Memoria selectiva.

para el recuerdoYo creo que el proceso de vivir termina siendo, en la memoria, una curiosa colección de momentos. Ahora, depende de mí, el que recuerde una porción intencionada de dichos eventos.

Pienso que uno de los secretos de la vida en pareja es precisamente este: el de tener mala memoria para los episodios difíciles y excelente, para los instantes maravillosos.

Tal vez, para lo que sirve una excelente memoria es para cumplir los compromisos adquiridos.

Ella le miraba con una intención especial. Estuvo largo rato tratando de descifrar si su cara le era familiar. Luego de un tiempo, su interlocutor preguntó: - ¿Sabes quién soy?

Ella más con sorpresa que con nostalgia intentó responder, pero no pudo. Él, con profunda tristeza intentó ayudarla enseñándole una antigua foto de ambos. Soy tu esposo, le dijo, perdiéndose en sus bellísimos ojos, pero hace tiempo que tu memoria no es buena… para recordar nuestro amor.

Me pregunto: ¿Qué pasaría si yo perdiera la memoria?

La memoria juega un papel fundamental en la permanencia de mis alegrías y sufrimientos. El sufrimiento surge en virtud de la evocación de sucesos tristes o estresantes. Entonces la memoria se convierte en un mecanismo de defensa, como una estrategia para evitar caer de nuevo en aquello que causó dolor en el pasado.

La memoria es el resultado del aprendizaje.

No al azar, al ejercer una profesión u oficio, me valgo del recuerdo para resolver los desafíos ocupacionales. En situaciones tan sencillas como cocinar, una buena dosis de memoria se hace obligatoria, para calcular la cantidad de agua que lleva la preparación de un exquisito plato.

La memoria me permite socializar y compartir. Sería catastrófico para una amistad, el repetir la pregunta en torno a la identidad de mi interlocutor, pues no recuerdo quién es o el significado profundo del valor de su vida en mi vida.

Por ello las fotos se convierten en importantes aliadas para evocar momentos significativos de lo que se ha vivido en compañía de seres queridos.

Yo creo que cuando una persona pierde su recuerdo, todos y ella misma, somos extraños. Diría que de alguna manera ha muerto, porque en ausencia de la memoria, con ella, se va la persona.

Lo que soy es una construcción desde el recuerdo, así como lo que seré.

Sin memoria, no soy nada, ni nadie.

De todas maneras, esto tiene una maravillosa recompensa…porque yo creo que, sin memoria, tampoco hay sufrimiento.

Iluminando el camino propio y el de los demás.

pexels-photo-5386063Yo creo que el ser humano que se dedica al Zen encuentra una similitud con la filosofía enseñada por Jesús a partir del amor, entendido como compasión.

Mi primer contacto, en vivo y en directo con la filosofía zen lo tuve en Bangkok, hace varios años atrás. En medio de mi exploración espiritual deseaba encontrar un maestro que me iluminara y me ayudara a continuar mi camino, pues me encontraba atravesando una crisis existencial muy profunda que pienso, de alguna manera se parecía mucho a la depresión.

Cuando llegué al monasterio, aquel maestro, siempre con una sonrisa, quiso entrevistarme y luego de varias preguntas confirmó que yo venía del mundo espiritual cristiano. Y de inmediato se negó a ser mi maestro, con el argumento de que más bien, debería ser yo quien le enseñara la vida de Jesús.

En ese momento no entendí lo que el maestro pretendía.

Me dijo: - como usted sigue a Jesús, me imagino que ya hace milagros-.

Me sentí muy confundido y sorprendido.

El maestro después de un profundo silencio agregó: – tengo entendido que Jesús era el maestro del amor, por lo tanto, ese es el milagro-.

pexels-photo-6856650Precisamente en el mundo budista el propósito es vivir en armonía con sus semejantes y con la naturaleza.

Su amor se manifiesta en realizar la labor sin reproches y se caracteriza por el sacrificio personal y en favor de los demás.

Leyendo el libro Budismo Zen y Psicoanálisis escrito por D.T. Suzuki y Eric Fromm, me encontré esta maravillosa historia:

Cuentan que había una anciana que tenía una casa de té al pie del Monte Taisan, donde se localizaba un monasterio zen conocido en toda China.

