Depende de mi y a pesar de mi

beach-1845081_960_720

Yo creo que ser feliz depende de mí y no puedo responsabilizar de ello a los demás.

Como sé que interfiero para que suceda, con frecuencia, hago esto con quienes convivo, y es convertirlos en mis cómplices, para que hagan parte de mis planes felices. Y creo que ahí está el error.

El placer de vivir es una condición que se aprende. Si bien es cierto que nacemos con unas cargas hormonales y genéticas que nos habilitan para ser felices, también es cierto que intencionalmente y gracias a la resiliencia, podemos cambiar las circunstancias que nos afectan y convertirlas en factores motivacionales muy poderosos, para salir adelante superando las vicisitudes y a veces, sin el apoyo de los demás.

En el budismo continuamente se invita a trascender. Sin embargo, surge la pregunta: ¿Qué y cómo se trasciende y qué es lo que se trasciende para el tema de la felicidad?

La idea, según Buda, para alcanzar la felicidad, es ir más allá del sufrimiento, del dolor, de la angustia, de la ansiedad, que generan las relaciones con los demás. Y qué en última instancia, ese deseo de amar y ser amado es lo que condiciona y dirige nuestra vida; por lo tanto, Iluminarse no es otra cosa que la acción de proyectar luz sobre aquello que está parcial y temporalmente oscurecido. Así, la iluminación para la felicidad no es otra cosa que permitir que ella brille por sí misma, sin ningún tipo de obstáculo. Porque como nuestra naturaleza es la felicidad, depende de mí, y no de los demás permitir su brillo. Dicho de una manera más clara, yo me permito ser feliz, a pesar de ti.

Por ejemplo: No es mi perro el que me hace feliz, soy yo quien proyecto mi felicidad en el perro. Si este muere, ¿entonces muere mi felicidad? Realmente… puedo proyectarla en otra nueva mascota y entonces esta continúa… a menos que estemos hablando de apego.

El apego ofrece muchas variantes para manifestarse. Es debido al apego que nuestra felicidad se disminuye, porque creemos que, sin ese objeto del deseo, no puedo ser feliz.

La felicidad soy yo, depende de mi y no de la presencia o ausencia de aquello que creo, es la causa de mi felicidad.

Nos han enseñado mal, cuando nos venden la idea de que la felicidad está en tener cosas y personas. Nos han enseñado bien cuando nos invitan a comprobar que es precisamente en la libertad, en el libre fluir y no en la posesión, donde brilla nuestra verdadera naturaleza feliz.

Antes creía que si alcanzaba el amor…iba a ser feliz… hoy, se todo lo contrario, que primero me permito ser feliz, para alcanzar el amor.

Porque realmente no hay un camino a la felicidad, ya que la felicidad es el camino, entonces yo creo que ser y estar feliz, depende de mí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>