El poder de la voluntad.

street-sign-141396__340Yo creo que la educación de la voluntad es el primer paso para salir adelante y lograr objetivos.
Con frecuencia preguntamos cuáles son las claves para superar los momentos de crisis. Y a pesar de que existen muchas fuentes que explican cómo hacerlo, debemos reconocer que en el fondo todas apuntan a la misma cosa: desarrollar la voluntad.Sin embargo, la voluntad está en crisis, dice Federico Nietzsche: “…junto con el temor al hombre, hemos perdido el amor al hombre, la afirmación del hombre, la voluntad de ser hombres”. Continuar leyendo

El fracaso no existe

El inventor más importante de Estados Unidos

Thomas Alva Edison

Yo creo que el fracaso no existe. Mas bien creo que, esa situación que llamamos fracaso es una excelente oportunidad para aprender de nosotros mismos. Claro que se requiere de una muy buena dosis de humildad, para reconocer aquello que no estamos haciendo bien.
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Comunic…arte

workplace-1245776_960_720Yo creo que la comunicación es un arte.
Y la certeza proviene de la experiencia cotidiana, cuando al momento de comunicarme, encuentro situaciones tan diversas, como las maneras individuales que cada uno tiene de interpretar lo que digo. Continuar leyendo

Sincericidio…o el arte de decir y enfrentar la verdad.

black-2597198_960_720Yo creo que no hay nada tan difícil como cometer “sincericidio”; algo así como producir la muerte al ego, la vanidad y la esperanza, propia y ajena por decir la verdad.
Cuentan que una vez una persona amante de la verdad, se encontraba de paseo recorriendo un importante centro comercial. Realmente, sólo tenía la intención de disfrutar de las vitrinas, sin entrar en los almacenes, deporte visual predilecto de aquellos que, de manera auto-torturadora, quedan muy antojados, pero no tienen poder adquisitivo…y si lo tuvieran -luego de una profunda reflexión- se dan cuenta de que sin ese producto pueden vivir…pero con la nostalgia de lo no acumulado.
Lo interesante de este cuento, es que la persona en cuestión se queda perpleja observando el aviso de un elegante almacén que dice: La Verità: Vendemos Verdad Absoluta.
Sin dudarlo un momento, y siendo amante de la verdad como lo era, se adentró en el lujoso almacén para consultar sobre el producto ofrecido. El dependiente la miró con una extraña curiosidad y respondió amablemente a la pregunta: -Si señora, tenemos verdad a medias y verdad absoluta. – ¿Cuál es la diferencia? -insistió la recién llegada- y el asesor comercial con una sonrisa más irónica que considerada, le dice: el “valor de la misma”.
Ok quiero verdad absoluta. -manifiesta con actitud resuelta la clienta. -Muy bien, para clientes tan especiales como usted, la verdad absoluta la encuentra en nuestro segundo piso.
El local va cambiando de atmósfera, si el primer piso se ve elegante, este segundo es sofisticado y lujoso. Incluso el encargado parece más un diplomático de carrera que un vendedor de almacén.
– Madame, me han dicho que usted busca verdad absoluta…antes de llevarla, ¿quiere ver el precio? Pregunta el encargado, para evitar el incómodo momento que genera dicho conocimiento.
Por supuesto que sí, responde muy dispuesta a pagarlo. Sin embargo, al mostrarle la etiqueta…retroceden todas sus intenciones.
Yo creo que como en el caso de esa señora, el precio de la verdad absoluta es muy alto y no estamos preparados para pagarlo.
Ya que significa enfrentar la verdad que per se, tiene altos costos; entre ellos sacrificar el orgullo y el ego, la vanidad y el amor propio, que se protegen con aquellas mentiras que mantienen una percepción falsa de nosotros mismos frente a los demás.
Creamos un mundo ficticio, un juego de la imagen retocada, como ocurre con las egotecas de las redes sociales, pues solo subimos la foto que se puede mostrar.
Inventamos un mundo de fantasías, para silenciar nuestra conciencia y de esta forma anestesiarnos, dado el miedo que causa nuestra propia sombra.
Yo creo que me falta coraje para cometer sincericidio, es decir para enfrentarme a mis sombras… sin embargo, tengo la sospecha de que, si digo mi verdad…comenzaré o a ser valorado por lo que realmente soy y no por la manera como los demás desean verme, desde su idealidad, que en el fondo representa la forma como yo quiero que los demás me vean.
Como quien dice, el problema está claro, el sincericidio primero lo debo cometer conmigo.