Siempre que un monje caminante le preguntaba cuál era el camino hacia Taisan ella decía: “Sigue derecho”. Cuando el monje seguía su consejo, ella observaba: “He aquí otro que va por el mismo camino”. Los monjes zen no sabían cómo interpretar su observación.

pexels-photo-5416319La noticia de esto llegó a Joshu quién dijo: “Bien iré a ver qué clase de mujer es. “Se puso en marcha y al llegar a la casa de té, le preguntó a la anciana por el camino que conducía a Taisan. Por supuesto le contestó que siguiera derecho y Joshu hizo lo mismo que tantos otros monjes. Entonces la mujer observó: “buen monje, hace lo mismo que los demás”. Ese día Joshu se iluminó.

Yo creo que “Seguir derecho” significa:

Desde el amor Hacer el bien, Evitar el malPurificar el corazón, en el fondo, el “mismo camino” para iluminar el sendero propio y el de los demás.

La importancia de saber para dónde voy.

Caminando la vida juancarlosposadamejiaYo creo que esta mañana cuando transitaba por la ciudad, tuve tiempo para pensar en mis metas para este año.

No es lo mismo cuando, dejo de conducir y tomo el transporte público. Entonces tengo la oportunidad de observar la ciudad de una manera distinta porque puedo posar la mirada en aquellas cosas que normalmente no debo, por estar concentrado en la conducción.  Aparecen edificios, locales y espacios que ahora se destacan y me sorprendo con su existencia, nueva para mí, pero antigua para otros.

En medio del bullicio del centro de la ciudad… llego a mi destino y agradezco al conductor por su servicio. -Es muy bueno así-, me responde, -pues el viaje es más directo cuando el pasajero sabe para donde va-.

Me quedo pensando en su frase de despedida y la comparo con un texto de Antoine de Saint-Exupéry, que recuerdo dice: “El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.”

Mientras camino en medio del calor del medio día, confirmo que lo fundamental en la vida es saber para dónde voy. Es así como en la construcción de mi proyecto, mis metas se convierten en el motor necesario.

También sé que el andamiaje se cae cuando tengo miedo. Es preferible tomar decisiones sin la presión del miedo.

Decía Tito Livio que “Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras.”

Al menos he tomado la decisión de no sacar más excusas para vivir como quiero vivir.

Desde el año pasado, la vida me a puesto a prueba y ha hecho que me llene de coraje.

Mi capacidad para darme cuenta y hacerme cargo se ha agudizado y lo puedo observar en el fortalecimiento de mi voluntad y preparación para el cambio.

Ya no hay tiempo para las excusas. El desafío está ahí y debo responder y estar a la altura de las circunstancias.

Entonces en medio de mis reflexiones cito a Nelson Mandela: - “Que tus decisiones reflejen tus esperanzas, no tus miedos.”

Yo creo que hay decisiones que se toman en caliente sin que medie la razón, y otras donde la razón no permite la acción…entonces hay que consultar al corazón.

Tomar decisiones es un arte mayor.

El problema no está en sentir miedo…sino en cómo lo enfrento.

aprendiz de brujo juancarlosposadamejiaYo creo que el problema no está en sentir miedo, sino en encontrar la manera de enfrentarlo.

Hoy el amanecer estuvo cargado de ansiedad y temor, porque mientras terminaba el café de la mañana, las noticias soplaban vientos de guerra por los cuatro costados. Si la pandemia ya no asusta, ahora la muerte cambia su ropaje para ofrecernos otra de sus caras grotescas, gracias a los enfrentamientos bélicos en distintos lugares del mundo.

Entonces tomé consciencia del miedo y de esas otras guerras internas, que libro cotidianamente porque, así como sucede en el macrocosmos… también ocurre en el microcosmos.

En el sagrado arte de vivir me debato entre el miedo y el deseo.

Descubro que son muchos los temores que obstaculizan el camino y casi todos están relacionados con lo que trae el futuro. Por ejemplo, miedo a fracasar, miedo a no ser correspondido en el amor, miedo a perder el control, miedo a soltar, miedo a sentir dolor, miedo a equivocarme, miedo al cambio, miedo a correr riesgos. Miedo a depender de otras personas. Miedo a la soledad.

En fin, me asusta dejar que la gente sepa lo que necesito y que descubran quien realmente soy.

