Ojos para ver… oídos para oír

japanese-1409839_960_720Yo creo que la vida me regala maravillosas oportunidades para darme cuenta. Lo importante es estar despierto para de esta forma tomar conciencia. Un evento, por insignificante que sea, puede contener un enorme caudal de sabiduría. Si tengo ojos para ver y oídos para oír, entonces es posible lograr el despertar de la conciencia.
Se cuenta que los estudiantes de Zen deben permanecer con sus maestros como mínimo diez años para poder enseñar a otros. Tenno, quien ya era maestro, fue a visitar a otro maestro: Nan-in.
Como había llovido tanto, Tenno llevaba paraguas. Dentro de esta cultura oriental, es una costumbre dejar las sandalias afuera. Luego de los saludos protocolarios Nan-in dijo: “me imagino que al dejar tus sandalias afuera en el vestíbulo, también dejaste tu paraguas…sin embargo me pregunto si ¿lo dejaste a la izquierda o a la derecha de ellas?”.
Tenno bastante perturbado, no pudo responder y se dio cuenta que aún no practicaba el Zen. Se quedó como discípulo de Nan-in y estudió otros seis años para lograrlo.
En otra historia, encontramos el caso de un discípulo que inquieto por la iluminación, se atrevió a interrumpir el día del silencio de su maestro. Le preguntó: -maestro ¿cómo puedo alcanzar la iluminación? El maestro imperturbable, tomó una varita del suelo y escribió sobre la tierra la palabra conciencia. El discípulo, no contento con la respuesta, le preguntó al maestro, cómo alcanzar la conciencia…y este tachó la palabra conciencia y debajo escribió nuevamente la misma palabra. El discípulo muy incómodo interpeló de nuevo al maestro en torno a cómo alcanzar la conciencia de la conciencia. El maestro, aún más sereno, tacho la segunda palabra conciencia y escribió por tercera vez: conciencia.
Al meditar sobre estas dos historias, me doy cuenta, que para darme cuenta requiero de una disciplina que me permita centrarme y de esta forma avanzar en la capacidad de ser y estar consciente.
Pero ¿por qué me cuesta trabajo estar conectado aquí y ahora, por ejemplo, con lo que dice el cuerpo y sus señales, o lo que el universo va comunicando con sus signos?
Porque tengo dificultad para hacer silencio. Y en medio de este, ser capaz de ver y oír más allá de mis sentidos ordinarios. Creo que hay un mundo por explorar, que requiere profundidad para trascender en el plano existencial.
Por ejemplo, me cuestiono algunos contenidos sin profundidad que se publican en las redes sociales y que si me descuido me atrapan con sus titulares seductores…mientras que podría en cambio establecer contacto con mis semejantes, en vivo y en directo, pues me estoy ego-centrando en el dispositivo “inteligente”, que me anestesia y no me deja ver ni oír.
Yo creo que es el momento de darme cuenta de la maravillosa magnitud de la vida y de la existencia de los demás, que me confrontan y me acompañan. Al menos, cuando me encuentre en reuniones sociales, apagaré mi dispositivo móvil, y haré silencio para disfrutar la reunión y la presencia de otros seres humanos… y para gozar la vida, con plena conciencia…pues tengo ojos para ver y oídos para oír…más allá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>