredados o enseñados por personas e instituciones fuera de mí, a quienes les di crédito en su momento, pero que ahora me permito reevaluarlos y resignificarnos, para darles un nuevo sentido.

Es decir, en el sincretismo que para mí se hizo evidente al interior de la Mezquita Catedral, reconozco que dentro de mi hay muchos elementos tomados de fuentes diversas y hasta contradictorias que reconozco debo organizar, para mi propia salud mental y espiritual.