Entiendo que se trata de algo normal, porque es necesario proteger la vida, en el caso del miedo a morir, o del autocuidado, cuando se refiere a salir de casa, entonces descubro que al mismo tiempo tengo los recursos necesarios para enfrentar el miedo.

Esa fortaleza la encuentro en el amor, pues se realiza el milagro, cuando me valoro y me respeto desde el amor incondicional.

Por ejemplo, el miedo disminuye si agradezco los prodigios cotidianos de que es capaz mi cuerpo cuando lo cuido para que él me cuide.

Con los super amigos juancarlosposadamejiaCada vez que me invade el temor, recuerdo que estoy protegido por la confianza que deposito en lo que debe ser, en lo que debe ocurrir, en lo que es necesario que acontezca para mi aprendizaje y crecimiento personal.

El problema no está en sentir miedo… el problema está en si me paralizo y pierdo el horizonte.

Es normal sentir miedo cuando se enfrenta algo nuevo en la vida, sin embargo, luego me doy cuenta de que soy capaz de enfrentarlo y superarlo porque he aprendido que al miedo hay que atravesarlo.

Miro a mi alrededor y confirmo que no estoy solitario en el miedo. Somos muchos los que andamos por ahí enfrentando la vida a pesar de nuestros temores.

Todo es perfecto y armonioso en el Universo. La imperfección y el desequilibrio están en el ser humano que, desde su egoísmo y falta de amor y de confianza, pretende vencer su propio miedo… agrediendo.

Es en el amor donde está la respuesta. Y ese amor se cultiva desde la contemplación silenciosa del milagro de la vida… que se manifiesta y sobrevive a pesar de los ataques del miedo.

No tendría entonces miedo de perder esta vida, pues es apariencia; ya que la verdadera vida está en otro plano.

Es por esto por lo que yo creo que la respuesta está en cultivar la confianza en mis recursos ya que, lo que pasa, tiene que pasar, pues al fin y al cabo pasará para que suceda el aprendizaje que necesito para mi propio crecimiento.

Amor sanador.

En Carmel (1)Yo creo que, en todo este tiempo me ha rondado la pregunta de por qué me dio un cáncer. Y sobre todo un linfoma. Y si pudo haber sido una elección, pero no consciente.

No deja de sorprenderme la naturaleza, cuando leyendo informes y estudios científicos oncológicos encuentro que el doctor Karthik Giridhar, de la clínica Mayo sostiene que el cáncer de corazón como tumor cardíaco primario maligno es extremadamente raro. Pues dice el experto que, la mayoría de los casos de cáncer que se encuentran en el corazón provienen de otras partes del cuerpo.

Los cánceres que comienzan cerca del corazón, como el de pulmón y el mamario, pueden crecer hasta comprometerlo o a su revestimiento, el pericardio. O bien, comenzar en otra parte del cuerpo y extenderse al corazón a través del torrente sanguíneo.

Los tipos de cáncer que pueden afectar al corazón incluyen el cáncer de pulmón, el cáncer mamario, el cáncer de esófago, el cáncer de riñón, la leucemia, el linfoma y el melanoma, entre otros.

Me pregunto ¿por qué el cáncer no ataca directamente al corazón?

Entonces recuerdo el libro La Enfermedad Como Camino de Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke en donde en el capítulo sobre oncología explican porque puede suceder esto.

La respuesta llega en medio de la lectura atenta y resuena de esta manera: cuando por fin me dé el permiso de abrirme, movido por el amor, empezaré a vivir como parte del todo y también a asumir responsabilidad por el todo.

Entonces comprendo que el bien del todo y mi bien son el mismo… porque soy uno con todo.

En Carmel viajerosAsí el remedio se llama amor verdadero. El amor cura porque baja las barreras y deja entrar al otro para formar la unidad. El que ama experimenta una unidad mayor con el otro. El que ama siente con el amado como si fuera él mismo.

El cáncer no es amor puro, el cáncer es desamor.

El amor salva todas las fronteras y barreras. En el amor se unen y funden los opuestos. El amor es la unión con todo, se hace extensivo a todo y no se detiene ante nada. El amor no teme la muerte, porque el amor es vida.

Por lo tanto, cuando no soy y estoy consciente, el amor pasa a lo corporal e impone sus parámetros en forma de cáncer.