Soy sabio cuando cambio.

statue-55570_960_720Yo creo que todo está sujeto al cambio.
He descubierto que todo cambia, y que eso quiere decir que también es lógico que yo cambie.
Y sé que negar el cambio, es imposible cuando veo de frente mi propio proceso de envejecimiento.
Un día me di cuenta de los cambios, cuando experimenté de cerca la enfermedad, la vejez y la muerte de los seres más querido y cercanos en mi vida. Así como cuando observé mis propias debilidades físicas, al confirmar que ya no podía hacer actividades como antes.
Fue allí mismo cuando desperté de la inconsciencia en relación con el sufrimiento, el dolor y la fragilidad de la vida misma. Y por supuesto la crisis existencial, que llega impregnada de sufrimiento.
Entonces aparecieron las preguntas importantes para poder comprender y explicar nuestro lugar en el mundo:
¿De qué se trata la vida?
¿Qué es vivir mejor?
¿A que hay que renunciar?
¿Qué necesito para lograr el autodescubrimiento?
¿Qué es lo permanente frente a lo no permanente que me ofrece la vanidad, el orgullo, y el ego?
¿De qué nos debemos liberar?
Definitivamente existen experiencias transformadoras como la muerte, que nos indican, que sí es posible iniciar cambios para darle sentido a nuestra existencia.
Nuestra mente determina nuevas experiencias. Modifica la manera como experimentamos el mundo. Por lo tanto, se trata de interrogar el funcionamiento interno de la mente. Para comprender como funciona y en consecuencia utilizar ese computador para diseñar un proyecto de vida pleno, amoroso, saludable, feliz, generoso, lleno de paz y armonía.
El mundo externo cambia y nosotros también cambiamos constantemente. Dicho esto, es pertinente a veces, cambiar de rumbo para ser congruentes con nuestro proyecto de felicidad.
Todo es transitorio. No hay un ser permanente en mi… sino alguien que continuamente cambia.
El ser permanente no es la solución… es más bien la raíz del problema, sobre todo cuando tenemos preocupaciones terrenales, que por lo mismo son transitorias.
El deseo, la ambición, el odio, la ignorancia son engañosas y no nos permiten ver las cosas como realmente son.
Cuando nos auto-conocemos logramos la auto-transformación. Y solo cuando desde la humildad aceptamos la posibilidad de nuestro cambio, para renacer, logramos vivir con sabiduría y compasión.

Cultivar la paciencia.

mikado-1743593_960_720Yo creo que todo se da en su momento, debido a que cada cosa tiene su tiempo y su espacio.
Entonces una de las mayores sabidurías que podemos desarrollar, es precisamente la paciencia, pues al preguntarnos cómo desarrollarla, descubriremos para nuestro asombro, que la vida a cada momento, nos ofrece maravillosas oportunidades para su fortalecimiento.
Cualquier circunstancia que produzca en nosotros frustración, se convierte en la mejor manera para experimentar con la paciencia. Nada como un “buen nudo”, por ejemplo, para poder practicar el arte de ser pacientes.
De otro lado, ser rechazados, sin duda, es otro momento de intenso dolor psíquico y moral que pone a prueba la paciencia. Debido a nuestro afán por buscar aprobación, incluso a muy alto precio, esto nos lleva a estar vulnerables frente al juicio de las demás personas. Y en el afán por recibir el beneplácito del prójimo, sentimos como una eternidad, cualquier demora, en dicha respuesta. Es aquí cuando la paciencia, sabe darle tiempo a cada uno, para reaccionar.
Al igual que, cuando estamos en medio de la calle, y en el apuro por llegar a tiempo a nuestro destino, no soportamos la congestión vehicular, y gracias a nuestra impericia en el manejo de la presión, estallamos emocionalmente, en vez de aprovechar esta maravillosa oportunidad, para practicar la paciencia.
Así mismo, el orgullo y la posición social nos hacen olvidar que en una fila bancaria o de cualquier espectáculo público, que yo creo es el acto más democrático y justo que existe, cada uno va a ser atendido, según su turno de llegada, por lo tanto, la paciencia se hace imprescindible.
Saber esperar sin ansiedad ni apuro, es la mejor definición de la paciencia. Y creo que, en el sagrado arte de vivir, en proporción con la evolución de nuestra sabiduría personal, el Universo nos enseña que su tiempo es perfecto y a cada uno le llega en el tiempo, lo que le debe llegar.
Entonces voy a cultivar mi paciencia, siguiendo el consejo del poeta Antonio Machado,en la interpretación de Joan Manuel Serrat pues comprendo que hay situaciones que no puedo apurar, y debo aprender de la espera, pues los grandes dulces y cocciones… se hacen a fuego lento.