En la metástasis, la célula cancerosa salva todas las fronteras y barreras, pasa por alto la individualidad de los órganos, se extiende por todas partes y no se detiene ante nada.

Al igual que el amor, las células cancerosas no le temen a la muerte, por ello el cáncer es amor equivocado. Es decir, odio en su máxima expresión.

El cáncer es el síntoma de un amor mal entendido.

Por esto es por lo que los autores Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke de alguna manera corroboran los hallazgos científicos, cuando afirman que el cáncer sólo respeta el símbolo del amor verdadero. Y en nuestra cultura el símbolo del amor verdadero es el corazón, es decir según esto, el cáncer no lo ataca directamente.

Yo creo que es muy impresionante darme cuenta de que el equilibro retorna gracias al verdadero amor.

El verdadero amor que todo lo transforma y sana.

Sucede en la cafetería de la universidad.

pexels-photo-933964Yo creo que la cafetería estaba llena o al menos eso percibí desde la distancia. Entonces mis ganas de tomar un café se desvanecieron.

Sin embargo, en una de las mesas cercanas a la entrada, se encontraba el profesor Néstor a quien distinguí por sus carcajadas características y además porque su figura, que le da un aire de distinción, me permitió al mismo tiempo ubicarlo entre los grupos humanos de la universidad donde compartimos el apasionado oficio de ser profesores.

En la tertulia, celebramos su doctorado. De manera elocuente, y juiciosa me expuso un resumen maravilloso de su trabajo de tesis y de los pormenores de su búsqueda indagando sobre la familia y sus transformaciones en esta postmodernidad.

Lo escuché atentamente y tuve conciencia de mi ignorancia y de la cantidad de información por estudiar. Y sentí nuevamente la fiebre del conocimiento y el hambre infinito de saber más.

Mis mejores recuerdos universitarios los he cosechado en la cafetería. Si bien es cierto el aula de clase es el lugar asignado para las discusiones académicas, no puedo desconocer que en la cafetería es donde se fragua la pregunta por resolver. Nada tan disfrutado como un buen café, alguna que otra vianda que permita el bolsillo y la riqueza profunda de los intelectuales que se trenzan a veces en discusiones inútiles mientras transcurre la vida.

Sin embargo, lo otro que ocurre en la cafetería, es quizá lo que más me llama la atención en esta oportunidad y ocupa un buen rato de mi primera estancia allí luego de mi regreso a las clases. Me refiero a los romances en ciernes que se verifican aquí.

pexels-photo-6140696Nunca como ahora había sido consciente de la mirada diferente que produce el atractivo. Sin embargo, no es la belleza física lo que prima en este ambiente universitario, sino el manejo certero de la sensualidad incluso en la manera de caminar. Me late que como la pandemia castigó la posibilidad de mostrar el rosto de manera completa, entonces por lo tanto desarrolló la magia del movimiento para rescatar el delicioso encanto de seducir, no solo con la palabra actuada sino con la maravilla de la presencia en vivo y en directo, ocultando media cara y principalmente la boca, y solo permitiendo el movimiento ocular, la inflexión en el tono de la voz y por supuesto la mímica.

Es la nueva forma de establecer contacto e interactuar. Entonces a lo que voy era la fascinación que experimenté observando a la mayoría de las personas que estaban en la cafetería y que cuando por la acción obligada de quitarse el tapabocas para ingerir su bebida o alimentos, el rostro incompleto llenaba los espacios imaginados, dando una información diferente a la inicial.

En definitiva, no es lo mismo, porque ese rostro se completa con el regalo exquisito de la sonrisa y el movimiento inteligente de los labios para poder interpretar lo que el otro dice, sobre todo cuando se tienen problemas auditivos. Ahora entiendo por qué para muchos ha sido difícil durante este tiempo hacer terapia, sin la información completa que brinda el rostro cuando se está dialogando.

Yo creo que esta pandemia me ha enseñado muchas cosas, entre ellas que a partir de ahora el cerebro se tendrá que adaptar y crear nuevas formas de comunicación, entendimiento y atracción.

Y sobre todo me ha confirmado que, lo que me hace más humano, es la capacidad que tengo para comunicar mis sentimientos, emociones y conceptos y de esta forma ser entendido, debatido y confrontado, para mi propio crecimiento.